Estudios sobre la Economía Española - 2018/26 Tercer Informe Observatorio de Sanidad de FEDEA Noviembre 2018
SERGI JIMÉNEZ-MARTÍN (Universitat Pompeu Fabra, Barcelona GSE y Fedea)
ANALÍA ANDREA VIOLA (Fedea)
con la colaboración de JOSÉ REPULLO
fedea
Las opiniones recogidas en este documento son las de sus autores y no coinciden necesariamente con las de FEDEA.
SERGI JIMÉNEZ-MARTÍN (Universitat Pompeu Fabra, Barcelona GSE y Fedea)
ANALÍA ANDREA VIOLA (Fedea)
con la colaboración de JOSÉ REPULLO
Resumen
En este informe se analiza la evolución reciente de los principales indicadores del sistema de salud español y se comparan con los de otros países de nuestro entorno. En los últimos años se registra una ligera mejoría de estos indicadores que parece estar relacionada con la mejoría de la coyuntura económica y presupuestaria.
1. INTRODUCCION
El tercer informe del Observatorio de Sanidad de Fedea se enmarca en un escenario económico favorable y relativamente estable para la economía Española. Según la Contabilidad Nacional Trimestral de España, en el segundo trimestre de 2018 se observa un crecimiento anual del PIB del 3% respecto del segundo trimestre de 2017, ritmo al que se viene creciendo en promedio desde el segundo trimestre 2015.
Muchos indicadores de salud y bienestar se acompasan al ciclo económico. Por ejemplo, los niveles de pobreza, si bien siguen muy altos en comparación con la media europea, han tenido una leve mejoría últimamente. Otros indicadores también se alinean con esta senda positiva de la economía española. Tal es el caso de las enfermedades de larga duración como la depresión y los trastornos mentales. En este sentido, los últimos datos disponibles de la Encuesta Nacional de Salud 2017 reflejan un menor porcentaje de personas que sufren estas enfermedades. También la percepción del problema de las listas de espera (reflejada en el Barómetro Sanitario) parece atenuarse en este contexto, ya que los datos oficiales del Sistema Nacional de Salud arrojan una disminución del 4% en el número de pacientes en espera y un 8% menos en el tiempo medio de espera en 2017 respecto a 2016.
También las disponibilidades presupuestarias son mayores. Así, en 2018 los presupuestos de sanidad muestran un crecimiento positivo del 4% en 2018. De hecho, en 2017 el gasto sanitario per cápita es un 3% superior al registrado en 2009 (valor superior en la etapa pre-recortes).
En contraste, la reactivación económica dio lugar a un mayor número de accidentes de tráfico en carreteras y una mayor frecuencia de accidentes de trabajo. Afortunadamente este último indicador no llega a alcanzar los niveles de 2007, probablemente producto de las políticas de prevención de riesgos laborales aplicadas.
Avanzándonos a lo que comentaremos con detalle más adelante, en esta edición del Observatorio de Sanidad, los principales indicadores analizados no muestran signos de empeoramiento, detectándose, en muchos casos, una ligera mejoría asociada a la mejor coyuntura económica.
Algunos cambios en esta edición
Hemos introducido tres cambios en los indicadores analizados. En primer lugar, el indicador de víctimas de accidentes de tráfico en comparación internacional que antes se refería a heridos leves y graves, ahora corresponde a muertes por accidentes de tráfico, ya que la OCDE proporciona actualmente información sobre este indicador.
En segundo lugar, en la sección del Barómetro Sanitario que comenzamos con un análisis de la opinión sobre el sistema sanitario a nivel europeo con el Eurobarómetro, no hemos podido actualizarlo con información nueva. A modo de compensación hemos incorporado un estudio reciente que valora distintos sistemas sanitarios en el mundo.
En tercer lugar, dentro del análisis del gasto farmacéutico, dado que ya ofrecemos una comparativa internacional, hemos quitado el gráfico que muestra su evolución en España respecto del gasto sanitario total hasta el año 2015 con datos del Sistema de Cuentas de Salud. En sustitución, hemos puesto un indicador más actualizado, hasta el año 2017, que se refiere al gasto farmacéutico ambulatorio público a través de receta oficial del Sistema Nacional de Salud.
En el presente Observatorio hemos intentado actualizar los indicadores con los últimos datos disponibles. En general hemos añadido información nueva para el año 2015 y 2016 y en algunos casos como en los indicadores de gasto sanitario, se encuentran datos estimados para el año 2017. Una excepción son los datos de presupuesto sanitario y los datos de empleo de la Encuesta de Población Activa (EPA-INE) para los que disponemos incluso del año 2018.
Finalmente hemos añadido un glosario de definiciones al final del informe.
Los indicadores: interpretación y valoración
En el presente informe, de forma similar a los anteriores, valoramos una lista de indicadores que resumen el estado corriente o la evolución del sistema sanitario y, en aquellos casos donde hay datos disponibles, en perspectiva comparada respecto a los países de la OCDE. En cada caso, identificamos con color verde una situación o una evolución positiva, con color naranja una situación preocupante, con rojo una situación negativa y con negro identificamos a aquellos indicadores que consideramos han tenido o siguen teniendo una evolución muy negativa.
Asimismo, distinguimos qué tipo de valoración se realiza en cada indicador. Es decir, si valoramos el nivel del indicador (comparando la situación española con los países de la OCDE) o bien evaluamos la variación del indicador en los últimos años o su tendencia reciente.
Además, tal y como comentamos, un gran número de indicadores son puestos en perspectiva internacional, comparándolos con el promedio de la OCDE o de la UE dependiendo de la fuente utilizada. Obviamente, la interpretación de la comparación con la media europea o de la OCDE depende de cada caso particular. Por ejemplo, en el caso del indicador de mortalidad infantil, los datos están ordenados de menor a mayor, y en este caso se valorará positivamente que esté por debajo del promedio y que mantenga la tendencia. Alternativamente, al valorar la esperanza de vida en buena salud, los datos están ordenados de mayor a menor y se valorará positivamente si España se encuentra por encima del promedio.
Del total de 31 indicadores que presentamos, 12 reflejan una situación positiva, 13 preocupante, 5 negativa y solo uno muy negativa (véase la Tabla Resumen). Lo que en conjunto representa una ligera mejora del desempeño del sistema sanitario español respecto a ediciones anteriores.
Los indicadores más generales del estado de salud de la población siguen dándonos buenas noticias, aunque aún persisten algunas sombras. Por ejemplo, la esperanza de vida al nacer, que no para de crecer, se sitúa entre las mejores de los países de la OCDE. Más importante aún, se prevé que en 2040 sea la mayor del mundo, superando a Suiza (en Europa) y Japón (a nivel mundial). En cambio, cuando pasamos a analizar la esperanza de vida en buena salud, España cae estrepitosamente en el ranking, desde los primeros lugares hasta una posición mediocre en el mismo. Asimismo la mortalidad infantil, aunque estancada en los últimos años, se sitúa entre las menores a nivel mundial. Sin embargo, como contrapunto, al liderazgo en (no) mortalidad infantil, persiste un mal resultado en el porcentaje de niños con bajo peso al nacer (lo que es un indicador adelantado de futuros problemas de salud). Estos ejemplos, serían extensibles a otros aspectos de la sanidad, como por ejemplo los trasplantes.
En definitiva, estos indicios apuntan a que la sanidad española funciona extraordinariamente bien en evitar muertes fatales (ligadas a eventos vitales, normalmente ligados a episodios hospitalarios), pero aún adolece de un cierto problema de calidad asistencial. En este sentido, una prioridad de futuro de la sanidad española debería ser la calidad asistencial que permita aprovechar más y mejor los escasos recursos disponibles.
Dentro del grupo de indicadores de riesgos para la salud, los relacionados con el consumo de tabaco, siguen una senda marcadamente positiva. Los últimos datos confirman que en 2016 el 22% de la población española de 15 o más años son fumadores diarios, 8 décimas menos que en 2014. También el número de cigarrillos consumidos al día ha experimentado un cambio notable pasando de 13,6 cigarrillos per cápita en 2014 a 12,8 en 2017. En claro contraste, la tasa de obesidad en adultos parece no revertir su situación y se encuentra en niveles todavía muy elevados. En cambio, según el último estudio de vigilancia del crecimiento, alimentación, actividad física, desarrollo infantil y obesidad en España (comúnmente conocido como Informe Aladino), se detecta una disminución estadísticamente significativa de la prevalencia de sobrepeso en los niños de 6 a 9 años, a pesar de que la situación general sigue siendo alarmante.
En el plano financiero, el gasto sanitario en España representa desde 2010, y de forma bastante estable, en torno al 8-9% del PIB, no muy lejos del promedio de la OCDE y significativamente menos que los principales países de la Unión Europea. En términos per cápita, donde claramente estamos por debajo del promedio de la OCDE, la evolución es algo más errática, ya que el gasto per cápita subió considerablemente de 2007 a 2012, cayó como consecuencia de los recortes introducidos en 2012, para volver a subir en 2015. En los últimos años aprovechando los vientos de cola que impulsan a la economía española (que crece persistentemente al 3% anual), la sanidad española ha tomado un cierto oxígeno presupuestario, ya que los presupuestos crecen al 4% (por encima de la inflación) y el gasto sanitario per cápita es un 3% superior al registrado en 2009, volviendo así a la senda alcista de la etapa pre-recortes.
Los datos del Barómetro Sanitario 2017 señalan que la percepción y valoración del sistema de salud por parte de los ciudadanos se mantiene estable en el tiempo. Asimismo destaca una mejora en la percepción del problema de las listas de espera que coincide con los valores reales del Sistema Nacional de Salud (caída en el número de pacientes en lista de espera y los tiempos medios de espera en 2017). Por otra parte, las consultas al médico de cabecera o especialista tampoco manifiestan grandes cambios y especialmente sin ningún retroceso en la probabilidad de contactar algún profesional médico.
Por último, en materia de empleo, según los datos de la EPA, el número de ocupados en el sector sanitario aumenta cerca de un 4% en el segundo trimestre 2018 respecto del segundo trimestre del año anterior y la participación del número de ocupados en el sector sobre el total de ocupados permanece estable en torno al 5,5%. Por otra parte, los datos de la MCVL alertan sobre una caída significativa de la fracción de empleo indefinido en el sector y por consiguiente un aumento de la fracción de empleo temporal en el año 2016, que muy probablemente también persistió en 2017. Los salarios nominales por otra parte si bien se encuentran en un nivel superior a los registrados antes de los recortes, están más estancados en el último periodo con una leve tendencia al alza hacia el final del 2016.
Como complemento al análisis de la evolución general incluimos una tribuna de actualidad, de gran interés, a cargo de José Repullo, sobre la financiación finalista de la sanidad.
2. DE UN VISTAZO: VALORACIÓN DE LOS INDICADORES SANITARIOS
TABLA RESUMEN
| GRÁFICO/TABLA | Nivel | Variación | SITUACION | |||
| Positivo | Preocupante | Negativo | Muy negativo | |||
| Sección 1: Indicadores del estado de salud de la población | ||||||
| G1: Esperanza de vida al nacer | Positivo | Positiva | X | |||
| G2: Esperanza de vida en buena salud | preocupante | Preocupante | X | |||
| G3: Número de años perdidos de vida potencial | Positivo | Positiva | X | |||
| T1: Tasas estandarizadas de defunción por 100.000 habitantes | Positivo | Negativa | X | |||
| G4/G5: Mortalidad infantil | Positivo | Preocupante | X | |||
| G6: Bajo peso alnacer | Preocupante | Preocupante | X | |||
| G7: Estado de salud percibido. | Positivo | Positiva | X | |||
| G8: Enfermedades crónicas/de larga duración | Positivo | Positiva | X | |||
| G9:Enfermedades crónicas/de larga duración para España (diabetes, depresión, migrañas, úlcerade estómago y tensión alta) | Preocupante | X | ||||
| Subsección 1.1: Salud Mental | ||||||
| G10/G11: Proporción de muertes por desordenes mentales sobre el total de muertes | Preocupante | Negativa | X | |||
| G12: Tasas estandarizadas de muerte por suicidio cada 100.000 habitantes | Positivo | Positiva | X | |||
| Sección 2: Riesgos para la salud | ||||||
| G13: Consumo de tabaco | Preocupante | Positiva | X | |||
| G14: Número de cigarrillos consumidos día | Positivo | Positiva | X | |||
| G15: Víctimas de accidentes de tráfico | Positivo | Negativa | X | |||
| G16: Frecuencia de accidentes de trabajo | Negativo | Positiva | X | |||
| G17/G18: Obesidad | Negativo | Positiva | X | |||
| G19: Obesidad infantil | Negativa | X | ||||
| G20: Tasa de pobreza y coeficiente de Gini | Negativo | Preocupante | X | |||
| Sección 3: Gasto en sanidad | ||||||
| G21: Gasto sanitario total como porcentaje del PIB | Preocupante | Negativa | X | |||
| G22: Gasto sanitario total realper cápita | Negativo | Positiva | X | |||
| G23: Gasto farmacéutico como % del gasto sanitario total | Preocupante | Negativa | X | |||
| T2/G24: Presupuestos iniciales CCAA por habitante | Positiva | X | ||||
| Sección 4: Barómetro Sanitario | ||||||
| G25: Opinión sistema sanitario/T3: Calidad percibida países Europa. | Positivo | Positiva | X | |||
| G26: Problema de las listas de espera | Preocupante | X | ||||
| G27: Sistema de información de listas de espera | Preocupante | X | ||||
| T4/G28: Probabilidad de visitas hospital, cabecera, especialista | Preocupante | X | ||||
| T5: Número condicional de visitas al médico (cab. y esp.) | Positiva | X | ||||
| Sección 5: Indicadores de situación laboral en sanidad | ||||||
| G29: Participación ocupados en sanidad en el total | Preocupante | Positiva | X | |||
| G30: Variación interanual número de ocupados en sanidad | Positiva | X | ||||
| G31: Empleo y salarios | Positiva | X | ||||
| G32: Indicadores calidad de empleo | Preocupante | X | ||||
| Positivo | Preocupante | Negativo | Muy negativo | |||
| TOTAL | 31 indicadores | 12 | 13 | 5 | 1 | |
TRIBUNA
La financiación finalista de la sanidad, ¿es la peor solución, una vez descartadas las demás?
José R. Repullo Labrador. Profesor de Planificación y Economía de la Salud de la
Escuela Nacional de Sanidad (Instituto de Salud Carlos III), y Director Técnico de
la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial.
La “mainstream” politológica y económica lo tiene claro: el mejor sistema de los posibles es la financiación autonómica de la sanidad, la educación y los servicios sociales, en forma de bloque, e incondicionada, que se estrenó en 2002, y se consolidó en 2010.
Recientemente una revista profesional hacía una desnortada reflexión bajo el título siguiente: “Ocho economistas coinciden: volver a la financiación finalista no es la solución”. En realidad, eran siete economistas y un médico (yo), si vamos a las licenciaturas de cada uno. Y espero que no por ser médico mis opiniones fueran en un sentido divergente. En todo caso, si a los demás amigos y compañeros les han tergiversado sus opiniones tanto como a mí, creo que el debate habría que substanciarlo en otro ámbito con más vocación científica y menos pulsión de espectáculo.1
Veamos cinco argumentos a favor de mantener como base de operaciones la financiación autonómica incondicionada o no finalista, rescatados de los expresados en el precitado artículo periodístico:
a) Prevención del gremialismo sectorial.
Una financiación sanitaria, con un poderoso sector profesional e industrial detrás, permitiría acciones muy efectivas para mantener su estatus privilegiado, frente a otros servicios públicos y de bienestar.
Siendo cierta esta afirmación, ha de tener en cuenta el contrafactual autonómico: ¿no es más fácil la influencia de los lobbies sanitarios en los políticos regionales que en los estatales? Pensemos que los consejeros están demasiado cerca de estos “influencers” tangibles, a tan sólo una distancia de un tiro de tomate, o de un titular de prensa ociosa y amarilla.
La ventaja comparativa de la sanidad sobre la educación y los servicios sociales estriba en la “regla de rescate”, más que en el modelo de descentralización. Pero la reacción desproporcionada e irracional ante el potencial riesgo a la vida de una persona, tiene posiblemente más eco en comunidades pequeñas que en grades agregados nacionales.
Y también ha de tener en cuenta que hay muchos interesados en “nivelar hacia abajo” al servicio público sanitario, desde una posición ideológica que pretende “devolver responsabilidad al ciudadano”, lo que alimentaría al sector sanitario privado, e iría convirtiendo al Sistema Nacional de Salud en un Sistema Nacional de Beneficencia. Todos sabemos que jibarizar y erosionar el SNS es suicida para la calidad del mejor servicio público que tiene España; pero para ver esto hay que ponerse las gafas del interés general, y abundan ahí arriba las personas que llevan años sin usarlas…
b) La equidad entre CCAA es difícil de lograr, y muy costosa.
Si se busca la financiación finalista para equilibrar las asignaciones entre CCAA, habría que preguntarse si este equilibrio sería al alza o a la baja (o cómo se haría…)
Pues es una buena pregunta; pero no puede ocultar que en la España de hoy existe una sensación de escándalo, rayano en la alarma social, cuando se compara el gasto per cápita (ajustado o no a necesidades) entre CCAA.
Se supone que en el diseño de power point no debería ocurrir esto; el esquema de autogobierno autonómico deja claras las reglas del juego, y los votantes deberían presionar a sus gobiernos para hacer efectivas sus preferencias.
Pero los ciudadanos, y los empleados púbicos, no parecen querer funcionar dentro de esta racionalidad de reparto competencial institucional: así, se produce enfado por el diferente pago de médicos, enfermeros, residentes, horas de guardia, carrera profesional… o el sueldo de policías, guardias civiles, mossos, ertzainas, etc. Solo desde la ingenuidad más tierna se puede ignorar que el gran deporte nacional es el agravio comparativo. Un británico profesor mío de la LSHTM definía la equidad como la minimización de la envidia y del resentimiento político y social.
Y, claro, no tengo respuestas a cómo hacer la convergencia financiera; ¿una fórmula RAWP como la iniciada en Inglaterra y Gales en los años 70?; ignorar el problema, porque en el diseño no debería existir la envidia, no ayuda a enfrentarlo ni a minimizarla.
c) Marcar asignaciones a fines concretos niega el autogobierno.
Otro enfoque de economía política señala con acierto que restaurar la financiación finalista sanitaria ningunearía a los gobiernos autonómicos, y sería posiblemente inconstitucional. Y apoyándose en las nefastas políticas anticrisis (recortes lineales y atolondrados) impuestas desde el Ministerio de Hacienda, se añadiría una deslegitimación del control financiero y asignativo central.
Si, correcto: lo más maduro es que las CCAA asuman su responsabilidad, y desplieguen su otorgado o conquistado autogobierno. Pero si la legalidad se garantiza de partida (el valor se le supone como al soldado), la legitimidad hay que ganársela en el terreno de la práctica cotidiana.
¿Qué balance ha tenido el traspaso de la sanidad desde una administración razonablemente despolitizada, especializada y profesionalizada como era la de la Seguridad Social, a diecisiete instituciones con un grado variable de tamaño y madurez, y con el común denominador de altos costes de interferencia política? Hemos reflexionado sobre si mereció la pena la transferencia de la sanidad o si valió lo que costó; es un debate abierto e inconcluso, pero por esto mismo puede ser lógico albergar dudas sobre la legitimidad de ejercicio de tan deseadas competencias.2,3
d) Finalista o no finalista, lo importante es la evaluación y la eficiencia.
Hay quienes prefieren salirse del debate directo y postulan soluciones técnicas para evaluar la efectividad de las tecnologías, los medicamentos, las intervenciones o los desempeños. Parafraseando lo de gato blanco o gato negro, lo importante es que cace ratones, se trataría de identificar la relación entre modelos de gobierno y eficiencia, con la implícita presunción de que la descentralización lo favorecería.
Por ello, la pregunta pertinente en este dilema, es si existe más espacio para la racionalidad coordinados o dispersos, centralizados o descentralizados. Y hay buenos y malos ejemplos para todos los gustos.
Por ejemplo: la administración central lleva desde 2002 practicando alegre y despreocupada el deporte de “invito yo y pagas tú”; no sólo con los medicamentos (autorización y precio), sino con muchas recomendaciones, programas y estrategias que se postulan como deseables y necesarias, pero cuya presión de gasto se siente en la base autonómica de financiación del sistema.
Por otra parte, está claro que para comparar desempeños hace falta un volumen amplio de hospitales y centros; es la famosa pregunta de los cántabros “¿y con quién demonios comparamos a Valdecilla”? (el gran hospital que nuclea esta CA).
Y también hace falta un salto cuántico en la evaluación de tecnologías y medicamentos: ese HISPA-NICE que reclamamos4, no puede ser financiado por una sola autonomía, ni puede ser el resultado de coordinar siete, diez o diecisiete agencias que dependen de gobiernos regionales frecuentemente asilvestrados en lo que se refiere a la cooperación. Esto no significa que el HISPA-NICE tenga que ubicarse en el Paseo del Prado; incluso puede configurarse como multicéntrico; pero ha de ser una institución única y entera, o no será nada que merezca la pena.
En definitiva; si los modelos institucionales presentan pros y contras para albergar la racionalidad técnica, los agentes que ejercen la función de gobierno pueden estropear cualquier esquema por prometedor que sea, siempre que añadan las dosis adecuadas de miopía, oportunismo e incompetencia.
e) Ni un paso atrás… hacia el federalismo fiscal.
En un plano más político, se puede señalar que la senda recorrida nos ha llevado a un equilibrio imperfecto y oportunista entre el centro y la periferia, que solo puede resolverse a través del federalismo fiscal: que la mano que gasta tenga que ser la que recaude. Poniéndonos en el ethos calvinista, muy del gusto económico, diríamos… “que en pecado (derrochar), vaya la penitencia (imponer más impuestos a los votantes)”.
No niego que simpatizo con esta lógica de que “cada palo aguante su vela”; sería un buen mensaje para los políticos que se lanzan a aventuras irresponsables, sabiendo que otro vendrá después a pagar los platos rotos, y que… si una gran mayoría hace lo mismo, el problema subirá hasta La Moncloa para propiciar una nueva operación de rescate financiero de la sanidad (o de las finanzas autonómicas).
Pero, si admitimos de verdad el federalismo fiscal, estamos abandonando a su suerte a un buen número de ciudadanos que viven en Comunidades Autónomas pobres, con menos recursos, peor economía y menos capacidad fiscal. Es el momento de recordar que no enferman ni mueren los territorios, sino las personas; y que la financiación ha de cubrir necesidades de los ciudadanos españoles…vivan donde vivan. Eso, si es que aún nos creemos la Constitución Española, o guardamos un poco de cohesión y solidaridad.
Enfoquemos ahora en positivo la alternativa de devolver la financiación finalista de la sanidad. Podríamos señalar tres ventajas directas:
a) Responder a una fuerte expectativa social y sanitaria de igualdad, que, como antes hemos comentado, se escandaliza de las grandes diferencias en el gasto sanitario público territorializado a las CCAA, y que exige una mayor ecualización del gasto sanitario.
b) Corregir comportamientos oportunistas de los agentes, al crear un marco asignativo más abierto al escrutinio y con mayor racionalidad técnica, a través de fórmulas de per-cápita ajustado y recalculado periódicamente (pudiendo incluir factores adicionales, como la capacidad de compra regional, etc.).
c) Como para migrar a este sistema habría que añadir fondos, esta aportación incremental del Estado podría servir para establecer palancas financieras desde el SNS para prevenir errores de inversión, e incentivar las acciones colaborativas. Y además se puede marcar una senda de convergencia, que a lo largo de los años vaya dejando crecer a todos, pero acelerando el incremento de los más desviados de la asignación capitativa media.
Hay otros problemas que tienen que ver con la cultura política e institucional autonómica, que se verían también influidos positivamente (al menos desde la perspectiva del derecho a la protección de la salud de la ciudadanía española); citaremos dos:
a) Fomentar la política sanitaria en el Sistema Nacional de Salud… y en los Servicios de Salud de las CCAA.
El modelo de la sanidad autonómica ha tenido cosas buenas, y ha permitido corregir el sesgo centralista del primitivo INSALUD; pero después de 2002 fue rápidamente capturado por las autoridades económicas y de función pública de las Comunidades Autónomas, y puesto al servicio de diversos intereses y conveniencias de las políticas locales y sectoriales. Muchas CCAA no se han sentido confortables con un mero papel de gestoras de servicios públicos y de bienestar social, y han buscado incansablemente comportarse como gestores de “mini-estados”, mimetizando los ámbitos y estructuras de la Administración Central.
Lo cierto es que los Consejeros de Sanidad se han ido convirtiendo en rehenes de otras prioridades gubernamentales: nominalmente son Consejeros muy importantes, pues gestionan más del 40% del presupuesto autonómico. Pero realmente acaban siendo el último o penúltimo de los Consejeros a la hora de tomar decisiones asignativas, y gobernar un espacio autónomo y especializado de decisión. Confieso que me molestan las declaraciones de políticos autonómicos cuando exhiben escandalizados el alto porcentaje de gasto sanitario como un dato irritante que les aparta de los verdaderos
objetivos de la alta política institucional.
Es verdad que restaurar la asignación finalista tiene inconvenientes técnicos; una ventaja potencial de la gestión no finalista descentralizada, sería la creación de sinergias locales entre todos los servicios de bienestar. Pero, si nos remitimos a los hechos, esta potencialidad se ha desaprovechado en gran medida por la dificultad de la tarea de integrar sectores, y por la miopía gremial que siempre tiene miedo a cualquier cambio.
b) Facilitar a los políticos autonómicos protección contra el canto de sirenas de actores y lobbies locales.
La presión de actores locales puede llegar a ser irresistible. Esto se nota en las inversiones (si se pone en una provincia, hay que ponerlo en las otras); en los costes cotidianos de interferencia política de “compañeros de partido” a los que es difícil negarles un trato de favor; en contrataciones y concursos, donde el factor local pesa más que la justicia o el mérito. En todos estos casos, el que gobierna puede querer comportarse virtuosamente, pero el entorno hace que hacerlo sea un comportamiento heroico o para-suicida.
Si instauramos una distancia terapéutica en la gestión de una serie de fondos, ayudaríamos a los políticos y gestores locales a salvarse de sí mismos y de sus circunstancias. Como Ulises cuando se ató al mástil antes de atravesar el mar de las sirenas; cuenta la Ilíada que su canto seductor era irresistible y hacía que los marinos se arrojan al agua y perecieran ahogados; Ulises quería escuchar su canto, y para ello ordenó a su tripulación que se taparan los oídos y que no le desataran. Impedir anticipadamente que uno mismo no pueda caer en la tentación es un método muy efectivo para no pecar.
Un ejemplo; si el SNS hubiera co-financiado inversiones con informes técnicos similares a los que los fondos europeos FEDER hizo con nosotros, se hubieran evitado inversiones de escaso valor y utilidad, ya que al no pasar el dictamen técnico, hubieran perdido tanto el dinero como la legitimidad (habrían quedado marcados como inapropiados). La mencionada “distancia terapéutica” es esencial para abrir un espacio virtuoso donde puedan cobijarse las decisiones racionales.
Finalmente, pueden ser interesantes algunas reflexiones colaterales sobre este debate de modelo de financiación.
a) El argumento de que el contribuyente sepa de verdad en qué se usa su dinero, se beneficia claramente de que el per-cápita sanitario garantizado para todo el SNS quede consignado claramente. Meterlo de forma indiferenciada en una cesta de impuestos y de gastos no ayuda a establecer con claridad el flujo origen-destino de los fondos.
b) La clásica pugna entre el enfoque normativo (lo que debería ser) y el descriptivo (lo que hay y lo que ocurre cuando hacemos cosas), debe llevarnos a un sano equilibrio entre teoría y práctica entre principialismo y consecuencialismo. Si el modelo de financiación incondicionada está generando en nuestro contexto institucional y cultura una serie de problemas y desajustes, hay que enfrentarlos y no negarlos; y en su caso, aceptar la posibilidad de impugnarlo y reconsiderar el modelo.
c) Curiosamente, este debate poco tiene que ver con las propuestas independentistas. Cuando el sujeto social se escinde, cada palo aguanta su vela sin la menor posibilidad de ajuste o dulcificación. Es en la ambivalencia del modelo descentralizado, donde los derechos de ciudadanía sanitaria deben ser definidos y defendidos. De ahí la necesidad que algunos formulamos, de tener una Ley del Sistema Nacional de Salud, que permita tener unos referentes claros de cobertura, derechos y marcos institucionales.
En todo caso, y como el gasto sanitario ha de crecer en los próximos tiempos tras una jibarización del 11% en los años de crisis, habría que aprovechar estos fondos incrementales para dotar de más densidad y solvencia técnica al SNS, sea cual sea el modelo de financiación que se determine. Se trataría de consolidar el Fondo de Cohesión, crear de verdad el Fondo de Garantía Asistencial (para compensar asistencia a residentes de otras CCAA), y diseñar un Fondo de Co-Inversión del SNS. 5
Cuando se pincha una rueda hace falta arreglar el pinchazo, e insuflar aire; arreglar un modelo de financiación es una cosa, e insuflar más recursos es otra; ambas son necesarias, y no debemos caer en la demagogia de que cambios organizativos generan mágicamente recursos.
Y, en todo caso, para que la sanidad acceda a soluciones, es esencial que suba en la agenda política; necesitamos más prioridad, más política sanitaria, y políticos con mayor capacidad técnica para entender este complejo sector, y con una sólida vocación reformista para poner en marcha las acciones necesarias.
2. INDICADORES DEL ESTADO DE SALUD DE LA POBLACIÓN
Esperanza de vida al nacer Actualización actual: positiva
| Nivel: positivo, España lidera la clasificación europea. |
| Variación: positiva, se mantiene relativamente estable durante el periodo, con una pequeña caída en 2015 respecto de 2014 pero se recupera en 2016. |
La esperanza de vida se ha mantenido en valores relativamente altos en España. Dentro del grupo de países de la OCDE considerados, España ocupa el primer puesto en este indicador y solo Italia se acerca a los niveles de España. En 2015 la esperanza de vida cae ligeramente unas décimas respecto de 2014 (de 83,3 años a 82,9 años) para repuntar nuevamente en 2016 (83,4 años) (Gráfico 1). Analizando un poco más a medio plazo, vemos que la esperanza de vida no ha parado de crecer desde 2007, por lo que apenas si se notaron los efectos de la crisis en este indicador.
Las expectativas de este indicador para España no pueden ser mejores ya que, según un reciente estudio prospectivo publicado en The Lancet1, se prevé que España alcance el primer puesto mundial en apenas una generación (20 años).
Gráfico 1: Esperanza de vida al nacer. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016

