Estimación de las percepciones de riesgo: Comunicación sanitaria y sesgos de percepción
Joan Costa i Font
EEE 85
Octubre, 2000


http://www.fedea.es/hojas/publicado.html
ESTIMACIÓN DE LAS PERCEPCIONES DE RIESGO:COMUNICACIÓN SANITARIA Y SESGOS DE PERCEPCIÓN
Joan Costa i Font Grup de Recerca en Economia de la Política Social, Universitat de Barcelona. LSE Health, London School of Economics, London, UK.
Correspondencia: Joan Costa Font. Grup de Recerca en Economia de la Políitica Social. Departament de Teoria Economia, Universitat de Barcelona. Diagonal, 690, 08034, Barcelona. Tel :+34 93212105 E-mail: jcosta@eco.ub.es
* Agradezco los comentarios del Dr Elias Mossialos, Antoni M. Llompart y a los investigadores de la LSE Health, London School of Economics and Political Science. Este trabajo se ha financiado a través del proyecto CICYT–SEC99-0698.
Resumen
Objetivo: En este estudio se analiza el papel de los estudios de percepción de riesgos como guía de las campañas de comunicación sanitaria. Se examinan algunos sesgos de percepción que aparecen que condicionan la interpretación de estudios de percepción de riesgos. Se estudia el papel de dos factores: la tipología de riesgo y el papel del contexto de decisión.
Método: se ha realizado un análisis descriptivo cuantitativo sobre la base de dos encuestas. Una solicitaba la percepción de riesgos asociados al consumo de tabaco y es representativa de la población española. Otra revelaba los riesgos percibidos de discapacidad en edades avanzadas y es representativa de la población catalana.
Resultado: los individuos son capaces de distinguir entre diferentes factores de riesgo. No obstante, hay una tendencia a la “sobre-percepción “ de los riesgos asociados al tabaco, sobre los que existe abundante publicidad y sobre los que la información pública no establece un vinculo directo con el riesgo objetivo. No obstante, un resultado se evidencia un “sesgo optimista” ante riesgos elevados
Conclusiones: la provisión de información sanitaria debe ir acompañada de una información sobre el riesgo objetivo y dirigirse sobre los “targets” de población que pueden mostrar una carencia de información. El objetivo último debe ser que el riesgo personal percibido se acerque al riesgo absoluto objetivo.
Palabras clave: percepciones de riesgo, sesgos de percepción, riesgo sanitario.
Summary
Aim: we analyze the role of risk perception studies as a guide for information campaigns. We examine the perception bias when using different elicitation methods. We study two important factors: the role of the decision context and the risk factor considered.
Method: we have selected two representative surveys of the Catalan and Spanish population respectively. The both surveys were soliciting the risks perceived using different estimation methods and risk objects.
Result: respondents were able to distinguish between different risks. However, there was a over perception of smoking risks as are largely publicized, and there is no information on the objective risk. However, there is evidence of a “optimistic bias”.
Conclusion: provision of information should be accompanied with information on the objective risk, and conducted to the population target that shows information lack in order to adequate personal with objective perceptions.
Key words: risk perceptions, perception bias, and health risks.
1. Introducción
Una de las funciones de las autoridades sanitarias canalizar información sobre los riesgos que afectan a la salud de la población1. La provisión de información de riesgos, a diferencia de otras medidas regulatorias, no limita la conducta individual, sino que asume que el individuo es capaz de percibir, razonar y actuar de acuerdo con su aversión al riesgo. A medida que se extienden las campañas de información sanitaria, una de las cuestiones más debatidas es si la población entiende los riesgos a los que esta sujeta, y si las campañas de información tienen o no un efecto real en las decisiones de conducta. En ocasiones aparecen dudas sobre la capacidad de los individuos de tomar “decisiones informadas” basándose en la información pública divulgada. Para analizar esta cuestión se plantea la necesidad de desarrollar estudios sobre percepciones de riesgo. Estos estudios permiten conocer algo mejor el mecanismo efectivo de comunicación entre la autoridad sanitaria y el individuo receptor de información.
