‹ Volver a la ficha Doc. dt-1986-01

UNA NOTA SOBRE LA GENERACION Y

UTILIZACIÓN DEL EXCEDENTE EMPRE-

SARIAL EN LA EMPRESA PRIVADA

ESPAÑOLA (1981-1984)

Carlos Sebastián

Documento 86-01

Enera, 1986

1. Introducción

Puede defenderse la tesis de que la recuperación y

consolidación del excedente empresarial es condición necesita-

ria -aunque quizá no suficiente- para que se recupere la

inversión productiva y se ponga fin al proceso de destrucción

de puestos de trabajo,

Esta tesis es coherente con explicaciones teóricas del

funcionamiento de las economías modernas (Malinvaud (1980) y

(1984)). Y es coherente con los resultados provisionales

encontrados por el autor de esta nota en un estudio sobre

las empresas industriales españolas (C. Sebastián y E. Ley

(1985)) a partir de los datos de la Central de Balances del

Banco de España.

En esta nota se pretende, en primer lugar, analizar la

evolución del excedente empresarial de las empresas privadas

españolas en el período 1981-84, tratando de identificar los

factores que han determinado su lenta mejoría. A continuación

se pretende discutir el uso que ha tenido ese mayor volumen

de recursos generados por las empresas, tratando de explicar

porqué ha sido ese el uso y no otro.

2. La evolución reciente del excedente empresarial

De acuerdo con los datos de las Cuentas Nacionales, el

excedente empresarial en el periodo 1968-81 experimenta una

pérdida considerable de su participación en el PIB.

Todo parece indicar que desde ese último año el proceso

se ha invertido y llevamos ya varios años en el que el

excedente empresarial está creciendo y aumentando su parti-

cipación en el PIB.

3

Para analizar la evolución del excedente empresarial en

el período 1981-84, acudimos a los datos de la Central de

Balances del Banco de España.

De esta fuente hemos estudiado la evolución del exce-

dente bruto de explotación de las empresas privadas (exclui-

das las del sector de energía eléctrica). El sector público

empresarial y el sector eléctrico tienen, especialmente

durante estos últimos años, peculiaridades que aconsejan su

exclusión para el objetivo de este estudio.

Con objeto de hacer la serie lo más homogénea posible

nos limitamos a aquellas empresas privadas (no eléctricas)

que aparecen en las tres encuestas realizadas por el Banco

de España.

La evolución del resultado económico bruto de explata-

ción y de sus componentes, aparece reflejada en el Cuadro 1

en el que se recogen las tasas interanuales de variación.

En el Cuadro 2 aparece la descomposición del valor de la

producción (incluidas las subvenciones de explotación) entre

sus componentes. En la última fila de este cuadro se refleja

la evolución del excedente bruto de explotación como porcen-

taje del valor añadido por las empresas de los sectores

privados considerados.

CHADRO 1 Tasas de variación del expediente bruto de explotación y de sus componentes

1971304200200200
1972305201201201
1973306202202202
1974307203203203
1975308204204204
1976309205205205
1977310206206206
1978311207207207
1979312208208208
1980313209209209
1981314210210210
1982315211211211
1983316212212212
1984317213213213
1985318214214214
1986319215215215
1987320216216216
1988321217217217
1989322218218218
1990323219219219
1991324220220220
1992325221221221
1993326222222222
1994327223223223
1995328224224224
1996329225225225
1997330226226226
1998331227227227
1999332228228228
2000333229229229

CU4080 2 Composición parental del valor de la producción

1981198219831984
Producción y subvenciones100,00100,00100,00100,00
Compras58,3057,5059,2359,39
Gastos personal18,9818,4617,4916,81
Otros costes de explotación13,8214,9213,6914,06
Excedente bruto de explotación8,909,099,579,73
Excedente Bruto/Valor Añadido31,9233,0035,3736,67

En estos cuadros podemos observar cómo se ha producido un proceso continuado de mejora en el resultado económico bruto de las empresas privadas a partir de 1982.