Fuente: OECD Stat. Notas: Promedio OCDE en 2012-2014: el promedio incluye 33 países dado que no se dispone de datos de Canadá. 2016: sin datos para Canadá, Chile y Francia. Cortes de serie: en 2014 para Francia y Alemania.
Para mayor información sobre este estudio se puede consultar el siguiente link: https://www.thelancet.com/journals/lanchi/article/PIIS0140-6736(18)31694-5/fulltext
Esperanza de vida en buena salud Actualización actual: preocupante
Nivel: preocupante, se encuentra una décima más abajo de la UE para las mujeres pero 2 décimas por encima de la media europea en el caso de los varones. Aún así, comparativamente a la esperanza de vida el ranking español es considerablemente peor.
Variación: preocupante, para las mujeres desciende ligeramente en los últimos años y en los varones asciende. Ambos se sitúan en valores superiores a los de pre-crisis.
En España, en 2015 y 2016 la esperanza de vida en buena salud para las mujeres retrocedió ligeramente respecto a 2014, situándose en 64,6 y 64,1 años, 4 y 9 décimas menos que en 2014. Sin embargo, para el caso de los varones la esperanza de vida en buena salud desciende un año entre 2015 y 2014, para posteriormente aumentar dos años en 2016 respecto de 2015 (de 63,9 años a 65,9 años) (Gráfico 2).
Más preocupante aún es el hecho de que para este indicador, España no se encuentra tan bien posicionada como en el caso de la esperanza de vida, situándose en torno a la media de la OCDE (por debajo para las mujeres y ligeramente por encima para los varones)2.
Gráfico 2: Esperanza de vida en buena salud al nacer por sexo. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016 Mujeres