La aplicabilidad de los estudios de percepciones de riesgo como guía de la política de información sanitaria aun esta por explorar en muchos ámbitos. La investigación al respecto desde una perspectiva económica es aún muy reducida a pesar del papel relevante que juega en la evaluación de la información sanitaria. Quizás una razón importante es la ausencia de esta información en las encuestas nacionales de salud.
La comunicación autoridad sanitaria-individuo tiene como objetivo corregir la posible desviación entre la información que el individuo posee y la que le permitiera tomar una decisión informada2 . Los estudios de percepción de riesgo pretenden examinar el nivel de información pública sobre determinados riesgos y cuantificar las creencias o “juicios de riesgo” individuales que (hipotéticamente) llevan al individuo tomar decisiones en contextos de riesgo. La percepción de riesgo se supone será utilizada por el individuo para tomar decisiones futuras. Así, la efectividad de una campaña puede medirse en términos de la adecuación del riesgo objetivo con el riesgo percibido. Hasta el momento en España son escasos los estudios que analizan cuantitativamente el conocimiento y la percepción de algunos riesgos con el fin guiar el desarrollo de campañas de información.
1 En numerosas ocasiones, las autoridades llevan a cabo campañas de información alertando de los riesgos sanitarios, utilizando diferentes medios e incluso el propio producto que genera el riesgo para la salud con la finalidad de informar a la población. Ejemplos típicos son los anuncios de los efectos del tabaco, las drogas o el SIDA.
2 Por otra parte, dado que no toda la población presenta la misma capacidad de asimilación de información, diferentes grupos de individuos percibirán sistemáticamente los riesgos de forma diferente, por lo que el riesgo percibido debe corregirse por la existencia de sesgos sistemáticos en la conducta de diferentes subgrupos.
Una de los principales problemas es la dificultad de estimar con precisión la percepción de riesgo. La estimación esta sujeta a la presencia de sesgos en la percepción además de “ruido" en la estimación del riesgo percibido, causado por la influencia de variables no relevantes. Existe una base teórica consistente reciente basada en aportaciones aplicadas al estudio sobre la decisión sanitaria, tales como los trabajos de Viscusi (1992), Slovic y Monahan (1995) y Weinstein (1998), donde se examina la percepción de riesgos derivados del consumo de tabaco. En esta literatura se destaca la presencia de sesgos en la percepción. En la tabla 1, se muestran algunos de los riesgos más conocidos en el estudio de la percepción de riesgo. El resultado de tales sesgos es la sobre/subestimación del riego según el tipo de riesgo considerado. La percepción de riesgo es un juicio subjetivo, y por ello depende enormemente de la capacidad del individuo de razonar sobre el riesgo al que se refiere, así como de la información que esta asociada con el mismo. Así, diferentes factores de riesgos pueden dar lugar a percepciones de riesgo más estables. Por ejemplo, determinados riesgos sobre los que existe escasa información, pueden ser muy sensibles al contexto bajo el que formula la pregunta. Existe una menor dificultad para realizar juicios subjetivos sobre riesgos conocidos, riesgos elevados o aquellos cuya probabilidad de ocurrencia es elevada.
En la tabla 3, se muestran los resultados de algunos estudios donde de observa como las estimaciones de la percepción de riesgo varían según la forma de pregunta utilizada. Viscusi (1992) utilizando una medida de riesgo absoluto observa que se produce una sobre estimación del riesgo percibido de cáncer de pulmón tanto por parte de los fumadores como por los no fumadores. Slovic (2000) en cambio utiliza una variable cualitativa para medir la percepción. Si bien los cálculos que este último autor son difíciles de interpretar dadas las características de la variable, parecen indicar que los fumadores no presentan una percepción de riesgos adecuada.
