Progresividad y Redistribución de la Imposición Patrimonial en España: un Análisis de Microsimulación con el Panel de Hogares
FRANCISCO GARCÍA-RODRÍGUEZ
Estudios sobre la Economía Española 2025/19 Septiembre 2025
fedea
Las opiniones recogidas en este documento son las de sus autores y no coinciden necesariamente con las de Fedea.
Francisco García-Rodríguez<sup>a,b</sup>
<sup>a</sup>Universidad de Alcalá <sup>b</sup>Fedea
Julio de 2025
Resumen
Este estudio analiza los efectos redistributivos y sociodemográficos de distintos diseños del Impuesto sobre el Patrimonio en España mediante técnicas de microsimulación fiscal aplicadas a microdatos administrativos del Panel de Hogares de la Agencia Tributaria. Se evalúan ocho configuraciones alternativas que difieren en el tratamiento del mínimo exento, las bonificaciones autonómicas y la composición de la base imponible, incluyendo tanto propuestas de reforma nacionales como modelos actualmente aplicados en varios países europeos. Los resultados muestran una mayor capacidad redistributiva en la mayoría de los escenarios respecto al diseño vigente, así como un perfil de contribuyentes más amplio en los sistemas menos selectivos. El estudio proporciona evidencia empírica valiosa para orientar el diseño de reformas fiscales más equitativas y eficaces.
Palabras clave: Impuesto sobre el Patrimonio, Microsimulación Fiscal, Desigualdad, Redistribución, Progresividad, Diseño Fiscal, Política Fiscal, España.
Abstract
This study analyzes the redistributive and sociodemographic efects of diferent Wealth Tax designs in Spain using fiscal microsimulation techniques applied to administrative microdata from the Spanish Tax Agency’s Household Panel. It evaluates eight alternative configurations that vary in the exemption threshold, regional tax benefits, and the composition of the tax base, including both national reform proposals and models currently implemented in several European countries. The results reveal a higher redistributive capacity in most scenarios compared to the current design, as well as a broader taxpayer profile under less selective systems. The study ofers valuable empirical evidence to inform the design of more equitable and efective tax reforms.
Keywords: Wealth Tax, Fiscal Microsimulation, Inequality, Redistribution, Progressivity, Tax Design, Fiscal Policy, Spain.
Índice
1. Introducción 3 2. Distribución de la Riqueza 4 3. Imposición Patrimonial en Países Desarrollados 7 3.1. El Retroceso Internacional de la Imposición Patrimonial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3.2. Principales modelos vigentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4. Revisión de la Literatura 13 5. Datos y Metodología 15 5.1. Fuentes de Datos ..... 15 5.2. Estrategia de Microsimulación Fiscal ..... 16 5.3. Medidas de Redistribución, Progresividad e Incidencia Impositiva ..... 18 6. Tributación Patrimonial en España a partir del PH 21 7. Resultados 26 8. Conclusiones 38 9. Apéndice 44 A. Distribución de la Renta ..... 44 B. Descripción del Panel de Hogares ..... 46 C. Cálculo del ratio de ajuste entre valor catastral y de mercado ..... 47 D. Diferencia entre TME Teórico y Real ..... 47 E. La Composición Patrimonial en el Top 1% y su Relevancia Fiscal ..... 47 F. Características de los Declarantes bajo cada Simulación ..... 51
1. Introducción
En un sistema fiscal moderno, la capacidad del Estado para redistribuir los recursos y garantizar cierto nivel de equidad económica constituye un elemento central del bienestar social. Este principio se apoya en el marco teórico propuesto por Haig (1921) y Simons (1938), quienes definieron el bienestar económico individual como la capacidad total de una persona para consumir o acumular riqueza a lo largo de un periodo de tiempo. Desde esta perspectiva, el diseño de la política fiscal no solo debe garantizar la suficiencia financiera del Estado, sino también velar por una distribución justa de las cargas tributarias, en línea con los principios de equidad horizontal (igual tratamiento ante igual capacidad) y vertical (tratamiento desigual ante capacidades desiguales).
Este enfoque adquiere especial relevancia en el caso de los impuestos sobre el patrimonio neto, dado que estos gravan la riqueza acumulada y, por tanto, se sitúan más próximos al concepto de capacidad contributiva integral. En un contexto de creciente desigualdad de la riqueza en muchas economías desarrolladas (Piketty, 2014; Zucman, 2019), el debate sobre la legitimidad, eficacia y diseño óptimo de este tipo de figuras tributarias se ha intensificado. ¿Hasta qué punto es posible utilizar la fiscalidad sobre la riqueza como instrumento de redistribución sin comprometer la eficiencia económica? ¿Qué configuraciones impositivas son más eficaces para alcanzar dicho equilibrio?
Estas preguntas se enmarcan en un desafío más amplio que atraviesa la política fiscal contemporánea: cómo diseñar sistemas impositivos que no solo garanticen una recaudación suficiente para financiar el Estado del bienestar, sino que también contribuyan de forma efectiva a la reducción de desigualdades persistentes en la distribución del bienestar económico a lo Haig-Simmons. En este contexto, los impuestos sobre el patrimonio ocupan un lugar especialmente relevante, al gravar directamente la riqueza acumulada —y no únicamente los flujos de renta—, conectando así de manera más directa con la capacidad contributiva integral de los individuos. El caso del Impuesto sobre el Patrimonio (IP) en España resulta especialmente ilustrativo para abordar esta cuestión, dado su diseño particular, su evolución histórica marcada por la intermitencia normativa, su grado de descentralización autonómica y su limitada capacidad recaudatoria en términos agregados. Estas características hacen del IP un terreno fértil para explorar cómo diferentes configuraciones normativas pueden alterar de forma significativa tanto su efecto redistributivo como su rendimiento fiscal. Evaluar si —y en qué medida— este tributo puede transformarse en una herramienta más eficaz y equitativa constituye la motivación central de este trabajo.
La pregunta concreta que se plantea es: ¿Cuáles son los efectos redistributivos y recaudatorios de aplicar distintas reformas en el diseño del Impuesto sobre el Patrimonio? Esta cuestión es relevante no solo desde un punto de vista técnico, sino también normativo, ya que permite analizar cómo decisiones de diseño fiscal —como el nivel del mínimo exento, la valoración de activos o la progresividad de los tipos— modifican la carga tributaria entre individuos y regiones, y con qué implicaciones sobre la desigualdad de la riqueza.
Para responder a esta pregunta, se utiliza una estrategia de microsimulación fiscal aplicada a microdatos administrativos provenientes del Panel de Hogares de la Agencia Tributaria, combinada con el cálculo y descomposicion de los efectos redistributivos del impuesto. Este enfoque metodológico permite simular el efecto de distintas configuraciones del IP manteniendo constantes otras dimensiones relevantes del sistema económico, como la composición patrimonial, lo que permite aislar el componente redistributivo de cada reforma. A diferencia de aproximaciones más agregadas o teóricas, este análisis permite observar con precisión cómo varía la presión fiscal efectiva a lo largo de la distribución del patrimonio y qué contribución tiene cada diseño en la reducción de la desigualdad de riqueza.
La aportación del trabajo es doble. En primer lugar, proporciona evidencia empírica original sobre el funcionamiento redistributivo del IP bajo múltiples esquemas alternativos, incorporando reformas parciales, propuestas académicas (como la de Piketty) y modelos fiscales vigentes en otros países europeos (Noruega, Suiza, Francia e Italia). En segundo lugar, establece un marco de análisis replicable y directamente utilizable para la evaluación comparada de reformas fiscales, integrando dimensiones normativas, distributivas y territoriales del impuesto. Con ello, el trabajo no solo responde a una pregunta concreta de política fiscal, sino que contribuye al debate académico y político sobre el papel de la fiscalidad del patrimonio en la economía española, aportando evidencia para fundamentar reformas que busquen simultáneamente mejorar la equidad y la suficiencia del sistema tributario.
2. Distribución de la Riqueza
La concentración de la riqueza ha aumentado significativamente en las últimas décadas, impulsada por factores estructurales y cambios en las políticas fiscales y económicas. Según Zucman (2019), el 1 % más rico ha incrementado su participación en el patrimonio neto mundial, mientras que los percentiles medios y bajos han visto reducirse su peso relativo. Este fenómeno no solo agrava las tensiones sociales, sino que también plantea desafíos para la estabilidad financiera y el crecimiento sostenible. El análisis de Killewald et al. (2017) muestra cómo la acumulación de riqueza refuerza las desigualdades existentes, especialmente a través de la transmisión intergeneracional del patrimonio y las diferencias en el acceso a oportunidades.
Este apartado analiza la distribución de la riqueza en distintas regiones, prestando especial atención a los siete países desarrollados que mantienen un impuesto sobre el patrimonio, así como a la media de la Unión Europea y a Estados Unidos. Para ello, se examinan indicadores que capturan la participación relativa de distintos percentiles en la riqueza neta total, lo que permite identificar patrones recientes de acumulación patrimonial y observar la evolución de la brecha entre los grupos con mayor y menor dotación de riqueza.
Para este análisis, se utilizan los datos de la World Inequality Database (WID) del World Inequality Lab (WIL), que proporciona estimaciones detalladas sobre la distribución de la riqueza (Alvaredo et al., 2020). La World Inequality Database (WID) estima la participación de cada percentil en la riqueza total a partir de una combinación de microdatos fiscales, encuestas de riqueza y series macroeconómicas procedentes de las cuentas nacionales. Este enfoque permite reconstruir la distribución patrimonial con mayor precisión, evitando la subestimación de la riqueza en los niveles más altos que suele ocurrir en encuestas tradicionales. Además, la base de datos incluye indicadores de desigualdad como el coeficiente de Gini y la participación del 1 % y el 10 % más rico, permitiendo comparar tendencias a lo largo del tiempo y entre países. Dado que las metodologías utilizadas buscan corregir las limitaciones de los registros oficiales, los resultados pueden proporcionar una visión más precisa de la desigualdad real, lo que además permitirá comparar los resultados para España con las bases de datos que utilizaré posteriormente en este trabajo.
La Figura 1 muestra la participación en la riqueza neta total dividida en cuatro grupos de población para varios países y regiones<sup>2</sup>. Este gráfico permite analizar la distribución de la riqueza y su evolución a lo largo del tiempo, destacando las tendencias en la concentración o dispersión del patrimonio en diferentes contextos nacionales.
<sup>1</sup>En términos comparados, Pfefer y Waitkus (2021) evidencian que la distribución de la riqueza varía entre países, con una mayor concentración en economías anglosajonas y una menor desigualdad en algunos países nórdicos. Roine y Waldenström (2015) argumentan que los periodos de crecimiento económico no han garantizado necesariamente una reducción de la desigualdad de la riqueza, ya que han sido los choques exógenos, como guerras o crisis financieras, los principales impulsores de la redistribución de la riqueza.
<sup>2</sup>En el apéndice, la Figura 13 muestra estos mismos gráficos pero para la renta.
Figura 1 : Participación en la Riqueza Total, por Países. (a) España

(b) Media Europea

(c) Estados Unidos

(d) Francia


(f ) Países Bajos

(g) Bélgica

(h) Noruega (i) Suiza

Fuente: Elaboración propia a partir de World Inequality Database.

Nota: La Media Europea se refiere a la media de todos los países del continente europeo, no únicamente a los de la Unión Europea.
El gráfico refleja la evolución de la participación en la riqueza neta total en distintos países, permitiendo analizar cómo se ha concentrado el patrimonio neto entre los diferentes grupos de población a lo largo del tiempo.
En el caso de España, se observa estabilidad en la concentración de la riqueza del top 1 % y ligera caída en el p91-99. Desde mediados de los años 2000, la participación de los grupos con mayor share de riqueza ha aumentado de manera sostenida, mientras que la clase media y media alta (percentiles 51-90) se ha mantenido relativamente estable. En contraste, la participación de la mitad más pobre de la población sigue teniendo una participación marginal y no ha mostrado signos de recuperación.
En comparación con otras economías avanzadas, España presenta un patrón similar al de Francia e Italia, donde la acumulación patrimonial en los grupos con mayor riqueza ha ido en aumento. Sin embargo, esta tendencia es menos marcada que en países como Estados Unidos, donde el aumento en la concentración de la riqueza en los percentiles más altos ha sido especialmente pronunciada.
Estos datos sugieren un proceso de creciente desigualdad en la distribución del patrimonio en España, con una mayor concentración de la riqueza en los sectores más altos. Esta tendencia plantea importantes desafíos en términos de equidad y política fiscal, ya que una distribución patrimonial altamente desigual puede afectar la movilidad social y reforzar dinámicas económicas poco inclusivas. Si bien la capacidad recaudatoria de la imposición patrimonial es limitada, un diseño adecuado puede hacer que este instrumento contribuya a reducir la concentración de la riqueza y mejorar la progresividad del sistema fiscal. Para ello, es fundamental evitar distorsiones que desincentiven la inversión o favorezcan la elusión fiscal, asegurando que este tipo de tributación se integre de manera eficiente dentro de un esquema fiscal más amplio orientado a la equidad y la sostenibilidad.
La Figura 2 muestra la evolución de la desigualdad en la distribución de la riqueza neta en distintos países a lo largo del tiempo a través de dos indicadores<sup>3</sup>. El gráfico (a) representa el Índice de Gini, una medida estándar de desigualdad que toma valores más altos cuando la riqueza está más concentrada en un grupo reducido de la población. El gráfico (b) presenta la ratio entre el patrimonio del 10 % más rico y el 50 % más pobre, lo que permite analizar la brecha relativa entre los sectores que más patrimonio acumulan y los menos favorecidos. La comparación entre España, Francia, Italia, Estados Unidos y Europa permite contextualizar la evolución de la desigualdad patrimonial en cada país y evaluar si las tendencias observadas responden a dinámicas estructurales o a diferencias en los sistemas fiscales y económicos.
Figura 2 : Desigualdad de Riqueza. (a) Índice de Gini

(b) Ratio Top10/Bottom50 Fuente: Elaboración propia a partir de World Inequality Database.

Los resultados de la Figura 2 reflejan la evolución de la desigualdad en la riqueza neta en distintos países, con un enfoque en la comparación entre España, Francia, Italia, Estados Unidos y el promedio europeo.
En el gráfico (a), que muestra el Índice de Gini, España presenta una trayectoria de desigualdad patrimonial relativamente estable en comparación con otros países. Desde los años 90, el índice ha oscilado en torno a niveles moderados, sin mostrar un crecimiento tan acusado como en Italia o
<sup>3</sup>De nuevo, en el apéndice, la Figura 14 muestra que existen grandes diferencias entre la desigualdad de renta y riqueza.
Estados Unidos. No obstante, se observa un ligero aumento en la desigualdad a partir de la crisis financiera de 2008, lo que sugiere que los efectos de la recesión pudieron haber afectado de manera desigual a los distintos grupos de población, favoreciendo la concentración de la riqueza en los segmentos superiores.
En el gráfico (b), que representa la ratio entre la riqueza del 10 % más rico y el 50 % más pobre, España mantiene niveles más bajos de desigualdad en comparación con el resto, especialmente con Estados Unidos o Italia. Sin embargo, también se observa un incremento moderado en la brecha entre estos grupos en las últimas décadas. La tendencia sugiere que, si bien España no ha experimentado una explosión de la desigualdad patrimonial, sí ha seguido un proceso gradual de desigualdad relativa de la riqueza en los sectores más altos.
En comparación con el resto de países, España presenta una desigualdad patrimonial inferior. Esto sugiere que, aunque el país ha mantenido una estructura relativamente más equitativa en términos de riqueza, la tendencia al aumento de la desigualdad relativa podría acentuarse en ausencia de políticas efectivas de redistribución.
La acumulación y distribución de la riqueza no puede entenderse plenamente sin considerar el papel que juegan las herencias. Boserup et al. (2016), utilizando registros administrativos de Dinamarca, muestran que las herencias representan, en promedio, un 26 % de la riqueza de los receptores tres años después del fallecimiento de sus padres, y aumentan la varianza de la distribución de la riqueza en un 33 %, lo que sugiere un incremento de la desigualdad en términos absolutos. No obstante, al reducirse la concentración en los percentiles superiores —la cuota del top 1 % cae en seis puntos—, el efecto sobre la desigualdad relativa puede ser igualador. En la misma línea, Fagereng et al. (1994) encuentran que las herencias explican alrededor del 50 % de la desigualdad de riqueza entre generaciones en Noruega, siendo este efecto especialmente relevante en la cúspide de la distribución. Ambos estudios coinciden en que, si bien las herencias tienden a aumentar la riqueza de la mayoría de receptores, su efecto en la desigualdad depende de la métrica utilizada (absoluta o relativa) y del grado de concentración de las herencias, subrayando su papel central en la persistencia de las diferencias patrimoniales a largo plazo.
Estos resultados ponen de manifiesto la importancia del diseño de la imposición sobre la riqueza dentro del conjunto del sistema fiscal. Dado que el país sigue una trayectoria de desigualdad creciente, aunque moderada en comparación con otros países, un sistema fiscal adecuado podría desempeñar un papel clave en limitar la desigualdad patrimonial, siempre que se eviten efectos distorsionadores que desincentiven la inversión o fomenten la elusión fiscal.
3. Imposición Patrimonial en Países Desarrollados
La imposición sobre la riqueza es uno de los ámbitos más controvertidos y heterogéneos dentro de la fiscalidad directa en las economías avanzadas. Su diseño varía considerablemente entre países, tanto en términos de base imponible como de finalidad recaudatoria y grado de progresividad. Mientras algunos Estados han eliminado sus impuestos sobre el patrimonio neto, otros han optado por mantenerlos o transformarlos en figuras más específicas. Esta sección examina, desde una perspectiva comparada, el encaje institucional de la imposición patrimonial, su evolución reciente a nivel internacional, y los principales modelos actualmente vigentes en Europa, con el fin de contextualizar el caso español dentro del panorama fiscal global.
3.1. El Retroceso Internacional de la Imposición Patrimonial
Tras alcanzar un relativo consenso sobre su utilidad durante buena parte del siglo XX, el impuesto sobre el patrimonio neto ha experimentado un notable retroceso en las últimas décadas.
Mientras que en el pasado fue considerado un pilar dentro de las estrategias fiscales para corregir desigualdades acumulativas de largo plazo, a partir de los años noventa comenzó a cuestionarse su eficacia en contextos de creciente globalización financiera. La Figura 3 ilustra la evolución del número de países que han mantenido un impuesto sobre el patrimonio neto desde 1990 hasta 2022. 4
Figura 3 : Evolución del Número de Países en la OCDE con Impuesto sobre el Patrimonio Neto. Fuente: Elaboración propia a partir de estimaciones con los datos de OECD Global Revenue Statistics Database.