Se debe advertir que este indicador sufre de varios cortes de serie en algunos años para República Checa, Italia, Finlandia, Portugal, Suecia, Países Bajos y Alemania. En aquellos países sin cortes de serie como en Irlanda, la esperanza de vida en buena salud para las mujeres ha crecido casi dos años en 2016 respecto de 2015. Para el caso de los varones, la esperanza de vida en buena salud también ha aumentado en 2016 en Irlanda (0,7 años) mientras que en Bélgica (al igual que Reino Unido) y Austria las caídas han sido de 0,7 y 0,9 años respectivamente.

Fuente: Eurostat. Cortes en serie: 2007: Rep. Checa, Italia, Finlandia e Islandia, 2012: Portugal, 2014: Portugal y Suecia, 2015: UE-28 y Alemania, 2016: Italia y Países Bajos.
Número de años perdidos de vida potencial
Actualización actual: positiva
| Nivel: positivo, España sigue liderando los primeros puestos. Variación: positiva, hay disminuciones leves para España en el último periodo disponible 2015-2014. |
En el último año disponible, 2015, observamos una leve disminución de los años perdidos de vida potencial tanto para varones como mujeres, lo que mantiene a este indicador en una senda positiva (Gráfico 3). En el caso de las mujeres, los países donde más han disminuido los años perdidos de vida potencial son Finlandia (120 años menos por cada 100.000 habitantes en 2015 respecto de 2014), Austria (106 años menos para el mismo periodo) y Países Bajos (90 años menos para el mismo periodo). Por su parte, en España solo ha disminuido 37 años en 2015 respecto de 2014. Para los varones, se observan mejoras significativas en varios países como Finlandia (303 años menos en 2015) y Bélgica (104 años para el mismo periodo). En España desciende cerca de 34 años, muy similar a lo que sucede en las mujeres. Una excepción importante en este periodo es el caso de Grecia, donde la crisis ha sido mucho más aguda que en otros países del entorno. En este caso el número de años perdidos de vida potencial ha aumentado en 140 y 155 años para las mujeres y varones, respectivamente.
Gráfico 3: Número de años de vida perdidos de vida potencial por cada 100.000 habitantes. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016 Población femenina 0 a 69 años

