Efectos de políticas macroeconómicas en una unión monetaria con distintos grados de rigidez salarial* por Carlos de Miguel Palacios** y Simón Sosvilla-Rivero***
Primera versión: Agosto, 1995 Esta versión: Febrero, 1996
** Universidad de Vigo e ICAE
*** FEDEA y Universidad Complutense de Madrid
*Los autores agradecen a Oscar Bajo, Juan Francisco Jimeno y los asistentes al XX Simposio de Análisis Económico (Bellaterra, diciembre de 1995) sus sugerencias y comentarios.
Resumen
El establecimiento de una Unión Monetaria supone la abolición de las monedas nacionales de los países miembros, existiendo por tanto una moneda única y un Banco Central común como única autoridad monetaria, convirtiéndose así la política fiscal en el principal instrumento acompañado por políticas de oferta. Estudiaremos como, atendiendo a distintas rigideces en el mercado de trabajo, cambia la efectividad de las políticas macroeconómicas cuando dos países que mantienen relaciones bajo un sistema de tipos de cambio flexibles forman una Unión Monetaria.
JEL: E63, F33, F42
Palabras clave: Coordinación de políticas económicas, rigideces en el mercado de trabajo, unión monetaria.
1. Introducción
Dentro del proceso de integración actualmente en marcha en la hoy Unión Europea (UE), la firma del Tratado de la Unión Europea constituyó un hito de capital importancia. En su vertiente monetaria, establecía un calendario para el establecimiento de una Unión Monetaria (en adelante UM) que supone la abolición de las monedas nacionales de los países miembros, existiendo por tanto una moneda única y un Banco Central común como única autoridad monetaria [véase, por ejemplo, De Grauwe (1994)]. De esta forma, los países participantes en la UM registrarían la pérdida de dos elementos importantes de política económica: la política monetaria y de tipos de cambio, convirtiéndose así la política fiscal en el principal instrumento acompañado por políticas de oferta [véase, por ejemplo, Bajo y Sosvilla (1994)].
Si queremos estudiar los efectos de políticas macroeconómicas entre dos países que formen una Unión Monetaria debemos enlazar dicho estudio a toda una literatura que trata el problema de la efectividad de políticas en economías bajo distintos sistemas de tipos de cambio.
Dicha literatura recibe un impulso importante con los trabajos de Mundell (1963) y Fleming (1962) (en adelante M-F), que estudiaban la efectividad de políticas macroeconómicas (monetaria y fiscal) en economías pequeñas abiertas con tipo de cambio flexible (o fijo). De estaforma, y para el caso de tipos de cambio flexibles, se obtenía efectividad de la política monetaria e inefectividad de la política fiscal. Sin embargo, la validez de estos resultados depende crucialmente de los supuestos de movilidad perfecta del capital y, especialmente, de rigidez nominal de salarios que se establecen implicitamente. En particular, se comprueba que bajo la existencia de rigidez real de salarios los resultados en economías pequeñas abiertas serían los contrarios bajo tipos de cambio flexibles [efectividad de la política fiscal e inefectividad de la monetaria -véanse, por ejemplo, Sachs (1980), Marston (1982, 1984) y Bajo (1991)].
La importancia del mercado de trabajo (y en particular la existencia de distintas rigideces) en el estudio de la efectividad de políticas, es aplicable también al estudio de las relaciones entre dos países bajo un tipo de cambio flexible, de manera que en un mundo como el de M-F (con rigidez nominal de salarios) expansiones monetarias serán empobrecedoras (es decir, reducen el output del otro país) y expansiones fiscales "locomotoras" (incrementan el output en el otro país) [véase, por ejemplo, Mundell (1964)], mientras que para el caso de rigidez real de salarios, la política monetaria es inefectiva y las expansiones fiscales empobrecedoras (van der Ploeg, 1990). En el caso asimétrico de rigidez real en la economía doméstica y rigidez nominal en la extranjera, una expansión fiscal doméstica y una expansión monetaria extranjera son medidas locomotoras, mientras que una expansión fiscal extranjera es empobrecedora (van der Ploeg, 1990).
En este trabajo presentamos un modelo de dos países con tipos de cambio flexibles diseñado para realizar un estudio a corto plazo de la efectividad de políticas macroeconómicas atendiendo a distintas rigideces en el mercado de trabajo, de manera que podremos comparar esta situación con aquélla en la que ambos países formen una UM, situación en la que estamos interesados.
El trabajo se organiza de la siguiente manera. En la segunda sección se presenta el modelo de corto plazo, estudiando cada sub-sección la efectividad de políticas para los distintos escenarios de rigideces salariales. La tercera sección introduce en el modelo las modificaciones necesarias para incorporar el establecimiento de una UM, realizándose el mismo proceso que en la sección anterior comparandose los resultados obtenidos en ambas secciones. En la cuarta sección se realizan algunas consideraciones finales presentarán las conclusiones, incluyéndose finalmente un cuadro comparativo de resultados y cuatro apéndices.
2. El modelo
Consideremos un modelo simple de dos países con tipo de cambio flexible, que denominaremos economía nacional y economía extranjera, todas las variables pertenecientes a este último se distinguirán por un asterisco. Por conveniencia suponemos estructuras idénticas en cada país. Ambos estarán vinculados por el comercio de bienes y de activos financieros, existiendo sustituibilidad imperfecta entre los bienes nacionales y extranjeros, pero perfecta sustituibilidad entre los activos financieros nacionales y extranjeros. Los mercados monetario y de bienes se vacían instantáneamente, no así el mercado de trabajo debido a la rigidez nominal o real del salario de los trabajadores.
El gobierno tiene a su disposición tres instrumentos de política: operaciones de mercado abierto (que afectarán a la oferta monetaria "m") y perturbaciones fiscales, distinguiendo dentro de éstas entre modificaciones del gasto público (shock fiscal indicado por "f") y variaciones en las contribuciones empresariales a la Seguridad Social "τ", que afectarán directamente al salario real y, por tanto, a la oferta, por lo que nos referiremos a estas últimas simplemente como políticas de oferta. El gobierno se financia emitiendo bonos.
¹ Sachs (1980), Oudiz y Sachs (1984), Bruno y Sachs (1985) y van der Ploeg (1990) ofrecen modelos para la evaluación de la efectividad de las políticas monetaria y fiscal bajo rigideces real y nominal de salarios y tipos de cambio flexibles. El modelo que aquí se presenta constituye una versión simplificada para dos países de dichos modelos basada en Sosvilla-Rivero (1987), que no tiene en cuenta la dinámica de las expectativas.