Este descenso puede atribuirse a varios factores, como las dificultades administrativas para valorar correctamente los activos, la movilidad internacional de capitales, y las críticas sobre la eficacia recaudatoria y los posibles efectos negativos en la inversión y el ahorro. No obstante, el hecho de que algunos países mantengan este tipo de impuestos sugiere que, bajo ciertos diseños institucionales y económicos, la imposición sobre la riqueza sigue siendo considerada una herramienta válida de política fiscal. <sup>5</sup> Los países de la OCDE que lo mantienen actualmente son España, Noruega, Suiza y Colombia. Además, existen países que, sin contar con un impuesto específico sobre el patrimonio neto, incorporan elementos de riqueza en la base del impuesto sobre la renta, gravando, por ejemplo, una renta imputada derivada del valor de los activos. Es el caso de Islandia, donde se incluyen rendimientos ficticios de ciertos activos financieros; Eslovenia, que grava una renta imputada por la propiedad de bienes inmuebles; o Italia, donde se aplican recargos en el IRPF sobre activos mantenidos en el extranjero mediante figuras como el IVIE e IVAFE. Estas aproximaciones reflejan una voluntad de mantener cierta tributación sobre la riqueza, aunque integrada dentro de estructuras fiscales más amplias y no siempre etiquetada como un impuesto patrimonial.
Centrándonos en el continente europeo, son siete los países que gravan la tenencia de riqueza, pero cuatro de ellos no lo hacen sobre la totalidad del patrimonio, sino sobre determinados activos.
<sup>4</sup>Durante los años noventa el número de países con este tipo de impuesto alcanzó su punto más alto, con 12 países aplicándolo simultáneamente. Sin embargo, a partir de finales de esta década, la tendencia cambió y muchos países comenzaron a eliminarlo progresivamente.
<sup>5</sup>Entre los países que introdujeron este tipo de impuesto y posteriormente lo eliminaron se encuentran Austria (eliminado en 1994) y Alemania (1997). Otros como Países Bajos (2001) o Francia (2018) lo reformaron.
La Figura 4 muestra la clasificación de los países europeos según el tipo de imposición sobre la riqueza que tenían en 2023. Los países están diferenciados por dos categorías:
Figura 4 : Clasificación de Países Europeos en función de su Tipo de Imposición Patrimonial (2023).
Impuesto sobre ciertos activos patrimoniales Impuesto sobre el patrimonio neto

Impuesto sobre el patrimonio neto (en azul): Se aplica sobre la totalidad de los activos netos de una persona, descontando sus pasivos. Este tipo de imposición está presente en España, Noruega y Suiza.
Impuesto sobre ciertos activos patrimoniales (en naranja): Este enfoque grava únicamente activos específicos, como bienes inmuebles o activos financieros, sin considerar la totalidad del patrimonio neto. Este tipo de tributación se observa en países como Francia, Italia, Bélgica y Países Bajos, y ha ganado protagonismo en las últimas décadas como alternativa al impuesto general sobre el patrimonio, especialmente tras su supresión en varios países europeos.
3.2. Principales modelos vigentes
Sin embargo, si bien esa podía ser una clasificación general de los tipos de sistemas impositivos sobre la riqueza en Europa, existen grandes diferencias dentro de cada uno de ellos. De acuerdo con lo que se expone en Worldwide Estate and Inheritance Tax Guide 2023 las principales diferencias son:
Países en los que se Grava Todo el Patrimonio Neto:
Los impuestos sobre el patrimonio en España, Noruega y Suiza presentan diferencias significativas en su diseño y en su encaje dentro del sistema fiscal de cada país. Mientras que en España el tributo es progresivo y varía según la comunidad autónoma, con tipos impositivos que oscilan entre el 0,16 % y el 3,5 %, en Noruega y Suiza su aplicación es más homogénea, aunque con estructuras descentralizadas. En Noruega, el impuesto sobre el patrimonio cuenta con un esquema dual, donde parte de la recaudación se destina a los municipios y otra parte al gobierno central, con tasas proporcionales del 1 %. Suiza, por su parte, aplica este impuesto exclusivamente a nivel cantonal, con diferencias notables entre regiones y sin un sistema de tributación homogéneo en todo el país. El Cuadro 1 muestra las principales características de la legislación en cada país, que se tendrán en cuenta durante todo el trabajo, la simulación y la exposición de resultados.
Cuadro 1 : Comparativa del Impuesto sobre el Patrimonio en España, Noruega y Suiza en el Ejercicio de 2023.
| Característica | España | Noruega | Suiza |
| Base imponible | Patrimonio neto total, incluyendo todos los activos menos deudas deducibles. | Patrimonio neto. Vivienda valorada al 25%. Planes de pensiones exentos. | Patrimonio neto. Vivienda valorada al 70%. Planes de pensiones exentos. |
| Mínimo exento | 700.000 € a nivel estatal (varía por CCAA: ej. 500.000 € en Cataluña, 400.000 € en Aragón). | 130.000 NOK (~11.000 €) de reducción individual. | Varía por cantón: 100.000 CHF (Zug), 150.000 CHF (Zürich y Ginebra) (unos 110.000 y 160.000 euros). |
| Valoración de la vivienda | Exenta hasta 300.000 €. El resto tributa al mayor valor entre adquisición, catastral o comprobado. | Valoración reducida al 25%. | Valoración reducida al 70%. |
| Tipo impositivo | Escala progresiva estatal del 0,2% al 3,5% (con competencias autonómicas para modificarla). | Tipo fijo del 1%. | Zug: 0,13%; Zürich: 0,3%; Ginebra: progresivo entre 0,2% y 1%. |
| Reducciones y bonificaciones | Bonificaciones y deducciones autonómicas. Exención parcial empresa familiar. | No aplicables en el modelo simulado. | Aplicadas mediante tipos reducidos o escalas cantonales. |
| Administración fiscal | Estatal y autonómica. CCAA con capacidad normativa amplia. | Estatal. | Cantonal y municipal (muy descentralizado). |
| Estructura del impuesto | Altamente descentralizado. La normativa autonómica modifica mínimos y tipos. | Centralizado. | Altamente descentralizado, regulado a nivel cantonal. |
Fuente: Elaboración propia a partir de la legislación del Manual Práctico de Patrimonio 2024 para España, General Tax Act (Skatteloven) 2023 para Noruega y Wealth Taxation in Switzerland: Cantonal and Communal Rules 2023 para Suiza.
El papel del impuesto sobre el patrimonio dentro del sistema fiscal de estos países también varía considerablemente. En España, este tributo se complementa con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), que es una fuente de financiación clave para los gobiernos locales y se aplica de manera generalizada sobre la propiedad de inmuebles. En Noruega y Suiza, aunque también existen impuestos sobre la propiedad inmobiliaria, su peso relativo dentro del sistema fiscal es menor y, en el caso suizo, la recaudación de estos impuestos se gestiona a nivel cantonal, lo que genera una estructura menos fragmentada en comparación con el modelo español. Además, Suiza no cuenta con un Property Tax a nivel federal (al estilo IBI en España), lo que confiere a los impuestos patrimoniales un papel más relevante dentro de su sistema tributario.
Recientemente, España ha incorporado el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, de carácter estatal, que replica en gran medida la estructura del actual Impuesto sobre el Patrimonio y se aplica a patrimonios netos superiores a 3,7 millones de euros, con el objetivo de reforzar la capacidad redistributiva del sistema y limitar la competencia fiscal entre comunidades autónomas.<sup>6</sup>
Países en los que se gravan ciertos activos:
Los modelos de imposición sobre la riqueza en Francia, Bélgica, Países Bajos e Italia presentan enfoques muy distintos, centrados en gravar únicamente ciertos tipos de activos. Mientras Francia y Bélgica se concentran en la tributación del patrimonio inmobiliario y las cuentas de valores, respectivamente, Italia y Países Bajos aplican esquemas más amplios que incluyen activos financieros e inmobiliarios, aunque con importantes exclusiones.
En el caso de los Países Bajos, la imposición sobre el patrimonio se integra dentro del impuesto sobre la renta, pero excluye activos como la vivienda habitual, acciones y participaciones en empresas. El sistema fue declarado ilegal por el Tribunal Supremo neerlandés en 2021 por vulnerar el derecho de propiedad y el principio de no discriminación. Como solución temporal, se adoptó un modelo transitorio basado en rendimientos ficticios medios gravados al 36 %, que se mantendrá hasta 2025, con la previsión de implantar un sistema basado en rendimientos reales en 2026. Por esto, si bien se expone su legislación, Países Bajos no será considerado más adelante en este trabajo.
De forma similar, tampoco se incluirá Bélgica en los ejercicios de simulación, dado que su impuesto se aplica únicamente a cuentas de valores cuyo valor supere el millón de euros, dejando fuera de la base imponible una parte sustancial del patrimonio. Esta base tan restringida, junto con un mínimo exento elevado, se traduce en una cuota líquida media nula o prácticamente nula incluso entre los percentiles más altos de la distribución, lo que dificulta una comparación significativa con los modelos más amplios de imposición sobre la riqueza neta.
La tabla siguiente resume las principales características normativas de estos países, incluyendo la base imponible, los mínimos exentos, los tipos aplicables y el grado de centralización administrativa, lo que permitirá su comparación con los modelos de imposición patrimonial existentes en España, Noruega y Suiza.
<sup>6</sup>Véase Martínez, Díaz y Marín (2022): El Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas y su encaje con el Impuesto sobre el Patrimonio, Fedea, Apuntes 2022/29.
Cuadro 2 : Comparativa de Impuestos sobre determinados Activos en Francia, Bélgica, Países Bajos e Italia (ejercicio de 2023)
| Característica | Francia | Bélgica | Países Bajos | Italia |
| Base imponible | Patrimonio inmobiliario neto. | Cuentas de valores con saldo superior a 1.000.000€. | Patrimonio neto, excluyendo vivienda habitual y planes de pensiones. | Bienes inmuebles, además de los activos financieros en el extranjero de residentes fiscales italianos. |
| Mínimo exento | Exento hasta 1.300.000€ (aunque se tributa desde 800.000€). | Exento hasta 1.000.000€. | Exento hasta 50.650€ (individuos) o 101.300€ (parejas). | Exento si el valor de los bienes no supera ciertos umbrales (ej. 26.000€ para IVIE). |
| Valoración de los activos | Valor de mercado de los inmuebles (ratio comprobado o catastral). | Valor medio anual de las cuentas de valores. | Valor estimado y categorizado en activos seguros, medios y de riesgo. | Valor de adquisición o valor de mercado del bien en el extranjero. |
| Tipo impositivo | Escala progresiva de entre 0,5% y 1,5%. | Tipo fijo del 0,15%. | Renta ficticia sobre el patrimonio, con ti-pos efectivos entre 0,59% y 1,71%. | IVIE: 0,76% sobre inmuebles; IVAFE: 0,2% sobre activos financieros en el extranjero. |
| Reducciones y bonificaciones | Exención parcial a la vivienda habitual (800.000€). | No aplicables. | Aplicación de rentas ficticias en función de la composición del patrimonio. | Reducciones por convenios de doble imposición o por tipo de activo. |
| Administración fiscal | Nacional (Direction générale des Finances publiques). | Nacional. | Nacional. | Nacional (Agenzia delle Entrate). |
| Estructura del impuesto | Centralizado. | Centralizado. | Centralizado, aunque con ajustes en las reglas de renta ficticia. | Centralizado, enfocado en la fiscalidad internacional. |
Fuente: Elaboración propia a partir de la legislación del Code Général des Impôts 2023 para Francia, Service Public Fédéral Finances 2023 para Bélgica, del Belastingdienst 2023 para Países Bajos y Agenzia delle Entrate 2023 para Italia.
Este cuadro resume las principales características de los impuestos sobre el patrimonio o figuras similares en Francia, Bélgica, Países Bajos e Italia, y muestra una notable heterogeneidad en cuanto a la base imponible, los mínimos exentos, los métodos de valoración y los tipos impositivos aplicados.
En Francia, el impuesto se centra exclusivamente en el patrimonio inmobiliario neto, con un mínimo exento relativamente alto (1.300.000 €) y una escala progresiva que alcanza hasta el 1,5 %. Bélgica aplica una figura mucho más limitada, que solo grava las cuentas de valores con saldo superior a 1.000.000 €, mediante un tipo fijo del 0,15 %. En los Países Bajos, el sistema se basa en una renta ficticia sobre el patrimonio neto, excluyendo vivienda habitual y participaciones sustanciales, con tipos efectivos entre el 0,59 % y el 1,71 %. Italia, por su parte, impone gravámenes separados según el tipo de activo: inmuebles (IVIE) y activos financieros en el extranjero (IVAFE), con una estructura descentralizada pero enfocada en activos localizados fuera del país
En conjunto, el cuadro refleja cómo la imposición patrimonial varía no solo en su intensidad sino también en su estructura y alcance, lo que dificulta la comparación directa y subraya la diversidad de enfoques adoptados en Europa.
Figura 5 : Evolución de la Recaudación (como % del PIB) de los Países de la OCDE con Imposición Patrimonial en 2023. Fuente: Elaboración propia a partir de OECD Global Revenue Statistics Database.