Cuantificar una percepción por lo tanto, es una tarea compleja tanto para el investigador como para el individuo al que se le solicita que emita un juicio sobre un riesgo concreto. La percepción de riesgo esta limitada por un conjunto de factores explícita o implícitamente considerados en la literatura. En primer lugar esta limitada por las (i ) creencias previas del individuo, las cuales se adquieren en la unidad familiar, en el medio en que se desarrolla. Así no es extraño observar como determinados riesgos sanitarios están inequitativamente distribuidos en las clases sociales, donde quizás el peso de la información es menor. (ii)Existen diferencias socioeconómicas, en particular el genero acostumbra a ser una variable significativa en todos los estudios empíricos. El hecho de presentar una conducta que sea (iii) factor de riesgo también se muestra como un determinante de principal magnitud, este es por ejemplo el caso de fumar o de conducir rápidamente, en la estimación de la percepción de riesgo.
En este estudio se analiza el papel de las percepciones de riesgo como guía de las campañas de comunicación sanitaria. Se estudia la existencia de sesgos derivados del contexto de decisión y de la tipología del riesgo considerado. Se presenta evidencia empírica de dos estudios de percepción de riesgos, uno basado en el riesgo derivado del consumo de tabaco sujeto a una elevada publicidad por parte de las autoridades sanitarias, y otro basado sobre el riesgo financiero de estar en una situación de discapacidad, afectado por cambios demográficos y sociales.
2. Material y métodos
La población estudiada es en un caso la población española y en otro la población catalana. Tal como se muestra en la tabla 1. En ambos casos se ha utilizado una encuesta telefónica y se han entrevistado a individuos mayores de 18 años. El trabajo de campo se ha realizado en ambos casos por empresas de estudios de mercado de Barcelona. Ambas encuestas son representativas por provincias si bien difieren sustancialmente en el tamaño.
La percepción de riesgo se suele estimar a través de medidas cuantitativas de riesgo relativo y el riesgo absoluto, o a través de medidas cualitativas. En el primer caso, se estima el numero de afectados por un riesgo que la población percibe que existe del total de la población (¿de una muestra de 100 individuos, cuantos estarán afectados?). El riesgo relativo percibido, trata de valorar el riesgo percibido que asume un individuo afectado por un factor de riesgo respecto a otro individuo igual no afectado (el riesgo de un fumador respecto a un no fumador). En el segundo caso, la estimación a través de escalas cualitativas se basa en establecer una escala al estilo de "riesgo bajo, medio, alto, muy alto" o medidas equivalentes. En este caso se deja a cada individuo la decisión de lo que debe entenderse por riesgo alto, medio o bajo.
Los estudios de desarrollados siguiendo la tradición de la economía tienden a utilizar el método cuantitativo, mientras que el método cualitativo es más utilizado por estudios en el ámbito de la psicología cognitiva. La ventaja del primero es que según Viscusi (2000) presenta una base teórica en los modelos bayesianos. Generalmente, con pequeñas transformaciones en el rango de la percepción es posible transformar la percepción en una escala de 0 al 1, lo que permite interpretar la estimación como una probabilidad subjetiva. Para obtener esta escala se han seguido previamente unos criterios de pregunta. Por ejemplo, en algunos casos la percepción de riesgo permite captar el grado de severidad percibida de una enfermedad si en la cuestión se plantea una escala del 1 al 10 (Slovic,2000). Otra posibilidad es formular la pregunta de la forma siguiente “de 100 individuos de la población cuantos individuos cree que tendrán una determinada enfermedad con respecto a otro colectivo de 100 individuos que difieren en el factor de riesgo de referencia” (Viscusi,1992). A partir de ahí se puede estimar el riesgo medio, mediano y la distribución del riesgo entre los diferentes individuos que componen la población. No obstante, si bien los métodos cuantitativos no dejan de estar sujetos a los mismos problemas derivados de la necesidad de definir una escala (Slovic, 2000) la definición de una escala cuantitativa tiende a ser más sensible a variaciones de riesgo que la atribución de un riesgo en una escala cualitativa (Viscusi,2000). La otra ventaja evidente de los métodos cuantitativos es la posible comparación entre el riesgo objetivo y el riesgo percibido. De ésta comparación puede surgir la discusión de política pública cerca de la necesidad de iniciar una campaña de información pública.