El modelo consta de las siguientes ecuaciones:
(1)
(2)
\[q = p ^ {*} + e - p\]
(4)
(5)
(6)
(7)
(8)
(9)
(10)
(11)
Donde = oferta de output
demanda de output
p = nivel de precios de los productores
ω = salario nominal
ω = es una medida de la "presión salarial", de manera que un incremento en el poder sindical representará un aumento de esta variable.
f = shock fiscal real
m = oferta monetaria nominal
r = tipo de interés nominal
e = tipo de cambio nominal (unidades de moneda nacional por unidad de moneda extranjera)
q = tipo de cambio real o competitividad (precio relativo de los bienes extranjeros en términos de los bienes nacionales)
τ = contribuciones empresariales a la Seguridad Social
Todas las variables están expresadas como desviaciones logarítmicas de sus valores estacionarios, con excepción de r y τ, que aparecen como diferencias de sus valores estacionarios. Nótese que, como se señaló previamente, los dos países son simétricos (es decir, todos los parámetros son idénticos, excepto y ).
La ecuación (1) representa la oferta de output, donde una reducción del salario real llevaría a un aumento de la demanda de trabajo y por consiguiente de la oferta de bienes. Suponemos que el trabajo es el único factor de producción (lo que conlleva constancia de otros factores como por ejemplo el capital ), no incluyendo ningún inputs intermedios. Los productores actuarán bajo un sistema de competencia perfecta.
En la expresión (4), se define como una media ponderada de los precios nacionales y extranjeros (ambos medidos en moneda nacional), que combinada con (3) nos ofrece una relación del índice de precios de los consumidores como función de los precios internos y el tipo de cambio real:
(12)
\[p _ {c} = p + (1 - \alpha) q\tag{13}\]
\[p _ {c} ^ {*} = p ^ {*} - (1 - \alpha) q\]
La ecuación (6) nos da las distintas posibilidades de rigidez de salarios en el mercado de trabajo. Así representaría una situación de rigidez real de salarios (en adelante RWR) de manera que los salarios monetarios se indiciarían perfectamente al índice de precios de consumo. El caso correspondería al de rigidez nominal de salarios (en adelante NWR), donde los salarios monetarios vendrían determinados exclusivamente por la presión sindical. En un modelo de corto plazo como el que presentamos, podemos justificar un supuesto como éste (NWR), suponiendo algún tipo de retardo en el ajuste de los salarios monetarios a los movimientos de precios.
La ecuación (8) representa el equilibrio en el mercado de bienes, de manera que la demanda agregada nacional se incrementará ante una reducción de tipo de interés nominal, una depreciación del tipo de cambio real y un incremento del gasto público o del output extranjero. Por simplicidad no incluiremos efectos riqueza o tipo de interés real. Se supone el cumplimiento de la condición de Marshall-Lerner, en el efecto positivo del tipo de cambio real (p*+e-p) sobre la Balanza Comercial y por tanto sobre el nivel de output.
Recuérdese que el modelo que estudiamos es de corto plazo y, por ejemplo, Bruno y Sachs (1985) caracterizan el corto plazo precisamente por permanecer constante el capital.
Supondremos expectativas estáticas y perfecta movilidad de capitales de manera que:
\[\mathbf {r} = \mathbf {r} ^ {*}\]
Combinando las expresiones (8) y (9) obtendremos nuevas relaciones de equilibrio en el mercado de bienes que nos resultarán de utilidad:
\[\begin{array}{l} \text {(14)} \quad y ^ {d} = - \theta r + \delta q + f + \gamma f ^ {*} \\ \text {(15)} \quad y ^ {d *} = - \theta r - \delta q + f ^ {*} + \gamma f \\ \theta = \frac {\overline {{\theta}}}{(1 - \gamma)}; \delta = \frac {\overline {{\delta}}}{(1 + \gamma)}; f = \frac {\overline {{f}}}{(1 - \gamma^ {2})}; f ^ {*} = \frac {\overline {{f ^ {*}}}}{(1 - \gamma^ {2})} \end{array}\]
Por último, la ecuación (10) representa el equilibrio en el mercado monetario, donde incluiremos el efecto del tipo de cambio en la oferta monetaria real [vénse, entre otros, Turnovsky (1985) y Bajo (1991)]. La idea es que en un mundo en el que exista alta integración económica como en el que estamos interesados, el nivel de precios exterior debería restringir la política monetaria nominal, no sólo a través del equilibrio en el mercado de bienes, sino también directamente en la combinación de puntos de equilibrio dados por la curva LM. De nuevo por simplicidad no supondremos efectos riqueza.
En las siguientes subsecciones plantearemos los distintos escenarios (es decir, los casos simétricos de rigidez real o rigidez nominal en ambas economías) y el caso asimétrico de rigidez real versus rigidez nominal, centrándonos en resolver el equilibrio a corto plazo en cada caso.
Antes de obtener el equilibrio para cada situación de rigidez salarial plantearemos de forma genérica el sistema que nos permitirá calcularlo.
Combinando las expresiones (6) y (12) tendremos una relación entre el salario monetario y el tipo de cambio real:
\[\omega = \omega + \mu p + \mu (1 - \alpha) q\]
sustituyéndola en la ecuación de oferta de output (1) obtendremos
\[y ^ {s} = - \beta [ \omega + \tau - (1 - \mu) p + \mu (1 - \alpha) q ]\tag{16}\]
y a partir del equilibrio en el mercado de dinero (10), y de la ecuación (12) tendremos una relación de precios
\[p = m - (1 - \alpha) q - \phi y + \lambda r\]
que combinándola con (16) nos lleva a la siguiente relación de oferta:
\[y ^ {s} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu) \beta \phi} [ \omega + \tau - (1 - \mu) m - (1 - \mu) \lambda r + (1 - \alpha) q ]\tag{17}\]
El hecho de que la oferta de output dependa de la oferta monetaria nominal y del tipo de interés dependerá crucialmente del supuesto realizado en el mercado de trabajo. De igual manera podemos obtener una relación similar para la economía extranjera:
\[y ^ {s *} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu^ {*}) \beta \phi} [ \omega^ {*} + \tau^ {*} - (1 - \mu^ {*}) m ^ {*} - (1 - \mu^ {*}) \lambda r - (1 - \alpha) q ]\tag{18}\]
Así pues, el sistema que nos proporcionará el equilibrio de la economía lo obtendremos resolviendo:
(17)
\[y ^ {s} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu) \beta \phi} [ \varpi + \tau - (1 - \mu) m - (1 - \mu) \lambda r + (1 - \alpha) q ]\tag{18}\]
\[y ^ {s *} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu^ {*}) \beta \phi} [ \varpi^ {*} + \tau^ {*} - (1 - \mu^ {*}) m ^ {*} - (1 - \mu^ {*}) \lambda r - (1 - \alpha) q ]\tag{14}\]
\[y ^ {d} = - \theta r + \delta q + f + \gamma f ^ {*}\tag{15}\]
\[y ^ {d *} = - \theta r - \delta q + f ^ {*} + \gamma f\]
Suponiendo que los mercados de bienes se vacían:
\[\mathbf {y} ^ {\mathrm{s}} = \mathbf {y} ^ {\mathrm{d}} = \mathbf {y}\]
\[\mathbf {y} ^ {\mathrm{s} ^ {*}} = \mathbf {y} ^ {\mathrm{d} ^ {*}} = \mathbf {y} ^ {*}\]
el sistema anterior nos dará los niveles y, y*, r, q de equilibrio a corto plazo en esta economía.
