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UNA NOTA SOBRE PROTECCION E INCERTIDUMBRE

Luis Servén Documento 86-12

UNA NOTA SOBRE PROTECCION E INCERTIDUMBRE

De acuerdo con la teoría neoclásica del comercio internacional, la política comercial óptima para una economía pequeña no somelida a distorsiones internas es el libre comercio. Como es sabido, esta proposición deja de ser válida cuando existen distorsiones internas en los mercadas de bienes y/o de factores que introducen divergencias entre los precios de mercado y los costes de oportunidad social relevantes (Johnson (1965), Bhagwati (1971)). En ese caso, la política óptima incluye subvenciones y/o impuestos destinados a corregir las imperfecciones de los mercados. En particular, un régimen de comercio restringido mediante aranceles comporta en general un mayor grado de eficiencia económica que el régimen de libre comercio (Parai, (1982)).

Un caso de interés práctica en que las imperfecciones de los mercados pueden justificar la intervención pública en favor de la industria nacional es el de los denominados "bienes estratégicos". Estos últimos se podrían definir por dos rasgos característicos: (i) bienes imprescindibles (es decir, carentes de sustitativos), ya sea en el consumo final o en el proceso productivo de otros bienes a su vez imprescindibles para el consumo, y (ii) cuya disponibilidad en los mercados exterior res es incierta, debido a posibles restricciones o bruscas subidas de precios. Así pues, un bien estratégico vendría a ser un bien básico en el sentido sraffiano cuyo abastecimiento exterior está sujeto a incertidumbre.² La energía o los productos alimenticios serían dos posibles ejemplos.

En este contesto es también posible determinar que política comercial permitir la alcanzar un objetivo no (estrictamente) económico al mínimo cada social. Si, por ejemplo, la sociedad concidera necesaria mantener un cierto nivel de empleo en un determinado sector, entonces, en centre de lo que puede observarse en la realidad, a política idónea no sería subvencionar la producción de las industrie el cada eraos, imponar un arancel (o un contingente) a las importaciones de se producir, sino simplemente subvencionar el empleo en ese sector.

Evidentemente, el carácter estratégico de un bien no es condición suficiente para justificar una política de protección a la industria que lo produce. Es preciso que además existan en la economía distorsiones que impidan a los consumidores asegurarse contra la incertidumbre asociada a la disponibilidad o al coste futura del bien en cuestión. En particular, es sabido (Hart (1975)) que si la economía no posee un conjunto completo de mercados contingentes, entonces el equilibrio con laissez-faire en una situación de incertidumbre no

Olivamente, el grado de incertidumbre del abastecimiento exterior está ligado a la diversificación del mismo suprogamo; por ejemplo, que se encarge una unidad de un bien a un productor extranjero. Este cumple lo orden con probabilidad si con probabilidad trip no entrega nada (debido a perturbaciones en el proceso productiva, el clima, etc.). La varianza del abastecimiento x es entonces

Si, por el contrario, se encargan 1/3 unidades a cada uno de la productores indogmente sujetos a perturbaciones no correlacionadas; la varianza del abastecimiento es

\[V _ {a b} (x) = \left[ \begin{array}{l l l} 1 & 2 & 3 \\ 0 & - & 4 \\ 1 & 0 & 0 \end{array} \right] ^ {2} + (1 - p) \left(0 + \frac {p}{M}\right) ^ {2} = p \frac {(1 - p)}{M}\]

Así pues, para N → y el encargo se cumple con certeza. A menos que los distintos preverdoras están sujetos a perlombaciones cuya correlación es igual a la unidad; la diversificación siempre aumentará la seguridad del abastecimiento. En lo que sigue subondrenos que, a pesar de mantener una política de diversificación óptima, el grado de incertidumbre es todavía sustameler (debido a la inexistencia de un número elevado de aferentes y a que sus incertidumbres específicos está fortamente correlacionada). alternativamente, si no evició en conjunto de activos realizadas cujos rendimientos formen una base del espacio de los suezas possibles.