Otra importante limitación es la heterogeneidad de los riesgo percibido. Estimaciones realizadas sobre un mismo riesgo percibido por la misma población muestran elevada variabilidad. Una explicación de esta diferencia puede ser la presencia de diferencias culturales en la percepción de riesgo. No obstante incluso dentro de poblaciones iguales se observan diferencias significativas. Quizás, la respuesta a este tipo de diferencias debe buscarse en el método de estimación empírica (Avis et al,1989) y en particular, en la presencia de diferencias en el contexto de formulación de las preguntas tal como muestra la tabla 3. Existe una evidencia significativa sobre la influencia del contexto sobre el que se formulan las preguntas en la percepción del riesgo, dado que pueden afectar a la interpretación de las mismas. Estudios aplicados al riesgo del tabaco concluyen que los fumadores son inconscientes de su propio riesgo a pesar de ser conscientes del riesgo social o absoluto (Slovic, 1998; Ayanian y Cleary,1999). Esta diferencia entre el riesgo personal y absoluto, permitiría concluir que existe un “sesgo optimista” en la percepción de riesgo.
En este trabajo hemos utilizado tres formatos de preguntas para dos tipos de riesgo: los riesgo asociado al consumo de tabaco y los riesgos asociados a la discapacidad en edades avanzadas.
A. Riesgos asociados al consumo de tabaco:
a) El riesgo relativo: cuantos fumadores mueren de (cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares) por cada no fumador que muere de (cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares)
b) Riesgo absoluto: “¿de cada 100 individuos que mueren de (cáncer de pulmón,...) cuantos individuos morirían si son fumadores?”
B. Riesgos asociados a la discapacidad en edades avanzadas:
c) “¿De cada cien individuos que llegan a una edad de 80 años, cuantos cree que estarán en una situación de discapacidad? “
d) Usted cree que se encontrará en esta situación de discapacidad a los 80 años?
3. Resultados
Tal como muestra la tabla 4, los individuos parecen valorar el riesgo de una forma diferente cuando se utiliza el riesgo relativo o el riesgo absoluto como instrumento de la estimación de la percepción de riesgo. El riesgo relativo percibido de enfermedades cardiovasculares es significativamente superior al riesgo de cáncer de pulmón, mientras que el riesgo absoluto no es significativamente diferente. En segundo lugar, si bien los individuos son capaces de distinguir entre los diferentes riesgos, existe una evidencia clara de una asociación entre las percepciones de riesgos. Los coeficientes de correlación parcial de las enfermedades asociadas con el consumo de tabaco son significativos y cercanos a 0.6. Aquellos individuos que perciben un riesgo elevado para determinados riesgos asociados al consumo de tabaco tienden a tener una percepción de riesgo elevada para otros. En tercer lugar, se observa como algunos individuos muestran percepciones erróneas, tal es el caso de la percepción de riesgo de diabetes. No existe evidencia de la relación entre la diabetes con el hecho de fumar. El hecho de que este estimador resulte significativamente diferente de cero, es consecuencia del contexto en el que se formularon las preguntas sobre percepción de riesgo.
En la tabla 5 para el caso del riesgo de discapacidad, se observa como existen diferencias significativas entre hombres y mujeres, así como entre el riesgo personal y el riesgo absoluto. Las mujeres perciben un mayor riesgo (personal y absoluto) de discapacidad en edades avanzadas (80 años) que los hombres. En segundo lugar, mientras que solo un 20% de la población cree que estará discapacitada, esta misma población estima que un 48% lo estará. Ello puede entenderse como una evidencia de una supuesta “conducta optimista” por parte de algunos individuos, quizás agravada por el hecho de que el riesgo analizado sea a largo plazo.
4. Discusión
la información independiente de como se provee? ¿Deberíamos discriminar entre diferentes riesgos? ¿Debería ofrecerse información sobre el tamaño y la probabilidad del riesgo o basta con dar información genérica? La conducta individual puede modificarse por la provisión de información, especialmente cuando la conducta anterior estaba guiada por una hipotética miopía, que le impide tomar decisiones razonadas e informadas. No obstante, la información ofrecida, para ser efectiva debe ser captada en toda su extensión por los receptores. De ahí que resulte necesario estudiar si efectivamente los receptores de la información realmente reciben la misma, y si son capaces de realizar juicios sobre la conducta a realizar sobre la base de la información ofrecida.