2.1.- Salarios reales rígidos: RWR-RWR*
Consideremos inicialmente rigidez de salarios reales en ambos países , en este caso los salarios monetarios estarían completamente indiciados al índice de precios de consumo.
\[\begin{array}{r l} \omega & = \omega + p _ {c} \\ \omega^ {*} & = \omega^ {*} + p _ {c} ^ {*} \end{array}\]
a partir de (17) y (18) obtenemos las oferta agregadas para el caso de rigidez real de salarios
(19)
\[\begin{array}{r c l} y ^ {s} & = & - \beta [ \varpi + \tau + (1 - \alpha) q ] \\ y ^ {s *} & = & - \beta [ \varpi^ {*} + \tau^ {*} - (1 - \alpha) q ] \end{array}\tag{20}\]
De esta forma, la oferta agregada crecerá ante una reducción de las contribuciones empresariales o una apreciación del tipo de cambio real (para el caso nacional). La combinación de las ecuaciones de oferta (19) y (20) con las ecuaciones de demanda (14) y (15) nos proporciona los valores de equilibrio de las variables endógenas:
(21)
\[r = \frac {1}{2 \theta} [ (1 + \gamma) (f + f ^ {*}) + \beta (\omega + \tau + \omega^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{22}\]
\[q = \frac {1}{2 [ \delta + \beta (1 - \alpha) ]} [ (1 - \gamma) (f ^ {*} - f) + \beta (\varpi^ {*} + \tau^ {*} - \varpi - \tau) ]\tag{23}\]
\[y = \frac {\beta}{2 [ \delta + \beta (1 - \alpha) ]} [ (1 - \alpha) (1 - \gamma) (f - f ^ {*}) - (2 \delta + \beta (1 - \alpha)) (\varpi + \tau)\]
\[- \beta (1 - \alpha) (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{24}\]
\[\begin{array}{r l} y ^ {*} \equiv & \frac {\beta}{2 [ \delta + \beta (1 - \alpha) ]} [ (1 - \alpha) (1 - \gamma) (f ^ {*} - f) - (2 \delta + \beta (1 - \alpha)) (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) \\ & - \beta (1 - \alpha) (\varpi + \tau) ] \end{array}\]
Así pues, un incremento del gasto público nacional provocaría inicialmente un exceso de demanda que se vería contrarrestada parcialmente por un incremento del tipo de interés y una apreciación del tipo de cambio real. Por su parte el efecto sobre la economía extranjera sería de reducción del nivel de output, ya que el estímulo provocado por la depreciación del tipo de cambio real y el incremento de la actividad en la economía nacional se verían contrarestados por el efecto negativo provocado por el tipo de interés. Una expansión fiscal sería, por tanto, una política empobrecedora (reduce el output en el otro país).
Una reducción de las contribuciones empresariales de la economía nacional provocaría una reducción del tipo de interés y una depreciación del tipo de cambio real, el resultado global, sería de incrementos en los niveles de output nacional y extranjero. Así pues, una política de oferta de este tipo sería locomotora (incrementa el output del otro país).
Por último, la política monetaría sería por su parte totalmente inefectiva debido a la completa indiciación de los salarios al índice de precios al consumo. Una expansión monetaria en la economía nacional provocaría un incremento de los precios nacionales y una depreciación del tipo de cambio nominal en una relación uno-a-uno de manera que no tendría efectos sobre el empleo ni sobre el output (véase el Cuadro 1).
Podremos entender mejor el caso de rigidez de salarios reales reescribiendo (1) utilizando (12):
\[y = - \beta (\omega - p _ {c}) - \beta (1 - \alpha) q - \beta \tau\tag{25}\]
donde sería el salario real de los trabajadores. Es decir, el output sería una función del salario real de los trabajadores, de las contribuciones empresariales y del tipo de cambio real. Podemos obtener una relación similar para la economía extranjera:
\[y ^ {*} = - \beta (\omega^ {*} - p _ {c} ^ {*}) + \beta (1 - \alpha) q - \beta \tau^ {*}\tag{26}\]
En el caso de rigidez real de salarios
\[\begin{array}{l} \omega - p _ {c} = \omega \\ \omega^ {*} - p _ {c} ^ {*} = \omega^ {*} \end{array}\]
de manera que sólo serían efectivas las políticas que afectasen al tipo de cambio real (nivel de competitividad), además de las políticas de oferta.
2.2.- Salarios nominales rígidos: NWR-NWR*
Con rigidez de salarios nominales, éstos vendrían determinados simplemente por la presión sindical, de manera que no existirá indicación alguna respecto a los precios ( ). Como hemos comentado anteriormente, podemos suponer que a corto plazo existe algún tipo de desajuste en la indicación.
\[\begin{array}{r l} \omega & = \widetilde {\omega} \\ \omega^ {*} & = \widetilde {\omega} ^ {*} \end{array}\]
de esta manera obtendremos las nuevas ecuaciones de oferta de output a partir de (17) y (18):
(27)
\[\begin{array}{r l} y ^ {s} = & - \frac {\beta}{1 + \beta \phi} [ \varpi + \tau - m - \lambda r + (1 - \alpha) q ] \\ y ^ {s *} = & - \frac {\beta}{1 + \beta \phi} [ \varpi^ {*} + \tau^ {*} - m ^ {*} - \lambda r - (1 - \alpha) q ] \end{array}\tag{28}\]
donde ahora la oferta de output sería función del tipo de interés y de la oferta monetaria, además de ser función de parámetros de oferta (ω,τ) y del nivel de competitividad (q).