A ello ha contribuido la reducción relativa de los gastos de personal, que han seguido una senda de crecimiento sensiblemente más lenta que el resto de los componentes del valor de la producción.

5

Del resto de los componentes puede destacarse la eleva-

ción relativa del valor de las compras en 1983, probablemente

debido a la fuerte depreciación de la peseta desde Diciembre

de 1982 y el comportamiento un tanto errático del componente

"otros costes de explotación", que está constituido por

transportes, fletes, otros trabajos y suministros y tributos

(excluidos IGTE, lujo y especiales).

La evolución del excedente de explotación ha redundado

en una mejora en los resultados de las empresas privadas,

que se encontraban en 1981 en situación extremadamente

dificil.

Para comprobar esta afirmación basta observar las

ratios presentadas en el Cuadro 3. Las dos primeras ratios

se refieren a la proporción del resultado bruto de explota-

ción que se dedica a amortizaciones y dotación de otras

provisiones de explotación y la proporción de ese mismo

resultado bruto que se dedica a hacer frente a los gastos

financieros netos (netos de ingresos financieros y de resul-

tados extraordinarios y de la cartera de valores). La tercera

ratio es la suma de las dos primeras.

Hay que hacer notar que el perfil temporal de este componente durante un mismo período varía mucho de unas muestras a otras.
CUADRO 3
1981198219831984
(1) Amortizaciones + otras previsiones
Resultado económico bruto44,0541,4839,5340,17
(2) Gastos financieros netos
Resultado económico bruto54,7953,9942,8739,21
(3) = (1) + (2)98,8495,4782,4079,36

7

Conviene insistir que estos datos se obtienen de una

muestra que no contiene ni las empresas públicas ni las

empresas del sector eléctrico, sectores cuya situación

financiera en los último años es considerablemente más

delicada que la del resto del sector privado.

Por último hay que hacer mención de una característica

de la Central de Balances del Banco de España, que limita la

validez general de los resultados que acabamos de comentar.

La muestra de la Central de Balances no es una muestra

aleatoria. Por ello no podemos garantizar la representativi-

dad de las empresas privadas de cuyos datos se han obtenido

los resultados que acabamos de presentar.

3. Los factores determinantes de la mejora del excedente

empresarial en 1983

Hemos visto en el cuadro 2 que en 1983 se produce una

sensible mejoría del excedente empresarial bruto del conjunto

de empresas privadas encuestadas por la Central de Balances

del Banco de España.

En este apartado tratamos de avanzar en la identifica-

ción de los factores que determinaron tal mejoría.

Para ello definimos una variable (VREB) que mide el

incremento entre 1982 y 1983 del cociente entre el resultado

económico bruto de la explotación y el valor de la produc-

ción. Es decir:

Resultado econ.bruto 1983

Resultado econ.bruto 1982

VREB = Valor Producción 1983

Valor Producción 1982

8

tiene un valor medio de .0039 y una mediana de .002. Si nos

limitamos a las empresas privadas industriales (no energéti-

cas) el valor medio de VREB es .0043 y la mediana .0022.

DCWL = tasa de crecimiento entre 1982 y 1983 del coste de personal por trabajador deflactado por un índice de precios del sector al que pertenece la empresa.

DVTAS = tasa de crecimiento entre 1982 y 1983 de las ventas de la empresa deflactada por un índice de precios del sector al que pertenece la empresa.

VRKL = Variación en el inmovilizado material neto por trabajador entre 1982 y 1983.

DC = Tasa de crecimiento de las compras de la empresa en 1983 respecto a 1982.

En el análisis de correlación entre las variables realizado previamente, se ha encontrado una altísima correlación entre DVTAS y DC, por lo que hay que esperar los

9

problemas propios de la presencia de multicolinearidad en el

análisis de regresión: sesgo al alza tanto en el coeficiente

estimado como en el error estándar del coeficiente. Efecti-

vamente los problemas surgen, por lo que se eliminó DC de

entre las variables independientes.