Población masculina 0 a 69 años

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2007: sin Turquía. Corte de serie en Irlanda. 2014: sin Canadá y Nueva Zelanda. 2015: sin Canadá, Francia, Irlanda, Nueva Zelanda, Portugal, Eslovaquia. 2016: Solo datos para Austria, Rep. Checa, Hungría, Islandia, Lituania, Países Bajos y Suecia.
| Nivel: positivo, España se posiciona entre los primeros puestos con menores tasas estandarizadas de muerte. |
| Variación: negativa, las tasas estandarizadas de muertes ascienden entre 2014 y 2015, sobre todo en las enfermedades del sistema nervioso y respiratorio. |
España, junto con Italia y Suecia, forma parte del conjunto de países que tienen menores tasas estandarizadas de muertes por 100.000 habitantes (véase Tabla 1). Como puede verse en el gráfico, en el año 2007 Francia lideraba en este grupo (no se dispone hasta el momento de datos de Francia para el 2015) mientras que en el año 2015 lo hace España seguida de Italia y Suecia.
En cuanto a la variación del número de muertes entre 2015 y 2014, se observa que en general en la mayoría de países ha aumentado ligeramente el número de muertes (a excepción de Finlandia y en el promedio de la OCDE). En España, las muertes por enfermedades del sistema nervioso y respiratorio han aumentado un 8% y 15% respectivamente entre 2015 y 2014. Al mismo tiempo, detectamos datos más alentadores en relación a la tasa de muerte por suicidios por 100.000 habitantes, debido fundamentalmente a la mejora de la situación económica. Como puede verse en la Tabla 1, dicha tasa ha descendido en casi todos los países entre 2015 y 2014, de manera significativa en España, Finlandia, Austria, República Checa y Polonia, entre el - 7 y -9%.
Tabla 1: Tasas estandarizadas por 100.000 habitantes según la causa de muerte. Países seleccionados OCDE. Año 2007
| Países | Todas las causas | Tumores | Enfermedades del sistema circulatorio | Enfermedades del sistema respiratorio | Enfermedades del sistema nervioso | Enfermedades del sistema digestivo | Accidente transporte | Suicidios |
| Francia | 729.7 | 215.3 | 198.0 | 43.5 | 38.8 | 32.7 | 7.6 | 15.8 |
| Italia | 745.6 | 215.1 | 286.5 | 48.0 | 26.6 | 30.3 | 9.6 | 5.7 |
| España | 769.8 | 202.8 | 245.2 | 86.5 | 32.9 | 39.5 | 9.0 | 6.7 |
| Suecia | 794.4 | 198.3 | 318.2 | 48.2 | 27.3 | 26.6 | 5.4 | 11.9 |
| Austria | 820.1 | 207.1 | 359.9 | 49.6 | 23.8 | 36.3 | 8.4 | 14.6 |
| Países Bajos | 830.7 | 240.6 | 257.7 | 85.9 | 23.9 | 33.8 | 5.1 | 8.0 |
| Alemania | 836.9 | 209.9 | 362.6 | 58.0 | 18.5 | 42.7 | 6.1 | 10.2 |
| Finlandia | 850.9 | 182.4 | 353.1 | 38.4 | 63.0 | 44.9 | 9.1 | 18.2 |
| Reino Unido | 852.1 | 234.8 | 284.3 | 114.3 | 27.5 | 44.4 | 5.5 | 6.3 |
| Portugal | 896.2 | 197.6 | 295.8 | 95.5 | 22.2 | 39.2 | 10.9 | 8.9 |
| OCDE | 902.1 | 220.0 | 355.1 | 70.7 | 26.3 | 40.4 | 10.4 | 12.9 |
| Grecia | 927.7 | 209.6 | 433.6 | 88.9 | 11.3 | 21.0 | 15.4 | 2.8 |
| Rep. Checa | 1085.7 | 261.1 | 573.5 | 60.2 | 12.6 | 45.9 | 11.7 | 12.7 |
| Polonia | 1138.8 | 260.0 | 547.1 | 59.9 | 14.0 | 47.5 | 15.5 | 13.4 |
3 Los datos se encuentran estandarizados por edad según la población de referencia del año 2010 de la OCDE tomando en cuenta las diferencias en la estructura etaria de las poblaciones de los países. Para más información: http://stats.oecd.org/wbos/fileview2.aspx?IDFile=638c2ac2-5f0f-41ef-b2d9-2cfa1fd56429
Año 2015
| Países | Todas las causas | Tumores | Enfermedades del sistema circulatorio | Enfermedades del sistema respiratorio | Enfermedades del sistema nervioso | Enfermedades del sistema digestivo | Accidente transporte | Suicidios |
| España | 674.7 | 184.2 | 191.2 | 78.9 | 39.8 | 33.0 | 4.3 | 6.9 |
| Italia | 690.4 | 194.4 | 243.7 | 49.3 | 29.8 | 25.4 | 5.7 | 5.7 |
| Suecia | 727.9 | 184.7 | 248.7 | 50.4 | 36.1 | 23.3 | 3.1 | 11.7 |
| Finlandia | 743.4 | 172.8 | 271.3 | 27.2 | 115.2 | 32.9 | 5.3 | 13.1 |
| Países Bajos | 759.6 | 223.6 | 203.2 | 65.4 | 39.7 | 23.3 | 3.8 | 10.5 |
| Austria | 765.4 | 192.1 | 317.7 | 40.8 | 26.4 | 27.1 | 5.3 | 12.9 |
| Grecia | 777.4 | 199.5 | 288.4 | 89.6 | 19.5 | 21.5 | 11.7 | 4.4 |
| Reino Unido | 782.5 | 217.7 | 203.2 | 108.7 | 41.9 | 38.5 | 2.9 | 7.5 |
| Alemania | 803.4 | 199.6 | 301.7 | 58.1 | 25.3 | 35.5 | 4.2 | 10.6 |
| OCDE | 811.8 | 200.0 | 297.7 | 65.6 | 33.5 | 34.5 | 6.9 | 12.3 |
| Rep. Checa | 966.0 | 220.5 | 453.0 | 64.5 | 26.7 | 39.4 | 7.6 | 12.3 |
| Polonia | 981.6 | 242.7 | 453.6 | 60.9 | 13.7 | 36.1 | 9.0 | 13.5 |
| Francia | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d |
| Portugal | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d |
Variación porcentual tasas estandarizadas por 100.000 habitantes. 2015-2014.
| Países | Todas las causas | Tumores | Enfermedades del sistema circulatorio | Enfermedades del sistema respiratorio | Enfermedades del sistema nervioso | Enfermedades del sistema digestivo | Accidente transporte | Suicidios |
| España | 4% | -1% | 3% | 15% | 8% | 3% | 2% | -9% |
| Italia | 5% | -1% | 6% | 14% | 13% | 1% | 0% | -5% |
| Suecia | 2% | 0% | -2% | 15% | 11% | 1% | -3% | 3% |
| Finlandia | -2% | 0% | -3% | 3% | 2% | -10% | -5% | -7% |
| Países Bajos | 1% | -2% | -1% | 16% | 6% | -1% | 6% | 1% |
| Austria | 4% | -3% | 5% | 18% | 6% | 2% | 6% | -7% |
| Grecia | 4% | 0% | 0% | 12% | 15% | -2% | 29% | -6% |
| Reino Unido | 4% | -1% | 1% | 12% | 15% | 2% | -6% | 1% |
| Alemania | 6% | -1% | 2% | 14% | 10% | 1% | -2% | -2% |
| OCDE | -4% | -2% | 1% | 7% | 8% | 0% | 3% | -2% |
| Rep. Checa | 2% | 0% | 2% | 16% | 11% | 3% | 1% | -8% |
| Polonia | 3% | 4% | 4% | 16% | 4% | -6% | -8% | -9% |
| Francia | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d |
| Portugal | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d | s/d |
Fuente: OECD Stat. Notas: Promedio OCDE: 2007: sin datos en Turquía. 2015: Sin Francia, Irlanda, Portugal y Eslovaquia.
Mortalidad infantil
Actualización actual: preocupante
Nivel: positivo, España está bien posicionada frente a los países de la OCDE. Variación: preocupante, relativo estancamiento del indicador.
En los últimos cuatro años, la mortalidad infantil se ha caracterizado por no sufrir apenas cambios, manteniéndose relativamente estable en 2,7 muertes por 1000 nacidos vivos desde 2013 (justo el año posterior al decreto de recortes). Sin embargo, se puede notar una ligera alza de este indicador desde 2015 porque el valor más exacto con dos decimales va de 2,66 en 2015, luego 2,68 en 2016 y finalmente 2,74 en 2017.
Gráfico 4: Mortalidad infantil por cada 1000 nacidos vivos. España. 2000-2017

A nivel internacional, en el año 2016 España está solamente detrás de Finlandia y Suecia y se encuentra muy bien posicionada respecto del promedio de la OCDE (Gráfico 5). Además, el valor del indicador sigue muy por debajo de los valores anteriores a la crisis, lo cual sigue siendo positivo. En Italia, Irlanda y Bélgica se puede observar algunas disminuciones entre 2 y 4 décimas mientras otros países como Finlandia, Rep. Checa, Portugal, Alemania, Países Bajos y Grecia experimentan aumentos entre 2 y 3 décimas.
Gráfico 5: Mortalidad infantil por cada mil nacidos vivos. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2015: sin datos en Canadá y Nueva Zelanda. 2016: sin datos en Canadá, Chile, Nueva Zelanda y Estados Unidos.
| Nivel: preocupante, España está por encima del promedio de la OCDE, muy por detrás de Finlandia y Suecia. |
| Variación: preocupante, en 2015 vuelve a incrementarse ligeramente aunque en 2016 baja una décima. |
La fracción de nacidos con peso anormalmente bajo no muestra signos de recuperación en España. Sigue situándose por encima de los valores previos a la crisis (7,8 en 2016 versus 7,6 en 2007). Asimismo, también se encuentra lejos de mejorar su posición relativa frente a los países de la OCDE (6,5).
En la mayoría de países analizados la fracción de nacidos con peso anormalmente bajo se ha mantenido estable. Para el año 2016 se observan algunas pequeñas disminuciones respecto del año anterior como por ejemplo en República Checa (baja 3 décimas), Portugal (cae 2 décimas) y también España donde si bien aumenta en 2015 una décima en relación al año anterior, en 2016 cae nuevamente esa décima (Gráfico 6). En otros países se ha incrementado levemente entre 1 y 2 décimas como Suecia y Grecia.
Gráfico 6: Porcentaje de niños nacidos con un peso anormalmente bajo. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2007: sin datos en Turquía. 2013: sin datos en Países Bajos. 2014: sin datos en Alemania. 2015: sin datos en Canadá y Alemania. 2016: sin datos en Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Francia, Alemania e Italia.
Estado de salud percibido
Actualización actual: positiva
| Nivel: positivo, España se posiciona bien en términos relativos, por encima del promedio de la OCDE. |
| Variación: positiva, tanto en 2015 como 2016 se perciben pequeñas subidas de este indicador. |
Los valores para 2015 y 2016 son positivos para España, aumentando 4 y 2 décimas, respectivamente. En general, este indicador no se ha deteriorado con la crisis económica. De hecho, los valores recientes son claramente superiores a los registrados en 2007. En España, el porcentaje de población mayor de 15 años con buena o muy buena salud se sitúa alrededor del 70%.
En los países de la OCDE, la proporción de población mayor de 15 años que afirma gozar de buena o muy buena salud oscila entre el 60% y el 80%, siendo Portugal el único país que registra un valor inferior al 50% (Gráfico 7). En cuanto a su evolución para el promedio de la OCDE, se observan algunos descensos en este indicador de 1,4 pp en 2015 respecto de 2014 y luego de 6 décimas en 2016 en relación al 2015. La fracción de ciudadanos que considera que su estado de salud es bueno o muy bueno ronda el 65%.
Gráfico 7: Porcentaje de la población mayor de 15 años con buena o muy buena salud. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2007: sin datos en Chile y Corea. 2012: sin datos en Australia, Chile y Japón. 2013: sin datos en Australia y Chile. 2014: sin datos en Chile y Japón. 2015: sin datos en Australia y Japón. 2016: sin datos en Australia, Chile e Islandia.
Para complementar la información anterior disponemos del Barómetro Sanitario 2017 para España. Se debe aclarar que estos datos no son estrictamente comparables con los comentados anteriormente porque se basan en distintas encuestas con poblaciones de estudio y diseño muestral diferentes. Estas cifras siguen mostrando buenos resultados en relación al estado de salud de la población y una cierta estabilidad en el tiempo. De esta manera, en 2015 la población que gozaba de muy buena o buena salud era del 74%, luego subía en 2016 al 74,5% y finalmente en 2017 este porcentaje desciende levemente al 73,8%.
Nivel: positivo, por debajo del promedio de la Unión Europea. Variación: positiva, hay un repunte en 2015 respecto de 2014 pero luego baja en 2016.
En el Gráfico 8 reflejamos la proporción de la población que afirma tener problemas de salud o padecer alguna enfermedad de larga duración. En la mayoría de países se observa un aumento de la incidencia de estas enfermedades respecto a 2007. En España, en 2016 cerca del 31% de la población sufre algún trastorno de larga duración, cifra que desciende 2 pp respecto de 2015 pero que aún está lejos de los valores del año 2007 (25,1%).
Gráfico 8: Porcentaje de la población con algún problema de salud o enfermedad de larga duración. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016

Fuente: Eurostat.
Por último, el Barómetro Sanitario 2017 añade información actualizada sobre este indicador. En el año 2015, la población española afirmaba que el 31,2% presentaba alguna enfermedad crónica de larga duración, en 2016 alcanzaba al 30,8% y finalmente en 2017 dicho porcentaje se mantiene, al 30,7%. Como puede verse, estos valores son un poco inferiores a los publicados por Eurostat.
Enfermedades crónicas/larga duración para España (diabetes, depresión, migrañas, úlcera de estómago y tensión alta) Actualización actual: preocupante
La Encuesta Nacional de Salud 2017 muestra señales alentadoras en la evolución de algunas enfermedades de larga duración en España (Gráfico 9). Por ejemplo, se puede percibir una menor incidencia de depresión, ansiedad y otros trastornos mentales en 2017 respecto de 2014 en casi todos los grupos de edad a excepción del grupo de 25 a 34 años donde ha aumentado 7 décimas en dicho periodo. Este hecho podría estar muy ligado a la coyuntura económica más favorable en España.
En el caso de la prevalencia de migraña o dolor de cabeza, se ha observado un descenso importante también en casi todos los colectivos (con la excepción del grupo de 35 a 44 años para el que se detecta un ligero aumento). Respecto al problema de úlcera de estómago o duodeno también ha descendido su participación ligeramente en el grupo más joven y en los mayores de 65 a 74 años. En el colectivo de 25 a 34 años es donde más aumentó la proporción de personas con úlcera de estómago o duodeno en 7 décimas. Además, la incidencia de tensión alta desciende en el grupo de 25 a 34 años y de 25 a 44 años mientras que aumenta fuertemente en la población más adulta sobre todo en el grupo de 75 años o más donde se incrementa en 4 pp.
Por último, en el caso de la diabetes, su prevalencia en el grupo de población de 65 años o más ha aumentado considerablemente en 2017 respecto de 2014, siendo el aumento de 3,5 pp en el grupo de 65 a 74 años y en 4,4 pp en el grupo de 75 años o más. Otras subidas, aunque más leves, se han observado en el grupo de 35 a 44 años (3 décimas) y en el grupo de 55 a 64 años (8 décimas). En el resto de grupos las proporciones han descendido ligeramente y en mayor medida en el grupo de 45 a 54 años (1,2 pp).
Gráfico 9: Problemas o enfermedades crónicas o de larga evolución en los últimos 12 meses por grupo de edad. ENS 2006, 2011/2012, EES 2014 y ENS 2017