es necesariamente eficiente. En estas condiciones, y si además:

(i) el proceso productivo lleva aparejados costes de ajuste; es decir, el nivel de producción no se puede adaptar instantáneamente a los cambios de precios relativos;

(ii) los productores nacionales no son excesivamente ineficientes (en comparación con los extranjeros) en la producción del bien; y

(iii) los consumidores nacionales poseen un grado suficientemente elevado de aversion al riesgo.

enlances puede existir un trade-off entre coste de producción y riesgo de desabastecimiento que se podría explotar mediante la protección a los productores nacionales. Si se dan esos tres requisitos en ausencia de un conjunto completo de mercados, es posible demostrar que (1) la política de comercio restringido puede ser superior a la de libre comercio, y (2) en particular, bajo valores adecuados de los parámetros relevantes, la autarquía puede ser superior al libre comercio.⁴ Más en general, las condiciones (i) a (iii) pueden hacer socialmente rentable la producción de una industria cuyos beneficios esperados son negativos. Si las imperfecciones de los mercados de capitales impiden al sector privado mantener en funcionamiento empresas con rendimientos esperados negativos, puede ser necesaria la intervención pública en apoyo de la industria nacional.

*adas proporciones con simples consecuencias de los resultados más generales: (1) en una economía sometida a más de una distorsida, reducciones en el grado de una sala de éclas no aumentan necesariamente el bimestar (Bhagneti, 1971); y (2) en particular, la afectura de un mercado adicional (por el成份, a) comercio salarios) en una economía con mercados incomplejos no aumenta necesariamente el bimestar (Hart, 1975).

Un ejemplo

Para ilustrar las proposiciones anteriores, consideremos la siguiente situación: existen dos clases de agentes, consumidores y productores. Los consumidores consumen un único bien, que se obtiene a partir de la energía. Esta última puede ser producida en el país o importada. El horizonte temporal es de dos períodos, y los consumidores maximizan el valor esperado de una función de utilidad con aversion relativa al riesgo constante. Los consumidores poseen una dotación inicial de Y unidades de un recurso natural, que puede ser exportado o utilizado en la producción interna. Los agentes tienen acceso a un único mercado de activos, en el que se paga un tipo de interés real constante. Así pues, los consumidores resuelven el problema

(1) Max

(2)

\[C _ {2} = N _ {2} + F _ {2}\]

\[\rho_ {i} N _ {1} + \rho * F _ {1} + \frac {\rho_ {2} N _ {2}}{1 + r} + \frac {\rho_ {2} ^ {*} F _ {2}}{1 + r} \leq Y \tag {3}\]

El parámetro R en (1) representa el coeficiente de aversion (relativa) al riesgo. Para simplificar, en (2) suponemos que los consumidores obtienen directamente el bien de consumo C a partir de la energía nacional N y/o de la importada F, cuyos precios respectivos son p y p*. Todos los precios así como el tipo de interés real r están expresados en términos del precio del bien exportable Y. Suponemos que tanto la dotación inicial Y como los precios del primer periodo p, y p,* son conocidos con certeza, pero existe incertidombre acerca de los precios futuros de la energía.$ Suponemos, en particular, que la energía no es almacenable.

Es fácil comprobar que, si (1+r) = 1, la estrategia óptima del consumidor viene descrita por

\[(4. 1) \quad C _ {1} ^ {2} = \frac {(1 + r) Y q _ {1} ^ {- \frac {1}{R}} [ E (q _ {2} R - 1) ] ^ {- \frac {1}{R}}}{1 + (1 + r) q _ {1} ^ {\frac {R - 1}{R}} [ E (q _ {2} R - 1) ] ^ {- \frac {1}{R}}}\]

\[(4, 2) \quad C _ {2} ^ {0} = \frac {(1 + r) Y / q _ {2}}{1 + (1 + r) q _ {1} ^ {\frac {R - 1}{R}} [ E (q _ {2} R - 1) ] ^ {- \frac {1}{R}}}\]