Las relaciones de oferta (27) y (28) combinadas con las condiciones de demanda agregada (14) y (15) nos proporcionan los siguientes valores de equilibrio:
(29)
\[r = \frac {1}{A _ {1}} \left[ (1 + \gamma) (1 + \beta \phi) (f + f ^ {*}) - \beta (m + m ^ {*}) + \beta (\varpi + \tau) + \beta (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) \right]\tag{30}\]
\[q = \frac {1}{A _ {2}} [ (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) (f ^ {*} - f) + \beta (m - m ^ {*}) - \beta (\varpi + \tau) + \beta (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{31}\]
\[y = \frac {1}{A _ {3}} \left[ a _ {3 1} f + a _ {3 2} f ^ {*} + a _ {3 3} m - a _ {3 4} m ^ {*} - a _ {3 5} (\bar {\omega} + \tau) + a _ {3 6} (\bar {\omega} ^ {*} + \tau^ {*}) \right]\tag{32}\]
\[y ^ {*} = \frac {1}{A _ {3}} \left[ a _ {3 1} f ^ {*} + a _ {3 2} f + a _ {3 3} m ^ {*} - a _ {3 4} m - a _ {3 5} \left(\omega^ {*} + \tau^ {*}\right) + a _ {3 6} (\omega + \tau) \right]\]
donde todos los parámetros son positivos (véase el Apéndice I).
En la obtención de alguno de estos signos estamos considerando que . Si combinamos (10) y (14) obteniendo así una curva de demanda agregada propiamente dicha (que mantenga simultáneamente el equilibrio en los mercados de bienes y monetario), el supuesto anterior simplemente nos dice que una depreciación del tipo de cambio real incrementaría la demanda de output, por lo que éste parece el signo más adecuado.
Los efectos de un incremento del déficit público en la economía nacional serían, en este caso, un incremento del tipo de interés y una apreciación del tipo de cambio real, contrarrestando ambos el exceso de demanda provocado por la expansión fiscal. El efecto de esta expansión de la economía nacional sobre el output extranjero sería locomotor, de manera que el incremento del tipo de interés no sería suficiente para contrarrestar los efectos positivos del tipo de cambio real y de la expansión de la economía nacional (es decir, un incremento del output nacional)..
Un incremento de la oferta monetaria reduciría el tipo de interés y provocaría una depreciación del tipo de cambio real, el resultado global sería de incremento del output de la economía nacional y reducción del output extranjero. La política monetaria sería por tanto empobrecedora. Una reducción de la contribuciones empresariales en la economía nacional tendría los mismos efectos sobre el output extranjero, es decir sería también una medida empobrecedora (véase el Cuadro 1).
En este caso podremos interpretar más facilmente la situación de rigidez nominal de salarios a partir del salario real de los productores (ω-p) utilizando (1) y (2) y teniendo en cuenta que
\[\omega \quad - p = \varpi \quad - p\]
\[\omega^ {*} - p ^ {*} = \varpi^ {*} - p\]
Así pues, una expansión fiscal en la economía nacional reduciría el salario real de los productores en ambos países debido al incremento de precios experimentado en ambas economías, de manera que sería una medida locomotora.
Si la expansión es monetaria, el efecto sobre los precios sería distinto en los dos países y con ello el efecto sobre los salarios reales y los niveles de output, por lo que una expansión monetaria sería empobrecedora. En el caso de una política de oferta, al igual que la monetaria, también reduciría el coste laboral real de los productores de la economía nacional (ω-p+τ) debido a la política de oferta ( ) que contrarrestaría la caída de precios provocada, e incrementaría el salario real extranjero, de manera que sería también empobrecedora.
2.3.- Salarios reales rígidos vs salarios nominales rígidos: RWR-NWR*
Suponemos en esta subsección una asimetría en la formación de salarios de ambos países: rigidez de salarios reales en la economía nacional ( ) y rigidez de salarios nominales en la extranjera ( ). En las subsecciones anteriores hemos obtenido las ecuaciones de oferta agregada relevantes para cada caso; (19) en la economía nacional y (28) para el economía extranjera, que combinadas con las de demanda agregada (14) y (15) nos proporcionarán los niveles de equilibrio a corto plazo de las variables:
(33)
\[r = \frac {1}{B} [ b _ {1 1} f + b _ {1 2} f ^ {*} - b _ {1 4} m ^ {*} + b _ {1 5} (\varpi + \tau) + b _ {1 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{34}\]
\[q = \frac {1}{B} \left[ - b _ {2 1} f - b _ {2 2} f ^ {*} - b _ {2 4} m ^ {*} - b _ {2 5} (\varpi + \tau) + b _ {2 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) \right]\tag{35}\]
\[y = \frac {1}{B} [ b _ {3 1} f + b _ {3 2} f ^ {*} + b _ {3 4} m ^ {*} - b _ {3 5} (\varpi + \tau) - b _ {3 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{36}\]
\[y ^ {*} = \frac {1}{B} \left[ b _ {4 1} f + b _ {4 2} f ^ {*} + b _ {4 4} m ^ {*} + b _ {4 5} (\varpi + \tau) - b _ {4 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) \right]\]
donde todos los parámetros son positivos con la excepción de , , si (véase el Apéndice II).
Un incremento del gasto público en la economía nacional produciría un exceso de demanda nacional parcialmente contrarrestado por un incremento del tipo de interés y una apreciación del tipo de cambio real, siendo los efectos sobre la economía extranjera locomotores al propiciar un incremento del output. Sin embargo una expansión fiscal extranjera tendría efectos empobrecedores sobre la economía nacional, a pesar de los efectos beneficiosos sobre la demanda de la depreciación del tipo de cambio real que ello conlleva.
En van der Ploeg (1990) se justifica considerando como parámetros pausibles .
Una expansión monetaria en la economía nacional no tendría ningún efecto debido a la completa indiciación de salarios al índice de precios de consumo, por otro lado un incremento de la oferta monetaria extranjera provocaría efectos positivos sobre el output de las dos economías. Así pues, una expansión monetaria extranjera sería una política locomotora respecto a la economía nacional.
En cuanto a las políticas de oferta, una reducción de las contribuciones empresariales en la economía nacional transmitiría efectos negativos al output extranjero, de manera que se convertiría en una medida empobrecedora, mientras que una reducción de dichas contribuciones en la economía extranjera tendría efectos locomotores (véase el Cuadro 1).
Como hemos visto en las subsecciones anteriores, en la economía nacional (RWR) lo relevante es seguir la variable competitividad, mientras que en la economía extranjera (NWR) estudiaremos los efectos sobre el output a partir del salario real de los productores.
Así pues, las políticas de oferta y monetarias extranjeras producirían efectos positivos sobre el output nacional debido a la apreciación que provocan en su tipo de cambio real, mientras que las expansiones fiscales extranjeras depreciarían el tipo de cambio real de la economía nacional y por tanto serían medidas empobrecedoras en esta última economía.
En cuanto a las políticas nacionales, expansiones monetarias no afectarían a los precios extranjeros y por tanto tampoco a su salario real de los productores y output. Las expansiones fiscales nacionales incrementarían los precios extranjeros reduciendo el salario real lo que provocaría incrementos del output extranjero, mientras que las políticas de oferta producirían el efecto contrario siendo por tanto medidas empobrecedoras.