Diferentes estudios muestra que el proceso de comunicación está afectado por el entorno que rodea al receptor de la misma (Slovic,1998 y Slovic y Monahan,1995). Se observa como los individuos cuando responden a preguntas sobre el riesgo percibido tienden a tomar el grupo de individuos que los rodea como referente. Por ejemplo, en el caso de los riesgos asociados al tabaco, puede argumentarse que dado que los fumadores tienden a rodearse de fumadores, ello que les lleva a no percibir un riesgo superior al de los otros individuos. Por otra parte, si bien algunos individuos son capaces de percibir el riesgo sobre la salud, a veces muestran dificultades para comprender la severidad del mismo (Slovic,P;1998).
En este estudio hemos examinado algunos resultados de dos estudios realizados en España. En particular hemos utilizados dos bases de datos: un estudio de percepción de riesgos de tabaco y otro en relación con riesgos de discapacidad en edades avanzadas. Se muestra como las limitaciones principales de las estimaciones del riesgo percibido están asociadas con los métodos de estimación, así como con la presencia de sesgos sistemáticos que dificultan la interpretación de los resultados. Salvo para riesgos muy desconocidos, la población es capaz de distinguir entre diferentes riesgos y asignar un valor cuantitativo al mismo. Existen diferencias entre métodos de estimación, así como en la capacidad de comprensión de los riesgos. En primer lugar, se muestra como el riesgo percibido de fumar difiere según el tipo de factor de riesgo. En segundo lugar, para el caso del riesgo de discapacidad, existe un sesgo entre el riesgo personal y el riesgo absoluto percibido lo que parece evidenciar la presencia de un “sesgo optimista” en la percepción. En tercer lugar, existen diferencias significativas entre el riesgo absoluto y el riesgo relativo para el caso de los riesgos derivados del tabaco.
Ello nos lleva a concluir que la forma de estimar la percepción de riesgo es un factor relevante en la aplicación de estos estudios.
No siempre de un aumento de la información sanitaria resulta la conducta sanitaria deseada. Esta depende del riesgo al que haga referencia, de la publicidad y control que exista sobre el mismo así como del riesgo objetivo o actuarial. Por ejemplo, de varios análisis empíricos se evidencia que el hecho de conocer los riesgos de una enfermedad no determina la conducta de la población. Se observa por ejemplo en el caso del tabaco, que la gran mayoría de la población española, el 94% de la población, tiene consciencia de los efectos del tabaco sobre la salud lo que no determina que España sea el primer país de la UE en prevalencia de tabaquismo (OMS, 1997). No obstante, ello no quiere decir que los juicios que la población realiza sobre los riesgos de una enfermedad no expliquen la conducta sino que al contrario, lo que implica es que el simple hecho de conocer algunos de sus efectos no basta para explicar la conducta posterior.
Referencias
Avis, NE, Smith, KW y McKinlay, JB (1989). Accurancy of perceptions of heart attack risk: what influences perceptions and can they be changed? Amercian Journal of Public Health,17:1608-1612.
Costa, J (1999). Conducta individual, assegurament i elecció col·lectiva una aplicació a la conducta sanitaria. Tesis doctoral, Universitat de Barcelona.
Costa, J y Mossialos, E (2000). Risk perceptions of biotecnology products : is there a perceived risk when there is no knoweledge?. LSE Health (mimeo).
Slovic, P (1998). Do adolescent smokers know the risks? Duke Law J 47(6):1133-41.
Slovic, P (2000). Rejoinder: The Perils of Viscusi´s Analysis of Smoking Risk Perceptions. Journal of Beahvioural Decision Making, 13:273-276.
Slovic, P y Monahan, J (1995). Probability, danger and coercion: a study of risk perceptions and decision making in mental health law. Law and Human Behaviour, 19: 49- 65.
Slovic,P (1998). Do adolescent smokers know the risks? Duke Law Journal,47(1998),1133-1141.
Tobacco or Health: A Global Status Report. World Health Organisation. Geneva, 1997.
Viscusi , K (2000).Comment: The Perils of Quantitative Smoking Risks Measures. Journal of Behavioural Decision Making, 13: 267-271.