Es decir, estamos supeniendo que la incertidumbre en refiriela al cuarte futuro de los importaciones, y no a la disponibilidad de las almas. No bastante, el caso de un abuso de poder estudier de forma sullages, pasando por o representar el precio sombra de la correspondiente restricción coantitativa.

donde debido al supuesto de sustituibilidad perfecta implícito en (2), se tiene:

(5)

\[C _ {i} ^ {0} = N _ {i} ^ {0} + F _ {i} ^ {0}; \rho_ {i} > q _ {i} \rightarrow N _ {i} ^ {0} = 0;\]

\[p _ {i} ^ {*} > q _ {i} \rightarrow F _ {i} ^ {0} = 0 \quad p a r a i = 1, 2\]

Por el lado de la producción, suponemos que los productores nacionales son competitivos y maximizan. Son, por tanto, neutrales ante el riesgo. El proceso productivo está sujeto a costes de ajuste cuya magnitud representamos por el parámetro φ. Así pues, los productores nacionales resuelven el problema

Max

St

\[\eta \equiv p _ {1} N _ {1} + \frac {p _ {2}}{1 + r} N _ {2} - \frac {\phi}{2} (N _ {2} - N _ {1}) ^ {2} - g (N _ {2} + \frac {N _ {2}}{1 + r})\]

donde es el consumo de los productores y n sus beneficios, y hemos supuesto que los costes medios y marginales son constantes e iguales a g, que

El argumento escedaría inalterado si los productores poseen aversion al riesgo en menor grado que los consumidores.

representa el número de unidades del exportable necesarias para producir una unidad de N. Para simplificar, tomemos el caso de . La única estrategia posible para los productores es entonces un nivel de producción constante . Para que exista producción positiva de energía nacional, ha de cumplirse que

\[(6) \quad p _ {1} = \frac {1}{E (1 / p _ {2})} \frac {1}{1 + r} = g \left[ 1 + \frac {1}{1 + r} \right]\]

Por otra parte, (5) implica que en equilibrio . Así pues, una condición necesaria para que exista producción nacional es

\[(7) \quad p _ {1} ^ {*} + \frac {1}{E (1 / p _ {2} ^ {*})} \frac {1}{1 + r} = g \left[ 1 + \frac {1}{1 + r} \right]\]

Supongamos que (7) no se cumple; es decir, que el sector energética nacional es menos eficiente que el extranjero y se espera que siga siendo lo en el futuro . En ese caso, , , toda la demanda se satisface con importaciones, y los consumidores nacionales han de soportar todo el riesgo asociado a las fluctuaciones del precio mundial.

Supongamos ahora que se adopten medidas proteccionistas para estimular la producción nacional. En particular, consideremos el caso de un arancel prohibitivo que elimina totalmente las importaciones en ambos períodos. La demanda de energía es entonces satisfecha integramente por los productores nacionales, al precio fijado por el gobierno . En ese caso, el equilibrio autosuficiente que resulta es estacionario, con

\[C _ {1} = C _ {2} = \frac {1 + r}{2 + r} \frac {\gamma}{g} \quad C _ {1 p} = C _ {2 p} = 0\]

Observese que la supresión del comercio exterior implica un aumento del coste de la energía para los consumidores, pero también elimina la incertidumbre sobre los precios futuros. Si los consumidores poseen un grado de aversion al riesgo suficientemente elevado, entonces es posible que la reducción (completa) de la incertidumbre aumente el bienestar a pesar del encarecimiento esperado de la energía.

Mediante algunas manipulaciones se puede comprobar que los niveles de utilidad esperados por los consumidores bajo libre comercio (EUL) y bajo protección (EUP) son, respectivamente,

7. Entamos supeniendo iplicitamente que el suporte de pl₂ está acuado inferiormente. El caso contrario, bastario con impener en contingente nulo a la importación en el segundo periodo.