3.- La Unión Monetaria
Como se señaló en la Introducción, el establecimiento de una UM supone para los países integrantes la pérdida de la política monetaria y de tipos de cambio como instrumentos de estabilización a corto plazo, siendo la política fiscal el principal instrumento acompañado de políticas de oferta.
En una UM la coordinación en materia monetaria y de tipos de cambio se establece de hecho mediante un sistema de tipos de cambio irrevocablemente fijos y una autoridad monetaria central (Banco Central), por ello cobra especial importancia centrarse en el estudio de los efectos de políticas fiscales y de oferta en un contexto como éste.
En la sección anterior hemos realizado el estudio de políticas atendiendo a distintas rigideces en la formación de salarios. Este tipo de asimetrías tiene especial interés en un marco como el de la UE, sin duda ejemplo básico de futura formación de una UM. En la UE, a la rigidez real de salarios presente en los tradicionales países comunitarios con la excepción de Italia, debemos unir países con rigidez nominal de salarios en los últimos integrantes, quizás con la excepción de Finlandia (Layard et al., 1991).
Se presenta por tanto en Europa un marco propicio para un estudio de efectividad de políticas macroeconómicas como en el que estamos interesados. A continuación veremos los cambios que el establecimiento de una UM introduce en el modelo propuesto en la segunda sección y estudiaremos las soluciones en cada una de las situaciones de rigidez salarial.
La oferta de output sigue el mismo esquema, siendo una función decreciente del salario real, y estableciéndose competencia perfecta entre empresas.
(1)
\[\begin{array}{r l r} y ^ {s} & = - \beta (\omega - p + \tau) & \beta > 0 \\ y ^ {s *} & = - \beta (\omega^ {*} - p ^ {*} + \tau^ {*}) & \beta > 0 \end{array}\tag{2}\]
Podemos definir una variable que mida el nivel de competitividad y que sería una relación entre precios nacionales y precios extranjeros, suponiendo un tipo de cambio nominal fijo la relación sería similar a la utilizada como tipo de cambio real en la sección anterior:
\[q = p ^ {*} + e ^ {U M} - p\tag{3'}\]
donde representa el tipo de cambio nominal fijo ( ) que se establece dentro de la unión, como simplificación supondremos que en niveles el tipo de cambio nominal es la unidad ( ) de manera que en logaritmos,
Podemos definir el índice de precios de consumo de cada país utilizando el tipo de cambio fijo, de manera que tendremos:
(4')
\[\begin{array}{r l} p _ {c} & = \alpha p + (1 - \alpha) p ^ {*} \quad 0 < \alpha < 1 \\ p _ {c} ^ {*} & = \alpha p ^ {*} + (\bar {1} - \alpha) p \end{array}\tag{5'}\]
dado que .
El bloque correspondiente a la formación de salarios es el mismo que el utilizado en la sección anterior:
(6)
\[\begin{array}{r l} \omega & = \varpi + \mu p _ {c} \\ \omega^ {*} & = \varpi^ {*} + \mu^ {*} p _ {c} ^ {*} \end{array}\tag{7}\]
siendo la manera de definir la rigidez nominal o real de salarios también la misma que la utilizada en la segunda sección:
\[\begin{array}{l l l l l l l} R W R & : & \mu = 1 & \Rightarrow & \omega & = & \varpi & + p _ {c} \\ N W R & : & \mu = 0 & \Rightarrow & \omega & = & \varpi \end{array}\]
y de forma similar para el caso extranjero.
Las relaciones correspondientes a los equilibrios en los mercados de bienes serán similares, teniendo en cuenta que trabajamos con una única moneda y que la competitividad vendrá dada por (3''):
\[q = p ^ {*} - p\tag{3"}\]
De manera que a nivel operativo podremos utilizar las relaciones ya obtenidas anteriormente:
\[\begin{array}{l} \text {(14)} \quad y ^ {d} = - \theta r + \delta q + f + \gamma f ^ {*} \\ \text {(15)} \quad y ^ {d *} = - \theta r - \delta q + f ^ {*} + \gamma f \\ \theta = \frac {\overline {{\theta}}}{(1 - \gamma)}; \delta = \frac {\overline {{\delta}}}{(1 + \gamma)}; f = \frac {\overline {{f}}}{(1 - \gamma^ {2})}; f ^ {*} = \frac {\overline {{f ^ {*}}}}{(1 - \gamma^ {2})} \end{array}\]
Cuando hablamos de un sistema de tipos de cambio fijos estamos pensando en una situación en la que los países integrantes se comprometen a actuar en el mercado de divisas para mantener una determinada paridad fija, o bien en un sistema de bandas, en el que los gobiernos se comprometen a mantener su moneda dentro de las mismas. De esta manera la cantidad de dinero deja de ser una variable totalmente exógena y existirá una regla de acomodación monetaria que vendrá dada por las variaciones de reservas. En una UM los países integrantes renuncian a cualquier tipo de autonomía monetaria, existiendo una autoridad común con total responsabilidad en esta materia, dicho Banco Central será el que fije los objetivos en materia monetaria para toda la Unión.
Tendremos por tanto un equilibrio en el mercado monetario común para ambos países, con una oferta monetaria (m ) fijada por el Banco Central de la Unión. En términos reales esta oferta monetaria estará deflactada por un índice de precios comunitario (p ). La demanda de dinero de la Unión dependerá positivamente del output de cada país y negativamente de un tipo de interés comunitario (r ).
Así podemos escribir el equilibrio monetario de la Unión:
\[m ^ {U M} - p ^ {U M} = \phi (y + y ^ {*}) - \lambda r ^ {U M}\tag{37}\]
A nivel operativo resultará más práctico trabajar por separado con un equilibrio monetario en cada país, eligiendo una de las posibles descomposiciones de (37). En concreto en este trabajo utilizaremos el caso simétrico.
Para ello supondremos en primer lugar que el índice de precios de la Unión es una media ponderada de los precios de los consumidores de cada país integrante. Así:
\[p ^ {U M} = \varepsilon p _ {c} + (1 - \varepsilon) p _ {c} ^ {*} \quad 0 < \varepsilon < 1\]
expresado en moneda nacional, donde en el caso simétrico que proponemos, el peso de ambos países en la unión sería el mismo ε=0.5 de manera que
\[p ^ {U M} = \frac {1}{2} (p _ {c} + p _ {c} ^ {*})\]
Así pues, podremos desagregar la condición de equilibrio (37) en dos equilibrios monetarios:
(38)
\[m ^ {U M} - p _ {c} = \phi (y + y ^ {*}) - \lambda r ^ {U M}\tag{39}\]
\[m ^ {U M} - p _ {c} ^ {*} = \phi (y + y ^ {*}) - \lambda r ^ {U M}\]
En cuanto al tipo de interés nominal de la Unión, será el mismo que en ambos países (recordemos que existe perfecta movilidad de capital), de forma que:
\[\mathbf {r} = \mathbf {r} ^ {*} = \mathbf {r} ^ {\mathrm{UM}}\]
En la resolución de los distintos equilibrios trabajaremos con (38) y (39), por lo que la UM se podrá comparar más facilmente con la situación de países independientes con tipo de cambio flexible. Así pues, un modelo como el que proponemos de formación de una UM sería "similar" a un mundo de tipos de cambio flexibles en el que los dos Bancos Centrales mantienen el compromiso de mantener una política monetaria idéntica (m común en ambos) y en el que la demanda monetaria tiene un caracter comunitario dependiendo de y + y* y de un tipo de interés nominal común que en el caso de perfecta movilidad de capital será igual al de ambos países.
