LA OCUPACION FEMENINA POR SECTORES
por
M Fe García Camacho
Alfonso Novales
Documento 88-08
En García Camacho y Novales (1988) se mostró
que la participación femenina en el mercado de
trabajo en España ha aumentado en las últimas
décadas, si bien con importantes diferencias según
la cualificación, edad y estado civil de los in-
dividuos.
Sin embargo, también se señaló que dichas
cifras de participación son aún muy claramente
inferiores a las de otros países, o a las de la
participación masculina en nuestro país. Por con-
siguiente, el fomento de la participación femenina
tiene aún pleno sentido como posible objetivo de
política socioeconómica.
La decisión de tomar parte activa en el
mercado de trabajo depende de las preferencias de
la persona, así como de su percepción acerca de
las posibilidades que dicho mercado le ofrecería
si decidiese participar. Tanto una como otras
depende, a su vez, de factores como la edad, el
sexo, la cualificación y estado civil de los indi-
viduos.
La comparación entre el valor esperado de
las posibles secuencias futuras de ingresos y
costes que se derivarían de dicha participación
conducirá finalmente a tomar la decisión óptima.
Esta evaluación debe incluir factores tales
como el coste de oportunidad en que se incurre al
acudir al mercado de trabajo, ya sea en términos
del ocio perdido, o de la contratación de quien
lleve a cabo las tareas domésticas. También ha de
incluir el coste que produzca el tiempo de espera
hasta la aceptación de una oferta de trabajo.
Existen, por tanto, distintas posibilidades
para intentar incrementar la participación femeni-
na: Por un lado, la Administración puede tomar
medidas para disminuir el coste de oportunidad
antes citado, por ejemplo, mediante la creación de
guarderías. Por otro lado, también pueden crearse
directamente incentivos al empleo femenino en
determinados sectores, como se ha hecho, en oca-
siones, con el colectivo de jóvenes.
Para llevar a cabo tales tareas, es funda-
mental conocer cuál es la situación de ocupación
femenina dentro de los distintos sectores. Una
comparación internacional debe ayudar a discurrir
si dichos niveles de ocupación son altos o bajos.
De este modo, podría considerarse diseñar incenti-
vos de fomento de empleo específicamente en los
sectores deficitarios en empleo femenino.
Por último, es muy probable que la partici-
pación responda positivamente a la ocupación, y
que el incremento del empleo femenino sea una de
las formas más discretas de aumentar la participa-
ción. Desde este punto de vista, es verosímil que
distintos sectores requieran unas características
diferentes a sus trabajadores, por lo que sería
importante conducir a la población, en lo posible,
hacia la adquisición de las características co-
rrespondientes a los sectores más activos en la
creación de empleo. El incremento generalizado del
nivel educativo es, sin duda, un ejemplo impor-
tante en este respecto.
La Tabla 1 muestra que, a pesar del incremento en participación, durante la última década la mujer ha ganado peso relativo dentro de la ocupación tan sólo en el sector servicios. Entre los últimos trimestres de 1976 y 1986, la ocupación en España descendió un 12.5% (1.533.800). Dicho descenso se distribuyó en una caída del 13.2% en el empleo masculino, y una disminución del 10.7% en el empleo femenino.
Sin embargo, una vez mas, la evolución del agregado oculta comportamientos bien diferenciados de los componentes. Así, en el sector servicios no sólo no se ha destruido empleo, sino que ha aumentado durante el último decenío (véase Tabla 2). En la Agricultura y la Construcción se destruyó la tercera parte del empleo. En la industria hay una gran diferencia entre la evolución del empleo masculino y femenino, pues mientras que sólo se destruyó el 16.2% del primero, el empleo femenino disminuyó en un 39.1%. Así pues, la crisis en los distintos sectores industriales ha afectado de manera dramática a la presencia de mujeres trabajadoras en los mismos.