El análisis de regresión se ha realizado para dos

muestras distintas. Una primera está formada por las empresas

privadas industriales (no energéticas) comprendidas en la

Central de Balances del Banco de España en 1983. La segunda

se refiere al total de las empresas privadas, excluidas las

energéticas y las agrícolas. La primera muestra está formada

inicialmente por 1801 empresas y la segunda por 2457.

Las regresiones se han realizado por mínimos cuadrados

ordinarios, pero estimando los errores estándar de los

coeficientes por el procedimiento sugerido por White (1980),

que corrige la posible heterocedasticidad.

Se ha aplicado un procedimiento iterativo de eliminación

de observaciones atípicas explicado con detalle en el Apén-

dice de C. Sebastián y E. Ley (1985). Se trata de eliminar

las observaciones que en la regresión inicial superen deter-

minados valores críticos de los dos estadísticos siguientes:

D de Cook y el "residuo estudentizado". En las regresiones,

finales que se presentan más adelante se han eliminado,

respectivamente, 55 observaciones en la primera muestra y 75

en la segunda. En ambos casos supone un 3% de la muestra

inicial.

Este proceso de eliminación de observaciones atípicas

merece un breve comentario. La existencia de observaciones

atípicas en datos de sección cruzada es un fenómeno bien

común. El carácter atípico de una observación puede ser

debido a errores o inexactitudes de distinto tipo o, simple-

mente, a que esa empresa tiene unas características diferentes de la gran masa de empresas que constituyen la muestra. En el segundo caso, los datos de esa empresa o empresas pueden contener información muy relevante, por lo que su eliminación no sería procedente. El hecho de que los datos suministrados por las empresas a la Central de Balances en 1982 y 1983, que fueron sometidas a rigurosos tests de coherencia contable, no hayan sido tratadas estadísticamente de forma adecuada², y el hecho de que además los datos nos fueran proporcionados preservando el total anonimato de las empresas, no nos ha permitido tener ningún criterio para saber si el origen de la "atipicidad" de una empresa se debía a errores e inexactitudes, o simplemente a las características de la empresa. Por lo que hemos procedido a la eliminación, de forma independiente en cada ecuación, de las observaciones atípicas.

QUADRO 4

Variación en la participación del rendimiento económico brutoen el valor de la producción.
V.DEPCONSTDCMLDVTASVRKL $R^{2}$ N
V.1.VREB-.0006(.0018)-.056(.073).063(.005).005(.0003).091746
V.2.VREB.0008(.003)-.027(.044).037(.005).001(.0003).052382
(Las cifras entre parentesis son estimaciones consistentes (White)de los errores etándar de los coeficientes).

1.1

De acuerdo con estos resultados (ver el Cuadro 4) la

variación en el rendimiento económico bruto parece positiva-

mente relacionada con la tasa de crecimiento de las ventas

en términos reales y con el aumento en la relación capital/

trabajo. Y esto es así en ambas ecuaciones: la estimada con

las empresas industriales privadas (V.1.) y la que se estima

a partir de la muestra de todas las empresas privadas excepto

las energéticas y las agrícolas (V.2).

El primer factor es interpretable como la presencia de

costes medios decrecientes que mejoran el resultado de la

explotación al aumentar la demanda. Y resulta que en 1983 la

mediana de la variable DVTAS de la primer muestra (empresas

privadas industriales no energéticas) es de 3% y de la

segunda muestra (empresas privadas no energéticas y agrico-

las) es del 3,3%. La media aritmética es, respectivamente,

del 5,2% y del 6,5%.

El segundo factor puede interpretarse como la mejora en

el resultado de explotación al sustituir las empresas trabajo

por capital. Este efecto positivo se debe, presumiblemente,

a la mejora en la productividad de la explotación inducida

por una mayor relación capital/trabajo. Y resulta que en

ambas muestras tanto la media como la mediana de VRKL son

claramente positivas.