La Figura 5 muestra la evolución de la recaudación por impuestos sobre la riqueza como porcentaje del PIB en diversos países de la OCDE que mantenían este tipo de gravamen en 2023, con datos para 1990, 2000, 2010 y 2022, permitiendo observar tanto la tendencia temporal como las diferencias entre países.
El gráfico evidencia la diversidad en la importancia fiscal de los impuestos sobre la riqueza entre los países de la OCDE. Mientras que Suiza y Noruega mantienen una recaudación considerable y constante, otros países han optado por reducir o eliminar estos gravámenes, posiblemente debido a preocupaciones sobre su eficiencia recaudatoria, impacto en la inversión o fuga de capitales. En el caso de España, el incremento en la recaudación refleja un renovado interés en la imposición patrimonial como herramienta redistributiva, aunque su impacto en términos de PIB sigue siendo moderado en comparación con otros países europeos. En conjunto, el gráfico sugiere que la efec tividad y sostenibilidad de los impuestos sobre la riqueza dependen en gran medida del diseño institucional y del contexto económico de cada país.
4. Revisión de la Literatura
El diseño, la justificación y los efectos de los impuestos sobre el patrimonio han sido objeto de creciente atención en la literatura económica contemporánea, en particular a raíz del aumento de la desigualdad de la riqueza en las últimas décadas (Piketty, 2014; Zucman, 2019). Numerosos trabajos han abordado la cuestión desde una perspectiva teórica (Bastani y Waldenström, 2023; Boadway y Pestieau, 2018), analizando los fundamentos normativos y los dilemas asociados a gravar el stock de riqueza frente a los flujos de renta. Otros estudios han explorado las consecuencias empíricas de estos impuestos sobre la acumulación patrimonial, la inversión, la movilidad del capital o la evasión fiscal (Brülhart et al., 2022; Jakobsen et al., 2020; Mas-Montserrat et al., 2025).
En el plano redistributivo, la literatura ha evaluado en qué medida los impuestos sobre el patrimonio contribuyen a reducir la desigualdad de la riqueza neta, a menudo recurriendo a indicadores de progresividad como el índice de Kakwani o de redistribución como el de Reynolds–Smolensky (Aronson et al., 1994; Kakwani, 1977; Lambert, 2001). En general, estos trabajos muestran que, si bien el impacto global sobre la desigualdad puede ser limitado por el bajo peso recaudatorio de estos tributos, su progresividad tiende a ser elevada, concentrándose sobre los segmentos más ricos de la población (Adam y Miller, 2021; Durán-Cabré y Esteller-Moré, 2021). Sin embargo, también se advierte que dicha progresividad puede erosionarse si el impuesto presenta amplias exenciones, baja cobertura o estructuras de tipos proporcionales.
Respecto a la experiencia española, diversos autores han documentado con detalle la evolución histórica del Impuesto sobre el Patrimonio (IP), su diseño institucional y los debates fiscales y políticos que han marcado su trayectoria (Durán-Cabré y Esteller-Moré, 2014; Esteller-Moré, 2022; Martínez, 2017). Inicialmente concebido como un instrumento de control de las bases imponibles del IRPF, el IP fue instaurado en los años ochenta, suspendido en 2008 por razones político-electorales, y reactivado en 2011 como medida excepcional durante la crisis. Desde entonces, su carácter ha sido formalmente temporal pero se ha prorrogado anualmente, lo que ha generado un entorno de incertidumbre normativa. Además, la cesión del tributo a las comunidades autónomas ha provocado una elevada descentralización en su configuración práctica. Estas disparidades han generado importantes diferencias en presión fiscal entre territorios, afectando tanto a la recaudación como al impacto redistributivo del impuesto (Durán-Cabré y Esteller-Moré, 2021). A ello se suman críticas técnicas que cuestionan su diseño: una base imponible estrecha, múltiples exenciones, problemas de valoración de activos y un tratamiento desigual de distintos tipos de riqueza, factores que han limitado su capacidad para cumplir objetivos de equidad y eficiencia.
Algunos trabajos recientes han comenzado a explorar empíricamente estas limitaciones. Por ejemplo, Mas-Monstserrat et al. (2025) analizan cómo los contribuyentes modifican su comportamiento patrimonial para eludir el impuesto, destacando la existencia de estrategias sofisticadas de optimización fiscal. Asimismo, Martínez et al. (2022) evalúan el impacto potencial del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas introducido en 2023, concluyendo que su diseño corrige parcialmente algunos defectos del IP, aunque introduce nuevos retos jurídicos y de coordinación interterritorial. A ello se suman varias simulaciones desarrolladas por el Instituto de Economía de Barcelona (IEB), centradas en estimar los efectos recaudatorios y distributivos de distintas configuraciones del impuesto, especialmente en Cataluña. Por ejemplo, Mas-Montserrat (2024) muestra cómo la eliminación de exenciones o la revisión de los límites exentos podría aumentar notablemente la recaudación. Por otra parte, Galí y Capella (2024) exploran la progresividad del IP en Cataluña con datos de los registros fiscales de la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC), evidenciando sus limitaciones estructurales.
En este contexto, la literatura internacional sobre microsimulación fiscal ofrece un marco metodológico particularmente idóneo para abordar estas carencias. Los modelos de microsimulación permiten simular el impacto de reformas tributarias manteniendo constantes otras características del sistema económico, lo que facilita la evaluación aislada de cambios normativos sobre variables como la progresividad, la redistribución y la recaudación. A nivel teórico-metodológico, destacan los trabajos de Hérault y Jenkins (2021), que proponen una descomposición rigurosa de los efectos distributivos de los impuestos basada en microdatos. En el plano empírico, estudios como los de Bargain (2012) e Immervoll et al. (2007) han utilizado modelos de microsimulación para evaluar reformas fiscales en distintos países europeos, demostrando su utilidad para informar el diseño de políticas públicas. En el caso español, la aplicación de estas herramientas al estudio del IP ha sido aún incipiente. Esta laguna evidencia la necesidad de estudios más sistemáticos y detallados que integren la potencia analítica de la microsimulación con datos reales del sistema fiscal español.
Este trabajo se suma a los esfuerzos existentes por comprender mejor el funcionamiento del Impuesto sobre el Patrimonio (IP) en España, contribuyendo con una aproximación empírica complementaria basada en técnicas de microsimulación fiscal aplicadas a microdatos administrativos del Panel de Hogares de la Agencia Tributaria. A partir de esta base de datos única, se incorpora una dimensión internacional mediante la simulación de esquemas inspirados en otros modelos europeos (como los de Noruega, Suiza, Francia o Italia), lo que permite evaluar la aplicabilidad de sus diseños al contexto institucional y económico español.
La contribución principal de este trabajo consiste en ofrecer una evaluación empírica de reformas alternativas al Impuesto sobre el Patrimonio en España mediante técnicas de microsimulación fiscal aplicadas a microdatos administrativos. A diferencia de otros estudios centrados en el diseño vigente o en escenarios teóricos, este análisis simula directamente cómo cambiarían los efectos redistributivos y recaudatorios del impuesto si se modificaran elementos clave de su estructura normativa —como los mínimos exentos, las bases imponibles o los tipos marginales— manteniendo constante el patrimonio neto de los contribuyentes. Esta estrategia permite comparar reformas en términos de capacidad redistributiva, aislando el impacto de cada diseño sobre la desigualdad patrimonial. Además, el uso de microdatos reales con cobertura estatal permite capturar con mayor fidelidad la heterogeneidad de situaciones patrimoniales y fiscales de los contribuyentes, incorporando también las diferencias autonómicas derivadas de la cesión del tributo. Todo ello permite generar evidencia sólida y directamente aplicable al debate sobre el futuro del impuesto, con implicaciones relevantes tanto para el diseño técnico de las reformas como para su viabilidad política.
5. Datos y Metodología
5.1. Fuentes de Datos
El presente trabajo utiliza los microdatos del Panel de Hogares de la Agencia Tributaria (PH) para el año 2019<sup>7</sup>, una base de datos elaborada por el Instituto de Estudios Fiscales de España que proporciona información detallada sobre los hogares a partir de las declaraciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y otras declaraciones informativas relacionadas con ingresos, riqueza y características demográficas de los declarantes y no declarantes dentro del hogar.
El PH ofrece una perspectiva tanto de sección cruzada como longitudinal, comenzando con una muestra representativa de 772.000 hogares y 2,1 millones de individuos en 2016, que se amplía anualmente con nuevos hogares, alcanzando los 950.000 hogares y 2,7 millones de individuos en 2022. La estructura del panel permite seguir a los hogares a lo largo del tiempo, combinando datos de renta y riqueza con un alto grado de precisión. No obstante, la valoración de los activos inmobiliarios se basa en valores catastrales, que, si bien están disponibles de forma sistemática para todos los inmuebles, suelen situarse por debajo del valor de mercado. Esta aproximación puede infraestimar el patrimonio neto real de los hogares, especialmente en zonas con una fuerte revalorización inmobiliaria o con actualizaciones catastrales poco frecuentes, lo que debe tenerse en cuenta al interpretar los niveles y la distribución de la riqueza (Petrov, 2024).
Esta base de datos tiene dos características clave en relación con la información patrimonial. En primer lugar, proporciona información administrativa de alta calidad sobre patrimonio en distintos momentos temporales, utilizando fuentes como las declaraciones informativas y el Impuesto sobre el Patrimonio para incluir datos sobre activos financieros y deudas. En segundo lugar, incorpora información sobre personas que no presentan declaración de IP, mediante registros de empleadores, entidades financieras y administraciones públicas. Desde un punto de vista metodológico, el PH permite la aplicación de técnicas avanzadas para estimar el impacto de la imposición patrimonial sobre la concentración de la riqueza y la progresividad fiscal. Su estructura de microdatos facilita la construcción de simulaciones fiscales que permiten evaluar distintos escenarios de reforma del impuesto.
<sup>7</sup>Se escoge el año 2019 para evitar las distorsiones en la acumulación patrimonial derivadas de la crisis del COVID-19. No obstante, todas las simulaciones se realizan aplicando la legislación vigente en el ejercicio más reciente disponible.
Cabe señalar que, aunque el PH constituye una fuente de datos única en España, presenta ciertas limitaciones, como la posible ausencia de información en casos donde no existan registros administrativos disponibles, especialmente en lo que respecta a menores dentro del hogar. A pesar de ello, su diseño lo convierte en una herramienta fundamental para el análisis de la distribución de ingresos y riqueza en España, al ofrecer datos longitudinales de alta calidad, con cobertura exhaustiva y vinculación directa a registros fiscales y patrimoniales.
Finalmente, se utilizará también la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) del Banco de España como fuente de apoyo para analizar la desigualdad patrimonial en un periodo de tiempo más amplio (2002-2022) y los pasivos de los hogares, dado que el PH no proporciona su descomposición. También se utiliza para estimar el valor de mercado de las propiedades inmobiliarias que el PH ofrece en valor catastral.
5.2. Estrategia de Microsimulación Fiscal
El análisis de capacidad redistributiva y recaudatoria del Impuesto sobre el Patrimonio (IP) requiere partir de una definición rigurosa de la estructura fiscal aplicada en cada uno de los escenarios simulados<sup>8</sup>. Esta estructura incluye los elementos normativos clave que determinan la carga tributaria efectiva: la base imponible, los umbrales de exención, los tipos marginales, las deducciones y bonificaciones, así como el grado de descentralización del impuesto en cada jurisdicción.
En el caso de España, se utiliza como referencia la legislación aplicable al ejercicio 2023, incor porando las competencias normativas cedidas a las comunidades autónomas. La estructura fiscal estatal contempla un mínimo exento general de 700.000 euros, una exención adicional de hasta 300.000 euros sobre la vivienda habitual y una escala progresiva de tipos que va del 0,2 % al 3,5 %. A esto se suman las amplias facultades autonómicas para modificar mínimos exentos, aplicar tipos diferenciados o establecer bonificaciones en la cuota, lo que da lugar a una marcada heterogeneidad territorial en la presión fiscal efectiva. <sup>9</sup> Esta variabilidad regional constituye una de las dimensio nes centrales del análisis, y será explorada en profundidad en los apartados posteriores. En el IP, los inmuebles deben valorarse por el mayor importe entre el valor catastral, el comprobado o el de adquisición. En la simulación del impuesto español esto no plantea inconvenientes, ya que los datos recogen el valor efectivamente declarado.
Para contrastar esta estructura con marcos fiscales alternativos, se han replicado las legislaciones patrimoniales vigentes en Noruega (NO), Suiza (CH), Francia (FR) e Italia (IT)<sup>10</sup> aplicadas a los microdatos del patrimonio en España. Cada una de estas simulaciones representa un modelo institucional distinto. Noruega aplica un esquema proporcional con un umbral de exención considerablemente más bajo y sin escalas progresivas. Su simulación se basa en aplicar un tipo fijo del 1 % sobre la base imponible, una vez ajustados los valores de la vivienda (al 25 % de su valor estimado). Suiza, por el contrario, presenta un sistema altamente descentralizado, en el que se simula una estructura tipo cantón de Zúrich, aplicando una escala progresiva con tipos reducidos y valoración de los inmuebles al 70 % del valor estimado. Francia sustituye la imposición general sobre la riqueza por un impuesto centrado exclusivamente en el patrimonio inmobiliario neto. Por último, se simula un modelo inspirado en los impuestos italianos IVIE (sobre bienes inmuebles) e IVAFE (sobre activos financieros), que en Italia se aplican exclusivamente a activos situados en el extranjero. En este caso, sin embargo, se plantea su aplicación sobre la totalidad de los activos de este tipo ubicados en el territorio nacional, lo que permite una ampliación sustancial de la base imponible. En el sistema italiano, el IVIE grava los inmuebles con un tipo del 0,76 %, mientras que el IVAFE aplica un tipo del 0,2 % sobre los activos financieros<sup>11</sup>. En todos los casos, se ha adaptado la base imponible de los microdatos españoles para reflejar fielmente las reglas de valoración, exención y cálculo del impuesto conforme a cada legislación.<sup>12</sup>
<sup>8</sup>Todas las simulaciones presentadas en este trabajo han sido implementadas utilizando el software Stata.
<sup>9</sup>Para su implementación en la simulación, se ha codificado el cálculo del impuesto conforme al Manual Práctico del IP de la AEAT, incorporando las deducciones autonómicas, los mínimos exentos específicos por comunidad y las bonificaciones autonómicas sobre la cuota líquida.
<sup>10</sup>Las principales diferencias de cada legislación han sido resumidas en los Cuadros 1 y 2.
Alternativamente se llevarán a cabo las simulaciones de las siguientes reformas sobre el IP español:
1. Eliminación del mínimo exento (Sim. 1).
2. Eliminación de las bonificaciones y deducciones autonómicas (Sim. 2).
3. Eliminación del mínimo exento y de las bonificaciones y deducciones autonómicas (Sim. 3).
La última simulación corresponde a una de las propuestas de Thomas Piketty en “El Capital en el Siglo XXI” 2014<sup>13</sup>, cuya escala de gravamen sobre el patrimonio neto es:
Cuadro 3 : Escala de gravamen propuesta por Thomas Piketty (2014). Fuente: Elaboración propia a partir de Piketty (2014).
| Patrimonio Neto (€) | Tipo |
| 0 - 200.000 | 0 % |
| 200.000 - 1.000.000 | 0,5 % |
| 1.000.000 - 5.000.000 | 1 % |
| 5.000.000 en adelante | 2 % |
Todas estas estructuras se han implementado sobre los mismos microdatos de los declarantes españoles obtenidos del PH. De este modo, se aíslan los efectos derivados exclusivamente del diseño institucional de cada sistema fiscal, facilitando una comparación válida y rigurosa entre modelos. Esta estrategia permite evaluar, bajo condiciones homogéneas, hasta qué punto cada sistema es más o menos eficaz en términos de recaudación y redistribución.
Para facilitar el entendimiento de este apartado, se presenta la siguiente tabla donde se proporciona un nombre y una breve explicación a cada simulación:
<sup>11</sup>Este ajuste se justifica por la ausencia de información sobre activos localizados en el extranjero en los microdatos utilizados, y permite simular un impuesto con un diseño similar al italiano, pero aplicado a una base imponible mucho más amplia y general.
<sup>12</sup>Dado que el PH en los datos de riqueza (no los del impuesto) ofrece las propiedades inmobiliarias en valor catastral se calcula un ratio para ajustarlo al valor de mercado. La metodología detallada para el cálculo de este ratio se describe en el Apéndice C.
<sup>13</sup>Durante el libro Piketty define la recaudación del impuesto sobre el patrimonio como “un complemento relativamente modesto a las demás fuentes de ingresos de las que depende el Estado social moderno: unos pocos puntos de la renta nacional (tres o cuatro como máximo, lo cual no es poca cosa) (Piketty, 2014)”.
Cuadro 4 : Descripción de las simulaciones realizadas.
| Nombre de la simulación | Explicación |
| IP | Simulación del IP en el ejercicio 2023. |
| Sim. NO | Simulación aplicando la legislación de Noruega a los microdatos del PH. |
| Sim. CH | Simulación aplicando la legislación de Suiza a los microdatos del PH. |
| Sim. FR | Simulación aplicando la legislación de Francia a los microdatos del PH. |
| Sim. IT* | Simulación basada en los impuestos IVIE e IVAFE de Italia, aplicados sobre activos nacionales por ausencia de información sobre activos en el extranjero. |
| Sim. 1 | Simulación del IP sin mínimo exento. |
| Sim. 2 | Simulación del IP sin bonificaciones ni deducciones autonómicas. |
| Sim. 3 | Simulación del IP sin mínimo exento, ni bonificaciones y deducciones autonómicas. |
| Sim. Piketty | Simulación bajo la escala de gravamen propuesta por Piketty (2014). |
Fuente: Elaboración propia. Nota: La Sim. IT se señala con un asterisco para indicar que no reproduce de forma exacta la legislación del IVIE e IVAFE en este país, aunque se basa en sus principales elementos estructurales.
5.3. Medidas de Redistribución, Progresividad e Incidencia Impositiva
La evaluación de los efectos redistributivos del impuesto sobre el patrimonio bajo distintos escenarios normativos requiere herramientas que permitan capturar de forma precisa tanto la desigualdad en la distribución del patrimonio como el impacto del impuesto en términos de progresividad y redistribución. Para ello, se emplean técnicas estandarizadas en el análisis de política fiscal, entre ellas las curvas de Lorenz, los índices de Gini, la descomposición de Reynolds–Smolensky, y las medidas de progresividad estructural y de incidencia tributaria.
Una primera aproximación visual a la distribución del patrimonio neto y a la carga fiscal se realiza mediante las curvas de Lorenz y de concentración. La curva de Lorenz representa la proporción acumulada del patrimonio neto en función de la población ordenada de menor a mayor riqueza, mientras que la curva de concentración traza la proporción acumulada del impuesto pagado frente a esa misma distribución ordenada. La comparación entre ambas permite visualizar de forma inmediata el grado de progresividad del impuesto: cuanto más alejada esté la curva de concentración de la diagonal de equidistribución y más próxima esté al eje horizontal, mayor es la concentración del impuesto en los tramos superiores de la distribución de riqueza. En particular, estas curvas permiten explorar no solo diferencias entre grupos poblacionales, sino también entre percentiles superiores como el 1 % o el 0,5 %, donde se concentran la mayoría de los contribuyentes del impuesto.
Como medida de desigualdad patrimonial, calculado a partir de la Curva de Lorenz, se emplea el índice de Gini, calculado tanto antes como después de aplicar el impuesto. Este índice, acotado entre 0 y 1, resume la desigualdad en una sola cifra: un valor de 0 implica igualdad perfecta, mientras que un valor de 1 indica concentración total en un único individuo. La comparación entre ambos valores permite identificar el efecto agregado del impuesto sobre la distribución del patrimonio neto.
La diferencia entre el Gini antes y después de impuestos da lugar al índice de Reynolds– Smolensky (R −S), una medida clave de la capacidad redistributiva del sistema tributario. Este índice puede expresarse también como una función del tipo medio efectivo agregado (t), el índice de Kakwani (K) y un componente de reordenación (D), de acuerdo con la siguiente formulación:
\[R \text {-} S = \underbrace {\frac {t}{1 - t}} _ {\mathrm{Incidencia}} \cdot \underbrace {K} _ {\mathrm{Progresividad}} - \underbrace {D} _ {\mathrm{Reordenación}}\tag{1}\]
Esta descomposición permite interpretar el efecto redistributivo en términos de dos factores fundamentales: la incidencia media del impuesto y su progresividad estructural. El término por su parte, refleja los cambios en el orden relativo de los individuos como resultado del impuesto, aunque bajo un enfoque estático y sin movilidad entre percentiles, este resulta nulo en todas las simulaciones.
La progresividad del impuesto se mide de forma más directa mediante dos índices alternativos: el de Kakwani y el de Suits. El índice de Kakwani se define como la diferencia entre el índice de concentración del impuesto y el índice de Gini del patrimonio neto antes de impuestos<sup>14</sup>:
\[K = C _ {t} - G ^ {\mathrm{pre}}\tag{2}\]
Un valor positivo indica que el impuesto es progresivo (la carga se concentra más que el patrimonio), un valor nulo que es proporcional, y un valor negativo que es regresivo. Este índice destaca por su utilidad en descomposiciones analíticas, ya que permite aislar el componente normativo del diseño fiscal, independientemente del grado de desigualdad existente. El índice de Suits, por su parte, se calcula como el área entre la curva de concentración del impuesto y la línea de igualdad:
\[S = 1 - 2 \int_ {0} ^ {1} L _ {t} (p) d p\tag{3}\]
Aunque menos útil para descomposiciones, el índice de Suits es especialmente informativo cuando se desea representar gráficamente el grado de progresividad de forma visual, ya que no depende de la desigualdad en la variable base (Hérault y Jenkins, 2021).
Por último, el tipo medio efectivo (t) se emplea como medida de incidencia fiscal. Se calcula como el cociente entre la cuota líquida y el patrimonio neto del individuo i:
\[t _ {i} = \frac {\mathrm{CL} _ {i}}{y _ {i}}\tag{4}\]
Este indicador permite evaluar si la presión fiscal crece, se mantiene o disminuye a lo largo de la distribución patrimonial, ofreciendo así una perspectiva local de la progresividad. No obstante, su uso debe complementarse con los índices anteriores, ya que un TME creciente no garantiza una progresividad global del sistema si, por ejemplo, la base imponible está fuertemente concentrada o existen amplias exenciones.
En conjunto, estas herramientas permiten construir un diagnóstico detallado sobre cómo los distintos diseños del impuesto sobre el patrimonio afectan a la desigualdad, la progresividad y la capacidad redistributiva del sistema tributario, aportando así evidencia robusta para fundamentar propuestas de reforma.
Siguiendo la metodología propuesta por De Sarralde et al. (2010 y 2011), la variación del índice de Reynolds–Smolensky provocada por una reforma fiscal puede descomponerse en dos componentes: un efecto nivel y un efecto distancia, lo que permite identificar en qué medida las variaciones en la capacidad redistributiva se deben un aumento en la incidencia o en la progresividad del impuesto. Si denotamos con los subíndices 0 a la situación actual con la aplicación del IP y 1 al escenario posterior a cada una de las reformas simuladas, se cumple que:
<sup>14</sup>A lo largo de todo el trabajo, el superíndice pre indica valores antes de la aplicación de cualquier impuesto, mientras que post se refiere a los valores una vez aplicado el impuesto bajo alguno de los diseños analizados. El superíndice 0 hace referencia al escenario base, es decir, tras la aplicación del Impuesto sobre el Patrimonio vigente (IP), y el subíndice 1 se refiere a los escenarios resultantes de las reformas simuladas.
\[\Delta R \text {-} S = R \text {-} S _ {1} - R \text {-} S _ {0} = E N _ {R S} + E D _ {R S}\tag{5}\]
donde:
\[E N _ {R S} = C _ {y} ^ {p r e} \left(1 - \frac {1}{1 + \beta_ {R S}}\right)\tag{6}\]
\[E D _ {R S} = \frac {D _ {R S} ^ {0} - D _ {R S} ^ {1}}{2 N ^ {2} \mu (1 - t ^ {1})}\tag{7}\]
Aquí:
厂 es el índice de concentración del patrimonio neto antes de la reforma.
es la media del patrimonio neto.
N es el número de individuos.
7 es la suma de las distancias entre patrimonios netos en el escenario base.
es la misma suma de distancias tras la reforma.
es la tasa de variación relativa del patrimonio neto medio tras la aplicación del impuesto, calculada como:
\[\beta_ {R S} = \frac {(1 - t ^ {1}) - (1 - t ^ {0})}{1 - t ^ {0}} = \frac {t ^ {1} - t ^ {0}}{1 - t ^ {0}}\tag{8}\]
Esta formulación permite identificar de forma rigurosa qué parte del cambio redistributivo se debe a una mayor capacidad recaudatoria del impuesto (efecto nivel) y qué parte se explica por cambios en la progresividad estructural de este (efecto distancia).
En este trabajo, se calcula y presenta de forma separada cada uno de estos componentes para todas las simulaciones realizadas, lo que permite comparar reformas no solo por su impacto total, sino también por las vías a través de las cuales se produce dicho impacto. Este enfoque contribuye a una comprensión más precisa de los mecanismos redistributivos y a una evaluación más rigurosa de la efectividad de cada diseño fiscal.
En conjunto, estos indicadores permiten realizar un análisis integral del rendimiento redistributivo, la equidad estructural y la eficiencia recaudatoria del impuesto bajo diferentes estructuras normativas. Los resultados derivados de estas métricas se presentan y discuten en detalle en el apartado siguiente.
Finalmente, como complemento al análisis agregado de la redistribución, se exploran las características individuales de los declarantes bajo cada uno de los diseños impositivos considerados. Este ejercicio tiene por objetivo identificar qué perfiles sociodemográficos están más representados entre los contribuyentes del impuesto, y cómo estas composiciones cambian en función del esquema normativo aplicado.
Para ello, se estima un modelo logit en el que la variable dependiente es una variable dicotómica que toma valor 1 si el individuo tiene una cuota líquida positiva bajo la simulación correspondiente, y 0 en caso contrario. Dado que en muchos casos los contribuyentes formales pueden quedar exentos de pago por bonificaciones o mínimos exentos, este enfoque permite aislar de forma efectiva a los verdaderos contribuyentes netos del tributo.
El modelo se especifica de la siguiente forma:
\[\operatorname * {P r} (\text { Declarante } _ {i} = 1 \mid X _ {i}) = \frac {1}{1 + \exp (- \beta^ {\prime} X _ {i})}\tag{9}\]
donde el vector de características incluye las siguientes variables explicativas: una variable dicotómica que indica si el individuo es mujer ; la edad del individuo y su cuadrado (Edad<sub>i</sub>, Edad<sup>2</sup>), que permiten capturar relaciones no lineales entre la edad y la probabilidad de declaración; un conjunto de variables indicadoras que representan la estructura del hogar (TipoHogar ); y efectos fijos por comunidad autónoma , que controlan por heterogeneidad territorial asociada a factores institucionales, económicos y fiscales.
Este análisis se realiza de forma separada para cada una de las nueve simulaciones fiscales, lo que permite observar cómo varía el perfil de los declarantes cuando se modifican aspectos clave del impuesto, como los mínimos exentos, las bonificaciones autonómicas o el tipo marginal. Los coeficientes estimados permiten interpretar si determinadas características —por ejemplo, ser mujer o vivir en un hogar monoparental- aumentan o reducen significativamente la probabilidad de estar sujeto al impuesto bajo cada diseño.
El objetivo de este ejercicio no es tanto explicar causalmente la declaración como identificar patrones sistemáticos de las características de los declarantes, y evaluar cómo estos patrones se ven alterados al cambiar el diseño institucional del impuesto sobre el patrimonio.
6. Tributación Patrimonial en España a partir del PH
Una de las características más singulares del Impuesto sobre el Patrimonio en España es su configuración descentralizada, resultado de la cesión de competencias normativas a las comunidades autónomas. Aunque el impuesto tiene un diseño estatal común, cada comunidad puede modificar elementos esenciales como el mínimo exento, la tarifa, las deducciones y las bonificaciones aplicables. Esta capacidad normativa ha dado lugar a una notable heterogeneidad en la aplicación efectiva del impuesto entre territorios, lo que genera diferencias sustanciales en la carga fiscal soportada por los contribuyentes en función de su lugar de residencia.
Tras simular el IP con los microdatos del PH se demuestra que estas diferencias no son meramente formales, sino que tienen implicaciones de gran calado tanto en términos recaudatorios como de carga fiscal. La existencia de bonificaciones del 100 % en comunidades como Madrid, Andalucía o Extremadura reduce en la práctica la recaudación efectiva del impuesto, al tiempo que puede incentivar el traslado de la residencia fiscal hacia estas regiones, un fenómeno que ha sido objeto de creciente atención en la literatura (Martínez et al., 2022). En este contexto, resulta fundamental analizar empíricamente cómo varía la carga fiscal del impuesto entre comunidades, tanto en términos absolutos (cuota líquida) como en términos relativos (tipo medio efectivo).
La Figura 6 presenta la cuota líquida media y mediana del Impuesto sobre el Patrimonio por comunidades autónomas, calculadas a partir de los microdatos del Panel de Hogares. Esta información permite cuantificar la disparidad territorial en la carga fiscal efectiva soportada por los contribuyentes, como resultado de la cesión parcial de competencias normativas a los gobiernos autonómicos. Asimismo, se incluye la cuota líquida media publicada por la Agencia Tributaria correspondiente al ejercicio 2022, lo que permite validar y contrastar la estimación propia elaborada para el ejercicio 2023, teniendo en cuenta posibles diferencias en la legislación de un año a otro, como por ejemplo la bonificación del 100 % en Extremadura.
Los resultados reflejan una marcada heterogeneidad en la aplicación del impuesto entre comu nidades. En la parte superior del gráfico destacan Baleares, Galicia y Cataluña, con cuotas líquidas medias superiores a los 8.000 euros, lo que pone de manifiesto una mayor intensidad recaudatoria sobre los patrimonios elevados. En contraste, en comunidades como Madrid, Andalucía y Extremadura, la cuota media es nula, consecuencia de la bonificación del 100 % aplicada por estas regiones durante el ejercicio fiscal analizado.
Figura 6 : Cuota líquida Media y Mediana del IP por CCAA en el ejercicio 2022 y 2023.