Viscusi, W.K (1992). Smoking: Making the Risky Decision. New York : Oxfrod University.
Weinstein, N.D (1998). Accurancy of smokers risk perceptions. Annals of Behavioural Medicine, 20 (2):1-8.
Tabla 1. Sesgos conocidos en la percepción de riesgo
| SESGOS | DESCRIPCIÓN | EJEMPLO |
| Subestimación de riesgos elevados | Los riesgos elevados se caracterizan por ser sensibles a cualquier variable del entono que reduzca su valoración. | Ej. Riesgo de longevidad (Costa,1999) |
| Sobrestimación de los riesgos para los que existe una abundante información | La información sobre el riesgo de determinadas enfermedades tiene el efecto de aumentar el riesgo percibido. | Ej. Riesgo de cáncer de pulmón (Costa,1999) |
| Sobreestimación del riesgo absoluto respecto al riesgo personal | Si bien el individuo es capaz de percibir algunos riesgos, no entiende que él mismo pueda estar afectado. | Ej: riesgo derivado de fumar entre la población joven (Slovic,1998) |
| Percepción no razonada o no informada de riesgos | La percepción de riesgo requiere un previo proceso de razonamiento para evitar la aleatoriedad del resultado. | Ej. Riesgos derivados de productos biotecnológicos (Costa y Mossialos, 2000) |
| Sobre estimación de los riesgos reducidos | Los riesgos reducidos presentan se muestran sensibles a cualquier experiencia o información del entorno que reduzca su valoración. | Ej. Accidentes de trafico |
Tabla 2. Características de los datos
| Muestra | A | B |
| Tamaño muestral | 2550 | 400 |
| Población | España | Cataluña |
| Objeto de estudio | Riesgos asociados al tabaco | Riesgo de discapacidad |
| Año | 1997 | 1999 |
| Métodos | Riesgo relativo percibido | Riesgo absoluto |
| Riesgo absoluto | Riesgo personal |
Tabla 3 . Evidencia de los estudios de percepción de riesgo
| Estudio | N | Fumador (infarto,cancer) | Nunca fumador | Ex-fumador | Pregunta |
| Ayanian and Cleary (1999) | 3031 | (29% y 39%) | (15%,18%) | (15%,17%) | “Cree que su riesgo de ataque al corazón (o cáncer) es mayor, menor o igual que otros individuos de su edad”Esta de acuerdo con la afirmación” Fumar no provoca riesgo alguno hasta después de unos años” |
| Percepción de menor riesgo | |||||
| Slovic (2000) | 321 | 2.23 | 1.63 | ||
| Escala cualitativa (1 y 2) =desacuerdo (3y4)= acuerdo | |||||
| Viscusi (1992) | 3119 | 0.31 | 0.40 | 0.36 | De cada 100 fumadores, cuantos piensa que contraerán cáncer de pulmón como consecuencia de fumar” |
| Percepción de riesgo absoluto |
Tabla 4. Riesgo relativo vs riesgo absoluto (riesgos asociados al tabaco)
| Riesgo absoluto | Riesgo Relativo | Correlación parcial concáncer | con | |||
| Media (dev. Estd) | Intervalo. Inf | Intervalo. Sup | Media (dev. Estd) | Coeficiente | ||
| Corazón | 0.045(0.0057) | 0.0447 | 0.0469 | 11.19(0.34) | 0.657* | |
| Cáncer de pulmón | 0.50(0.005) | 0.0494 | 0.0516 | 9.16(0.31) | - | |
| Enfermedades pulmonares | 0.55(0.005) | 0.0539 | 0.0561 | 10.87(0.33) | 0.607* | |
| Diabetes | 0.033(0.085) | 0.029 | 0.0323 | 5.06(0.31) | 0.298* | |
*Significativo al 1%
Tabla 5. Riesgo absoluto vs riesgo personal (riesgo de discapacidad)
| Riesgo personal | Riesgo | |
| Total | 0.207 | 0.4812 |
| Hombres | 0.15 | 0.44 |
| Mujeres | 0.26 | 0.512 |