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Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo Boletín no. 13

FLORENTINO FELGUEROSO (coordinador)

RAFAEL DOMÉNECH (coordinador)

JOSÉ IGNACIO CONDE-RUIZ

JUAN RAMÓN GARCÍA

MARCEL JANSEN

SIRENIA VÁZQUEZ

ANALÍA VIOLA

Apuntes 2025/22

Mayo de 2025

fedea

Las opiniones recogidas en este documento son las de sus autores y no coinciden necesariamente con las de Fedea.

BBVA Research y FEDEA Boletín no. 13, 23 de mayo de 2025

Florentino Felgueroso (FEDEA) y Rafael Doménech (BBVA Research), coordinadores

José Ignacio Conde-Ruiz (UCM & FEDEA)

Juan Ramón García (BBVA Research)

Marcel Jansen (UAM y FEDEA)

Sirenia Vázquez (BBVA Research)

Analía Viola (FEDEA)

En esta edición del OTMT, analizamos la evolución del mercado de trabajo con la información disponible hasta primer trimestre de 2025 (1T2025). El informe consta de tres partes. En la primera, se hace un balance de la evolución de los principales indicadores agregados. En la segunda, se analiza la evolución reciente del mercado de trabajo y, en especial, los efectos de la última reforma laboral (RL-2021) desde la perspectiva de los flujos y la rotación laboral. Finalmente, la tercera parte se centra en las brechas de género en el mercado de trabajo.

1. Empleo, paro y actividad económica

El dinamismo de la ocupación se prolonga

En el 1T2025. la creación de empleo se situó entre el 0,6% trimestral CVEC<sup>1</sup> de la afiliación a la Seguridad Social y el 0,8% de la estimación avance de la Contabilidad Nacional Trimestral. Los registros de abril y la primera quincena de mayo anticipan que el dinamismo de la ocupación se prolongará en el 2T2025.

La contratación temporal repuntó

<sup>1</sup> Datos corregidos de variaciones estacionales y efecto calendario.

La población asalariada con contrato temporal creció más que la indefinida y la ocupada por cuenta propia, por lo que la tasa de temporalidad interrumpió la senda descendente iniciada en 2021.

La población de nacionalidad extranjera sigue explicando el grueso de la creación de empleo y de la población activa

Siete de cada diez empleos creados en el 1T2025 fueron ocupados por personas de nacionalidad extranjera. La población ocupada de nacionalidad extranjera ha crecido un 47,0 % CVEC desde el 4T2019, mientras que la de nacionalidad española lo ha hecho un 3,6%. Tan solo las personas de nacionalidad española entre 25 a 44 años continuaban en marzo por debajo del nivel de empleo del 4T2019.

El avance de la población activa, ininterrumpido desde mediados de 2021, ganó tracción en el primer trimestre de 2025 (0,6 % trimestral CVEC) debido, sobre todo, al aumento de la población de nacionalidad extranjera en edad de trabajar y de su propensión a participar en el mercado laboral (70,4 % CVEC).

El descenso de las horas trabajadas por persona ocupada fue el responsable de la contracción del tiempo de trabajo y de la productividad por persona ocupada

Las horas trabajadas por el conjunto de la población ocupada disminuyeron debido a la reducción del margen intensivo. El PIB por persona ocupada retrocedió por segundo trimestre consecutivo debido a que el crecimiento de la productividad por hora trabajada fue insuficiente para compensar el deterioro del margen intensivo.

La evolución de la productividad laboral desde 2019 ha sido pobre. El PIB por persona ocupada se encuentra un 0,3 % por debajo del nivel anterior a la pandemia, mientras que por hora apenas es un 2,9 % mayor.

Tanto la tasa de paro como las restantes medidas de infrautilización de la mano de obra siguieron cayendo en el primer trimestre

La incidencia del desempleo de larga duración, que en el 4T2024 descendió hasta mínimos de los últimos quince años (excluida la pandemia), aumentó tres décimas entre enero y marzo hasta el 41,2 % CVEC de las personas paradas que no han encontrado empleo.