Fuente: Elaboración propia.
La diferencia entre las cuotas medias y medianas, especialmente pronunciada en algunas comu nidades, es también informativa. En la mayoría de los casos, la cuota mediana es considerablemente inferior a la media, lo que indica que el impuesto está altamente concentrado en un número reducido de contribuyentes con grandes patrimonios, mientras que el grueso de los declarantes soporta una carga fiscal menor. Esta asimetría en la distribución del impuesto ha sido señalada en la literatura como uno de los elementos que limitan su capacidad recaudatoria global y su función redistributiva efectiva (Saez y Zucman, 2019; Scheuer y Slemrod, 2021).
En conjunto, estos resultados permiten observar que la descentralización del IP ha dado lugar a un mapa fiscal fragmentado, donde el esfuerzo fiscal varía considerablemente en función de la comunidad de residencia. Esta disparidad plantea importantes interrogantes desde el punto de vista de la equidad horizontal y la eficiencia del sistema tributario, especialmente en términos de competencia fiscal y de incentivos a la movilidad de los contribuyentes.
La Figura 7 muestra la evolución del tipo medio efectivo (TME) del Impuesto sobre el Patrimonio a lo largo de los percentiles de patrimonio neto, diferenciando entre el TME teórico y el TME real<sup>15</sup>. Mientras que el TME teórico se calcula como el cociente entre la cuota de escala de gravamen y la base imponible, el TME real incorpora el efecto de deducciones y bonificaciones autonómicas, al tomar como numerador la cuota líquida efectivamente pagada por el contribuyente. Esta comparación permite cuantificar de forma precisa el impacto redistributivo de las decisiones fiscales autonómicas en forma de bonificaciones y deducciones.
<sup>15</sup>El TME Teórico y Real representan la diferencia en la carga fiscal sobre el contribuyente que tendrían si no hubiera deducciones y bonificaciones autonómicas (cuota íntegra) y la que realmente tienen (cuota líquida).
Figura 7 : TME Teórico y Real del IP por Percentiles de Patrimonio Neto por CCAA en el ejercicio 2023.
(a) Andalucía

(b) Aragón (d) Islas Baleares

(c) Principado de Asturias

(g) Castilla y León

(e) Canarias (f) Cantabria



(h) Castilla - La Mancha (j) Comunidad Valenciana

(i) Cataluña


(k) Extremadura

(l) Galicia

(m) Com. de Madrid

(n) Región de Murcia (ñ) La Rioja


(o) Ceuta

(p) Melilla Fuente: Elaboración propia.