TABLA 1
DISTRIBUCION DE LA POBLACION OCUPADA POR SECTORES (1976,4)
| Agricultura | Industria | Construcción | Servicios | Total | |
| Hombres (porcentaje) | 1914.1(72.1%) | 2527.9(75.1%) | 1172.9(97.7%) | 3171.2(62.3%) | 8786(71.3%) |
| Mujeres | 740.9 | 839.3 | 26.9 | 1919.5 | 3526.9 |
| Total | 2655 | 3367.2 | 1199.8 | 5090.7 | 12312.9 |
(1986,4)
| Agricultura | Industria | Construcción | Servicios | Total | |
| Hombres (porcentaje) | 1307.5(75.2%) | 211.9(80.5%) | 788.3(97.7%) | 3413.7(60.9%) | 7628.6(70.8%) |
| Mujeres | 431.0 | 511.5 | 18.1 | 2189.9 | 3150.5 |
| Total | 1738.5 | 2630.5 | 806.4 | 5603.6 | 10779.1 |
TABLA 2
PORCENTAJE DE CREACION (O DESTRUCCION) DE EMPLEO (1976,4)-(1986,4)
| Agricultura | Industria | Construcción | Servicios | Total | |
| Hombres | -31.7% | -16.2% | -32.8% | 7.6% | -13.2% |
| Mujeres | -41.8% | -39.1% | -32.8% | 14.1% | -10.7% |
DISTRIBUCION DE LA POBLACION FEMENINA
OCUPADA POR SECTORES
| Agricultura | Industria | Construcción | Servicios | Total | |
| (1976,4) | 21.0% | 23.8% | .8% | 54.4% | 100% |
| (1986,4) | 13.7% | 16.2 | .6% | 69.5% | 100% |
Si se analiza el empleo por sectores a un mayor nivel de desagregación, la Tabla 3 muestra que en el período 1976-1986, y, en relación al empleo masculino, el empleo femenino creció en los sectores de Energía y agua, Transporte y Comunicaciones, Finanzas y Seguros y Otros Servicios. En términos porcentuales, los incrementos en el empleo en estos sectores fueron muy importantes, pero excepto el último subsector, los demás representan una parte pequeña del empleo femenino.
TABLA 3 POBLACION FEMENINA OCUPADA POR SECTORES
| Sector | Porcentaje del empleo | Variación Porcentual Empleo Femenino (1976,4)-(1986,4) | Variación Porcentual Empleo Maculino (1976,4)-(1986,4) | Porcentaje de empleo femenino (1976,4)-(1986,4) | |||
| Total (1976,4) | Empleo (1976,4) | Femenino (1986,4) | |||||
| 1. Agricultura y pesca | 21.6% | 740.9 (21%) | 431.0 (13.7%) | -41.8% | -31.7% | 27.9% | 24.8% |
| 2. Energía y agua | 1.3% | 5.5 (.1%) | 8.3 (.3%) | +50.9% | -5.0% | 3.6% | 5.0% |
| 3. Extracción de minerales Industria química | 4.3% | 77.6 (2.2%) | 54.4 (1.7%) | -29.9% | -20.0% | 14.6% | 13.1% |
| 4. Industria transformadoras | 7.8% | 96.2 (2.7%) | 66.5 (2.1%) | -30.8% | -19.1% | 10% | 8.7% |
| 5. Otras industrias manu-factureras | 14.0% | 660.0 (18.7%) | 382.3 (12.1%) | -42.1% | -13.7% | 38.4% | 29.5% |
| 6. Construcción | 9.7% | 26.9 (.8%) | 18.1 (.6%) | -32.7% | -32.8% | 2.3% | 2.2% |
| 7. Comercio Hosteleria | 18.2% | 844.3 (23.9%) | 805.3 (25.6%) | -4.6% | +3.3% | 37.7% | 35.8% |
| 8. Transportes | 5.4% | 59.1 (1.7%) | 59.2 (1.9%) | +.2% | -7.9% | 8.8% | 9.6% |
| 9. Finanzas y Seguros | 3.2% | 82.5 (2.4%) | 114.2 (3.6%) | +38.4% | +21.3% | 21.2% | 23.4% |
| 10. Otros Servicios | 14.6% | 933.7 (26.5%) | 1211.2 (38.4%) | +29.7% | +20.9% | 52.1% | 53.9% |
| TOTAL | 100% | 3526.9 100% | 3150.5 100% | ||||
Por el contrario, se han registrado impor-
tantes caídas en el peso relativo del empleo feme-
nino en los sectores de Agricultura y Pesca y
Otras Industrias Manufactureras (industria textil,
fundamentalmente), ambos muy relevantes en la
composición sectorial del empleo, Además, se han
registrado descensos moderados en los sectores
Extracción de Minerales, Industria química y Co-
mercio y Hostelería, este último también un im-
portante componente del empleo total.