Achido al supdesia de costes constantes, existen otras solutionas no acuasionarias características por
p1 + p2 = 9
?Con pag, los productores obligen el mismo nivel de utilidad (igual a ceral) que con libro comercio.

\[\mathrm{EUL} = \frac {1}{1 - R} \frac {\mathrm{Y} ^ {1 - R} (1 + r) ^ {1 - R} \mathrm{E} \left(p _ {2} ^ {*} R - 1\right)}{\left[ \begin{array}{c c c c c c c c} & & & R - 1 & & \\ & & & \text {......} & & \\ & & & R & & R - 1 \\ 1 & r & (1 + r) & p _ {4} ^ {*} & & \mathrm{E} \left(p _ {2} ^ {*}\right) \\ & & & & & \end{array} \right] R - 1} X\]

\[\mathrm{X} \left[ \begin{array}{c c c c c c c} & R - 1 & & & 1 & & \\ & \text {......} & & \dots & \dots & & \\ & R & & R - 1 & & R & \\ p _ {1} ^ {*} & & E (p _ {2} ^ {*}) & & & + & B \end{array} \right]\]

\[\mathrm{EUP} = \frac {1}{1 - R} \frac {\mathrm{Y} ^ {1 - R} (1 + r) ^ {1 - R} g ^ {R - 1}}{(2 + r) ^ {R - 1} (1 + \beta)}\]

A partir de estas expresiones, es sencillo demostrar que

\[\mathrm{EUP} \geq \mathrm{EUL} \text { si y sola si }\]

\[(8) \quad \mathrm{E} \left[ \left[ \begin{array}{c} p _ {2} ^ {*} \\ - - - \\ p _ {1} ^ {*} \end{array} \right] ^ {\mathrm{R-1}} \right] ^ {\frac {1}{\mathrm{R}}} > (2 + r) \quad \left[ \begin{array}{c} g \\ - - - \\ p _ {1} ^ {*} \end{array} \right] ^ {\frac {\mathrm{R-1}}{\mathrm{R}}} = (1 + r)\]

Obviamente, el signo de esta desigualdad varia con el coeficiente de aversion al riesgo R. Para R>1, podemos reescribir (8) del siguiente modo:

Figura

El lado derecho de (8') representa la pérdida de eficiencia que se sufre con certeza en el periodo 1 debido a que la producción nacional de energía es más cara que la extranjera. Según (8'), la protección a la industria nacional aumentará el bienestar si la ineficiencia en el primer periodo es menor que el valor de una función que depende de las características de la distribución de p y de la aversion al riesgo. Tomando, por ejemplo, el caso R=3 y suponiendo que E(1/p ) = 1/p (de modo que el valor esperado del precio futuro es igual al precio corriente), resulta que el arancel prohibitivo aumentará el bienestar si y sólo si

Figura

donde . Para o suficientemente grande, es obvio que la política proteccionista elevará el bienestar. Recuérdese que, en un marco de libre comercio y, si , (7) implica que la producción nacional será nula a menos que . Las valoraciones social y privada de la producción nacional son, por tanto, diferentes, y el equilibrio sin protección es ineficiente.

Parece razonable pensar que a medida que aumenta la aversión al riesgo será más conveniente la política proteccionista. En el caso extremo, si la aversión al riesgo es ilimitada (R → ∞), la política proteccionista elevará el bienestar siempre que exista una mínima posibilidad de que en el segundo período p* > g. Más formalmente, si R → ∞ y el soporte de la distribución de p*₂ es finito, entonces la condición para que el libre comercio reduzca el bienestar es

\[\left[ \begin{array}{c c c} & & p \max x \\ p ^ {*} & + & \frac {}{} 1 + r \\ 4 & & \end{array} \right] > g \left[ \begin{array}{c c} & 1 \\ 1 + & \frac {}{} 1 + r \\ & \end{array} \right]\]

donde pmax es el extremo superior del soporte de la distribución de (es decir, el máximo valor que puede alcanzar). Obviamente, si el soporte de es infinito, la desigualdad se cumplirá para cualquier valor (finito) de g. Comparando esta última expresión con (7) se hace patente la divergencia entre las valoraciones social y privada de la producción nacional.