Procediendo de forma similar que en la sección anterior podemos obtener de manera genérica el sistema que resuelve el equilibrio de esta economía, Así, a partir de (38) y (12) obtenemos una relación para el precio nacional en función de la oferta monetaria comunitaria, el tipo de interés nominal, el tipo de cambio real y la suma de outputs en logaritmos:
\[p = m ^ {U M} - (1 - \alpha) q - \phi (y + y ^ {*}) + \lambda r\]
y sustituyendo en
\[y ^ {s} = - \beta [ \omega + \tau - (1 - \mu) p + \mu (1 - \alpha) q ]\tag{16}\]
obtenemos
\[y ^ {s} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu) \beta \phi} [ \varpi + \tau - (1 - \mu) m ^ {U M} - (1 - \mu) \lambda r + (1 - \alpha) q + (1 - \mu) \phi y ^ {*} ]\tag{40}\]
Nótese que el hecho de que la oferta de output dependa de la oferta monetaria comunitaria y del output extranjero dependerá del supuesto realizado en el mercado de trabajo. Así para el caso de rigidez real de salarios ( ), ni m , ni el output extranjero influirá en la oferta de output nacional. De manera similar obtendremos una relación para la economía extranjera.
El sistema que resolverá el equilibrio a corto plazo en esta economía será:
(40)
\[y ^ {s} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu) \beta \phi} [ \varpi + \tau - (1 - \mu) m ^ {U M} - (1 - \mu) \lambda r + (1 - \alpha) q + (1 - \mu) \phi y ^ {\prime} ]\tag{41}\]
\[y ^ {s *} = - \frac {\beta}{1 + (1 - \mu^ {*}) \beta \phi} [ \varpi^ {*} + \tau^ {*} - (1 - \mu^ {*}) m ^ {U M} - (1 - \mu^ {*}) \lambda r - (1 - \alpha) q + (1 - \mu^ {*}) \phi y ]\tag{14}\]
\[y ^ {d} = - \theta r + \delta q + f + \gamma f ^ {*}\tag{15}\]
\[y ^ {d *} = - \theta r - \delta q + f ^ {*} + \gamma f\]
Suponiendo de nuevo equilibrio en los mercados de bienes
\[\mathbf {y} ^ {\mathrm{s}} = \mathbf {y} ^ {\mathrm{d}} = \mathbf {y}\]
\[\mathbf {y} ^ {\mathrm{s} ^ {*}} = \mathbf {y} ^ {\mathrm{d} ^ {*}} = \mathbf {y} ^ {*}\]
el sistema anterior nos proporcionará los niveles y,y*,r,q de equilibrio a corto plazo en esta economía.
3.1.- Salarios reales rígidos: RWR-RWR*
Estudiaremos inicialmente el caso de rigidez de salarios reales en ambos países, al igual que en la subsección 2.1 los salarios monetarios estarían completamente indiciados al índice de precios de consumo ( ). En una situación como ésta en que la oferta del output depende sólo de parámetros de oferta (contribuciones empresariales y "presión salarial") y del nivel de competitividad, el establecimiento de una UM no introduciría modificaciones a los resultados ya obtenidos, con la salvedad de que el tipo de cambio real se convierte simplemente en un diferencial de precios (3''). Por tanto volveríamos a encontrarnos con una política fiscal empobrecedora (incrementos del gasto público) y políticas de oferta locomotoras.
La política monetaria seguiría siendo inefectiva, la razón es que un incremento de la oferta monetaria comunitaria (aumento de m ), provocaría una subida en los precios de ambos países en una relación uno-a-uno.
Nótese que estos resultados serían robustos bajo algún otro sistema de tipos de cambio fijos como por ejemplo (i) un modelo "patrón oro" en el que la oferta monetaria de uno de los países se mantuviese fija (dm=0) mientras la otra se ajustase automáticamente para mantener el tipo de cambio fijo (de=0) o bien (ii) una aplicación de la regla de McKinnon (1988) de manera que con un tipo de cambio fijo (de=0) una media ponderada de las ofertas monetarias de cada país se mantiene fija dm =0, siendo m =ρm+(1-ρ)m* (también podríamos pensar en una variación a esta regla permitiendo que m variase) [véase, por ejemplo, McKibbin y Sachs (1988)]. En cualquier caso la perfecta indiciación de salarios monetarios al índice de precios de consumo haría que los resultados obtenidos fuesen cualitativamente idénticos.
3.2.- Salarios nominales rígidos: NWR-NWR*
Al igual que en la subsección 2.2, la oferta de output dependerá ahora del tipo de interés y de la oferta monetaria comunitaria, ua que al ser , las expresiones (40) y (41) se transforman en:
(42)
\[y ^ {s} = - \frac {\beta}{1 + \beta \phi} [ \omega + \tau - m ^ {U M} - \lambda r + (1 - \alpha) q + \phi y ^ {*} ]\tag{43}\]
\[y ^ {s *} = - \frac {\beta}{1 + \beta \phi} [ \varpi^ {*} + \tau^ {*} - m ^ {U M} - \lambda r - (1 - \alpha) q + \phi y ]\]
donde las distintas ofertas de output se verían afectadas por el output del otro país.
Combinando las relaciones de oferta con las de demanda (14) y (15) obtenemos los niveles de equilibrio:
(44)
\[r = \frac {1}{C _ {1}} \left[ (1 + \gamma) (1 + 2 \beta \phi) (f + f ^ {*}) - 2 \beta m ^ {U M} + \beta (\varpi + \tau) + \beta (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) \right]\tag{45}\]
\[q = \frac {1}{C _ {2}} [ (1 - \gamma) (f ^ {*} - f) - \beta (\varpi + \tau) + \beta (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{46}\]
\[y = \frac {1}{C _ {3}} \left[ c _ {3 1} f + c _ {3 2} f ^ {*} + c _ {3 4} m ^ {U M} - c _ {3 5} (\omega + \tau) + c _ {3 6} (\omega^ {*} + \tau^ {*}) \right]\tag{47}\]
\[y ^ {*} = \frac {1}{C _ {3}} \left[ c _ {3 1} f ^ {*} + c _ {3 2} f + c _ {3 4} m ^ {U M} - c _ {3 5} \left(\varpi^ {*} + \tau^ {*}\right) + c _ {3 6} (\varpi + \tau) \right]\]
donde todos los parámetros serían positivos con la excepción de que quedaría indeterminado (véase el Apéndice III).