Es importante observar que los dos sectores
que absorben una mano de obra más cualificada (en
términos de su nivel de estudios), Finanzas y
Seguros y Otros Servicios, son precisamente los
únicos que han creado empleo de una forma impor-
tante durante los últimos 10 años. Este fenómeno
ha podido deberse a tres factores actuando simul-
táneamente. Por un lado, al ser los únicos secto-
res que han creado empleo en un período de crisis,
han podido absorber una mayor cualificación a un
bajo coste.
Por otra parte, ya se vió en García Camacho
y Novales (1988) que la población española, y
especialmente las mujeres, han aumentado drastica-
mente su cualificación profesional y, en conse-
cuencia, han accedido a puestos de trabajo en
estos sectores incluso (como puede verse en la
Tabla 3), a un ritmo superior al de los hombres.
Por último, es posible que la sociedad haya
entendido que estos sectores eran los únicos en
expansión y, entendiendo que requieren una mano de
obra de alta cualificación, la población en gene-
ral haya aumentado su cualificación para optar a
dichos puestos de trabajo. Así, habría habido un
ajuste por el lado de la oferta de trabajo. Las
mujeres han incrementado su cualificación en mayor
medida que el hombre y, consecuentemente, han
recibido un mayor porcentaje del empleo creado en
estos sectores.
La Tabla 4 muestra que el sector de Otros
Servicios es, claramente, el que absorbe el mayor
número de trabajadores con estudios superiores .
También absorbe un alto porcentaje de las mujeres
con estudios medios pero, sin embargo, el mayor
porcentaje de hombres con estudios medios encuen-
tra ocupación en el sector de Comercio y Hostele-
ría. Este es un sector que ocupa el mayor porcen-
taje de mujeres con estudios primarios. Finalmen-
te, la población ocupada de menor cualificación
encuentra empleo en la agricultura, y también en
el sector de Otros Servicios, en el caso de las
mujeres.
Examinando la composición del empleo en cada sector de acuerdo con su nivel de estudios, (Tabla 5) se aprecia claramente que la cualificación media de la mujer ocupada es superior a la del hombre. Ello se debe a que, mientras que la tasa de participación masculina ha sido tradicionalmente elevada, la tasa de participación femenina aún siendo baja, procede de la población femenina con alta cualificación (Véase García Camacho y Novales (1988)).
Debido a la estabilidad a través del tiempo de las descomposiciones porcentuales mostradas en de las Tablas 4 y 5, sólo se presenta los datos correspondientes (1986,4).
(1986,4) TABLA 5
| SECTOR | HOMBRES | MUJERES | ||||||
| SE | EP | EM | ES | SE | EP | EM | ES | |
| 1 | 40.6 | 19.1 | 7.2 | .9 | 30.9 | 19.6 | 2.9 | .1 |
| 2 | .8 | 1.9 | 1.7 | 1.4 | .1 | .1 | .3 | .2 |
| 3 | 4.7 | 5.1 | 4.4 | 2.6 | .5 | 1.2 | 2.5 | .3 |
| 4 | 6.0 | 9.8 | 10.0 | 5.1 | 1.5 | 2.3 | 2.8 | 1.2 |
| 5 | 8.3 | 13.4 | 10.8 | 4.8 | 7.9 | 15.4 | 12.6 | 1.7 |
| 6 | 14.9 | 13.3 | 7.6 | 1.7 | .1 | .3 | 1.0 | .7 |
| 7 | 11.4 | 19.2 | 22.0 | 6.4 | 22.7 | 32.6 | 21.9 | 10.6 |
| 8 | 5.1 | 8.6 | 6.7 | 2.8 | .5 | 1.1 | 2.9 | 3.4 |
| 9 | 2.2 | 1.5 | 9.9 | 17.8 | 1.1 | 1.0 | 6.5 | 7.2 |
| 10 | 7.2 | 8.1 | 18.2 | 56.2 | 34.6 | 26.4 | 46.6 | 74.6 |
| Total | 100% | 100% | 100% | 100% | 100% | 100% | 100% | 100% |
COMPOSICION POR NIVELES DE ESTUDIO DE LA OCUPACION EN CADA SECTOR (1986,4)
| SECTOR | HOMBRES | TOTAL | MUJERES | TOTAL | ||||||
| SE | EP | EM | ES | SE | EP | EM | ES | |||
| 1 | 26.2 | 59.3 | 14.2 | .3 | 100% | 28.6 | 61.9 | 9.45 | .05 | 100% |
| 2 | 4.9 | 58.4 | 32.3 | 4.4 | 100% | 6.9 | 28.9 | 6.0 | 4.1 | 100% |
| 3 | 11.3 | 55.8 | 30.1 | 2.8 | 100% | 3.7 | 30.2 | 64.9 | 1.1 | 100% |