Generalización

El ejemplo anterior se puede generalizar al caso de costes marginales crecientes y costes de ajuste finitos. Dada la diferente actividad de consumidores y productores frente a la incertidumbre, la política óptima consistirá en trasladar parcial o totalmente el riesgo de los primeros a los segundos. Obviamente, si en la economía existieron agentes neutrales al riesgo con dotaciones iniciales suficientes, sería posible diseñar un sistema de transferencias contingentes para asegurar a los consumidores contra las fluctuaciones del precio de la energía. Si excluimos esta posibilidad, y la producción nacional es la única fuente de renta para los agentes neutrales al riesgo, entonces en el óptimo los consumidores han de pagar una prima (que es el exceso de coste de la producción nacional frente a la extranjera) a cambio de una indemnización contingente (que es alguna forma de participación en los beneficios aleatorios de las empresas nacionales).¹º Si la industria nacional es muy eficiente, la prima puede llegar a ser nula.¹¹ Si, por el contrario, la industria es muy ineficiente, la política óptima volvería a ser el libre comercio, puesto que el seguro resultaría demasiado costoso para los consumidores. Como es lógico, a medida que aumenta la aversion al riesgo o la dispersión del precio futuro los consumidores estarán dispuestos a pagar primas mayores, es decir, a soportar mayores grados de inefficiencia en la producción nacional, y la política comercial óptima será por tanto más y más protecciónista.

Formalmente, una política que permitiría alcancer una asignación ópíma elaria compuesta por una transferencia segura 5 de consumidores a produciones y una transforendia contingente r(p*2) de produciones a consumidores (ambas expresadas en términos de p*2) tales que:

(1) S = SE (1), de modo que el bienestar de los productores no variar y

(iii) el bienestar de las construyores es máximo, lo que activa la

La indemnificación máxima que los productores pueden pagar viene dado por el volumen de sus beneficios cuando el precio de la energía adopta su valor máximo. Si la industria nacional mantiene un volumen de producción reducido o nulo, los beneficios serén insuficientes para asegurar adecuadamente a los consumidores. Estos estarán dispostos a pagar una prima para incrementar su cobertura frente a los fluctuaciones del precio futuro.

Este razonamiento se podría formalizar del siguiente modo. Supongamos que los consumidores fueran los propietarios de las empresas. Entonces la asignación socialmente eficiente vendría dada por la solución del problema.

(9) Max (C + BEC )

\[\mathrm{St} \quad C _ {i} = N _ {i} + F _ {i} \quad \text { para } i = 1, 2\]

\[p _ {1} ^ {*} F _ {1} + C \left(N _ {1}\right) + \frac {p _ {2} ^ {*} F _ {2} + C \left(N _ {2}\right) + \frac {\phi}{2} \left(N _ {2} - N _ {1}\right) ^ {2}}{(1 + r)} = Y\]

donde adoptamos una representación cuadrática de la función de costes:

\[(1 0) \quad C (N) = g _ {0} N + \frac {g _ {1}}{2} N ^ {2}\]

(Así pues, el ejemplo anterior es un caso particular con , ). Es fácil comprobar que en el segundo período, y a la vista del valor observado de , la producción nacional vendrá dada por

\[(1 1) \quad N _ {2} = \frac {\phi}{g _ {1} + \phi} N _ {3} + \frac {1}{g _ {1} + \phi} (p _ {2} ^ {*} - g _ {0})\]