Los resultados muestran que, en general, el TME teórico aumenta con el nivel de patrimonio neto en todas las comunidades, reflejando la estructura progresiva del impuesto estatal. Sin embargo, la discrepancia entre el TME teórico y el real es especialmente pronunciada en ciertas regiones, lo que evidencia la importancia de las reducciones autonómicas. En comunidades como Madrid, Andalucía o Galicia, el TME real es nulo en todos los percentiles, consecuencia directa de la bonificación autonómica del 100 % que anula completamente la carga efectiva del impuesto pese a que, en teoría, los patrimonios más altos estarían sujetos a tipos considerables.
En cambio, en regiones como Castilla - La Mancha o Aragón, el TME real se aproxima con mayor fidelidad al teórico, particularmente en los tramos superiores de la distribución. Esto indica una menor utilización de bonificaciones fiscales y, por tanto, una mayor efectividad del impuesto como herramienta recaudatoria. Cabe destacar que, incluso en estas comunidades, persiste cierta brecha entre ambos indicadores en los percentiles más altos, lo que puede atribuirse a exenciones personales y a la menor base imponible de estos grupos.
Un patrón común en todos los territorios es que la brecha entre el TME teórico y el TME real tiende a ampliarse a medida que se asciende en la distribución del patrimonio, siendo más acusada en el percentil 100. Este fenómeno refleja que los contribuyentes en el top 0,1 % de la distribución son, en términos relativos, los que más se benefician de las deducciones y bonificaciones autonómicas, lo que reduce de manera significativa su esfuerzo fiscal efectivo respecto al que correspondería según la escala de gravamen. En términos redistributivos, este resultado cuestiona la capacidad del impuesto para gravar con mayor intensidad a los tramos más altos de la riqueza, tal como establece su diseño formal.
Este análisis pone de relieve que la descentralización del IP no solo genera diferencias en la cuantía absoluta del impuesto, sino también en su carga sobre los contribuyentes. La existencia de deducciones y bonificaciones autonómicas introduce una capa adicional de complejidad en el diseño fiscal, reduciendo la capacidad del impuesto para alcanzar niveles uniformes de equidad horizonta entre contribuyentes con niveles similares de patrimonio en distintas regiones. Esta fragmentación territorial en la aplicación del tributo resulta especialmente relevante para el debate sobre la eficiencia y justicia del sistema fiscal patrimonial español, como también ha señalado la literatura reciente (Martínez et al., 2022; Libro Blanco, 2022; Saez y Zucman, 2019).
El Cuadro 5 presenta indicadores clave que permiten evaluar la desigualdad en la distribución de la riqueza la progresividad y la capacidad redistributiva del Impuesto sobre el Patrimonio en las distintas comunidades autónomas.
Cuadro 5 : Indicadores de Desigualdad del Patrimonio Neto, Redistribución y Progresividad del IP por CCAA en el ejercicio 2023.
| CCAA | $G^{pre}$ | $G^{post}$ | $C^t$ | t | K | S | R-S |
| Media Nacional | 0.7533 | 0.7532 | 0.9918 | 0.0002 | 0.2385 | 0.8486 | 0.00005 |
| Melilla | 0.8531 | 0.8531 | 0.9973 | 0.0001 | 0.1442 | 0.8371 | 0.00001 |
| Ceuta | 0.8231 | 0.8231 | 0.9995 | 0.0002 | 0.1719 | 0.8451 | 0.0000 |
| Islas Baleares | 0.8113 | 0.8112 | 0.9874 | 0.0005 | 0.1761 | 0.7384 | 0.00009 |
| Canarias | 0.8024 | 0.8024 | 0.9875 | 0.0002 | 0.1851 | 0.8512 | 0.00004 |
| Cataluña | 0.7809 | 0.7808 | 0.9901 | 0.0006 | 0.2092 | 0.8098 | 0.00013 |
| C. Madrid | 0.7582 | 0.7582 | |||||
| Región de Murcia | 0.7573 | 0.7572 | 0.9971 | 0.0002 | 0.2398 | 0.9017 | 0.00005 |
| Andalucía | 0.7413 | 0.7413 | |||||
| C. Valenciana | 0.7391 | 0.7390 | 0.9935 | 0.0003 | 0.2544 | 0.8915 | 0.00008 |
| Galicia | 0.7166 | 0.7165 | 0.9987 | 0.0002 | 0.2821 | 0.9580 | 0.00006 |
| La Rioja | 0.7124 | 0.7123 | 0.9944 | 0.0004 | 0.2821 | 0.8757 | 0.00011 |
| Cantabria | 0.7025 | 0.7024 | 0.9950 | 0.0002 | 0.2925 | 0.9033 | 0.00006 |
| Castilla-La Mancha | 0.6994 | 0.6994 | 0.9876 | 0.0001 | 0.2882 | 0.8996 | 0.000003 |
| Aragón | 0.6966 | 0.6966 | 0.9939 | 0.0003 | 0.2973 | 0.8917 | 0.00009 |
| Extremadura | 0.6965 | 0.6965 | |||||
| Asturias | 0.6924 | 0.6923 | 0.9952 | 0.0001 | 0.3028 | 0.9210 | 0.00003 |
| Castilla y León | 0.6702 | 0.6701 | 0.9962 | 0.0001 | 0.3260 | 0.9368 | 0.00003 |
Fuente: Elaboración propia. Nota: representan el índice de Gini del patrimonio neto individual antes y después de aplicar el impuesto. es el índice de concentración; t es el tipo medio efectivo agregado; K es el índice de Kakwani; es el índice de Suits; es el índice de Reynolds–Smolensky. Las CCAA se ordenan de mayor a menor . Las que se encuentran vacías son aquellas que bonifican el impuesto al 100 %.
Uno de los elementos más llamativos del Cuadro 5 es la elevada magnitud del índice de concen tración del Impuesto sobre el Patrimonio, que en prácticamente todas las comunidades autónomas se aproxima a la unidad. Este resultado está en línea con lo observado en la Figura 7, donde se muestra que la cuota líquida del impuesto comienza a ser positiva a partir del percentil 99,6 o 99,7 (dependiendo de la comunidad autónoma) de la distribución de patrimonio neto. Es decir, el impuesto recae exclusivamente sobre el segmento más alto de la población, lo que implica que la totalidad de la recaudación se concentra en una fracción muy reducida de contribuyentes. Como consecuencia, el índice de concentración del impuesto supera ampliamente al índice de Gini del pa trimonio, generando valores elevados tanto en el índice de Kakwani como en el índice de Suits, que reflejan una alta progresividad formal. No obstante, esta progresividad no necesariamente implica una gran capacidad redistributiva, dado que la base de contribuyentes es extremadamente estrecha y el impacto recaudatorio del impuesto es limitado en términos agregados.
Más allá del patrón común de alta concentración en la cuota líquida del impuesto, la tabla también revela diferencias sustantivas en los niveles de progresividad y capacidad redistributiva del Impuesto sobre el Patrimonio entre comunidades autónomas. Por ejemplo, regiones como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón o Asturias presentan valores elevados del índice de Kakwani, superiores a 0.26, lo que indica una fuerte progresividad en la distribución efectiva de la carga tributaria. En cambio, otras comunidades como Islas Baleares, Ceuta o Melilla muestran niveles de progresividad más reducidos, con valores del índice de Kakwani por debajo de 0.14, a pesar de tener niveles de desigualdad patrimonial más elevados. Este contraste pone de manifiesto que un mayor grado de desigualdad no se traduce necesariamente en una mayor progresividad del impuesto. Por su parte, Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana son las que más logran redistribuir a través de este impuesto.
Asimismo, puede observarse que, aunque los dos indicadores de progresividad (Kakwani y Suits) suelen estar alineados, existen diferencias en su magnitud relativa. El índice de Suits tiende a presentar valores más elevados y menos sensibles a pequeñas variaciones en la concentración del impuesto, lo que lo convierte en una medida más estable pero menos precisa para capturar pequeñas divergencias. Por su parte, el índice de Kakwani, al medir directamente la brecha entre la distribución del patrimonio y la del impuesto, ofrece una lectura más sensible a los cambios en la concentración tributaria, especialmente útil en contextos con fuerte heterogeneidad autonómica (Kakwani y Son, 2021; Silber, 1994). Por tanto, ambos indicadores deben interpretarse de forma complementaria para ofrecer una visión más completa sobre la progresividad del impuesto en el contexto español.
Al analizar la capacidad redistributiva del impuesto (R − S), se observa que, aunque los valores son en general muy reducidos, existen pequeñas variaciones entre comunidades autónomas. Aragón y Cataluña, por ejemplo, presentan los niveles más altos de redistribución efectiva, seguidas de la Comunidad Valenciana, lo que coincide con sus relativamente elevados valores tanto de progresividad (K) como de tipo medio efectivo (t). En cambio, otras comunidades con progresividad elevada pero baja incidencia, como Castilla y León o Castilla-La Mancha, muestran niveles de redistribución más limitados. Esto sugiere que, en este contexto, las diferencias en la capacidad redistributiva entre regiones no solo dependen del grado de progresividad del impuesto, sino especialmente, de su capacidad recaudatoria.
7. Resultados
Con el objetivo de analizar cómo diferentes esquemas de imposición patrimonial afectan a la progresividad, redistribución y recaudación del tributo, en este apartado se lleva a cabo la exposición de los principales resultados obtenidos de las simulaciones explicadas en el apartado de Metodología. Esta comparación permite evaluar las implicaciones de aplicar distintos modelos de imposición sobre el patrimonio en España comparado con el diseño actual del IP, considerando no solo diferencias en las estructuras impositivas, sino también en la definición de las bases imponibles, los mínimos exentos y los niveles administrativos de gestión.
La Figura 8 presenta las curvas de Lorenz correspondientes a los años 2002, 2008, 2014 y 2022, calculadas a partir de los microdatos de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF). Esta fuente permite observar la evolución de la desigualdad patrimonial en un periodo prolongado de dos décadas, lo cual ofrece un contexto valioso para interpretar los resultados obtenidos en el análisis de microsimulación.
El gráfico refleja un claro incremento en la desigualdad de la riqueza neta a lo largo del tiempo: las curvas de Lorenz correspondientes a años más recientes se alejan progresivamente de la diagonal de equidistribución, indicando una mayor concentración del patrimonio en los percentiles superiores de la población. Mientras que en 2002 la curva azul se encontraba relativamente próxima a la bisectriz, en 2022 la curva negra evidencia una desviación significativamente mayor, lo que pone de manifiesto que una proporción creciente de la riqueza se encuentra en manos de una fracción cada vez más reducida de hogares.
El siguiente gráfico representa las curvas de concentración del impuesto correspondiente a cada simulación fiscal, restringidas al percentil 99 superior de la distribución del patrimonio neto. Estas curvas muestran la proporción acumulada del impuesto recaudado por parte de la población, ordenada de menor a mayor patrimonio dentro del top 1 % y permiten analizar visualmente el grado de concentración fiscal en los niveles más altos de riqueza. Este enfoque resulta especialmente relevante en el contexto de la imposición patrimonial, ya que los contribuyentes se concentran en los últimos percentiles de la distribución del patrimonio neto.
Figura 8 : Curvas de Lorenz del Patrimonio Neto de los Hogares, por Años. Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos de la EFF.

La línea diagonal en cada panel representa un escenario de proporcionalidad perfecta: dentro del top 1 %, cada subgrupo aportaría al impuesto en la misma proporción que representa en términos de población. Cuanto más se sitúa la curva por debajo de esta diagonal, mayor es la concentración del impuesto en los tramos más altos del percentil superior (es decir, en el top 0,5 %, 0,1 %, etc.). Por el contrario, cuanto más cercana esté a la diagonal, más homogénea será la distribución de la carga fiscal dentro del percentil superior considerado.
Los resultados muestran que la simulación basada en aplicar el modelo italiano (Sim. IT*, línea azul) es el que presenta una menor concentración fiscal en ambos cortes, lo que concuerda con lo observado en la Figura 10, donde se evidenciaba una caída del tipo medio efectivo en el top 0,1 %. Este resultado refleja que, bajo dicho diseño, los contribuyentes con mayor patrimonio relativo dentro del top 1 % soportan una menor proporción de la carga tributaria.
Las simulaciones del sistema actual español (IP) y las propuestas de reforma (Sim. 1, 2 y 3) se sitúan en posiciones intermedias, aunque con diferencias relevantes entre ellas. En particular, eliminar el mínimo exento (Sim. 1) tiende a reducir la concentración del impuesto en la cola derecha de top 1 %, al incorporar nuevos contribuyentes situados en los percentiles previos. En cambio, suprimir las deducciones y bonificaciones autonómicas (Sim. 2) aumenta notablemente la concentración, ya que incrementa la carga efectiva sobre los patrimonios más elevados, probablemente explicado por la concentración de patrimonios altos en aquellas comunidades que bonifican el impuesto a 100 % (Andalucía, Extremadura y Madrid). La aplicación simultánea de ambas medidas (Sim. 3) genera un patrón mixto que combina ambas dinámicas.
La curva correspondiente al modelo propuesto por Piketty también destaca por una elevada concentración en los niveles superiores del top 1 %, reflejando su estructura fuertemente progresiva. Por su parte, las simulaciones internacionales (NO, CH, FR) muestran un comportamiento
Figura 9 : Curvas de Concentración del Impuesto en cada Simulación. Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos de la EFF.

intermedio, con diferencias más moderadas.
Este análisis visual complementa las medidas sintéticas de progresividad, al permitir examinar la distribución interna de la carga fiscal dentro del percentil más alto de riqueza —precisamente donde se ubican todos los contribuyentes del IP en su diseño actual—. Evaluar la heterogeneidad interna en este tramo resulta especialmente relevante, ya que una parte sustancial del patrimonio total se concentra en estos percentiles, y su tratamiento fiscal puede tener efectos significativos sobre la capacidad redistributiva del impuesto.
La Figura 10 muestra la evolución del tipo medio efectivo (TME) a lo largo de la distribución del patrimonio neto bajo las distintas simulaciones fiscales. Con el objetivo de facilitar la interpretación visual de los tramos relevantes, se presentan cuatro subgráficos con diferentes umbrales de inicio: desde el percentil 60,6 (gráfico a), 88,2 (b), 93,1 (c) y 98,6 (d), lo que permite observar con mayor detalle el comportamiento de la incidencia del impuesto bajo cada simulación entre los grupos patrimoniales altos.
En primer lugar, bajo la legislación española vigente (línea roja), el TME toma valor 0 hasta el percentil 99,6 y alcanza valores mucho menores que bajo la mayoría de simulaciones, con una ligera pendiente ascendente que refleja una progresividad limitada. Esta estabilidad contrasta con la de otros sistemas en los que el tipo efectivo crece de forma más marcada con el nivel de riqueza, lo que indica una mayor progresividad estructural.
El modelo suizo (línea gris), basado en tipos impositivos bajos aplicados a nivel cantonal, presenta un patrón caracterizado por un escalón claro alrededor del percentil 98, seguido de una pendiente suavemente creciente. Esto refleja un diseño que, si bien no introduce una gran progresividad, concentra la carga fiscal en los tramos más altos, aunque con una incidencia moderada debido a los tipos reducidos.
En cambio, el modelo noruego (línea naranja) destaca por su capacidad recaudatoria combinada con un cierto grado de progresividad. El TME comienza a ser positivo alrededor del percentil 93 y se incrementa gradualmente hasta el top 1 %, donde aumenta la pendiente. Este diseño refleja una aplicación relativamente homogénea con tipos proporcionales bajos pero constantes, lo que permite al impuesto alcanzar a una parte amplia del percentil superior, sin necesidad de gravar a los tramos intermedios.
Figura 10 : Evolución del TME por Percentiles en cada Simulación (a) Visto a partir del percentil 60,6 (c) Visto a partir del percentil 93,1

(b) Visto a partir del percentil 88,2

(d) Visto a partir del percentil 98,6 Fuente: Elaboración propia. Recordatorio: Sim. 1 elimina el mínimo exento; Sim. 2 elimina las bonificaciones y deducciones autonómicas; y Sim. 3 elimina tanto el mínimo exento como las bonificaciones y deducciones aplicables en cada comunidad autónoma.