Se observa que en una UM, la política fiscal que antes era una política locomotora, ahora tendría un signo incierto sobre el output extranjero. Recordemos que en el caso de economías con rigidez nominal de salarios (NWR) lo importante era estudiar los efectos que una determinada medida política tiene sobre los niveles de precios en ambos países ya que el salario monetario se mantiene a un nivel fijo. Observamos que en el caso de una UM el efecto de una expansión fiscal en la economía nacional sobre los precios extranjeros sería incierto, y por tanto también lo sería sobre el output.
En cuanto a las políticas de oferta se volverían más efectivas en la UM para el propio país (en términos de output), pero más desestabilizadoras con respecto al output extranjero, es decir sería mayor la reducción del coste laboral real de los productores nacionales (ω-p+τ) y mayor la reducción provocada sobre los precios extranjeros (sería una medida más empobrecedora).
Por supuesto, en el caso de una UM, un incremento de la oferta monetaria mejoraría el output de ambas economías, provocando incrementos en ambos precios y por tanto reducciones en los salarios reales de los productores en ambos países, de manera que la coordinación monetaria que se establece en la unión evitaría los efectos empobrecedores que obteníamos con tipos de cambio flexibles.
3.3.- Salarios reales rígidos vs salarios nominales rígidos: RWR-NWR*
En el caso de una UM formada por países con asimetrías en el mercado de trabajo (como sería el caso de la Unión Económica y Monetaria Europea), tendremos por un lado la oferta agregada de los países con RWR, que dependería solo del nivel de competitividad, la presión salarial y las contribuciones empresariales y una oferta agregada con argumentos del mercado monetario en NWR:
(19)
\[y ^ {s} = - \beta [ \varpi + \tau + (1 - \alpha) q ]\tag{43}\]
\[y ^ {s *} = - \frac {\beta}{1 + \beta \phi} [ \varpi^ {*} + \tau^ {*} - m ^ {U M} - \lambda r - (1 - \alpha) q + \phi y ]\]
Combinando estas ecuaciones con (14) y (15), obtenemos los valores de equilibrio:
(48)
\[r = \frac {1}{D} [ d _ {1 1} f ^ {*} + d _ {1 2} f ^ {*} - d _ {1 4} m ^ {U M} + d _ {1 5} (\varpi + \tau) + d _ {1 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{49}\]
\[q = \frac {1}{D} \left[ - d _ {2 1} f - d _ {2 2} f ^ {*} - d _ {2 4} m ^ {U M} - d _ {2 5} (\varpi + \tau) + d _ {2 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) \right]\tag{50}\]
\[y = \frac {1}{D} [ d _ {3 1} f + d _ {3 2} f ^ {*} + d _ {3 4} m ^ {U M} - d _ {3 5} (\varpi + \tau) - d _ {3 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\tag{51}\]
\[y ^ {*} = \frac {1}{D} [ d _ {4 1} f + d _ {4 2} f ^ {*} + d _ {4 4} m ^ {U M} + d _ {4 5} (\varpi + \tau) - d _ {4 6} (\varpi^ {*} + \tau^ {*}) ]\]
donde todos los parámetros serían positivos excepto (ver nota 4) y donde quedaría indeterminado (véase el Apéndice IV).
Nótese que , lo que implicaría que una expansión fiscal extranjera incrementaría el tipo de cambio real, algo que debemos esperar .
Si comparamos el caso de una UM con la situación de tipos flexibles, observamos que una expansión fiscal en la economía nacional produciría menores efectos sobre el propio output (la "apreciación" del tipo de cambio real es menor), los efectos sobre el output extranjero serían cuantitativamente menores, pudiendo incluso llegar a ser empobrecedores. En esta ocasión no estaría claro que esta medida provoque un incremento de los precios extranjeros, lo que la convertiría en una medida locomotora como en el caso de tipos de cambio flexibles.
Por otra parte, una expansión fiscal extranjera incrementaría en mayor cuantía el output extranjero (bajo la condición expuesta en la nota 4) ya que produciría un incremento mayor de sus precios, lo que provocaría asimismo efectos menos empobrecedores sobre la economía nacional (la "depreciación" del tipo de cambio real sería también menor).
En cuanto a las políticas de oferta, una reducción de las contribuciones empresariales en la economía nacional produciría menores efectos sobre el output nacional y efectos más empobrecedores sobre la economía extranjera. Si la reducción de dichas contribuciones la llevara a cabo la economía extranjera el incremento en su propio output sería menor y los efectos locomotores sobre la economía nacional también serían menores (véase el Cuadro 1). Es decir, las políticas de oferta serían más desestabilizadoras en una UM.
Este hecho constituye una justificación adicional a la condición expuesta en la nota 4.
En materia monetaria, podemos comparar los efectos de una expansión monetaria comunitaria con el incremento, en el caso de tipos de cambio flexibles, de la oferta monetaria en el país con rigidez nominal de salarios. Se comprueba que los efectos sobre ambos outputs serían menores en el caso de la UM (aumento en m ).
4.- Conclusiones y desarrollos futuros
El establecimiento de una Unión Monetaria (UM), formada por países con distintas rigideces en los mercados de trabajo, introduce algunas variantes en cuanto a los efectos de políticas macroeconómicas conocidos (en un marco de referencia de tipos de cambio flexibles) que deben ser tenidos en cuenta. No nos hemos centrado solo en el estudio de efectos sobre el propio output, sino también en efectos sobre el output de la economía extranjera.
Cabe destacar el caso de la UM formada por dos países con rigidez nominal de salarios, en el que a los efectos beneficiosos de la coordinación monetaria que evitaría los efectos empobrecedores de dicha política. Debemos añadir, sin embargo, efectos más empobrecedores en políticas de oferta y un resultado incierto en materia fiscal.
Si la unión la formasen países con asimetrías (RWR-NWR*), no estaría claro el efecto locomotor de las expansiones fiscales llevadas a cabo en la economía nacional, mientras que expansiones fiscales extranjeras serían menos empobrecedoras. En cuanto a efectos sobre la propia economía la efectividad de la política fiscal aumentaría en la economía extranjera, no así en la nacional.
Hemos observado también que en cuanto a políticas de oferta, éstas se vuelven más desestabilizadoras en la UM (cualquier efecto es cuantitativamente peor que en el caso de tipos de cambio flexibles).