Teniendo en cuenta (11), las condiciones de primer orden del problema (9) para un máximo interior son:

\[(1 2. 1) \quad C _ {1} ^ {\text {R}} + \beta E \left[ \left[ \begin{array}{c c c c} \phi & & & \\ \hline g _ {1} + \phi & p _ {i} ^ {*} & & g _ {0} \end{array} \right] \left[ \begin{array}{c c c} & & \phi \\ 1 + r + & & g _ {1} + \phi \end{array} \right] \right.\]

\[g _ {1} N _ {2} \left[ \begin{array}{c c c} & & \phi \\ 1 + r & + & - \\ & & g _ {1} + \phi \end{array} \right] \left[ \begin{array}{c} - R \\ C _ {2} \\ - \\ \rho_ {2} ^ {*} \end{array} \right] = 0\]

\[\left( \begin{array}{l l} 1 & 2, 2) \end{array} \right) \quad C _ {1} ^ {- R} \quad - E \left[ \begin{array}{c c} & p _ {4} ^ {*} \\ - R & \\ C _ {2} & \dots \\ & p _ {2} ^ {*} \end{array} \right] = 0\]

Combinando las ecuaciones (12.1) y (12.2) y suponiendo , tenemos

\[(1 3) \quad E \left[ \begin{array}{l} - R \\ C _ {2} \\ \dots \\ p _ {2} ^ {*} \end{array} \right] \left[ \begin{array}{c c c c c c c c} & & & \phi & & & & \\ p _ {1} ^ {*} & + & \beta & \frac {}{g _ {1} + \phi} & p _ {2} ^ {*} & - & g _ {0} & 1 + \beta \frac {\phi}{g _ {1} + \phi} \end{array} \right]\]

\[- g _ {i} N _ {i} \left[ 1 + \beta \frac {\phi}{g _ {i} + \phi} \right] = 0\]

de modo que en el óptimo social el coste marginal de producción debería ser

\[\left( \begin{array}{c c c c c} 1 & 4) & \hat {M C} _ {1} & = & g _ {0} + g _ {1} \hat {N} _ {1} \\ \hline \end{array} \right. = \frac {\mathrm{E} \left[ \begin{array}{c c c c c} \hat {\mathrm{C}} _ {2} ^ {- - R} & & & & \\ \hline p _ {2} ^ {*} & & p _ {1} ^ {*} + & \beta \phi & \\ & & & g + \phi & p _ {2} ^ {*} \end{array} \right]}{\left[ \begin{array}{c c c c c} 1 & + & \beta \phi & & \\ & & g _ {1} + \phi \end{array} \right] \quad \mathrm{E} \left[ \begin{array}{c c c c c} \hat {\mathrm{C}} _ {2} ^ {- - R} & & & \\ \hline p _ {2} ^ {*} \end{array} \right]}\]

Sin embargo, si los productores nacionales hubieran de decidir por sí mismos el nivel de producción del periodo 1 en un régimen de libre comercio, tendríamos que

\[\left( \begin{array}{l l} 1 & 5 \end{array} \right) = E \left[ \begin{array}{c c c c c} p _ {4} ^ {*} & & \phi & & g _ {0} \\ - & + & \beta & - & - \\ p _ {2} ^ {*} & & g _ {1} + \phi & & p _ {2} ^ {*} \end{array} \right] \left[ \begin{array}{c c c c c} & & & \phi \\ 1 & + & \beta & - & g + \phi \end{array} \right]\]

\[\dots \frac {g _ {1} N _ {1}}{p _ {2} ^ {s}} \left[ 1 + \frac {\beta \phi}{g _ {1} + \phi} \right] = 0\]

lo cual es equivalente a

\[\left(1 6\right) \quad M C _ {1} = g _ {0} + g _ {1} N _ {2} = \frac {E \left[ \begin{array}{l} p _ {4} ^ {*} \\ - \cdots \\ p _ {3} ^ {*} \end{array} \right] + \beta \frac {\phi}{g _ {1} + \phi}}{\left[ \begin{array}{l l l} 1 & + & \beta \phi \\ & & g _ {1} + \phi \end{array} \right] E \left[ \begin{array}{l} 1 \\ - \cdots \\ p _ {3} ^ {*} \end{array} \right]}\]