El sistema italiano (línea azul) aplica un tipo efectivo elevado y constante a lo largo de una parte sustancial de la distribución. El impuesto comienza a operar desde el percentil 60,6, manteniéndose casi inalterado hasta el top 0,1 %, momento en que decrece ligeramente. Esta trayectoria responde a su naturaleza basada en gravámenes fijos sobre determinados activos —principalmente bienes inmuebles y activos financieros en el extranjero—, lo que da lugar a una elevada incidencia media pero con escasa o nula progresividad. Esta regresividad al final de la distribución puede explicarse por la menor proporción de patrimonio inmobiliario que poseen los contribuyentes situados en la cúspide de la distribución de riqueza<sup>16</sup>.
El modelo francés (línea amarilla), que grava exclusivamente el patrimonio inmobiliario neto, se sitúa por debajo del español en términos de incidencia media, pero supera a este en los percentiles más altos. No obstante, su pendiente limitada y su base imponible estrecha reducen su incidencia.
<sup>16</sup>Estas diferencias en la composición patrimonial y sus potenciales efectos fiscales se describen y se discuten con más detalle en el Apéndice E.
Las simulaciones alternativas propuestas en este trabajo permiten analizar el efecto de reformas paramétricas sobre el diseño español actual. La eliminación del mínimo exento (Sim. 1, línea verde) desplaza el umbral de entrada al impuesto hacia tramos más bajos de la distribución y aumenta de forma significativa la incidencia en la cúspide. Por su parte, la eliminación de bonificaciones y deducciones autonómicas (Sim. 2, línea morada) tiene un recorrido ligeramente inferior a la Simulación 1, pero alcanza un TME mayor en el top 0,1 %. La combinación de ambas medidas (Sim. 3, línea marrón) genera una estructura más progresiva, elevando el TME a lo largo de cas toda la cola superior, aunque con menor intensidad que en modelos como el suizo o el de Piketty.
La propuesta de Piketty (línea negra), que aplica una escala de tipos crecientes sobre grandes patrimonios, muestra el mayor grado de crecimiento del TME entre todas las simulaciones. Este aumenta de forma muy acusada a medida que se avanza en el top 1 %, alcanzando máximos en el percentil 99,9. Este diseño combina una base impositiva amplia con una fuerte progresividad normativa que logra una distribución de la carga muy concentrada en los tramos más ricos.
En conjunto, los gráficos evidencian que el TME, como medida de incidencia del impuesto, está determinado por tres componentes clave: el umbral mínimo a partir del cual se aplica el impuesto, el tipo efectivo y su progresividad a lo largo de la distribución. Los sistemas bajo los cuales la simulación genera mayor incidencia impositiva son aquellos que combinan una base amplia con tipos crecientes, mientras que los modelos con bases estrechas o tipos constantes presentan patrones de incidencia más homogéneos o incluso regresivos en la cúspide. Esta información resulta crucial para el diseño de políticas fiscales orientadas a reforzar la equidad tributaria.
Para sintetizar los efectos sobre la desigualdad, la progresividad y la recaudación de aplicar cada una de las simulaciones a los microdatos del PH, el Cuadro 6 recoge un conjunto de indicadores clave. Se incluyen el índice de Gini del patrimonio neto antes y después del impuesto , el índice de concentración del impuesto , los índices de progresividad de Kakwan y Suits , el percentil a partir del cual la cuota líquida del impuesto es positiva (pˆ), el número de declarantes totales bajo cada simulación y la recaudación total agregada (T ) en millones de euros. Estos indicadores permiten comparar de forma sistemática la desigualdad residual tras el impuesto, la estructura de la carga fiscal, el grado de progresividad y el alcance efectivo del gravamen en la distribución del patrimonio. Las simulaciones incluyen tanto los resultados de la simulación del IP actual como los marcos normativos de Noruega, Suiza, Francia e Italia, junto con tres reformas internas aplicadas al sistema español y la propuesta planteada por Piketty en El capital en el siglo XXI (2014). La comparación entre estos escenarios ofrece una visión integrada del potencial redistributivo y recaudatorio de cada diseño institucional, aplicado sobre las características patrimoniales de España.
Los resultados del Cuadro 6 permiten realizar un análisis comparado de los efectos redistributivos, progresivos y recaudatorios de cada estructura fiscal simulada. Aunque las variaciones en el índice de Gini del patrimonio neto antes y después del impuesto son pequeñas en todos los casos (lo cual es habitual en impuestos que operan sobre una fracción reducida de la población), los indicadores complementarios ofrecen una visión más rica y diferenciada del impacto económico de cada diseño tributario.
La estructura española actual (IP) presenta un índice de Kakwani de 0,2385, reflejando una progresividad estructural moderada. El índice de concentración del impuesto indica que la carga fiscal recae fundamentalmente sobre los percentiles más altos, aunque con una incidencia muy concentrada: el percentil a partir del cual la cuota líquida es positiva (pˆ) se sitúa en el 99,6. La recaudación total estimada bajo este esquema apenas alcanza los 1.081 millones de euros, la menor recaudación de todas las simulaciones, lo que confirma la limitada capacidad fiscal del impuesto en su configuración actual.
<sup>17</sup>Es decir, individuos cuya declaración del impuesto da lugar a una obligación tributaria efectiva, tras aplicar las deducciones y bonificaciones autonómicas. Quedan excluidos aquellos cuya cuota se bonifica en su totalidad, como ocurre en Madrid, Andalucía y Extremadura en el ejercicio de 2023.
Cuadro 6 : Resultados de las Simulaciones sobre Desigualdad del Patrimonio Neto, Redistribución y Progresividad en cada Simulación.
| Simulación | $G^{pre}$ | $G^{post}$ | $C^t$ | K | S | $\hat{p}$ | $N_d$ | T (M€) |
| IP | 0,7533 | 0,7532 | 0,9918 | 0,2385 | 0,8486 | 99,6 | 119.579 | 1.081 |
| Sim. NO | 0,7533 | 0,7529 | 0,9653 | 0,2120 | 0,6307 | 93,2 | 2.658.062 | 10.753 |
| Sim. CH | 0,7533 | 0,7532 | 0,9488 | 0,1955 | 0,5386 | 98,3 | 735.583 | 1.693 |
| Sim. FR | 0,7533 | 0,7532 | 0,9980 | 0,2447 | 0,8802 | 99,7 | 103.052 | 1.500 |
| Sim. IT* | 0,7533 | 0,7533 | 0,7323 | -0,0210 | -0,0245 | 60,6 | 16.381.520 | 32.702 |
| Sim. 1 | 0,7533 | 0,7531 | 0,9955 | 0,2422 | 0,8482 | 98,8 | 152.493 | 4.716 |
| Sim. 2 | 0,7533 | 0,7530 | 0,9980 | 0,2447 | 0,9041 | 99,2 | 182.962 | 6.393 |
| Sim. 3 | 0,7533 | 0,7529 | 0,9966 | 0,2433 | 0,8772 | 98,7 | 196.269 | 7.922 |
| Sim. Piketty | 0,7533 | 0,7526 | 0,9524 | 0,1991 | 0,5694 | 88,3 | 4.958.869 | 17.130 |
Fuente: Elaboración propia. Nota: corresponden al índice de Gini del patrimonio neto antes y después de impuestos, respectivamente. es el índice de concentración del impuesto. K es el índice de Kakwani y S es el índice de Suits. representa el percentil del patrimonio a partir del cual los contribuyentes comienzan a pagar el impuesto (umbral efectivo de tributación). indica el número total de declarantes efectivos, y T recoge la recaudación total generada por cada simulación, expresada en millones de euros.
En comparación, la simulación del modelo noruego (Sim. NO) logra una recaudación casi diez veces superior, con un umbral de entrada más bajo, pero una progresividad ligeramente inferior . Este resultado refleja un diseño más uniforme y amplio del gravamen. Por su parte, la simulación del sistema suizo (Sim. CH) también amplía notablemente la base imponible y genera una recaudación superior a la española, aunque con menor progresividad, debido a sus tipos bajos y a su descentralización administrativa.
El modelo francés (Sim. FR), centrado exclusivamente en el patrimonio inmobiliario neto, muestra una progresividad estructural elevada y una incidencia muy acotada en el top 0,3 %, con una recaudación moderada. A pesar de su base imponible limitada, su efecto redistributivo resulta superior al del modelo español, reflejando la importancia del diseño institucional incluso cuando se grava solo una parte del patrimonio.
Por el contrario, la simulación del modelo italiano (Sim. IT*) destaca negativamente por presentar valores negativos en los índices de progresividad, lo que viene explicado por la importante caída en el TME en el top 0,1 % de la distribución. Este comportamiento regresivo se traduce, no obstante, en una recaudación muy elevada (32.702 M€), explicada por la amplia base gravable y la ausencia de escalas progresivas. Este resultado evidencia una tensión clásica en el diseño tributario entre equidad y eficiencia recaudatoria.
Las simulaciones de reforma parcial (Sim. 1, 2 y 3) permiten analizar cómo modificaciones sobre el IP actual podrían mejorar su desempeño. La eliminación del mínimo exento (Sim. 1) aumenta la recaudación hasta 4.716 M€ y adelanta la entrada efectiva del impuesto al percentil 98,8, manteniendo una elevada progresividad. La supresión de bonificaciones autonómicas (Sim.
2) eleva la recaudación a 6.393 M€ y mejora tanto la progresividad como la incidencia agregada. La combinación de ambas reformas (Sim. 3) genera un efecto sinérgico, con una recaudación de 7.922 M€, índices de progresividad elevados y un umbral de entrada más bajo . Estos resultados sugieren que reformas graduales y técnicamente viables podrían fortalecer notablemente la capacidad redistributiva del IP sin necesidad de una transformación institucional radical. Estas conclusiones son coherentes con lo señalado por la literatura, que identifica la cesión de competencias a las comunidades autónomas y la elevada cuantía del mínimo exento como los principales factores que limitan la eficacia de la imposición patrimonial en España.
Finalmente, la simulación inspirada en la propuesta de Piketty ofrece un diseño marcadamente progresivo, aunque no extremo , con la que se lograría una recaudación de quince veces la que logra actualmente el IP y una incidencia que comienza en percentiles más bajos, pero siendo un impuesto que afectaría a poco más del top 10 % de la distribución. A pesar de aplicar tipos efectivos más altos que la mayoría de sistemas comparados, su diseño logra mantener una curva de tipos medios crecientes sin generar efectos regresivos aparentes, lo que refuerza su potencial como alternativa redistributiva eficaz.
En conjunto, el análisis de estos indicadores pone de relieve que la progresividad, la recaudación y la equidad del impuesto sobre el patrimonio dependen de forma decisiva del diseño normativo: los mínimos exentos, los tipos marginales, la composición de la base imponible y el grado de descentralización condicionan tanto el impacto distributivo como la eficiencia recaudatoria de cada sistema.
Cuadro 7 : Descomposición y cálculo del índice de Reynolds–Smolensky en cada Simulación.
| Simulación | $\frac{t}{1-t}$ | K | D | $\longrightarrow$ | R-S |
| IP | 0,0002 | 0,2385 | 0 | 0,00005 | |
| Sim. NO | 0,0021 | 0,2120 | 0 | 0,0004 | |
| Sim. CH | 0,0003 | 0,1955 | 0 | 0,0001 | |
| Sim. FR | 0,0003 | 0,2447 | 0 | 0,0001 | |
| Sim. IT* | 0,0062 | -0,0210 | 0 | -0,0001 | |
| Sim. 1 | 0,0009 | 0,2422 | 0 | 0,0002 | |
| Sim. 2 | 0,0012 | 0,2447 | 0 | 0,0003 | |
| Sim. 3 | 0,0015 | 0,2433 | 0 | 0,0004 | |
| Sim. Piketty | 0,0033 | 0,1991 | 0 | 0,0007 |
Fuente: Elaboración propia.
Nota: representa la incidencia recaudatoria del impuesto, donde t es el tipo medio efectivo. K es el índice de Kakwani, que mide la progresividad del impuesto. D representa el componente de reordenación, que captura los cambios en el orden relativo de los individuos tras la imposición. El índice de Reynolds–Smolensky resume la capacidad redistributiva total del impuesto.
A fin de analizar en mayor detalle los determinantes de la capacidad redistributiva del impuesto sobre el patrimonio bajo cada estructura simulada, el Cuadro 7 presenta la descomposición del índice de Reynolds–Smolensky en sus tres componentes: incidencia, progresividad y reordenación del impuesto. Esta descomposición permite identificar no solo el efecto neto sobre la desigualdad (R−S), sino también qué factores explican las diferencias entre los distintos sistemas fiscales.
Los resultados muestran que el valor de R−S es positivo en la mayoría de los escenarios, lo que indica que los sistemas impositivos considerados tienden a reducir la desigualdad del patrimonio neto. No obstante, existen importantes diferencias en la magnitud del efecto redistributivo entre simulaciones. En particular, el caso de España (IP) presenta el valor más reducido del índice, a pesar de contar con un índice de Kakwani elevado. Esta combinación revela que la baja incidencia media del impuesto limita severamente su capacidad redistributiva.
La comparación con el modelo noruego pone de manifiesto un patrón diferente: a pesar de que el índice de Kakwani es algo menor, la mayor incidencia media se traduce en un efecto redistributivo ocho veces superior al del IP español. De forma análoga, la simulación basada en la propuesta de Piketty, con un índice de Kakwani más bajo pero una incidencia media significativamente mayor, alcanza el mayor valor de R−S de todas las simulaciones, catorce veces más redistributivo que el sistema actual del IP.
Por su parte, las reformas implementadas sobre el diseño del IP en las simulaciones 1, 2 y 3 permiten evaluar de forma aislada el efecto de modificar el mínimo exento, las bonificaciones autonómicas y la aplicación conjunta de ambas medidas. En todos los casos se observa una mejora sustancial del índice de Reynolds-Smolensky respecto al sistema vigente, lo que evidencia que incluso reformas de carácter incremental pueden traducirse en ganancias redistributivas apreciables. En particular, la Simulación 3 (eliminación del mínimo exento y de las bonificaciones autonómicas) alcanza un valor de , multiplicando por ocho el impacto redistributivo del diseño actual.
Cabe destacar el caso de la simulación del sistema italiano, que es el único que presenta un valor negativo del índice. Este resultado obedece a un índice de Kakwani negativo, lo que refleja una estructura regresiva del impuesto. A pesar de que la incidencia media es la más elevada, el efecto de la forma en que se distribuye dicha base entre los percentiles más altos da lugar a un aumento neto en la desigualdad del patrimonio. Este caso ilustra claramente cómo un determinado diseño fiscal puede resultar no solo ineficaz, sino incluso contraproducente en términos redistributivos.
En conjunto, estos resultados confirman que el efecto redistributivo del Impuesto sobre el Patrimonio no depende exclusivamente de su grado de progresividad, sino también de la incidencia efectiva del impuesto. Esta constatación resulta especialmente relevante, ya que cuestiona la idea, a menudo asumida en el debate, de que una mayor recaudación equivale automáticamente a una mayor redistribución.
Por un lado, se observa que existen diseños con una incidencia muy reducida —por ejemplo, aquellos con altas exenciones o umbrales de entrada elevados— que, no obstante, presentan índices de progresividad elevados, debido a que concentran la carga impositiva en la parte alta de la distribución. Sin embargo, su capacidad para reducir la desigualdad general es limitada precisamente porque afectan a una proporción muy pequeña de la población y tienen una incidencia escasa. Por otro lado, algunos modelos más intensivos en términos recaudatorios, si presentan una estructura regresiva o débilmente progresiva —por ejemplo, por basarse en bases imponibles amplias pero con escasa diferenciación entre tramos—, pueden terminar reforzando las disparidades existentes, trasladando la carga a tramos medios de la distribución sin afectar sustancialmente a los grupos de mayor riqueza.
La Figura 11 presenta la descomposición de la variación del índice de Reynolds–Smolensky (∆R-S) entre el diseño actual del Impuesto sobre el Patrimonio (IP) y cada una de las simulaciones consideradas (excepto Sim. IT*, regresiva), en términos de Efecto Nivel (EN) y Efecto Distancia (ED). Esta descomposición permite identificar en qué medida la mejora redistributiva observada bajo los distintos escenarios se debe a un incremento en la incidencia recaudatoria o a cambios en la progresividad estructural del impuesto.
Los resultados muestran que todas las simulaciones (excepto la basada en el modelo italiano) logran una mayor capacidad redistributiva que el sistema vigente. En todos estos casos, el principal motor del aumento en el índice R−S es el Efecto Nivel, es decir, el incremento de la recaudación efectiva debido a reformas que amplían la base imponible, eliminan bonificaciones o reducen umbrales exentos. Este patrón es especialmente evidente en la simulación basada en el modelo noruego y en la propuesta inspirada en Piketty, donde el aumento de la redistribución se explica exclusivamente por un mayor esfuerzo fiscal agregado. En ambos casos, el efecto asociado a la progresividad (ED) es negativo, lo que indica que el aumento que provocarían sobre la capacidad redistributiva del impuesto vendría explicada en su totalidad por una mayor incidencia.
Figura 11 : Efecto Nivel y Efecto Distancia de la Variación de la Capacidad Redistributiva generada en cada Simulación. Fuente: Elaboración propia.

Por el contrario, otras simulaciones como la inspirada en el modelo francés o las reformas incrementales sobre el IP actual (Sim. 1, 2 y 3) combinan el aumento recaudatorio con una contribución positiva (aunque marginal) del Efecto Distancia. Esto sugiere que, además del mayor volumen recaudado, también se introducen mejoras en la estructura progresiva del tributo, como una mejor focalización sobre los tramos altos de patrimonio o la eliminación de tratamientos fiscales favorables a ciertos activos o territorios. Aun así, la magnitud del efecto ED sigue siendo relativamente reducida, lo que pone de manifiesto que las ganancias redistributivas provienen, de nuevo, de un mayor alcance del impuesto y no tanto de una transformación en su lógica normativa.
Esta descomposición resulta especialmente útil para entender las distintas estrategias redistributivas implícitas en cada reforma fiscal. Mientras algunas se basan en ampliar la cobertura y aumentar la recaudación (incrementando el EN), otras logran avances moderados a través de ajustes en la progresividad relativa (afectando al ED). Esta distinción no solo es clave desde el punto de vista analítico, sino también desde la perspectiva política, ya que la viabilidad y aceptación de las reformas puede diferir notablemente según se perciban como cambios en la presión fiscal global o en la equidad del sistema.
En conjunto, los resultados confirman que el bajo impacto redistributivo del actual Impuesto sobre el Patrimonio en España no se debe a una falta de progresividad —como muestra su elevado índice de Kakwani—, sino a su reducida base imponible y limitada capacidad recaudatoria. Esto implica que reforzar su papel redistributivo exige, ante todo, reformas que amplíen el universo efectivo de contribuyentes y eleven la incidencia fiscal, más allá de ajustes en las tarifas marginales. En otras palabras, no basta con diseñar un impuesto formalmente progresivo: su efectividad redistributiva requiere una estructura que garantice una recaudación suficiente y una cobertura amplia sobre la población mayor patrimonio neto.
Antes de pasar al análisis econométrico de las características sociodemográficas, el Cuadro 8 presenta la matriz de coincidencias en el número de declarantes entre simulaciones. Cada celda muestra cuántos individuos declaran una cuota líquida positiva tanto bajo la simulación indicada en la fila como en la indicada en la columna. La última columna recoge el número total de declarantes bajo cada escenario simulado , que coincide con los valores de la diagonal principal de la matriz.
Cuadro 8 : Matriz de Coincidencias en el Número de Declarantes bajo cada Simulación. Fuente: Elaboración propia. Nota: representa el número de declarantes en cada simulación (coincide con la diagonal de la matriz).
| IP | Sim. NO | Sim. CH | Sim. FR | Sim. IT* | Sim. 1 | Sim. 2 | Sim. 3 | Sim. Piketty | $N_d$ | |
| IP | 119.579 | 118.441 | 29.847 | 45.087 | 118.987 | 118.686 | 114.532 | 118.695 | 118.380 | 119.579 |
| Sim. NO | 118.441 | 2.658.062 | 551.689 | 102.738 | 2.633.481 | 152.026 | 182.851 | 195.327 | 2.498.754 | 2.658.062 |
| Sim. CH | 29.847 | 551.689 | 735.583 | 25.773 | 735.520 | 38.024 | 45.072 | 47.989 | 735.583 | 735.583 |
| Sim. FR | 45.087 | 102.738 | 25.773 | 103.052 | 103.052 | 51.342 | 67.481 | 67.481 | 103.052 | 103.052 |
| Sim. IT* | 118.987 | 2.633.481 | 735.520 | 103.052 | 16.381.520 | 152.358 | 182.839 | 196.046 | 4.958.666 | 16.381.520 |
| Sim. 1 | 118.686 | 152.026 | 38.024 | 51.342 | 152.358 | 152.493 | 145.096 | 152.493 | 151.976 | 152.493 |
| Sim. 2 | 114.532 | 182.851 | 45.072 | 67.481 | 182.839 | 145.096 | 182.962 | 182.962 | 182.962 | 182.962 |
| Sim. 3 | 118.695 | 195.327 | 47.989 | 67.481 | 196.046 | 152.493 | 182.962 | 196.269 | 195.050 | 196.269 |
| Sim. Piketty | 118.380 | 2.498.754 | 735.583 | 103.052 | 4.958.666 | 151.976 | 182.962 | 195.050 | 4.958.869 | 4.958.869 |
La última parte de esta sección se centra en analizar las características individuales de los contribuyentes que resultan sujetos pasivos del impuesto bajo cada una de las simulaciones fiscales<sup>18</sup>. A diferencia de las medidas agregadas de redistribución y progresividad analizadas hasta ahora, esta exploración permite evaluar en qué medida el diseño del impuesto y las características del declarante están relacionados, identificando posibles diferencias asociadas al género, la edad o el tipo de hogar.
Los resultados permiten identificar patrones relevantes en la composición del colectivo declarante. Por ejemplo, en las simulaciones con mayor número total de contribuyentes, como la basada en el modelo italiano o la propuesta de Piketty, no se observa una inclusión completa de los declarantes de escenarios más restrictivos. Es decir, no todos los individuos que declaran en simulaciones más exigentes en términos de recaudación lo hacen necesariamente en simulaciones que alcanzan una mayor cobertura agregada. Este resultado indica que la inclusión como sujeto pasivo del impuesto no depende exclusivamente del nivel de patrimonio neto, sino también de características personales como la edad, el sexo o la estructura familiar. En consecuencia, los distintos diseños normativos no solo modifican la cantidad de recaudación o el grado de progresividad, sino también el perfil sociodemográfico de los contribuyentes alcanzados por el impuesto.
Para completar el análisis empírico, se estima un modelo logit que permite identificar las características individuales asociadas a una mayor probabilidad de resultar sujeto pasivo del impuesto bajo cada uno de los escenarios fiscales simulados. En cada caso, la variable dependiente es una variable binaria que toma valor 1 si el individuo declara una cuota líquida positiva bajo la simulación correspondiente, y 0 en caso contrario. Como variables explicativas se incluyen el sexo (con hombre como categoría de referencia), la edad y su término cuadrático, así como una serie de variables indicadoras del tipo de hogar, tomando como base comparativa el grupo que se corresponde con cualquier otro tipo de hogar. Además, se incluyen efectos fijos por comunidad autónoma (no mostrados en la tabla) para controlar por diferencias territoriales. La Tabla 9 resume los efectos
<sup>18</sup>En el Apéndice F se muestra de forma descriptiva con mayor detalle las diferencias en las características de los declarantes bajo cada simulación.
marginales estimados para cada simulación.
Los efectos marginales estimados permiten analizar cómo varía la probabilidad de resultar contribuyente efectivo en función de las características personales y del hogar bajo cada diseño fiscal. Los efectos marginales estimados para la variable mujer revelan diferencias consistentes entre di seños fiscales. En la mayoría de las simulaciones, ser mujer reduce la probabilidad de resultar contribuyente efectivo, incluso tras controlar por edad y tipo de hogar. Este patrón se mantiene tanto en el IP actual como en las reformas nacionales y en los modelos de menor cobertura. Sin embargo, el efecto se revierte en la simulación italiana, donde el coeficiente es positivo y estadísticamente significativo. Este cambio sugiere que, cuando el impuesto alcanza a una proporción más amplia de la población —como ocurre en los sistemas que gravan al top 40 %—, la incidencia sobre las mujeres aumenta. Así, el diseño fiscal y el grado de cobertura del impuesto modifican la relación entre género y tributación efectiva, invirtiendo el patrón observado en contextos más restrictivos.
Para ilustrar de forma más clara la influencia de la edad sobre la probabilidad de resultar declarante, se ha construido un gráfico que combina los efectos marginales estimados para las variables edad y edad al cuadrado en cada una de las simulaciones. Este ejercicio permite visualizar cómo se modifica la forma funcional de la relación entre edad y probabilidad de tributar en función del diseño fiscal adoptado. La curva obtenida en cada caso refleja la evolución estimada de la probabilidad de ser contribuyente efectivo a lo largo del ciclo vital, manteniendo constantes y en su valor medio el resto de variables del modelo.
Figura 12 : Relación entre la Edad y la Probabilidad de Declarar bajo cada Simulación. Fuente: Elaboración propia.