| 4 | 6.9 | 54.6 | 35.6 | 2.9 | 100% | 7.5 | 40.0 | 50.0 | 2.5 | 100% |
| 5 | 7.6 | 59.7 | 30.6 | 2. | 100% | 7.5 | 50.5 | 41.3 | .7 | 100% |
| 6 | 14.4 | 62.2 | 22.6 | .8 | 100% | 3.1 | 21.6 | 66.8 | 6.7 | 100% |
| 7 | 6.7 | 52.8 | 38.7 | 1.8 | 100% | 10.5 | 52.1 | 35.1 | 2.3 | 100% |
| 8 | 7.5 | 60.4 | 30.2 | 1.9 | 100% | 3.1 | 24.0 | 63.4 | 9.5 | 100% |
| 9 | .5 | 15.7 | 65.5 | 18.2 | 100% | 3.6 | 11.8 | 74.2 | 10.4 | 100% |
| 10 | 5.7 | 30.3 | 43.2 | 20.8 | 100% | 10.9 | 28.4 | 50.4 | 10.3 | 100% |
Las diferencias más importantes en este
aspecto se dan en los sectores de Energía y Agua,
Construcción, Transporte y Comunicaciones, Fi-
nanzas y Seguros y Otros Servicios. En todos
ellos, el porcentaje de mujeres con estudios me-
dios es muy alto, mientras que es muy elevado el
porcentaje de empleo masculino con estudios prima-
rios. Evidentemente, ello refleja una clara seg-
mentación de las tareas laborales asignadas a
hombres y mujeres en todas ellas.
La última columna de la Tabla 6 muestra los
importantes cambios registrados en la situación
profesional de la población ocupada en España. De
(1976,4) a (1986,4), el porcentaje de ocupados
como asalariados en el sector público aumentó un
60%, mientras que el porcentaje de asalariados en
el sector privado cayó un 9% y el número de con-
tratados como ayuda familiar, si bien no muy gran-
de, disminuyó un 35%.
Las mujeres aumentaron notablemente su pre-
sencia en el sector público en un 32%, pasando de
representar el 25.8% de los ocupados en el mismo a
fines de 1976, a ser el 34.1% a fines de 1986.
Dado que el empleo femenino ha sido historicamen-
te, poco importante en nuestro país, resulta apre-
ciable la proporción de trabajadores por cuenta
propia y empresarios sin asalariados que ya en
1976 eran mujeres, un 25%. Lamentablemente, dicho
porcentaje no ha experimentado apenas mejora du-
rante los últimos años.
TABLA 6 SITUACION PROFESIONAL DE LOS OCUPADOS (1976,4)
| Situación Profesional | Hombres | Mujeres | % Hombres | % empleo Total |
| Ocupados NO ASALARIADOS | ||||
| 1.- Empleadores | 4.3 | 1.0 | 91.8 | 3.4 |
| 2.- Empresario sin asalariados trabajador indep. | 19.2 | 15.1 | 75.9 | 18.0 |
| 3.- Ayuda familiar | 3.7 | 20.5 | 30.8 | 8.5 |
| Ocupados ASALARIADOS | ||||
| 4.- Asalariado sector público | 11.3 | 9.8 | 74.2 | 11.0 |
| 5.- Asalariado sector privado | 61.2 | 53.1 | 74.1 | 58.9 |
| 6.- Otra situación | .1 | .3 | 47.0 | .1 |
| 7.- No Clasif. | .2 | .2 | 71.4 | .2 |
| 100% | 100% | 100% | ||
SITUACION PROFESIONAL DE LOS OCUPADOS (1986,4)
| Situación Profesional | Hombres | Mujeres | % Hombres | % empleo Total |
| Ocupados NO ASALARIADOS | ||||
| 1.- Empleadores | 4.1 | 1.4 | 87.8 | 3.3 |
| 2.- Empresario sin asalariados trabajador indep. | 20.05 | 16.14 | 75.1 | 18.8 |
| 3.- Ayuda familiar | 3.4 | 13.1 | 38.4 | 6.3 |
| Ocupados ASALARIADOS | ||||
| 4.- Asalariado sector público | 16.3 | 20.3 | 65.9 | 17.5 |
| 5.- Asalariado sector privado | 55.7 | 48.8 | 73.4 | 53.7 |
| 6.- Otra situación | .35 | .2 | 81.1 | .31 |
| 7.- No Clasif. | .1 | .06 | 79.6 | .09 |
| 100% | 100% | 100% | ||
Por último, la Tabla 7 muestra que el porcentaje de empleo femenino en los distintos sectores es sensiblemente inferior al de otros países. Ello es especialmente cierto en los sectores de la Construcción, Transporte y Comunicaciones, así como en el de Banca, Seguros y Finanzas. El bajo porcentaje de empleo femenino en la Agricultura recoge el elevado número de explotaciones familiares, sin empleados, en España. En otros casos, las mujeres de la familia pueden estar trabajando en dichas explotaciones, sin que su participación quede recogida en las estadísticas oficiales.