Obsérvese que (15) y (16) sólo dan lugar al mismo nivel de producción si a) los costes de ajuste son nulos (y la producción nacional se puede adaptar libremente a las variaciones de los precios), o b) el coeficiente de aversion al riesgo es nulo (y los consumidores son, por tanto, neutrales ante el riesgo). En caso contrario, resulta que

\[\begin{array}{r l} (1 7) \quad \hat {M C _ {i}} & = M C _ {i} = - \frac {\beta \phi}{g _ {1} + \phi} \frac {\text { Cov } \left[ \begin{array}{c c c} \hat {C} - R & 1 \\ C _ {2} & , & \frac {}{} p _ {2} ^ {*} \end{array} \right]}{\text { E } \left[ \begin{array}{c} \hat {C} - R \\ C _ {2} \\ \vdots \\ p _ {2} ^ {*} \end{array} \right] \text { E } \left[ \begin{array}{c} 1 \\ \vdots \\ p _ {2} ^ {*} \end{array} \right]} = \frac {1}{g _ {1} + \phi}. \end{array}\]

Obsér vese quét

\[\text { Cov } \left[ \begin{array}{c c} \hat {\mathbf {r}} + \hat {\mathbf {R}} & 1 \\ \mathbf {C} _ {x}, & - \\ & \rho_ {2} ^ {*} \end{array} \right] = 0,\]

ya que elevaciones inesperadas de los precios reducen el consumo del segundo período y eleven por tanto la utilidad marginal. Así pues, si los consumidores poseyeran las empresas el nivel de producción nacional sería mayor que el alcanzado cuando las empresas están en manos de agentes neutrales ante el riesgo.

La razón de esta discrepanción es evidente: ¿¿¿¿o alto, entonces los beneficios de las empresas nacionales serán elevados, mientras que el poder adquisitivo de las consumidores será reducido. Los beneficios de las empresas nacionales están por tanto correlacionados negativamente.

con la relación marginal de sustitución intertemporal de los consumidores. En otras palabras, debido a la aversion al riesgo, el valor de las empresas nacionales desde el punto de vista de los consumidores es superior a la suma de sus beneficios esperados.

Obviamente, si existieran los correspondientes mercados de activos los consumidores se limitarían a comprar las empresas nacionales, y el problema quedaría, en principio, resuello. En ausencia de mercados de activos, la política de libre comercio da como resultado una asignación ineficiente: es posible diseñar un sistema de subvenciones e impuestos mediante el cual el bien-estar de consumidores y productores es mayor que el alcanzado con libre comercio.

Una política que permite aumentar la eficiencia económica sería la consistente en subvencionar la producción nacional en el primer periodo (mediante un impuesto a los consumidores) y en el segundo periodo gravar a los productores con un impuesto contingente al valor realizado de p cuya recaudación se repartiría entre los consumidores. En el caso extremo, supongamos que el valor esperado del impuesto es igual al de los beneficios adicionales debidos a la subvención. Entonces los productores alcanzarán el mismo nivel de satisfacción que bajo libre comercio, mientras que el bienestar de los consumidores será necesariamente mayor. En ese caso, la subvención óptima S vendría dada por

12) Si los coconizadores no fueron identicas entre el, se planterarla en típica problema de agregacional con marcadas incomplejos, el objetivo de la empresa se estaria bien definido (véase, por ejemplo, Grossman y Bard (1977)).

\[S = \frac {\beta \phi}{g _ {1} + \phi} \frac {\text { Cov } \left[ \begin{array}{c c c} \hat {C} - R & 1 & \\ C _ {2} & , & \frac {}{} \\ & & p _ {2} ^ {*} \end{array} \right]}{\text { E } \left[ \begin{array}{c} \hat {C} - R \\ C _ {2} \\ \dots \\ p _ {2} ^ {*} \end{array} \right]}\]

Vale la pena subrayar que, para valores adecuados de los parámetros, la política óptima conducirá a proteger empresas que bajo libre comercio serían inviables (es decir, la suma de sus beneficios esperados sería negativa).