Notas: La Simulación IT* se ha excluido del gráfico, ya que el efecto estimado de la edad sobre la probabilidad de declarar es notablemente superior, dificultando la comparación visual.
El análisis gráfico revela importantes diferencias entre modelos. En primer lugar, todas las simulaciones presentan una relación cóncava entre edad y probabilidad de declarar, coherente con los signos de los coeficientes estimados: la probabilidad aumenta con la edad, pero lo hace a un ritmo decreciente. Esta relación es especialmente pronunciada en el modelo de Piketty y en el diseño noruego, cuyas curvas muestran un incremento más marcado hasta edades avanzadas, con efectos marginales que superan el 70 % en individuos de mayor edad. También el modelo francés refleja una trayectoria claramente creciente, aunque con una pendiente más suave. En cambio, el sistema actual del IP, junto con las reformas nacionales (Sim. 1, 2 y 3), presenta una curva casi plana, con efectos muy reducidos en todo el ciclo vital.
<sub>sultados</sub> <sub>de</sub> <sub>las</sub> <sub>Regresiones:</sub> <sub>Pr</sub><sup>obabilidad</sup> <sup>de</sup> <sup>Declarar</sup> <sup>bajo</sup> <sup>c</sup> <sub>donde</sub> <sub>la</sub> <sub>probabilidad</sub> <sub>de</sub> <sub>resultar</sub> <sub>declarante</sub> <sub>efectivo</sub> <sub>au</sub>m<sup>enta</sup> <sup>de</sup> <sup>fo</sup> m<sup>en</sup> <sup>de</sup> <sup>rique</sup> <sub>no</sub> <sub>se</sub> <sub>observan</sub> <sub>diferencias</sub> <sub>destacables</sub> <sub>entre</sub> <sub>regi</sub><sup>ones,</sup> <sup>con</sup> <sup>la</sup> <sup>excepción</sup> <sup>de</sup> <sup>aquellas</sup> <sup>que</sup> <sub>1;</sub> <sub>**p<0,05;</sub> <sub>***p<0,01;</sub> <sub>3)</sub> <sub>La</sub> <sub>tabla</sub> <sub>no</sub> <sub>muestra</sub> <sub>los</sub> <sub>co</sub>e<sup>ficientes</sup> <sup>estimados</sup> <sup>de</sup> <sup>los</sup> <sup>efecto</sup> <sub>riables</sub> <sub>de</sub> <sub>sexo,ho</sub>m<sup>brees</sup> <sup>el</sup> <sup>grupo</sup> <sup>de</sup> <sup>referencia.</sup> <sup>En</sup> <sup>las</sup> <sup>tipologías</sup> <sup>de</sup> <sup>hogar</sup> <sup>lo</sup> <sup>esOt</sup>
| Efectos marginales | IP | Sim. NO | Sim. CH | Sim. FR | Sim. IT* | Sim. 1 | Sim. 2 | Sim. 3 | Sim. Piketty |
| Sexo | |||||||||
| Hombre | Variable omitida: Grupo de referencia | ||||||||
| Mujer | -0,00063*** | -0,00431*** | -0,00117*** | -0,00021*** | 0,00323*** | -0,000629*** | -0,00048*** | -0,00055*** | -0,00357*** |
| Edad | 0,00085*** | 0,01158*** | 0,00357*** | 0,00054*** | 0,04196*** | 0,00109*** | 0,00084*** | 0,00086*** | 0,02125*** |
| $Edad^2$ | -5,53e-6*** | -0,00008*** | -0,00002*** | -3,27e-06*** | -0,00029*** | -7,10e-06*** | -5,47e-06*** | -5,57e-06*** | -0,00015*** |
| Tipo de hogar | |||||||||
| Un adulto, sin menores | Variable omitida: Grupo de referencia | ||||||||
| Un adulto, con menores | 0,0012*** | -0,0007 | 0,00189* | 0,00067*** | 0,04098*** | 0,00105*** | 0,00053* | 0,00084** | 0,01423*** |
| Dos adultos, sin menores | -0,01043*** | -0,00277*** | -0,00016* | -0,00163*** | -0,01493*** | -0,00159*** | -0,00087** | -0,00102*** | -0,01772*** |
| Dos adultos, con menores | 0,00015 | -0,00666*** | -0,00007 | 0,00042*** | 0,06555*** | 0,00012 | 0,00006 | 0,00012 | 0,0073*** |
| Al menos tres adultos, sin menores | -0,00064** | -0,00412*** | -0,00264*** | 0,00013 | -0,03065*** | -0,00052*** | -0,00052*** | -0,00046*** | -0,01869*** |
| Al menos tres adultos, con menores | -0,00052** | -0,02201*** | -0,00458*** | 0,00055*** | -0,06407*** | -0,00078*** | -0,00063*** | -0,00033* | -0,03015*** |
| Pseudo $R^2$ | 0,1285 | 0,1872 | 0,1298 | 0,1455 | 0,3112 | 0,1351 | 0,1379 | 0,1319 | 0,2066 |
| Núm. de observaciones | 1.657.980 | 2.334.968 | 2.334.968 | 2.334.968 | 2.334.968 | 1.657.980 | 2.334.968 | 2.334.968 | 2.334.968 |
Este patrón indica que los modelos con mayor cobertura incorporan a una proporción relevante de individuos de edad media y avanzada con niveles patrimoniales intermedios, lo que genera una mayor sensibilidad a la edad. Por el contrario, los diseños más restrictivos, como el actual IP, concentran su impacto en la cúspide de la distribución, donde el ciclo vital tiene un papel más limitado.
En cuanto a la estructura del hogar, los efectos marginales estimados muestran patrones consistentes entre simulaciones, especialmente en función del número de adultos y la presencia de menores. El grupo de referencia son los hogares unipersonales sin menores, frente al cual se comparan los demás tipos.
Los hogares de un adulto, tanto con como sin menores, presentan sistemáticamente los efectos marginales más elevados en todas las simulaciones. Este perfil es el más propenso a resultar declarante, lo que se asocia a la titularidad exclusiva del patrimonio y a una mayor exposición individua frente al umbral de tributación.
En contraste, los hogares de dos o más adultos sin menores muestran efectos marginales negativos y estadísticamente significativos en todas las simulaciones. La menor probabilidad de declarar en estos casos sugiere que el reparto del patrimonio entre varios adultos actúa como mecanismo de protección frente al impuesto, diluyendo la carga patrimonial individual.
Los hogares de dos adultos con menores sólo incrementan su probabilidad de tributar en los modelos con mayor base imponible, como la Simulación IT* y la de Piketty. En el resto de simulaciones, los efectos son pequeños o no significativos, lo que indica que su entrada en la base de contribuyentes depende directamente del grado de cobertura del impuesto y del tratamiento de activos compartidos como la vivienda habitual.
Por último, los hogares de tres o más adultos con menores registran efectos negativos y significativos en todas las simulaciones, con las reducciones más pronunciadas bajo los diseños italiano y de Piketty. A pesar de su posible mayor riqueza agregada, la elevada fragmentación de la titularidad reduce su exposición efectiva al impuesto.
En conjunto, los resultados confirman que la estructura del hogar influye de forma determinante en la probabilidad de declarar. Los modelos con mayor cobertura tienden a incorporar a una mayor diversidad de unidades familiares, mientras que los diseños más restrictivos concentran la carga tributaria en hogares pequeños y con menor capacidad de reparto patrimonial.
Estos resultados refuerzan la idea de que el sexo, la edad y la estructura del hogar condicionan de forma sustantiva la probabilidad de tributar, y que dicha incidencia varía en función del diseño fiscal adoptado. Los modelos con mayor cobertura tienden a incorporar a unidades familiares diversas, mientras que los más restrictivos concentran la carga tributaria en perfiles más homogéneos, generalmente unipersonales o con menor número de cotitulares.
8. Conclusiones
Este trabajo ha analizado los efectos redistributivos y sociodemográficos de distintas configuraciones del Impuesto sobre el Patrimonio en España, utilizando técnicas de microsimulación fiscal sobre los microdatos administrativos del Panel de Hogares. A partir de la simulación de ocho escenarios alternativos, se ha evaluado cómo el diseño normativo —en términos de mínimos exentos, bonificaciones autonómicas y composición de la base imponible— condiciona no solo la capaci dad recaudatoria del impuesto y su progresividad formal, sino también el perfil efectivo de sus contribuyentes y su impacto redistributivo.
Los resultados obtenidos muestran que los sistemas con mínimo exento elevado y amplias bonificaciones autonómicas concentran la carga tributaria en la cola alta de la distribución, generando una progresividad aparente elevada pero una redistribución efectiva muy limitada, debido al escaso número de contribuyentes alcanzados. Este patrón, característico del diseño vigente del IP, sitúa la incidencia fiscal sobre un grupo reducido con elevados patrimonios, sin afectar de manera relevante a nadie fuera del top 0,5 % de la distribución.
En contraste, las reformas aplicadas sobre el diseño actual del IP que reducen o eliminan el mínimo exento y las bonificaciones —como las simulaciones 1, 2 y 3— permiten una ampliación de la base imponible, manteniendo niveles de progresividad similares al sistema actual. Estos modelos logran una redistribución mayor, al incorporar más declarantes sin debilitar el componente vertica del impuesto. No obstante, incluso bajo estos diseños los niveles de redistribución siguen siendo más bajos que con otras simulaciones.
Por otro lado, el modelo que amplía la base imponible hasta el punto en que grava desde el percentil 60 -basado en el modelo italiano, con modificaciones- presenta el mayor nivel de recaudación. No obstante, al incorporar numerosos perfiles con patrimonios intermedios y tener tipos de gravamen proporcionales, este diseño pierde progresividad e incluso muestra un efecto redistributivo negativo. Esta paradoja ilustra los límites de ampliar la base sin mecanismos correctores que protejan a los patrimonios más vulnerables o menos líquidos.
El modelo más expansivo —propuesto por Piketty— combina una alta incidencia con una alta progresividad, capturando un espectro muy amplio del patrimonio neto. Esto permite alcanzar la mayor redistribución efectiva entre todas las simulaciones. El diseño se aleja del enfoque tradicional de gravar exclusivamente a las grandes fortunas, y opta por un esquema más extendido que, sin embargo, puede generar una carga fiscal significativa para segmentos patrimoniales medios.
En cuanto a los diseños basados en modelos internacionales, como los de Noruega y Suiza, se observa una progresividad intermedia y una incidencia más amplia que en el sistema español, aunque inferior a la de los modelos más expansivos. Su diseño relativamente neutral en términos de exenciones logra un equilibrio entre cobertura y progresividad, con una redistribución moderada pero significativamente más alta que con el IP.
Desde una perspectiva sociodemográfica, las diferencias entre simulaciones reflejan cambios notables en el perfil de los hogares contribuyentes. En el sistema vigente del Impuesto sobre el Patrimonio y en sus reformas nacionales, la probabilidad de declarar se concentra en los hogares de un solo adulto —con o sin menores—, que actúan como grupo de referencia y presentan sistemáticamente los efectos marginales más elevados. Esta concentración se explica por la titularidad individual de los activos, que incrementa la exposición al impuesto al no poder distribuirse el patrimonio entre varios cotitulares.
Sin embargo, los modelos con mayor cobertura, como la Simulación IT* y la de Piketty, amplían significativamente el universo de declarantes. En estos escenarios, aumentan de forma sustancial las probabilidades de tributar para los hogares monoparentales y para los formados por dos adultos con menores. Este cambio en el patrón de incidencia responde a la combinación de una base imponible más amplia y una mayor carga patrimonial individual derivada del tipo de hogar, lo que permite captar unidades familiares con niveles intermedios de riqueza.
Por el contrario, los hogares formados por dos o más adultos sin menores muestran de forma sistemática efectos marginales negativos, lo que indica una menor probabilidad de tributar. Este patrón sugiere que la titularidad compartida de los activos opera como mecanismo de protección fiscal, diluyendo el patrimonio individual y reduciendo la exposición al impuesto.
Los hogares con varios adultos y menores mantienen una probabilidad de declarar baja en la mayoría de modelos, con la excepción de aquellos que gravan de forma predominante la propiedad inmobiliaria o expanden de manera significativa la base imponible. En estos casos, el valor acumulado de activos como la vivienda habitual adquiere mayor peso en la base imponible, compensando parcialmente la dispersión patrimonial entre cotitulares.
En conjunto, los resultados muestran que los diseños impositivos con mayor cobertura generan una distribución más diversa del perfil de los contribuyentes, incorporando a hogares con menores a cargo y a unidades con titularidad individual. Por el contrario, los modelos más restrictivos concentran el impuesto sobre patrimonios muy elevados y sobre estructuras familiares con menor capacidad de planificación fiscal.
El efecto de la edad también resulta robusto: la probabilidad de tributar crece con la edad hasta cierto punto, siguiendo una relación cóncava. Esta tendencia es particularmente marcada en los modelos internacionales con mayor cobertura, como el noruego o el de Piketty, donde la sensibilidad al ciclo vital es mucho más elevada. En contraste, en el sistema actual del IP y sus reformas nacionales, el efecto de la edad es casi plano, lo que refleja su fuerte concentración en la cúspide patrimonial, donde la edad juega un papel más limitado.
Por su parte, la variable mujer presenta un efecto marginal sistemáticamente negativo y estadísticamente significativo en todas las simulaciones, con la única excepción del modelo italiano, donde el coeficiente es positivo. Aunque la magnitud del efecto varía entre diseños, se mantiene una brecha constante entre sexos incluso al controlar por edad y estructura del hogar. El efecto negativo es especialmente acusado en los modelos de mayor cobertura, como el noruego y el de Piketty, lo que sugiere que las desigualdades estructurales en la titularidad o composición del patrimonio persisten bajo esquemas fiscales más inclusivos. Estos resultados plantean implicaciones relevantes desde la óptica de la equidad de género, al evidenciar que las mujeres enfrentan una menor probabilidad de superar los umbrales de tributación, posiblemente como reflejo de una menor concentración de activos o una diferente distribución patrimonial.
En definitiva, este trabajo aporta evidencia empírica sobre cómo distintas configuraciones del Impuesto sobre el Patrimonio afectan no solo a sus efectos redistributivos y recaudatorios, sino también al perfil de los contribuyentes que realmente soportan su carga. El diseño normativo no es neutro: determina qué colectivos tributan, cuánto se recauda y cuán progresivo es el sistema. En este sentido, las reformas que amplían la base imponible y reducen los umbrales de entrada logran una mayor redistribución sin necesariamente renunciar a la equidad vertical, aunque deben acompañarse de criterios de diseño que mitiguen efectos no deseados sobre hogares con activos ilíquidos o estructuras familiares vulnerables.
Este trabajo, sin embargo, presenta algunas limitaciones comunes en estudios de microsimulación. En primer lugar, la imposibilidad de capturar con exactitud la totalidad del patrimonio de los declarantes —en particular activos difíciles de valorar como arte o bienes en el extranjero— puede introducir cierta infravaloración de la base imponible. En segundo lugar, la comparación con datos oficiales debe realizarse con cautela, ya que se simula el impuesto para el ejercicio de 2023, así que pueden existir desajustes normativos entre años, así como diferencias entre valores medios simulados y los publicados. En tercer lugar, la simulación se ha limitado a los contribuyentes que ya declaran en el sistema actual o que lo harían bajo cada diseño alternativo, por lo que no captura posibles cambios en el comportamiento de los hogares que actualmente no declaran pero que podrían comenzar a hacerlo —o dejar de hacerlo— como respuesta a una modificación en los umbrales, exenciones o valoración de activos. En otras palabras, no se consideran efectos de entrada o salida en la base imponible derivados de la propia reforma fiscal.
Una extensión natural de este trabajo consistiría en incorporar respuestas de comportamiento por parte de los contribuyentes ante cambios en el diseño normativo, como la reubicación patrimonial, la planificación fiscal o las decisiones de declaración. La integración de elasticidades fiscales permitiría evaluar con mayor precisión la capacidad recaudatoria real del impuesto. Asimismo, resultaría relevante analizar de forma conjunta la imposición sobre la renta y la riqueza, con el fin de capturar mejor los efectos distributivos agregados del sistema fiscal. Por último, futuras investigaciones podrían explorar dinámicas intertemporales de acumulación y transmisión de patrimonio, que podrían condicionar significativamente tanto la equidad como la eficiencia del impuesto.
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9. Apéndice
A. Distribución de la Renta
Figura 13 : Participación en la Renta Total, por Países.