Resulta, en contra de lo esperado, que la tasa de

crecimiento en términos reales de la retribución por trabas-

jador no aparece significativa en ninguna de las dos regre-

siones. Lo eran en la estimación mínimo cuadrática de los

errores estándar de los coeficientes. Pero dejan de serlo

cuando se corrige la heterocedasticidad siguiendo el proce-

dimiento de White. El signo del coeficiente es el esperado

(negativo), pero la variable no aparece como estadísticamente

significativa.

12

Es de resaltar el bajo valor del en ambas estimacio-

nes. La razón hay que buscarla en la insatisfactoria especi-

ficación de la ecuación. Parece claro que se está estimando

una forma reducida -la ecuación estimada no es en absoluto

una relación de comportamiento- de un sistema de ecuaciones

complejo y esta forma reducida debería contener otras varia~

bles.

La regresión V.1 se ha repetido para una desagregación

de las empresas industriales (no energéticas) por tamaños.

Para ello se ha utilizado un resultado previo obtenido al

estimar, mediante análisis factorial, un índice del tamaño de

las empresas industriales. Los factores que, de acuerdo con

este resultado, caracterizan mejor el tamaño son: volumen de

ventas (0,251), gastos de personal (0,232), capital y cuentas

de actualización y realización (0,236) e inmovilizado mate-

rial (0,313). Entre parentesis se recogen los coeficientes

con los que cada uno de los factores entran en la estimación

del índice de tamaño. Este índice nos permite separar entre

empresas grandes y pequeñas y hacer la regresión V.1 para

ambas sub-muestras. Los resultados obtenidos son similares.

La única diferencia es que la variable VRKL no resulta

significativa en la explicación de VREB de las empresas

pequeñas, y esto resulta bastante razonable.

Con todas las limitaciones apuntadas, no deja de tener

interés que hayan aparecido como significativas, a la hora

de explicar la variación de la participación del rendimiento

económico bruto en el valor de la producción, dos variables

como la tasa de crecimiento de las ventas en términos reales

y la variación en la relación entre el inmovilizado material

y el número de trabajadores.

Los son ahora algo mayores.
4. La utilización de los recursos generados en las empresas
Los recursos generados en la empresa son la diferencia entre el resultado económico bruto y los gastos (netos) de las operaciones financieras.
Estos recursos generados constituyen junto al incremento de la financiación permanente (aportación de accionistas y subvenciones de capital) y junto a la variación de los recursos financieros ajenos, los recursos de la empresa para financiar sus operaciones de capital.
En el Cuadro 5 se presenta la evolución de la composición de los recursos y de los empleos de las operaciones de capital de las empresas privadas (excluido el sector eléctrico).
En lo que se refiere a los recursos, es de destacar el importante cambio en el peso relativo de los recursos generados por las empresas respecto a la apelación de estas a recursos financieros ajenos.
Estos últimos pasan de representar un 50% de los recursos que financian operaciones de capital en 1982, a solamente un 11% en 1984. El cambio de la política monetaria en 1983, la elevación de los tipos de interés y la decisión de las empresas de dedicar recursos propios a sanear su estructura financiera están detrás de este fenómeno.
En valores absolutos, el incremento de los pasivos financieros exigibles en 1984 es solamente un 26% del valor que toma esa variable en 1982, y un 42% del valor que toma en 1983.
Respecto a los empleos, se produce un aumento de la participación de la variación bruta del inmovilizado en 1983 y en 1984. Pero la participación del inmovilizado material cae en 1984 respecto a 1983. En cifras absolutas, la varia-

CUADRO 5 Composición de los recursos y empleos de las operaciones de capital de las empresas privadas (%)