El Cuadro I presenta algunos ejemplos numéricos de esta política de redistribución completa hacia los consumidores. La simulación se basa en el supuesto de que el precio mundial futuro sigue una distribución binomial; con probabilidad 1/2, el precio futuro puede ser alto (igual a pmax) o bajo (igual a pmin). Obsérvese que la subvención óptima (que en este caso iguala MC y MC) y la producción nacional crecen uniformemente a medida que aumenta el grado de aversion al riesgo y/o la dispersión del precio futuro. En el caso extremo de R → w, y con suficiente variabilidad del precio mundial, la situación óptima sería de nuevo la autarquía. Como también se refleja en el Cuadro, un aumento en la ineficiencia relativa de la producción nacional puede hacer nula la subvención óptima si la aversion al riesgo es reducida. Por el contrario, si ésta es elevada, entonces la subvención aumenta paralelamente, para permitir la operación de una industria más ineficiente.

CUADRO I

Cálculo de la subvención óptima

Coeficiente de aversion al riesgoValor de la subvencion (%)bPorcentaje de autoabastecimientoc
Caso Aa.50.00.0
1.2.71.5
3.7.310.7
5.10.717.8
50.19.237.0
Caso B: menor coste de ajusted.50.00.0
1.2.61.3
3.7.010.5
5.10.317.6
50.18.336.0
Caso C: mayor incertidumbrea.55.46.8
1.9.915.9
3.21.440.0
5.27.453.4
50.43.191.2
Caso D: mayor ineficiencia productivaf.50.00.0
10.00.0
30.00.0
512.04.5
5019.220.3

Notas al Cuadro I a Los parámetros se eligen de modo que con libre comercio la industria nacional no produce en el primer período. Se impone una distribución binomial equiprobable para , con media igual a . Los restantes parámetros son go = 1.01, g₁ = .05, φ = 5, Y = 10.

b En porcentaje del precio mundial del primer periodo.

e Producción nacional en el primer periodo sobre consumo total (bajo libre comercio, la producción nacional es nula).

d Iqual que el caso á, pero con .

e Igual que el caso á, pero aumentando la variabilidad de 1/p .

f igual que el caso á, pero con go = 1.05.

La necesidad de apoyar a las industrias estratégicas en un contexto de incertidumbre es un argumento frecuentemente utilizado para justificar la política proteccionista. En esta nota hemos demostrado que el argumento puede tener una base teórica si (i) existen imperfecciones en los mercados de activos; (ii) la producción de la industria está sometida a costes de ajuste; y (iii) los consumidores nacionales poseen aversión al riesgo. En esas condiciones, puede ser socialmente rentable el mantenimiento de una industria cuyos beneficios esperados son negativos. En ausencia de instrumentos financieros adecuados, una política superior al libre comercio sería subvencionar la producción nacional para que su caste privado se iguale al coste social. La subvención socialmente óptima aumenta con el grado de incertidumbre, y con la aversion al riesgo de los consumidores.

Estas conclusiones están sujetas a una cualificación importante. En el análisis se ha prescindido de la posibilidad de almacenar el producto estratégico. Si el coste de almacenamiento fuera inferior al sobrecoste de la producción nacional con respecto a la extranjera, la estrategia óptima sería obviamente acumular stocks para hacer frente a la incertidumbre futura. En la práctica, y con costes de almacenamiento crecientes (o capacidad limitada) la política óptima podría incluir tanto acumulación de stocks como producción nacional.

BIELIOGRAFIA

Bhagwati, J. (1971); "The Generalized Theory of Distortions and Welfare", en J. Bhagwati, editor: "Trade, Balance of Payments, and Growth, North Holland.

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