(b) Media Europea

(c) Estados Unidos (e) Italia (f ) Países Bajos

(d) Francia



(g) Bélgica

(h) Noruega

(i) Suiza Fuente: Elaboración propia a partir de World Inequality Database.

Figura 14 : Desigualdad de Renta. (a) Índice de Gini

(b) Ratio Top10/Bottom50

—España —Francia —Italia Fuente: Elaboración propia a partir de World Inequality Database.
B. Descripción del Panel de Hogares
Cuadro 10 : Descripción de las Principales Variables de Interés en el Panel de Hogares (2019).
| Categoría | Con factor de elevación | Sin factor de elevación |
| Observaciones | ||
| Individuos | 44.300.000 | 2.710.152 |
| Hogares | 17.100.000 | 947.876 |
| Declarantes del IP | 119.579 | 21.896 |
| Hogares con 1 declarante | 99.640 | 16.594 |
| Hogares con 2 declarantes | 18.342 | 4.632 |
| Hogares con 3 o más declarantes | 740 | 301 |
| Patrimonio neto (euros de 2021) | ||
| Media | 145.497 | |
| Mediana | 50.278 | |
| Media entre declarantes del IP | 2.618.286 | |
| Mediana entre declarantes del IP | 1.825.375 | |
| Renta disponible (euros de 2021) | ||
| Media | 16.281 | |
| Mediana | 13.289 | |
| Media entre declarantes del IP | 100.730 | |
| Mediana entre declarantes del IP | 46.486 | |
| Sexo | ||
| % de Mujeres | 41,49% | |
| Edad | ||
| Media | 42,85 | |
| Mediana | 44 | |
| Tipos de hogar | ||
| Dos adultos, sin menores | 11,38% | |
| Tres o más adultos, sin menores | 12,96% | |
| Al menos dos adultos, con menores | 23,93% | |
| Unipersonal de al menos 65 años | 11,43% | |
| Unipersonal menor de 65 años | 16,26% | |
| Monoparental con menores | 4,36% | |
| Otros | 19,72% | |
Fuente: Elaboración propia.
C. Cálculo del ratio de ajuste entre valor catastral y de mercado
Dado que el Panel de Hogares de la Agencia Tributaria (PH) proporciona únicamente infor mación sobre el valor catastral de los bienes inmuebles, se recurre a la Encuesta Financiera de las Familias (EFF) para obtener un ratio de ajuste que permita aproximar los valores catastrales al valor de mercado. Esto se puede llevar a cabo ya que la Encuesta Financiera de las Familias tiene valores medios, medianos y funciones de densidad similares a las del Panel de Hogares, lo que no genera distorsiones basadas en las diferencias entre ambas bases de datos (Petrov, 2024). Este ratio se calcula de la siguiente forma:
\[R = \frac {\sum_ {i = 1} ^ {N} V _ {i} ^ {\mathrm{mercado}}}{\sum_ {i = 1} ^ {N} V _ {i} ^ {\mathrm{catastral}}} = 3, 1 1 2 5\tag{10}\]
Donde:
R representa la relación entre el valor de mercado y el valor catastral de los inmuebles, resultando en un valor de 3,1125. Este valor implica que, en promedio, el precio de mercado de los inmuebles es más de tres veces superior al valor catastral declarado.
V <sup>mercado</sup> es el valor de mercado de la propiedad inmobiliaria i según la EFF (ola de 2020), expresado en euros constantes de 2021.
<sup>catastral</sup> es el valor catastral de la propiedad inmobiliaria i en el Panel de Hogares de 2019, también en euros constantes de 2021.
N es el número total de propiedades utilizadas para el cálculo.
D. Diferencia entre TME Teórico y Real
Para medir adecuadamente el efecto de las deducciones y bonificaciones autonómicas, se calculan dos tipos medios efectivos:
El Tipo Medio Efectivo Teórico en el percentil i se calcula como:
\[\mathrm{TMETeórico} _ {i} = \frac {\text {Cuota de escala de gravamen media} _ {i}}{\text {Patrimonio neto medio} _ {i}}\tag{11}\]
El Tipo Medio Efectivo Real en el percentil i se calcula como::
\[\mathrm{TMEReal} _ {i} = \frac {\mathrm{Cuotalíquidamedia} _ {i}}{\mathrm{Patrimonionetomedio} _ {i}}\tag{12}\]
La diferencia entre ambos refleja el impacto de las deducciones y bonificaciones autonómicas sobre la carga tributaria final, lo que permite identificar tanto las comunidades autónomas como los niveles de patrimonio más beneficiados por la cesión de competencias fiscales.
E. La Composición Patrimonial en el Top 1 % y su Relevancia Fiscal
Resulta fundamental examinar la estructura patrimonial de los hogares en los niveles más altos de la distribución de la riqueza en España. Esta caracterización permite identificar cómo varía la composición de los activos a lo largo de la distribución del patrimonio y proporciona información clave para entender los mecanismos a través de los cuales los contribuyentes pueden responder al impuesto, así como los márgenes existentes para su planificación fiscal.
La Figura 15 muestra la composición de los activos totales de los hogares por grupos de riqueza, utilizando los microdatos del Panel de Hogares. En ella se observa que los hogares situados en la parte baja de la distribución concentran la mayor parte de su riqueza en propiedades inmobiliarias, especialmente en la vivienda habitual. A medida que se avanza hacia los percentiles más altos, se incrementa la diversificación patrimonial y gana peso la tenencia de activos financieros.
Entre las categorías representadas, se incluyen:
Propiedades Inmobiliarias: incluye la vivienda habitual y otras propiedades urbanas o rústicas. Este componente es predominante en todos los grupos, aunque pierde peso relativo en los percentiles más altos. El PH ofrece el valor de las propiedades inmobiliarias en valor catastral. A través del ratio calculado en la ecuación 10 se estima su valor de mercado.
Cuentas Bancarias: engloba depósitos a la vista y a plazo, siendo más relevantes en los grupos intermedios.
Deuda y Bonos: activos de renta fija emitidos por entidades públicas o privadas, utilizados como vehículo de inversión en los tramos altos.
Instituciones de Inversión Colectiva (IIC): fondos de inversión y sociedades de inversión colectiva, que representan una proporción creciente de la riqueza a medida que se asciende en la distribución.
Seguros y Rentas: activos ligados a seguros de vida y rentas vitalicias, empleados habitual mente como instrumentos de planificación patrimonial y previsión
Planes de Pensiones: ahorro acumulado en planes individuales o colectivos, con una presencia moderada en todos los grupos.
Valores Negociados: acciones cotizadas en mercados regulados, que adquieren un peso sustancial en el top 0,1 % y reflejan un mayor grado de sofisticación financiera.
Otros Activos: incluye participaciones empresariales no cotizadas, objetos de valor o derechos económicos no clasificados en las categorías anteriores.
Figura 15 : Composición de los Activos Totales, por Grupos de Riqueza. Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos del Panel de Hogares 2019.

Este análisis pone de manifiesto un patrón claro: a medida que se asciende en la distribución de riqueza (con un enfoque especial en el top 1 %), disminuye el peso de los bienes inmuebles, que constituyen la principal forma de riqueza en los hogares de renta media, y aumenta la proporción de activos financieros líquidos y diversificados. Esta transformación en la estructura patrimonial a favor de activos financieros (como acciones, participaciones en fondos de inversión, bonos o seguros) refleja no solo un mayor grado de sofisticación en la gestión de la riqueza entre los hogares más ricos, sino también una mayor capacidad para adaptar sus carteras de manera relativamente rápida ante cambios en el entorno fiscal.
Desde la perspectiva de la imposición patrimonial, este patrón tiene implicaciones relevantes. En primer lugar, la valoración de activos financieros complejos es más incierta y volátil que la de los bienes inmuebles, lo que puede dificultar la correcta estimación de la base imponible y abrir espacios para la planificación fiscal agresiva (Saez y Zucman, 2019). Además, muchos de estos activos son más fácilmente trasladables o pueden ser gestionados a través de estructuras jurídicas y financieras diseñadas para minimizar la carga tributaria, lo que complica su control y fiscalización por parte de la administración.
En segundo lugar, el hecho de que los hogares más ricos concentren su riqueza en activos que no siempre están sujetos a una valoración homogénea o transparente plantea retos para la equidad horizontal del impuesto (Bastani y Waldenström, 2023). Dos contribuyentes con un mismo nivel de patrimonio neto pueden enfrentarse a cargas fiscales muy distintas en función de la composición de su riqueza. Por tanto, la efectividad redistributiva recaudatoria del impuesto puede verse mermada si no se garantiza una valoración coherente y exhaustiva de estos activos financieros en los tramos superiores de la distribución. Esto refuerza la necesidad de un diseño más riguroso del impuesto, especialmente en lo relativo a la definición de las bases imponibles y a los mecanismos de supervisión sobre las grandes fortunas.
La Figura 16 presenta la composición de los pasivos totales por grupos de riqueza en España, a partir de los microdatos de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF). A diferencia del Panel de Hogares, que constituye la fuente principal de este trabajo, la EFF permite desagregar los pasivos según su naturaleza, lo que resulta esencial para comprender los factores que reducen la base imponible del Impuesto sobre el Patrimonio. Sin embargo, debido al reducido tamaño muestral de la EFF, no es posible desagregar con el mismo nivel de detalle el top 1 %, como sí se hace con los activos. A pesar de ello, el análisis agregado proporciona una visión útil para interpretar la relación entre deuda y riqueza neta en los distintos grupos de patrimonio.
Figura 16 : Composición de los Pasivos Totales, por Grupos de Riqueza. Fuente: Elaboración propia a partir de los microdatos de la Encuesta Financiera de las Familias 2020.

Los resultados evidencian una clara heterogeneidad en la composición de los pasivos según el nivel de riqueza. En los hogares con menor patrimonio, la deuda está principalmente vinculada a la vivienda habitual, lo que refleja su papel como principal vehículo de acumulación patrimonial para la clase media. A medida que se asciende en la distribución, esta deuda pierde peso relativo, mientras aumentan los pasivos asociados a otras propiedades inmobiliarias y otros préstamos. En el top 0,1 %, la deuda sobre la vivienda habitual es casi residual, mientras que las deudas relacionadas con inversiones inmobiliarias y otros préstamos (potencialmente empresariales o financieros) representan la mayor parte del pasivo total.
Este patrón tiene implicaciones directas para el diseño y la efectividad del Impuesto sobre el Patrimonio. Dado que el impuesto se aplica sobre el patrimonio neto, es decir, activos menos pasivos, la posibilidad de deducir ciertos tipos de deuda puede reducir significativamente la carga tributaria efectiva en los tramos más altos. En particular, los contribuyentes con mayores recursos pueden beneficiarse de estructuras de endeudamiento más complejas o estratégicamente diseñadas para minimizar el valor neto sujeto a tributación, una práctica documentada en la literatura internacional (Saez y Zucman, 2019; Scheuer y Slemrod, 2021). Este efecto erosiona la progresividad del impuesto y pone de manifiesto la importancia de una definición rigurosa y homogénea de los pasivos deducibles.
Además, la evidencia empírica sugiere que la planificación patrimonial mediante el uso de deuda estructurada o la titularidad compartida de activos financieros sofisticados es más frecuente entre los hogares más ricos (Smith et al., 2021). Esta realidad puede limitar las capacidades del impuesto si no se acompaña de medidas que garanticen la transparencia en la valoración de los pasivos y su genuina vinculación con los activos declarados.
En definitiva, la composición de los pasivos por nivel de riqueza no solo ilustra las diferencias en las estrategias de financiación entre hogares, sino que también revela importantes desigualdades en el impacto del impuesto. Esta evidencia refuerza la necesidad de revisar en profundidad e tratamiento de los pasivos dentro del impuesto, con el fin de garantizar su equidad horizontal y preservar su progresividad.
F. Características de los Declarantes bajo cada Simulación
Figura 17 : Distribución de los Declarantes por Características Sociodemográficas y Simulación. Fuente: Elaboración propia.
| IP | Sim NO | Sim CH | Sim FR | Sim IT* | Sim 1 | Sim 2 | Sim 3 | Sim Piketty | |
| Número de declarantes | 119.579 | 2.658.062 | 735.583 | 103.052 | 16.381.520 | 152.493 | 182.962 | 196.269 | 4.958.869 |
| Sexo de los declarantes | |||||||||
| Mujeres | 50,01% | 52,23% | 51,92% | 53,50% | 52,46% | 51,33% | 51,28% | 50,98% | 52,62% |
| 59.801 | 1.388.306 | 381.914 | 55.133 | 8.593.745 | 78.275 | 93.823 | 100.058 | 2.609.357 | |
| Tipo de hogar de los declarantes | |||||||||
| Un adulto, sin menores | 34,96% | 34,41% | 32,89% | 34,25% | 25,23% | 35,12% | 34,95% | 33,79% | 30,65% |
| 41.805 | 914.639 | 241.933 | 35.293 | 4.133.574 | 53.558 | 63.951 | 66.322 | 1.519.936 | |
| Un adulto, con menores | 4,40% | 3,33% | 3,62% | 4,19% | 3,52% | 4,05% | 3,74% | 3,91% | 3,62% |
| 5.260 | 88.513 | 26.623 | 4.313 | 576.988 | 6.173 | 6.850 | 7.678 | 179.746 | |
| Dos adultos, sin menores | 16,89% | 19,73% | 18,94% | 17,65% | 18,52% | 17,29% | 17,40% | 17,07% | 18,74% |
| 20.196 | 524.436 | 139.319 | 18.191 | 3.034.170 | 26.367 | 31.844 | 33.509 | 929.387 | |
| Dos adultos, con menores | 13,44% | 12,90% | 13,76% | 10,64% | 21,23% | 12,88% | 12,37% | 13,21% | 16,13% |
| 16.065 | 342.783 | 101.216 | 10.966 | 3.477.505 | 19.644 | 22.625 | 25.926 | 799.660 | |
| Al menos tres adultos, sin menores | 20,77% | 22,09% | 22,36% | 21,93% | 21,69% | 21,61% | 21,61% | 21,92% | 22,07% |
| 24.836 | 587.052 | 164.476 | 22.601 | 3.552.513 | 32.947 | 39.543 | 43.015 | 1.094.551 | |
| Al menos tres adultos, con menores | 9,54% | 7,54% | 8,43% | 11,34% | 9,81% | 9,05% | 9,92% | 10,10% | 8,78% |
| 11.408 | 200.469 | 62.010 | 11.688 | 1.606.772 | 13.803 | 18.149 | 19.819 | 435.590 | |
| Grupos de edad de los declarantes | |||||||||
| 65 o más años | 58,46% | 53,39% | 51,56% | 67,53% | 37,38% | 59,48% | 58,96% | 57,59% | 47,33% |
| 69.902 | 1.419.066 | 379.271 | 69.589 | 6.123.707 | 90.697 | 107.883 | 113.022 | 2.347.173 | |
| De 51 a 64 años | 29,82% | 32,69% | 33,43% | 25,41% | 32,32% | 29,36% | 29,88% | 30,05% | 33,84% |
| 35.663 | 869.002 | 245.937 | 26.183 | 5.294.203 | 44.778 | 54.661 | 58.979 | 1.678.159 | |
| De 41 a 50 años | 8,58% | 10,67% | 11,75% | 5,57% | 20,56% | 8,26% | 8,10% | 8,94% | 14,42% |
| 10.259 | 283.644 | 86.440 | 5.739 | 3.368.774 | 12.591 | 14.825 | 17.549 | 715.151 | |
| De 31 a 40 años | 2,34% | 2,66% | 2,73% | 1,23% | 8,32% | 2,16% | 2,38% | 2,60% | 3,84% |
| 2.795 | 70.752 | 20.063 | 1.271 | 1.362.228 | 3.293 | 4.358 | 5.101 | 190.404 | |
| De 16 a 30 años | 0,80% | 0,59% | 0,53% | 0,26% | 1,42% | 0,74% | 0,67% | 0,82% | 0,56% |
| 960 | 15.598 | 3.872 | 270 | 232.609 | 1.134 | 1.235 | 1.617 | 27.982 |
Figura 18 : Sexo de los Declarantes bajo cada Simulación.

Fuente: Elaboración propia.
Figura 19 : Edad de los Declarantes bajo cada Simulación.

Fuente: Elaboración propia.
Figura 20 : Tipo de Hogar de los Declarantes bajo cada Simulación.

Fuente: Elaboración propia.