Depresión,"ansiedadffuffotrosffitrastornosffimentales

Migrañaffoffidolorffidefficabezaffifrecuente

Úlceraffideffestómagoffoffiduodeno


Fuente: ENS 2006, 2011/2012, EES 2014 y ENS 2017. Nota: en el caso de la ENS 2006 el primer grupo de referencia es de 16 a 24 años. Aclaración: se mide en cada gráfico la proporción de personas con enfermedades crónicas en cada grupo de edad respecto del total de población en ese grupo.
2.1. LA SALUD MENTAL EN EUROPA
En esta sección mostramos la información más actualizada sobre salud mental correspondiente al año 2015 (con excepción de Portugal) que publica la OCDE. Desafortunadamente, seguimos padeciendo a tasas de muertes muy elevadas a causa de la depresión y trastornos mentales. Los esfuerzos deberían dirigirse a seguir posicionando la salud mental en un eje central en la agenda política de los gobiernos, a diseñar políticas específicas de prevención y a mejorar el conocimiento sobre la salud mental. Asimismo, se debería seguir fortaleciendo las estadísticas sobre salud mental y así poder atender más específicamente las demandas de este colectivo.
Según el último informe del Proyecto Atlas de Salud Mental 2017 de la Organización Mundial de la Salud (World Health Organization, 2018), solo el 37% de los estados miembros recopila periódicamente datos específicos sobre salud mental al menos en el sector público. Por otra parte, un 29% de los países miembros recopila información sobre salud mental en el marco del plan de estadísticas generales de salud.
PROPORCIÓN DE MUERTES POR DESORDENES MENTALES Actualización actual: negativa
Nivel: preocupante, por encima de la media de la OCDE. Variación: negativa, en 2015 se observa un ligero ascenso respecto de 2014.
En el promedio de la OCDE el 3,6% del total de muertes se han atribuido a desordenes mentales en el año 2015 (Gráfico 10). Todos los países con información en 2015 (excepto Portugal) han aumentado muy ligeramente su proporción de muertes por desordenes mentales respecto de 2014, en especial el Reino Unido con casi 1 punto porcentual más (pasa de 8,1% a 9%).
Como puede verse, en Inglaterra, Suiza, Holanda y países nórdicos las tasas de muerte por desórdenes mentales superaron en más del doble a la media, oscilando entre el 6% (países nórdicos) y 9% (Reino Unido). Por otra parte, España si bien con un porcentaje menor, también superó a la media de la OCDE alcanzando el 5% (aumentando 3 décimas con respecto a 2014).
Gráfico 10: Proporción de muertes por desordenes mentales sobre el total de muertes. 2000, 2007 y 2013-2015. Países seleccionados OCDE.

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2000: Sin Turquía y Reino Unido. 2007: Sin Turquía. 2014: Sin Canadá y Nueva Zelanda. 2015: sin Canadá, Francia, Irlanda, Nueva Zelanda, Portugal y Eslovaquia.
La mortalidad debida a trastornos mentales sigue siendo más alarmante en las mujeres que en los hombres (Gráfico 11). En una gran mayoría de países, la prevalencia de muertes por trastornos mentales de las mujeres ha doblado la de los varones. En el caso de España, el porcentaje de muertes en mujeres (6,8%) ha superado en 3 pp al de los varones (3,4%).
Gráfico 11: Proporción de muertes por desordenes mentales sobre el total de muertes según sexo 2000, 2007 y 2013-2015. Países seleccionados OCDE. Mujeres

Varones

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2000: Sin Turquía y Reino Unido. 2007: Sin Turquía. 2014: Sin Canadá y Nueva Zelanda. 2015: sin Canadá, Francia, Irlanda, Nueva Zelanda, Portugal y Eslovaquia
TASAS ESTANDARIZADAS DE MUERTE POR SUICIDIO Actualización actual: preocupante4
Nivel: positivo, por debajo de la media de la OCDE. Variación: positiva, se observan disminuciones en el último periodo disponible (2015- 2014) con mayor intensidad en los varones.
Las tasas estandarizadas de muerte por suicidios por cada 100.000 habitantes son mayores entre los varones que entre las mujeres (Gráfico 12). Los países de Europa del Este como Hungría, Estonia y Polonia son los que registran una mayor tasa, oscilando alrededor de 30 muertes por suicidio por cada 100.000 habitantes. Especialmente en el último periodo, se han dado descensos en Estonia (5,7 pp), Dinamarca (2,9 pp), Luxemburgo (2,4 pp) y Polonia (2,2 pp).
En contraste, dicha tasa para las mujeres es bastante menor y oscila entre 1 y 10 muertes por 100.000 habitantes. En general, se observan descensos significativos entre 2015 y 2014 en Estonia (cae 1,5 pp), Austria (0,7 pp), Finlandia (0,7 pp), Suecia (0,6 pp) y República Checa (0,5 pp) pero también algunos aumentos notables como es el caso de Noruega (1,5 pp) y de Luxemburgo (1,3 pp).
Para España la tasa es de 10,9 en varones y 3,5 en mujeres. En general, tanto en mujeres como en varones, desde 2007 la tasa de muertes por suicidios va subiendo paulatinamente aunque en 2015 en ambos casos se observa un descenso: importante para los varones (1,1 muertes menos por 100.000 habitantes) y mujeres (0,2 muertes menos).
4 A pesar de una pequeña variación positiva en el último periodo disponible, la situación de este indicador sigue siendo preocupante.
Gráfico 12: Tasas estandarizadas de muerte por suicidio cada 100.000 habitantes según sexo 2000, 2007 y 2013-2015. Países seleccionados OCDE. Mujeres

Varones

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2000: Sin Turquía y Reino Unido. 2007: Sin Turquía. 2014: Sin Canadá y Nueva Zelanda. 2015: sin Canadá, Francia, Irlanda, Nueva Zelanda, Portugal y Eslovaquia.
3. INDICADORES DE RIESGO PARA LA SALUD
Consumo de tabaco Actualización actual: positiva
Nivel: preocupante, por encima del promedio de la OCDE. Variación: positiva, sigue la tendencia a la baja desde el 2006.
Los nuevos datos disponibles para España siguen reflejando un continuo descenso en el porcentaje de personas de 15 años o más que son fumadores diarios. Este descenso se inició en el año 2006, inmediatamente después de aplicarse las nuevas leyes antitabaco. En 2016, dicha proporción aún es del 22,1%, 8 décimas menos que en 2014 (Gráfico 13). En perspectiva comparada, España aún está lejos del promedio de la OCDE (16,8%).
El grupo de países de la OCDE analizados también muestran señales de un menor consumo de tabaco, sobre todo Reino Unido y República Checa que descienden su participación cerca de 3 pp entre 2016 y 2014.
Gráfico 13: Porcentaje de la población de 15 años o más que son fumadores diarios. Países seleccionados OCDE. 2006, 2011-2012, 2014 y 2016.

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2006: Sin Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Alemania, Hungría, Irlanda, Corea, México, Polonia, República Eslovaca, Eslovenia y Suiza. 2011: Sin Australia, Austria, Bélgica, Chile, Dinamarca, Estonia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Israel, Letonia, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia, Suiza y Turquía. 2014: Sin Australia, Bélgica, Chile, Dinamarca, Alemania, Irlanda y México. 2016: Sin Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, México, Polonia, Portugal, Eslovaquia y Eslovenia. Para España los datos pertenecen a las Encuestas Nacionales de Salud.
Número de cigarrillos consumidos al día
Actualización actual: positiva
Nivel: positivo, ligeramente por debajo del promedio de la OCDE. Variación: positiva, sigue la tendencia a la baja desde el 2006.
El número de cigarrillos consumidos al día por un fumador también ha experimentado descensos significativos en España (15%), pasando de 15,3 cigarrillos en 2006, a 14,4 en 2011, 13,6 en 2014 y 12,8 en 2016 (Gráfico 14). Al mismo tiempo España se encuentra un poco mejor que el promedio de la OCDE en los últimos años y de países como Grecia, Austria y Finlandia. En general para todos los países con información disponible se observan descensos entre 2016 y 2014.
Gráfico 14: Número de cigarrillos consumidos al día por fumador. Países seleccionados OCDE. 2006, 2011-2012, 2014 y 2016.

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2006: Sin Australia, Bélgica, Canadá, Chile, Alemania, Hungría, Irlanda, Corea, México, Polonia, República Eslovaca, Eslovenia y Suiza. 2011: Sin Australia, Austria, Bélgica, Chile, Dinamarca, Estonia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Israel, Letonia, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, República Eslovaca, Eslovenia, Suiza y Turquía. 2014: Sin Australia, Bélgica, Chile, Dinamarca, Alemania, Irlanda y México. 2016: Sin Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Letonia, Lituania, México, Polonia, Portugal, Eslovaquia y Eslovenia. Para España los datos pertenecen a las Encuestas Nacionales de Salud.
Víctimas de accidentes de tráfico Actualización actual: negativa
| Nivel: positivo, bastante por debajo del promedio de la OCDE. Variación: negativa, en 2016 aumenta el número de víctimas mortales en un 7% respecto de 2015. |
En el Gráfico 15 mostramos las muertes por accidentes de tráfico por cada millón de personas. En algunos países como República Checa, Austria y Finlandia el número de víctimas ha descendido considerablemente, un 17%, 11% y 5%, respectivamente. En contraste, en países como Dinamarca se ha observado un aumento del número de muertes por accidentes de tráfico del 18%.
El caso de España se encuentra muy por debajo del promedio de la OCDE, con 39 muertes por cada millón de personas en comparación con las 55 de la OCDE. Sin embargo, las variaciones no son alentadoras dado que ha aumentado el número de víctimas mortales en accidentes de tráfico en 2,6 por cada millón de personas entre
2015 y 2016, impulsado probablemente por la salida de la crisis económica y una mayor circulación de coches en las carreteras.
Gráfico 15: Muertes por accidentes de tráfico por cada millón de personas. Países seleccionados OCDE. 2007, 2012-2016.

Fuente: OECD Stat. Promedio OCDE: 2007-2015: Sin Chile. 2016: Sin Chile, Canadá, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Reino Unido y Estados Unidos.
Con datos de la Dirección General de Tráfico para España, confirmamos la tendencia al alza de los accidentes de tráfico a partir del año 2015. Los accidentes mortales aumentan en un 17% entre 2015 y 2014 y luego cerca de un 7% entre 2016 y 2015. Al mismo tiempo, el número de fallecidos y el número de heridos varían un 7,2% y un 4,4% en 2016 respecto de 2015, respectivamente.
Víctimas de accidentes de tráfico. Variación interanual del número de víctimas. España. 2008-2016.

Fuente: Dirección General de Tráfico.
Nivel: negativo, se encuentra bastante alejado del promedio de la Unión Europea. Variación: positiva, desciende en 2015 respecto de 2014 luego de un aumento importante entre 2014 y 2013.
El Gráfico 16 muestra la tasa estandarizada (ajustada por el tamaño de la economía de la UE) de incidencia de accidentes de trabajo no fatales por cada 100.000 trabajadores. En España dicha tasa asciende a aproximadamente 3.150 casos, mientras que en promedio de la UE dicho valor es prácticamente la mitad, 1.640. En cuanto a la variación, se observa un ligero descenso en 2015 respecto de 2014 luego de experimentar una gran subida entre 2014 y 2013.
Gráfico 16: Tasa estandarizada de incidencia de accidentes de trabajo no fatales por cada 100.000 trabajadores. Países seleccionados OCDE. 2008, 2012-2015.

Fuente: Eurostat.
Con el fin de complementar la información anterior para España, a continuación mostramos la variación en el índice de frecuencia de accidentes de trabajo con baja en jornada por cada millón de horas trabajadas elaborado por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En la actualidad vemos que la frecuencia de accidentes ha venido aumentando desde 2012 hasta alcanzar una ratio de 21,7 en la actualidad. Sin embargo, no retorna (ni de lejos) a los niveles pre-crisis (ratio de 36 en 2007), seguramente por las políticas de prevención de riesgos laborales aplicadas y el menor número de puestos de trabajos de alto riesgo laboral existentes en la economía española (por ejemplo en el sector de la construcción).
Índice de frecuencia de accidentes de trabajo con baja. España. 2007-2016.

Obesidad
Actualización actual: negativa
| Nivel: negativo, España se encuentra un poco por encima pero no tan alejada del promedio de la OCDE. |
| Variación: negativa, los últimos datos indican una subida en este indicador. |
Los datos para 2017, que reflejan una tasa del 17% (3 décimas por encima de la observada en 2014), confirman que la obesidad sigue sin solucionarse, ni tan siquiera estabilizarse (Gráfico 17).
Gráfico 17: Porcentaje de personas obesas sobre el total de la población. España. 1993-2017 (años con información).