ESTUDIOS19832021TOTAL
GONSTRUMENTOS DE CARGAS44,659,775,4
YAP, TUBAN, PARAGENIA8,710,617,4
YAP, RODRIGUES FINANCEIRAS AQUES43,510,017,4
- A COSTA(28,7)(20,4)(6,2)
- A BAPELA Y LARGA(24,6)(9,6)(5,2)
TOTAL ESTUDIOS100,0100,0100,0
EQUIPES
YAP, SUELA INMOVILIZADO63,751,655,1
YAP, MATRIPAL(73,0)(79,5)(37,0)
FINANCIERO(6,5)(4,7)(10,1)
RESTOS(3,7)(7,4)(7,7)
YAP, CAPITAL CIRCULANTE46,745,138,7
EXISTENCIAS(24,4)(24,2)(8,0)
CIENTES-PROGRESORES(20,2)(15,9)(15,4)
FUSPA DE LA EXPETACION(5,6)(6,5)(14,8)
Incrementario TESERETIA10,07,76,1
TOTAL ENGLISH100,0100,0100,0

15

ción del inmovilizado material realizada por este conjunto

de empresas crece en 1984 a una tasa muy pequeña (un 3%).

Sin embargo, el inmovilizado financiero aumenta en 1984

en un alto porcentaje: duplica su participación en el conjun-

to de los empleos de las operaciones de capital. Resulta

digno de destacarse que, de acuerdo con los datos que estamos

manejando, en 1982 la apelación de las empresas privadas al

sistema financiero menos la contribución de esas empresas a

la financiación de unidades distintas a ellas mismas ,

representa un 43,4% del total de recursos (y empleos) de

esas empresas, mientras que en 1984 esta proporción sólo es

un 1,4%.

Otra peculiaridad importante de la evolución de la

composición de las empresas en las operaciones de capital de

las empresas, es la fuerte caída experimentada por la inver-

sión en existencias que pasa de representar más de un 24%

del total de empleos en 1983 a no llegar a un 9% en 1984.

Estas tres características de la evolución de los

empleos de las operaciones de capital necesita de un análisis

más profundo que esta aún por hacer. Pero en principio

resulta bastante coherente con los datos disponibles.

La tasa de rendimiento sobre el activo neto , pase a su

mejoria, resulta aún excesivamente baja como se aprecia en el

Cuadro 6.

Téngase en cuenta que las cifras sobre inmovilizado no estan consolidadas, y por lo tanto, las empresas de la muestra pueden ser perceptoras de aportaciones financieras de otras empresas de la misma muestra. También pueden ser perceptoras de dichas aportaciones otras empresas de fuera de la muestra, empresas eléctricas, empresas públicas y las Administraciones Públicas.

5.
Con las reservas, ya apuntadas, con las que hay que tomar estas tasas.

CUADRO 6

Evolución de la tasa de rendimiento para el conjunto de empresas privadas (no eléctricas)

sobre el activo neto198219831984
Bruta6,4%8,7%9,4%
Neta0,6%2,7%3,2%

Por tanto, es razonable que la recuperación de la inversión en inmovilizado material resulte aún débil. Se ha encontrado (C. Sebastián y E. Ley (1985)) que ésta depende de forma importante de la tasa de rendimiento de las empresas.

La mejoría en el excedente de explotación debido a las

causas apuntadas, en un contexto caracterizado por estas

tasas reducidas de rendimiento del activo de las empresas y

por altos tipos de interés en los mercados financieros, debe

conducir a acciones encaminadas a reducir pasivos financieros

ajenos y a tomar decisiones de inmovilizado financiero. Y

esto es efectivamente lo que se observa.

References

  1. Malinvaud, E. (1980): Profitability and unemployment, Cambridge University Press.

References

  1. Malinvaud, E. (1984): Mass Unemployment, Basil Blackwell

References

  1. Sebastián, E. y E. Ley (1985): Una aproximación econométrica al comportamiento de la empresa industrial española en 1983: Demanda de empleo, inversión en inmovilizado material, demanda de créditos y mantenimiento de activos monetarios. Fundación de Estudios de Economía Aplicada (F.E.D.E.A.). Documento 85/02.

References

  1. White, M. (1980): "A heterokedastic consistent covariance matrix estimator and a direct test for heterokedasticity", Econometrica, vol. n9 48, n9 4, pp. 817-838.