Como posibles ampliaciones del presente trabajo (y esto es algo que entra en los planes inmediatos de los autores), destaca la estimación de los distintos parámetros del modelo para los países miembros de la UE, lo que nos permitiría catalogarlos dentro de los distintos casos contemplados en nuestro análisis y caracterizar más detalladamente los efectos esperados de las diferentes políticas macroeconómicas evaluadas, así como realizar algunas recomendaciones sobre posibles medidas que aumenten el impacto positivo (o atenuen los efectos negativos) de la coordinación de tales políticas.
CUADRO 1 EFECTOS SOBRE EL OUTPUT NACIONAL/OUTPUT EXTRANJERO (y/y*) A) PAISES CON TIPO DE CAMBIO FLEXIBLE
| RWR/RWR* | NWR/NWR* | RWR/NWR* | NWR/RWR* | |
| Política fiscal (Δf) | +/- | +/+ (1) | +/+ (1) | +/- (2) |
| Política monetaria (Δm) | 0/0 | +/- (1) | 0/0 | +/+ |
| Política de oferta(∇τ ó ∇ω ) | +/+ | +/- (1) | +/- (1) | +/+ |
B) PAISES BAJO UNA UNION MONETARIA
| RWR-RWR* | NWR-NWR* | RWR-NWR* | NWR-RWR* | |
| Política fiscal (Δf) | +/- | +/? | +/? (3) | +/- (2)(4) |
| Política de oferta (∇τ ó ∇ω) | +/+ | +/- (1) (5) | +/- (1)(5) | +/+ (6) |
Notas: "+" y "-" representan, respectivamente, efectos locomotora y empobrecedor, mientras que "0" y "?" representan ausencia de efectos o efectos indeterminados.
(1) si ver nota 3
(2) si ver nota 4
(3) menor efecto que en el caso flexible, pudiendo incluso ser empobrecedor para la economía nacional.
(4) menos empobrecedor
(5) más empobrecedor
(6) menor locomotor
APENDICE I
APENDICE II
APENDICE III
\[c _ {3 5} = \beta [ \lambda \delta \beta + \beta \theta (1 - \alpha) + 2 \delta \theta (1 + \beta \phi) ] > 0\]
\[c _ {3 6} = \beta^ {2} [ \lambda \delta - \theta (1 - \alpha) + 2 \delta \phi \theta ] > s i \quad \lambda \delta - \theta (1 - \alpha) > 0\]
APENDICE IV
\[D = [ \delta + \beta (1 - \alpha) ] [ \lambda \beta + 2 \theta (1 + \beta \phi) ] > 0\]
\[d _ {1 1} = [ \delta + \beta (1 - \alpha) ] (1 + \gamma) (1 + \beta \phi) > 0\]
\[d _ {1 2} = [ \delta + \beta (1 - \alpha) ] (1 + \gamma) (1 + \beta \phi) > 0\]
\[d _ {1 4} = \beta [ \delta + \beta (1 - \alpha) ] > 0\]
\[d _ {1 5} = \beta [ \delta + \beta (1 - \alpha) ] > 0\]
\[d _ {1 6} = \beta [ \delta + \beta (1 - \alpha) ] > 0\]
\[d _ {2 1} = \lambda \beta + \theta (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) > 0\]
\[d _ {2 2} = \lambda \beta \gamma - \theta (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) < 0 \quad s i \quad \lambda \gamma - \phi \theta (1 - \gamma) < 0\]
\[d _ {2 4} = \beta 0 > 0\]
\[d _ {2 5} = \beta [ \lambda \beta + \theta (1 + 2 \beta \phi) ] > 0\]
\[d _ {2 6} = \beta \theta > 0\]
\[d _ {3 1} = \beta (1 - \alpha) [ \lambda \beta + \theta (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) ] > 0\]
\[d _ {3 2} = \beta (1 - \alpha) [ \lambda \beta \gamma - \theta (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) ] < 0 \quad s i \quad \lambda \gamma - \phi \theta (1 - \gamma) < 0\]
\[d _ {3 4} = \beta^ {2} \theta (1 - \alpha) > 0\]
\[d _ {3 5} = \beta [ \lambda \delta \beta + \beta \theta (1 - \alpha) + 2 \delta \theta (1 + \beta \phi) ] > 0\]
\[d _ {3 6} = \beta^ {2} \theta (1 - \alpha) > 0\]
\[d _ {4 1} = \beta [ \lambda \beta \gamma (1 - \alpha) + \lambda \delta (1 + \gamma) - \theta (1 - \alpha) (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) ]?\]
\[d _ {4 2} = \beta [ \lambda \beta (1 - \alpha) + \lambda \delta (1 + \gamma) + \theta (1 - \alpha) (1 - \gamma) (1 + \beta \phi) ] > 0\]
\[d _ {4 4} = \beta \theta [ 2 \delta + \beta (1 - \alpha) ] > 0\]
\[d _ {4 5} = \beta^ {2} [ \lambda \delta - \theta (1 - \alpha) + 2 \delta \phi \theta ] > 0 s i \lambda \delta - \theta (1 - \alpha) > 0\]
\[\bar {d} _ {4 6} = \beta \theta [ 2 \delta + \beta (1 - \alpha) ] > 0\]
Referencias
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COLECCION RESUMENES
96-01: "El mercado de depósitos español (1986-1994): Bancos versus Cajas de Ahorro", Juan Coello.
95-01: "Geografía económica y política territorial", CEP, FEDEA (Coordinador), IKEI e IVIE.
TEXTOS EXPRESS
96-01: "La Seguridad Social del siglo XXI y la reforma de las pensiones de 1996", José A. Herce.
95-02: "La reforma de las pensiones: Una encuesta rápida entre los analistas del sistema español", Coordinada por José A. Herce y Victor Pérez Díaz.
95-01: "Los problemas de la Sanidad en España: Una encuesta rápida entre los expertos en economía de la salud", Coordinada por José A. Herce, Juan Cabasés y Guillem López i Casasnovas.
DOCUMENTOS DE TRABAJO
96-07: Efectos de políticas macroeconómicas en una unión monetaria con distintos grados de rigidez salarial", Carlos de Miguel Palacios y Simón Sosvilla-Rivero.
96-06: "Environmental consequences of the Community Support Framework 1994-1999: Energy consumption and associated emissions in Spain. A HERMIN-model based evaluation", Vicente Antón, Andrés de Bustos, José A. Herce y Simón Sosvilla-Rivero
96-05: "El paro en España: Una encuesta a estudiosos del mercado de trabajo", Sonsoles Castillo, Rosa Duce y Juan F. Jimeno.
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96-03: "La creación de un mercado de medicamentos genéricos en España", Félix Lobo.
96-02: "La acreditación de hospitales: Un paso hacia la liberalización del mercado hospitalario español", Lluís Bohigas.
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