Fuente: OECD Stat , Encuesta Europea de Salud 2014 y Encuesta Nacional de Salud 2017.
España en 2016 se encuentra muy cerca del promedio de la OCDE (Gráfico 18), bastante lejos de Italia, Suecia y Países Bajos, que presentan valores en el entorno del 13%.
Gráfico 18: Porcentaje de personas obesas sobre el total de la población. Países seleccionados OCDE. 2008, 2014 y 2016

Fuente: OECD Stat, Encuesta Europea de Salud 2014 y Encuesta Nacional de Salud 2017. Países Bajos: corte en serie en 2014. Notas: Promedio OCDE: 2008: Sin Australia, Chile, Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo, Portugal y Reino Unido. 2014: Sin Australia, Chile, Islandia, Irlanda, Noruega y Suiza. 2016: solo datos para Canadá, Estonia, Finlandia, Israel, Corea, Países Bajos, Suecia, Turquía y Estados Unidos.
Obesidad infantil
Actualización actual: negativa
La obesidad infantil sigue creciendo a nivel mundial. Según los datos de la Organización Mundial de Salud, hay 124 millones de niños y adolescentes obesos en 2016, cifra que se ha multiplicado por 10 en los últimos 40 años. En lactantes y niños pequeños (0 a 5 años) el sobrepeso y obesidad aumentó un 30% entre 1990 y 2016. Sin embargo, datos más precisos a nivel de país son muy difíciles de encontrar5.
En el Gráfico 19 observamos los datos más actualizados para España, correspondientes al año 2015, obtenido del Informe Aladino (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, 2016). Según este estudio, utilizando los estándares de crecimiento de la OMS, para el año 2015, la prevalencia de sobrepeso en niños de 6 a 9 años fue del 23,2% (22,4% en niños y 23,9% en niñas), y la prevalencia de la obesidad fue del 18,1% (20,4% en niños y 15,8% en niñas).
Aunque seguimos observando altísimos niveles de ambos indicadores, el informe Aladino es relativamente optimista, ya que detecta una disminución estadísticamente significativa en la prevalencia de sobrepeso y estabilidad en la tasa de obesidad en el conjunto de niños de 6 a 9 años.
En la web World Obesity se reportan datos por países provenientes de fuentes diversas.
Tasa de pobreza y coeficiente de Gini Actualización actual: Muy negativa Gráfico 19: Distribución de la población infantil en función de su peso. España. Distribución 2015 por sexo

Distribución 2011, 2013 y 2015. Fuente: Aladino. Nota: en 2011 y 2015 la población infantil analizada es entre 6-9 años mientras en 2013 fue de 7 a 8 años.

| Nivel: negativo, España se encuentra entre el grupo de países con peor coeficiente de gini y tasa de pobreza. Variación: preocupante, ligeros descensos en 2016 respecto de 2015, sobre todo en los niveles de pobreza. |
La comparación internacional sigue situando a España en una posición desfavorable, muy alejada del promedio de la UE en términos de desigualdad y pobreza. La recuperación económica ha inducido una tenue mejora, dado que se percibe una disminución de una décima en los niveles de desigualdad (medido por el índice de Gini de distribución de la renta) y una disminución de los niveles de pobreza de 7 décimas en 2016 respecto de 2015.
Esto último confirma los resultados de Felgueroso (2018), donde se analiza la población especialmente vulnerable ante el empleo (EVAE) en España. En el mismo se observa que en comparación con el cuarto trimestre 2017, dicha población se ha reducido en 143 mil personas. Asimismo, la tasa EVA, es decir, el porcentaje de personas especialmente vulnerables ante el empleo en la población de 16 a 64 años se reduce en 0,6 pp, hasta el 13,3%.
Gráfico 20: Coeficiente de Gini y tasa de pobreza. Países seleccionados Europa. 2007 y 2012-2016 Coeficiente de Gini (ingreso disponible equivalente)

Tasa de pobreza

Fuente: Eurostat.
4. INDICADORES DE GASTO EN SANIDAD
En los anteriores informes recurríamos a la Organización Mundial de la Salud como fuente de información del gasto sanitario. Sin embargo, en esta oportunidad utilizamos las estadísticas de la OCDE dado que se encuentran más actualizadas, con datos provisionales para el año 2017. Además, debemos aclarar que estos datos se refieren al gasto en sanidad corriente y no al total, es decir que no incluye los gastos de capital.
Gasto sanitario corriente como porcentaje del PIB Actualización actual: preocupante
Nivel: preocupante, España ligeramente por encima del promedio de la OCDE pero por debajo de países como Suecia y Reino Unido. Variación: negativa, en 2016 y 2017 el gasto sanitario respecto del PIB desciende levemente.
Los últimos datos, si bien son estimados o provisionales, sugieren algunas caídas en 2017 respecto de 2016 que oscilan entre 1 y 3 décimas en la mayoría de los países de la OCDE. En España, en 2016 el gasto sanitario corriente como porcentaje del PIB disminuye una décima respecto de 2015. También en 2017 se prevé que el mismo alcance el 8,8%, una décima menos que en 2016 (Gráfico 21).
En general, como puede verse, en muchos países de nuestro entorno, como Francia y Alemania, el esfuerzo relativo en sanidad es mayor, cercano al 11%. Asimismo, en los países con sistemas nacionales de salud relativamente parecidos al nuestro, como Suecia o Reino Unido, las cifras también son más altas que en España, entre el 10% y 11%.
| Nivel: negativo, por debajo del promedio de la OCDE. |
| Variación: positiva, En el año 2017 aumenta un 3% respecto de 2009 (anterior a los recortes). |
Gráfico 21: Gasto sanitario corriente como % del PIB. Países seleccionados OCDE. 2007, 2012-2017

Fuente: OECD stat. Los datos para el año 2017 son estimados o provisionales.
Gasto sanitario corriente real per cápita Actualización actual: preocupante
En la actualidad la variación del gasto sanitario real per cápita en 2017 respecto del año 2009 (año de mayor nivel de gasto previo a los recortes) es positiva en todos los países considerados (Gráfico 22). Para el caso de España la variación en este periodo es del 3%, dato inferior al promedio de la OCDE que registra un 12%. Otros países, como es el caso de Reino Unido, 26% y Suecia, 41% han aumentado muy considerablemente el gasto entre 2009 y 2017. En cambio, países como Portugal, Italia y especialmente Grecia (29% de caída), registran descensos en el gasto sanitario per cápita.
Gráfico 22: Gasto sanitario corriente real per cápita. 2000, 2009 y 2012-2017. Precios constantes 2010 PPA.

Variación

Fuente: OECD stat. Los datos para el año 2017 son estimados o provisionales.
Gasto farmacéutico como % del gasto sanitario corriente Actualización actual: negativa
| Nivel: preocupante, España por encima del promedio de la OCDE y del grupo de países nórdicos. |
| Variación: negativa, en 2016 se observa una subida de un punto porcentual respecto de 2015. |
A nivel internacional, España continúa con un porcentaje elevado de gasto farmacéutico respecto del gasto sanitario corriente (Gráfico 23). En este sentido, los datos de 20166 advierten de una subida de un punto porcentual respecto de 2015, hasta alcanzar el 19,1%, valor similar al registrado en el año 2007 (previo a la crisis).
Gráfico 23: Gasto farmacéutico como % del gasto sanitario corriente. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016.

Fuente: OECD Stat. Notas: cortes en serie: 2013 (Rep. Checa) y 2012 (Italia).Promedio OCDE: 2007: Sin Reino Unido. 2012: Sin Nueva Zelanda y Reino Unido. 2013: Sin Nueva Zelanda. 2014: Sin Nueva Zelanda. 2015: Sin Israel y Nueva Zelanda. 2016: sin Australia, Israel, Japón y Nueva Zelanda.
Por otra parte, presentamos a continuación el gasto farmacéutico ambulatorio público (medicamentos que se obtienen bajo receta médica oficial) en España con información actualizada hasta el año 2017. En este caso, si bien hay una tendencia creciente del gasto farmacéutico público en España a partir del 2014 (en el año 2013 cae un 6% el gasto debido a las medidas de contención del gasto farmacéutico con la aplicación del Real Decreto 16/2012), en la actualidad no recupera los niveles previos a la crisis (10.170 millones en 2017 y 11.191 millones en 2007).
Nótese que ambos gráficos apuntan al gasto farmacéutico hospitalario como principal responsable del aumento reciente del gasto farmacéutico.
6 Se refieren al gasto farmacéutico total englobando tanto los medicamentos con y sin receta médica. Se excluyen los medicamentos consumidos en hospitales.
Gasto farmacéutico a través de receta oficial del SNS. España. 2003-2017 Fuente: Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, disponible en https://www.mscbs.gob.es/profesionales/farmacia/datos/home.htm

Presupuestos iniciales en sanidad CCAA por habitante Actualización actual: positiva
Los nuevos datos para el año 2018 (provisionales) siguen siendo positivos, dado que en promedio hay un aumento del 4% en los presupuestos sanitarios respecto de 2017, siendo Galicia la que mayor aumento ha tenido, del 7% (Tabla 2). En cambio, en Cataluña se registra una ligera disminución (1%), luego de un crecimiento positivo del 5% en el periodo 2017-2016.
Tabla 2: Variación interanual presupuestos iniciales por habitante. 2007-2018
| CCAA | Presupuestos iniciales por habitante. Variaciones interanuales | ||||||||||
| 2008/2007 | 2009/2008 | 2010/2009 | 2011/2010 | 2012/2011 | 2013/2012 | 2014/2013 | 2015/2014 | 2016/2015 | 2017/2016 | 2018/2017 | |
| Andalucía | 8% | 2% | -1% | -5% | 0% | -10% | -3% | 3% | 4% | 6% | 5% |
| Aragón | 4% | 6% | 1% | -3% | 0% | -12% | 0% | 0% | 13% | 6% | 5% |
| Asturias | 2% | 13% | 5% | -5% | 0% | -4% | 1% | 2% | 3% | 8% | 3% |
| Baleares | 6% | 2% | -8% | -1% | 3% | -5% | 1% | 9% | 5% | 6% | 5% |
| Canarias | 9% | 3% | -3% | -12% | 2% | -2% | 1% | 0% | 0% | 2% | 7% |
| Cantabria | 3% | 4% | 0% | -9% | 3% | 3% | 2% | 1% | 3% | 3% | 4% |
| Castilla y León | 8% | 2% | 3% | -2% | -1% | -5% | -1% | 3% | 2% | 6% | 4% |
| Castilla La Mancha | 6% | 6% | 1% | -4% | -8% | -6% | -1% | 2% | 10% | 4% | 3% |
| Cataluña | 3% | 1% | 4% | -7% | -5% | -5% | 1% | 2% | -0.3% | 5% | -1% |
| Com. Valenciana | 4% | 3% | 1% | -4% | -1% | -9% | 9% | 3% | 8% | 3% | 5% |
| Extremadura | 9% | 7% | -2% | -7% | -4% | -13% | 1% | 7% | 13% | 0% | 5% |
| Galicia | 7% | 3% | -1% | -5% | 0% | -3% | -3% | 4% | 4% | 3% | 7% |
| Madrid | 4% | 1% | -1% | 0% | 0% | -1% | -1% | 4% | 2% | 2% | 2% |
| Murcia | 10% | 3% | 6% | 2% | -11% | -13% | 4% | 1% | 6% | 1% | 5% |
| Navarra | 6% | 2% | 8% | -2% | -6% | -6% | 5% | 5% | 6% | 6% | 1% |
| País Vasco | 11% | 8% | 2% | -4% | -1% | 1% | -1% | 1% | 1% | 3% | 4% |
| La Rioja | -6% | -1% | 2% | -6% | -5% | -4% | 2% | 1% | 4% | 3% | 3% |
| Promedio nacional | 6% | 4% | 1% | -4% | -2% | -6% | 1% | 3% | 5% | 4% | 4% |
| Mayor aumento | País Vasco | Asturias | Navarra | Murcia | Cantabria | Cantabria | Valencia | Baleares | Aragón | Asturias | Galicia |
| 11% | 13% | 8% | 2% | 3% | 3% | 9% | 9% | 13% | 8% | 7% | |
| Mayor caída | La Rioja | La Rioja | Baleares | Canarias | Murcia | Murcia | Andalucía | - | Cataluña | Extremadura | Cataluña |
| -6% | -1% | -8% | -12% | -11% | -13% | -3% | - | -0.3% | - | -1% | |
Fuente: Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Nota: 2018 datos provisionales.
El País Vasco sigue siendo la comunidad con mayor presupuesto por habitante en 2018 (1.733 euros), mientras que Andalucía sigue siendo la comunidad que menor presupuesto por habitante dispone (1.169 euros) (véase Gráfico 24). Cabe destacar que desde 2014 las diferencias entre ambas comunidades se han ido reduciendo paulatinamente.
Gráfico 24: Presupuestos iniciales en sanidad CCAA por habitante (en euros). 2007, 2014-2018