Prevemos que los puestos vacantes avancen en línea con la población activa, lo que mantendría la tasa de vacantes en máximos desde 2010

Estimamos que las vacantes sigan creciendo en el primer trimestre de 2025 hasta superar las 156.000 CVEC (1,1 % trimestral) después de repuntar con intensidad en el cuarto del pasado año. Sin embargo, dada la evolución de la población activa, la tasa de vacantes se estabilizaría en 0,64 puestos por cada mil personas activas, máximo desde finales de 2010.

El aumento de los costes laborales cobró impulso, más por hora que por trabajador

El indicador sintético del coste laboral se incrementó un 3,8 % interanual en el 1T2025, una décima más que en el trimestre precedente, pero menos que en los dos años anteriores. Aunque el crecimiento de la retribución por asalariado se moderó, la reducción de la productividad elevó el coste laboral unitario.

Por hora trabajada, el aumento de la productividad no compensó el repunte de la remuneración, lo que encareció el coste laboral.

2. Flujos y reforma laboral

Según la EPA de flujos, en promedio, el 11,4 % de la población entre 20 y 59 años (3,4 millones de personas) habría experimentado un cambio en su situación laboral cada trimestre del año 2024.

La mayoría de estos cambios fueron salidas del desempleo.

Las transiciones desde el desempleo hacia la inactividad se han mantenido estables desde el fin de la pandemia, y las transiciones desde el desempleo hacia el subempleo prácticamente no han variado desde la crisis de 2008.

Más personas inactivas pasaron al desempleo que al empleo, aunque la diferencia entre ambos flujos es menor que antes de la pandemia. Además, las transiciones hacia la actividad potencial (trabajadores que desean y están disponibles para trabajar, pero no buscan activamente empleo por desánimo u otros motivos), siguen disminuyendo.

Las salidas del empleo al desempleo vuelven a caer, como ocurría tras la Gran Recesión. Las transiciones del empleo a la inactividad han comenzado a bajar, revertiendo la tendencia previa a la pandemia.

Desde 2019, el descenso de la rotación en el empleo asalariado se ha acelerado. En los menores de 25 años, también ha decrecido, sobre todo porque hay menos incorporaciones, mientras que las tasas de salida y de permanencia apenas han cambiado desde el inicio de la aplicación de la reforma laboral del 2021.

3. Las brechas de género en el mercado laboral

En esta sección hacemos balance de la evolución de las principales brechas de género en el mercado de trabajo en los últimos 20 años. Los resultados pueden resumirse en cinco puntos:

• El diferencial de tasas de empleo entre varones y mujeres ha menguado en unos 10 pp en los últimos 20 años. La tasa de empleo de las mujeres con estudios superiores se aproxima a la de los hombres, mientras que la de aquellas que tienen estudios primarios o menos sigue por debajo.

• Las brechas de género en la actividad laboral también han retrocedido, sobre todo entre la población de 25 a 55 años. No obstante, las tasas de paro y temporalidad de las mujeres continúan siendo mayores que las de los varones. El empleo parcial involuntario todavía afecta al 45% de la población ocupada a tiempo parcial.

Las mujeres se encuentran sobrerrepresentadas en actividades como la sanidad, la educación y el trabajo doméstico, mientras que su presencia es marginal en la construcción, el transporte o la industria extractiva, entre otros sectores. Su peso en el empleo en sectores tecnológicos crece, pero continúa siendo bajo en áreas clave, como las TIC.

• La segregación ocupacional es elevada, incluso entre quienes tienen estudios superiores: más del 25 % de las mujeres (o de los hombres) tendría que cambiar de ocupación para lograr una distribución equitativa por género.

Aunque la brecha salarial se ha reducido, las mujeres siguen cobrando menos que los hombres, incluso tras considerar las diferencias de edad, formación, tipo de contrato, tipo de jornada, sector o tamaño de la empresa. El diferencial salarial ajustado es menor entre jóvenes (4 %) y mayor entre personas de más de 59 años (supera el 15 %).