Por otra parte, la importancia de la economía sumergida en la industria manufacturera puede ser la causa del bajo empleo femenino en dicho sector, en comparación con otros países.
TABLA 7 PORCENTAJE DE EMPLEO FEMENINO POR SECTORES (1985)
| CONSTRUCCION | BANCOS SEGUROS FINANZAS | INDUSTRIAS EXTRACTIVOS | TRANSPORTE COMUNICACIONES | AGRICU. PESCA | HOSTELE. COMERCIO | ELECTRICID. GAS Y AGUA | MANUFACTURA | SERVICIOS SOCIALES | |
| ESPAÑA | 2.3 | 22.7 | 25.5 | 10.0 | 3.5 | 39.9 | 6.9 | 20.6 | 51.1 |
| U.K. | 9.2 | 45.6 | 5.5 | 19.5 | 18.4 | 52.1 | 19.9 | 28.2 | 61.4 |
| ITALIA | 4.0 | 34.8 | 35.4 | 11.3 | 7.7 | 35.4 | ---- | 32.1 | 48.2 |
| ALEMANIA | 9.7 | 47.4 | 49.6 | 21.6 | 7.0 | 53.8 | 12.7 | 29.3 | 52.7 |
| FRANCIA | 17.6 | 51.2 | 9.0 | 26.5 | 17.8 | 46.3 | 19.0 | 30.9 | 62.4 |
| USA | 8.8 | 55.1 | 20.1 | 29.0 | 15.2 | 48.5 | 20.4 | 32.3 | 59.2 |
| NORUEGA | 7.3 | 43.2 | 17.4 | 27.5 | 28.5 | 54.8 | 14.3 | 24.7 | 65.0 |
| SUECIA | 9.2 | 45.8 | 13.3 | 29.0 | 25.6 | 51.4 | 15.0 | 26.4 | 71.6 |
Fuente: OCDE y elaboración propia Nota: Los datos de Francia corresponden a asalariados, y no a empleo total.
CONCLUSIONES
Durante la década 1976-1986, la impor-
tancia de la mujer dentro del empleo agregado tan
sólo ha aumentado muy ligeramente, pasando de
representar un 28.7% del empleo a finales de 1976,
a ser un 29.2% a fines de 1986. Este estancamiento
proviene de una mejora de posiciones en el sector
Servicios, junto con una importante pérdida en los
sectores de Agricultura e Industria. La crisis de
los sectores industriales supuso una destrucción
del 16% del empleo masculino, y un 39% del empleo
femenino.
Las variaciones producidas en la ocupación
femenina por sectores parecen responder al impor-
tante incremento que en el nivel educativo de la
población femenina se ha producido en los últimos
años. Así, el empleo femenino se ha deslizado
hacia los sectores que requieren una mayor cuali-
ficación. En estos, el incremento de empleo feme-
nino incluso ha sido superior al masculino.
Sin embargo, aún queda mucho camino por
reconocer: El empleo femenino está constituido por
trabajadores más cualificados que sus análogos
varones, lo que sugiere que la participación feme-
nina procede de las mujeres con un mayor nivel de
estudios, mientras que los restantes no encuentran
incentivos suficientes como para tomar la decisión
de participar.
Por último, una comparación internacional
revela de forma obvia los bajos niveles de empleo
femenino que existen en España en sectores como la
Construcción, Bancos, Seguros y Finanzas, Transporte y Comunicaciones, Hostelería y Comercio, y Electricidad, Gas y Agua. A ellos deberían ir dirigidas las medidas de fomento de empleo femenino que pudieran tomarse.