Fuente: Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Nota: 2018 datos provisionales.
5. BARÓMETRO SANITARIO
En esta sección presentamos información comparativa internacional sobre la situación del Sistema Sanitario y también la última información disponible, actualizada para 2017, del Barómetro Sanitario y la situación de las listas de espera en el Sistema Nacional de Salud, ambas provistas por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.
Opinión sistema sanitario
Actualización actual: positiva
Nivel: positivo. Datos del año 2018 sitúan a España en el primer puesto en aspectos como la confianza en el sistema de salud y la facilidad para conseguir cita con el médico.
Variación: positiva, en el año 2015 hay un ascenso en la percepción que el sistema funciona bastante bien.
Antes de abordar el Barómetro Sanitario, mostramos a continuación una encuesta realizada por Ipsos Global Advisor llevada a cabo en 27 países del mundo en el año 2018 que analiza aspectos claves de la salud y los sistemas sanitarios a nivel mundial. Los individuos que responden la encuesta tienen entre 16 y 64 años (Gráfico 25)7.
7 En Canadá y Estados Unidos los encuestados tienen de 18 a 64 años.
Hay dos preguntas que sitúan a España en el primer puesto del ranking entre estos países8. La primera se refiere a la confianza depositada en el sistema sanitario de su país y la segunda la facilidad para conseguir cita con el médico. Por otra parte, también se detectan algunos aspectos negativos, generalmente ligados a calidad asistencial, tal y como las listas de espera y la saturación del sistema sanitario. De los 27 países que participan en la encuesta, 17 son países miembros de la OCDE.
En cuanto a la confianza depositada en el sistema sanitario, en España el 64% de los individuos encuestados están de acuerdo que reciben el mejor tratamiento posible otorgado por su sistema de salud. Otros países como Gran Bretaña y Australia también responden de manera similar, en un 63% y 61%, respectivamente. Sin embargo, las percepciones en Italia (36%), Polonia (22%) y Hungría (13%) son bastante más bajas, alejadas del promedio de países encuestados (41%).
Además, el 64% de los encuestados españoles afirma que le resulta sencillo conseguir una cita con el médico de su zona, porcentaje superior al de otros países europeos como Bélgica (45%), Gran Bretaña (40.5%), Francia (36%) o Suecia (34%). En el otro extremo encontramos nuevamente a Italia y Hungría, donde la facilidad de conseguir cita está por debajo del 30%.
Gráfico 25: Encuesta Ipsos Global Advisor 2018
Confianza en el sistema de salud ¿En qué medida está de acuerdo o en desacuerdo con la siguiente afirmación: “Confío en que el sistema de salud de mi país me proporcione el mejor tratamiento”

8 España también aparece entre los primeros puestos en otras preguntas relacionadas con la experiencia de los pacientes (nivel de cuidado, tratamiento recibido), obligatoriedad de las vacunas, etc.
Facilidad para conseguir cita con el médico ¿En qué medida usted está de acuerdo o en desacuerdo con la siguiente afirmación: “Me resulta sencillo tener una cita con los médicos en mi área local”

En el Gráfico 26 se observa la evolución de la opinión sobre el sistema sanitario en España. Para el año 2017, si sumamos el porcentaje de la población que afirma que el sistema funciona bastante bien y aquel que afirma que está bien pero son necesarios algunos cambios, el total asciende a un 68%, cifra superior al año 2016 (66%), y superando en 5 pp a lo observado en 2014, año desde que dicho porcentaje viene aumentando a razón de 2 pp por año.
La percepción que el sistema sanitario necesita cambios fundamentales cae en 2017 al 26%, 4 pp menos que en el año 2014. Además, los que opinan que habría que rehacer por completo el sistema ha descendido en 2016 y se ha mantenido estable en el año 2017. Por tanto, en general, la valoración del sistema sanitario viene marcada por una tendencia positiva.
Gráfico 26: Qué afirmación expresa mejor la opinión sobre el sistema sanitario en España. Barómetros Sanitarios 2006-2017

Nuestro#sistema#sanitario#está#tan#mal#que#necesitaríamos#rehacerlo#completamente El#sistema#sanitario#necesita#cambios#fundamentales,#aunque#algunas#cosas#funcionan El#sistema#sanitario#funciona#bien,#aunque#son#necesarios#algunos#cambios En#general,#el#sistema#sanitario#funciona#bastante#bien
El problema de las listas de espera
Actualización actual: preocupante
La situación actual del problema de las listas de espera parece recuperarse frente a lo sucedido en el año 2014 (Gráfico 27). En 2017 el porcentaje de personas que opinan que el problema de las listas de espera ha empeorado es del 29%, aumentando ligeramente respecto del año anterior, pero descendiendo 10 pp en relación al año 2014. Al mismo tiempo, el porcentaje de personas que afirma que el problema de las listas de espera ha mejorado desciende en 2017 en 2 pp respecto de 2016.
Gráfico 27: En general, cree Ud. que durante los últimos doce meses, el problema de las listas de espera…? Barómetros Sanitarios 2006-2017

Pacientes#en#espera#estructural#(todas#las#especialidades)# Tiempo#medio#de#espera#(eje#derecho)
Sistema de Información de Listas de Espera. Actualización actual: preocupante
En el Gráfico 28 se puede observar datos más objetivos sobre el número de pacientes en espera estructural en todas las especialidades y el tiempo medio de espera. En línea con una mejor percepción de los problemas en las listas de espera del Barómetro Sanitario, las estadísticas oficiales muestran un repunte positivo en 2017 al reducirse en un 4% el número de pacientes en lista de espera (22.000 pacientes menos) y en un 8% el tiempo medio de espera.
Gráfico 28: Pacientes en espera estructural (todas las especialidades) y tiempo medio de espera. 2006-2017

Fuente: Sistema de Información de Listas de Espera. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social., disponible en http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/listaEsperaInfAnt.htm
Probabilidad de visitas hospital, cabecera, especialista Actualización actual: preocupante
Nivel: negativo, por encima del promedio de la OCDE (valorando datos del año 2014 porque no hay más actualizados).
Variación: preocupante, se observan unos pequeños aumentos en las visitas al hospital y médico de cabecera en 2014 respecto de 2012 (no hay datos actualizados del año 2013, 2015 y 2016).
El Gráfico 29 aporta datos sobre las consultas al médico per cápita en los países de la OCDE. Para el año 2016, tanto Alemania (10 visitas al médico) como Países Bajos (8,8 visitas) registraban mayores consultas al médico per cápita respecto del promedio de la OCDE (7,3 visitas). En el otro extremo se encuentra Finlandia, con 4,3 consultas al médico per cápita. Para España hay pocos datos disponibles dado que la última información es del año 2014. Para este año se puede ver que España (7,6) junto con Países Bajos (8) y Alemania (9,9) presentan el mayor número de consultas al médico.
Gráfico 29: Promedio de visitas/consultas con un médico per cápita. Países seleccionados OCDE. 2007 y 2012-2016

Fuente: OECD Stat. Notas: 2012: Bélgica y España (2011). 2007: Italia (2005) y España (2006). Promedio OCDE: 2007: Sin Grecia, Israel, Italia, Corea, España. 2012: Sin Grecia, Irlanda, Israel, Italia, España, Reino Unido, Estados Unidos. 2013: Sin Grecia, Irlanda, Israel, Nueva Zelanda, Portugal, España, Reino Unido, Estados Unidos. 2014: Sin Rep. Checa, Grecia, Irlanda, Israel, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos. 2015: Sin Rep. Checa, Grecia, Islandia, Israel, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, España, Suiza, Reino Unidos, Estados Unidos. 2016: Sin Chile, Rep. Checa, Grecia, Islandia, Israel, Italia, Japón, Nueva Zelanda, Portugal, España, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos.
Para España disponemos de datos más actualizados sobre las visitas al médico y al hospital través del Barómetro Sanitario. En dicha encuesta se pregunta si en los últimos 12 meses ha acudido a la consulta de un médico de cabecera, si ha acudido a la consulta de un médico especialista y si ha estado ingresado en un hospital. Al mismo tiempo se pregunta acerca del número de veces que ha estado en cada uno de los ámbitos de atención, tanto en una institución pública como privada.
En el caso de atención primaria (Tabla 3), en 2017 el porcentaje de personas que han acudido al médico de cabecera al menos una vez durante los últimos 12 meses (al momento de la entrevista) aumenta ligeramente al 71%. También, el porcentaje de personas que ha acudido a una consulta con el médico especialista aumenta levemente en este último año respecto del 2016 pasando del 46,1% al 46,5%, siendo el incremento mayor en los varones que en las mujeres. Por último, se nota un leve aumento del porcentaje de personas que han visitado un hospital, pasando del 9% en 2015 a cerca del 10% en 2017.
A excepción de las visitas al especialista, en general no se observa una disminución de la probabilidad de tener contacto médico en los últimos años. Según sexo, hay una mayor incidencia de mujeres en cada uno de los ámbitos visitados, aunque las mayores diferencias se observan en el caso de atención primaria y especializada.
Tabla 3: Porcentaje de personas que han visitado alguna vez el hospital, acudido al médico de cabecera y especialista (en los últimos 12 meses) por sexo (público y privado). Barómetros Sanitarios 2006-2017
| Visitas hospital | Varón | Mujer | Total |
| 2006 | 8.4 | 10.2 | 9.3 |
| 2007 | 9.1 | 12.0 | 10.6 |
| 2008 | 8.8 | 11.2 | 10.0 |
| 2009 | 8.9 | 11.4 | 10.1 |
| 2010 | 8.8 | 11.0 | 9.9 |
| 2011 | 8.3 | 11.5 | 9.9 |
| 2012 | 8.4 | 10.6 | 9.5 |
| 2013 | 8.2 | 10.3 | 9.3 |
| 2014 | 7.5 | 9.6 | 8.6 |
| 2015 | 7.7 | 10.3 | 9.0 |
| 2016 | 8.6 | 10.6 | 9.6 |
| 2017 | 9.0 | 10.7 | 9.9 |
| Visitas primaria | Varón | Mujer | Total |
| 2006 | 63.6 | 73.4 | 68.5 |
| 2007 | s/d | s/d | s/d |
| 2008 | 67.7 | 76.9 | 72.4 |
| 2009 | 66.5 | 75.4 | 71.1 |
| 2010 | 64.7 | 74.2 | 69.5 |
| 2011 | 64.5 | 75.8 | 70.3 |
| 2012 | 63.8 | 73.7 | 68.8 |
| 2013 | 62.3 | 75.4 | 69.0 |
| 2014 | 64.0 | 74.2 | 69.2 |
| 2015 | 64.1 | 74.9 | 69.6 |
| 2016 | 65.8 | 75.7 | 70.9 |
| 2017 | 66.3 | 75.1 | 70.8 |
| Visitas especialista | Varón | Mujer | Total |
| 2006 | 37.2 | 48.0 | 42.6 |
| 2007 | 38.0 | 50.7 | 44.5 |
| 2008 | 40.5 | 52.0 | 46.4 |
| 2009 | 36.9 | 51.9 | 44.5 |
| 2010 | 39.0 | 51.5 | 45.3 |
| 2011 | 39.0 | 51.2 | 45.2 |
| 2012 | 39.1 | 50.2 | 44.8 |
| 2013 | 39.2 | 51.1 | 45.2 |
| 2014 | 40.1 | 51.5 | 45.9 |
| 2015 | 38.5 | 50.3 | 44.5 |
| 2016 | 40.2 | 51.6 | 46.1 |
| 2017 | 42.1 | 50.7 | 46.5 |
Número condicional de visitas al médico (cab. y esp.) Actualización actual: positivo
En la Tabla 4 presentamos información desde 2006 hasta 2017 sobre la variación en el número de visitas al médico de cabecera y al especialista condicional a haber hecho al menos una visita. Los nuevos valores del año 2017 muestran algunas oscilaciones respecto a años anteriores. En el caso de las mujeres, el número de visitas aumenta en 2016 de 5,8 a 6,3 y luego vuelve a bajar a 5,9 en 2017. En el caso de los varones también aumenta en este periodo y luego vuelven a bajar, pasa de 4,8 en 2015 a 5,3 en 2016 y 5 en 2017. En general, se ha mantenido mucho más estables las visitas al médico especialista en estos últimos años tanto para varones como para mujeres.
Tabla 4: Número de visitas al médico de cabecera y especialista (en los últimos 12 meses) por sexo (público y privado). Barómetros Sanitarios 2006-2017
| Varón | Mujer | Total | |||||||
| cab | esp | tot | cab | esp | tot | cab | esp | tot | |
| 2006 | 4.1 | 2.6 | 5.2 | 5.2 | 2.9 | 6.4 | 4.7 | 2.8 | 5.8 |
| 2007 | --- | 2.7 | --- | 2.8 | --- | --- | 2.7 | ---- | |
| 2008 | 4.2 | 2.7 | 5.3 | 5.0 | 2.9 | 6.4 | 4.6 | 2.8 | 5.9 |
| 2009 | 4.1 | 2.6 | 5.1 | 5.0 | 2.9 | 6.4 | 4.6 | 2.8 | 5.8 |
| 2010 | 4.0 | 2.4 | 5.0 | 4.8 | 2.7 | 6.1 | 4.4 | 2.6 | 5.6 |
| 2011 | 3.8 | 2.5 | 4.8 | 4.6 | 2.8 | 6.0 | 4.2 | 2.7 | 5.4 |
| 2012 | 3.9 | 2.6 | 5.0 | 4.4 | 2.8 | 5.7 | 4.2 | 2.7 | 5.4 |
| 2013 | 3.9 | 2.5 | 4.9 | 4.4 | 2.6 | 5.6 | 4.2 | 2.6 | 5.3 |
| 2014 | 3.9 | 2.7 | 5 | 4.4 | 2.9 | 5.8 | 4.2 | 2.8 | 5.5 |
| 2015 | 3.7 | 2.6 | 4.8 | 4.5 | 2.9 | 5.8 | 4.1 | 2.8 | 5.4 |
| 2016 | 4.1 | 2.7 | 5.3 | 4.9 | 3.0 | 6.3 | 4.5 | 2.8 | 5.8 |
| 2017 | 3.8 | 2.7 | 5.0 | 4.5 | 2.9 | 5.9 | 4.2 | 2.8 | 5.5 |
Nota: en 2007 no se pregunta en el cuestionario el número de veces que ha acudido al médico de cabecera.
6. INDICADORES DE SITUACIÓN LABORAL EN SANIDAD
Participación ocupados en sanidad sobre el empleo total Actualización actual: positiva
| Nivel: preocupante, por debajo del promedio de la UE. |
| Variación: positiva, en el segundo trimestre 2018 la participación aumenta ligeramente respecto del mismo trimestre del año anterior. |
El Gráfico 30 refleja por un lado como se encuentra España en perspectiva comparada y por el otro lado, analizamos la evolución de la participación de los ocupados en sanidad sobre el empleo total en España desde el primer trimestre 2007.
Como puede verse, España (5,6%), evidenciando que aún queda margen de mejora, está por debajo del promedio de la UE (6,2%) y cerca de Portugal, Italia y Grecia. La última información disponible del segundo trimestre 2018 indica que dicha participación desciende levemente respecto del primer trimestre 2018 pero aumenta en relación al mismo trimestre del año anterior (5,5%). Por otra parte, la participación del número de ocupados en sanidad sobre el total de ocupados sigue siendo superior a los valores registrados antes de la crisis.
Gráfico 30: Participación ocupados en el sector de la sanidad sobre el empleo total.
Algunos países seleccionados UE(28). Segundo trimestre 2008 y 2012-2017.

España. 2007TI-2018TII

Variación interanual número de ocupados en sanidad Actualización actual: positiva
En la actualidad los datos del segundo trimestre 2018 señalan que hubo un aumento del 3,8% del número de ocupados en sanidad respecto del segundo trimestre del año anterior (Gráfico 31). El número de ocupados en términos absolutos sigue una senda relativamente parecida, habiéndose recuperado los máximos observados antes de los recortes en sanidad (1.083 miles de ocupados en 2018 versus 1.016 miles de ocupados en 2011).
Gráfico 31: Variación interanual del número de ocupados y número de ocupados en el sector de la sanidad (miles). España. 2007TI-2018TII Media móvil orden 4: Número de ocupados


Empleos y salarios Actualización actual: positiva
El Gráfico 32 presenta un sumario de la evolución del empleo y los salarios mensuales (aproximados por las bases de cotización mensuales corregidas por censura9) en el sector sanitario en el periodo 2007-2016 en base a una fuente alternativa, los datos de la Muestra Continua de Vidas Laborales 2016.
Se puede apreciar que el volumen de empleo en el sector sanitario comienza una cierta recuperación (tendencia creciente) después del periodo de recortes (año 2013), alcanzando en la actualidad valores superiores a los anteriores a la crisis. Por otra parte, la fracción de empleo asalariado en el sector se mantiene relativamente estable al 7% con una ligera tendencia a la baja, aunque siguen siendo valores sensiblemente superiores a los registrados en 2007 (5,2%).
Los paneles inferiores muestran la evolución de los salarios nominales (base de cotización mensual) y el diferencial entre los salarios en el sector sanitario y los salarios en general (salarios relativos). En cuanto a los salarios nominales podemos ver signos de estancamiento en el marco de una leve tendencia positiva a partir de 2016. Por otra parte, los salarios relativos, siguen siendo inferiores a los pre-crisis pero mantienen un comportamiento bastante estable/ligeramente positivo en los últimos tres años.
Gráfico 32: Empleo y salarios según la MCVL2016
Evolución empleo y salarios sanidad s/ MCVL2016




Las bases máximas han sido corregidas por censura siguiendo la metodología de Boldrin et al (2004).
Indicadores calidad de empleo y grado feminización Actualización actual: preocupante
A continuación presentamos la evolución reciente de indicadores de calidad de empleo en el sector sanitario (Gráfico 33). Como puede verse, la temporalidad ha crecido considerablemente en el sector (y por ende ha caído fuertemente la fracción de empleo indefinido), alcanzando en la actualidad valores superiores (38%) a los precrisis (32%). Asimismo, la contratación a tiempo parcial también ha seguido un ritmo creciente (aumentando 5 pp en el conjunto del periodo) al igual que el grado de feminización en el sector (que ha aumentado un punto porcentual), ambos superando claramente los valores registrados en 2007.
Gráfico 33: Indicadores de calidad de empleo y grado feminización según la MCVL2016
Evolución empleo y salarios sanidad s/ MCVL2016




Fuentes de información estadística utilizadas
Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (2013), “Estudio ALADINO: Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España 2011”, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales Igualdad, Madrid, disponible en:
http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/obse rvatorio/estudio_ALADINO_2011.pdf
Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (2014), “Estudio ALADINO: Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España 2013”, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales Igualdad, Madrid, disponible en:
http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/obse rvatorio/Estudio_ALADINO_2013.pdf
Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (2016), “Estudio ALADINO: Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España 2015”, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales Igualdad, Madrid, disponible en:
http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/obse rvatorio/Estudio_ALADINO_2015.pdf
Boldrin, M., Jiménez-Martín, S. y Peracchi, F. (2004), "Micro-Modeling of Retirement Behavior in Spain," NBER Chapters, en: Social Security Programs and Retirement around the World: Micro-Estimation, pages 499-578, National Bureau of Economic Research, Inc.
Dirección General de Tráfico, Víctimas de accidentes de trabajo, disponible en: http://www.dgt.es/es/seguridad-vial/estadisticas-e-indicadores/accidentes-30dias/series-historicas/
• EUROSTAT database:
https://ec.europa.eu/eurostat/data/database?p_p_id=NavTreeportletprod_WAR NavTreeportletprod_INSTANCE_nPqeVbPXRmWQ&p_p_lifecycle=0&p_p_state=no rmal&p_p_mode=view&p_p_col_id=column-2&p_p_col_pos=1&p_p_col_count=2
Esperanza de vida en buena salud en: Population and Social Conditions\Health\Health Status\Healthy life years (from 2004 onwards).
Porcentaje de la población con algún problema de salud o enfermedad de larga duración en: Population and Social Conditions\Health\Health Status\People having a long-standing illness or health problem, by sex, age and labour status.
Tasa estandarizada de incidencia de accidentes de trabajo no fatales por cada 100.000 trabajadores en: Population and Social Conditions\Health\Health and safety at work\Accidents at work by sex, age and NACE Rev. 2 activity (A, C-N).
Coeficiente de gini en: Living conditions and welfare\Income and living conditions\Income distribution and monetary poverty\Distribution of income\ Gini coefficient of equivalised disposable income
Tasa de pobreza en: Living conditions and welfare\Income and living conditions\People at risk of poverty and social exclusion\Main indicator\People at risk of poverty or social exclusion by age and sex
Participación ocupados en el sector de la sanidad sobre el empleo total en: Population and Social Conditions\Labour market\Employment and unemployment\LFS series-detailed quarterly survey results\Employment-LFSseires\Employment by sex, age and citizenship (1 000) y Employment by sex, age and detailed economic activity (from 2008 onwards, NACE Rev. 2 two digit level) - 1 000
• Felgueroso, F. (2018), “Población especialmente vulnerable ante el empleo en España en el año 2018”, Estudios sobre la Economía Española – 2018/11, Fedea, Mayo.
INE:
- Indicadores de mortalidad infantil, disponible en:
http://www.ine.es/jaxiT3/Tabla.htm?t=1484&L=0
- Encuesta Nacional de Salud, disponible en:
https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid =1254736176783&menu=resultados&secc=1254736195295&idp=12547355 73175
Encuesta Europea de Salud 2014, disponible en: https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid =1254736176784&menu=resultados&idp=1254735573175
IPSOS Global Advisor (2018), Global views on healthcare 2018, What does the world think about healthcare?, disponible en https://www.ipsos.com/sites/default/files/ct/news/documents/2018- 09/ipsos_global_views_on_healthcare_2018_pa.pdf
Ministerio de Empleo y Seguridad Social, Estadísticas de accidentes de trabajo, disponible en: http://www.empleo.gob.es/estadisticas/eat/welcome.htm
• Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social:
Barómetros sanitarios 2006-2017 (microdatos), disponible en: http://www.mscbs.gob.es/estadisticas/microdatos.do
Gasto farmacéutico a través de receta oficial del SNS, disponible en: https://www.mscbs.gob.es/profesionales/farmacia/datos/home.htm
Presupuestos iniciales en sanidad, disponible en: https://www.mscbs.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/ recursosEconomicos.htm
Sistema de información de listas de espera, disponible en: http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/inforRecopilaciones/li staEsperaInfAnt.htm
• OECD Health Statistics 2018, disponible en:
http://www.oecd.org/els/health-systems/health-data.htm • Seguridad Social, Muestra Continua de Vidas Laborales de 2007 a 2016 (microdatos).
• World Health Organization (2018), Mental health atlas 2017, Geneva, disponible en:
https://www.issup.net/files/2018-
06/WHO%20Mental%20Health%20Atlas%202017.pdf
GLOSARIO Definiciones INE
Esperanza de vida al nacer
Es el número medio de años que esperaría seguir viviendo una persona de una determinada edad en caso de mantenerse el patrón de mortalidad por edad (tasas de mortalidad a cada edad) actualmente observado.
Esperanza de vida en buena salud
Se define como el promedio de número de años esperados que vive una persona disfrutando de buena salud (en ausencia de limitaciones funcionales o de discapacidad). Este indicador combina información de mortalidad y de morbilidad.
Número de años perdidos de vida potencial
Indicador de mortalidad prematura. Son los años que una persona deja de vivir si fallece a una edad que no es la habitual de defunción fijada teóricamente para ese colectivo. Es una medida de la mortalidad que teóricamente se podría evitar.
Mortalidad
Defunciones ocurridas en una población determinada. Se suele expresar en tasa por mil respecto del total de la población.
Tasa de mortalidad infantil
Número de defunciones de niños menores de un año por cada 1.000 nacidos vivos en un determinado año.
Obesidad
Se considera obesidad cuando la relación entre peso de un individuo (expresada en kilogramos) con su altura al cuadrado (expresada en metros) es de 30 o más.
Percepción propia del estado de salud
Percepción subjetiva que tiene la persona sobre su estado de salud general en los últimos doce meses. Se distinguen 5 niveles: muy bueno, bueno, regular, malo y muy malo.
Enfermedades crónicas o de larga evolución
Enfermedades o problemas de salud de una duración de al menos 6 meses. No se consideran problemas temporales, pero sí los estacionales o recurrentes.
Ocupados EPA
Son las personas de 16 o más años que durante la semana de referencia han estado trabajando durante al menos una hora a cambio de una retribución en dinero o especie o quienes teniendo trabajo han estado temporalmente ausentes del mismo por enfermedad, vacaciones, etcétera.