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Inmigración, Envejecimiento y Dividendo Demográfico: El caso de España en perspectiva

J. IGNACIO CONDE-RUIZ

CLARA I. GONZÁLEZ

MIGUEL DÍAZ-SALAZAR

Estudios sobre la Economía Española 2026/05

Febrero 2026

José Ignacio Conde-Ruiz*1, Clara I. Gonzalez2, and Miguel Diaz-Salazar3

1FEDEA y Universidad Complutense de Madrid

2Banco de España

3FEDEA y Universidad Complutense de Madrid

10 de febrero de 2026

Resumen

Este artículo cuantifica el papel de la inmigración en el crecimiento del ingreso por habitante en España desde 2000 y ofrece una primera aproximación prospectiva con proyecciones oficiales. Combinamos (i) una descomposición contable del ingreso per cápita en productividad laboral, tasa de empleo y proporción de población en edad de trabajar; (ii) un contrafactual “sin inmigración” que elimina la aportación migratoria a población total, población en edad laboral y empleo manteniendo constante la productividad; y (iii) escenarios futuros con y sin entradas migratorias a partir de las proyecciones del INE. Hallamos que, entre 2000 y 2019, la inmigración mitigó alrededor del 60 % del deterioro del dividendo demográfico; su efecto neto sobre la tasa de empleo fue prácticamente neutral en el largo periodo, pero claramente positivo en 2020–2024 (+0,22 puntos porcentuales anuales). Mirando al futuro, las entradas previstas amortiguan de forma creciente el lastre demográfico: la contribución adicional del canal demográfico asciende a 0,23 puntos porcentuales anuales en 2024–2030 y 2031–2040, y a 0,49 puntos en 2041–2050. Dado que mantenemos constante la productividad, estas estimaciones deben interpretarse como una cota inferior del impacto total. Los resultados tienen implicaciones para la política migratoria y de empleo en un contexto de envejecimiento acelerado.

nacho.conderuiz@gmail.com
Esta es una versión extendida del articulo acetado para su publicación en la Revista de Información Comercial Española, Revista de Economía en el especial "Los Efectos Económicos de la Inmigración". Agradecimientos a Marcel Jansen, Florentino Felgueroso, Sergi Jimenez, Daniel Perez, Juanfran Jimeno por sus valiosos comentarios. José Ignacio Conde-Ruiz agradece el apoyo del Proyecto de Investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, PID2023-148090NB-I00. Las opiniones expresadas en este trabajo y los análisis son exclusivamente responsabilidad de los autores y no coinciden necesariamente con las del Banco de España o el Eurosistema

Resumen

This paper quantifies the contribution of immigration to Spain’s per-capita income growth since 2000 and provides a forward-looking assessment based on official projections. We combine (i) an accounting decomposition of GDP per capita into labor productivity, employment rate, and the share of working-age population; (ii) a “no-immigration” counterfactual that removes migrants’ contributions to total population, working-age population, and employment while holding productivity fixed; and (iii) projected scenarios with and without future inflows using Spain’s statistical office projections. We find that, over 2000–2019, immigration offset roughly 60 % of the deterioration in the demographic dividend; its net effect on the employment rate was essentially neutral over the long period but clearly positive in 2020–2024 (+0.22 percentage points per year). Looking ahead, projected inflows increasingly cushion demographic headwinds: the additional demographic contribution amounts to 0.23 percentage points per year in 2024–2030 and 2031–2040, and 0.49 points in 2041–2050. Because productivity is held constant, these estimates should be read as a lower bound of the total impact. The results carry policy implications for migration and labor-market design in an aging economy.

1. Introducción

La transición demográfica condiciona de forma decisiva el crecimiento económico a largo plazo. Cuando aumenta el peso de la población en edad de trabajar sobre el total —el llamado dividendo demográfico— se abre una ventana de oportunidad que facilita el avance del ingreso por habitante y alivia tensiones sobre las finanzas públicas. Con el envejecimiento, esa dinámica se revierte: la proporción de dependientes crece, se reduce la población activa potencial y la demografía pasa de impulsar a lastrar el crecimiento.

Este trabajo analiza el papel de la inmigración en el crecimiento del ingreso por habitante en España a partir de tres pasos complementarios. En primer lugar, documenta la evolución de las entradas de inmigrantes en las últimas décadas y su impacto sobre la estructura demográfica, en términos de volumen, composición por edades y rasgos sociodemográficos. En segundo lugar, evalúa su contribución al crecimiento mediante una descomposición contable del PIB per cápita en productividad laboral, tasa de empleo y proporción de población en edad de trabajar. Para aislar el canal estrictamente demográfico y de empleo, se construye un contrafactual “sin inmigración” que elimina la aportación de los inmigrantes a la población total, a la población en edad de trabajar y al empleo, manteniendo constante la productividad laboral agregada, cuya respuesta requeriría supuestos de equilibrio general que no pueden identificarse con datos agregados. Finalmente, utilizando las proyecciones demográficas oficiales del INE, se comparan trayectorias futuras con y sin flujos migratorios, de modo que la contribución atribuida a la inmigración debe interpretarse como una cota inferior de su impacto total sobre el crecimiento.

Los resultados se resumen así. Entre 2000 y 2019, la inmigración mitigó cerca del sesenta por ciento del deterioro del llamado “dividendo demográfico”: la proporción de población en edad de trabajar habría caído a un ritmo anual de menos 0,39 por ciento sin inmigración, frente a menos 0,16 por ciento con inmigración, una diferencia de 0,23 puntos porcentuales al año (aproximadamente 4,6 puntos acumulados en dos décadas). Sobre la tasa de empleo, el efecto neto fue prácticamente neutral en 2000–2019 —la inmigración aumentó tanto el empleo como la población en edad laboral—, pero pasó a ser claramente positivo en 2020–2024, con una diferencia de 0,22 puntos porcentuales anuales a favor del escenario con inmigración. De cara al futuro, manteniendo fija la productividad y la tasa de empleo en el último año observado, las entradas migratorias previstas amortiguan de forma creciente el lastre demográfico: la contribución adicional del canal demográfico asciende a 0,23 puntos porcentuales anuales en 2024–2030 y 2031–2040, y a 0,49 puntos en 2041–2050 (equivalentes, de forma aproximada, a 1,6, 2,3 y 4,9 puntos menos de caída acumulada de la proporción en edad laboral en cada periodo). Incluso con esos flujos, la demografía seguirá pesando negativamente sobre el crecimiento; no obstante, la inmigración reduce de manera sustantiva la intensidad de ese lastre.

El resto del artículo se organiza como sigue. La Sección 2 documenta de forma descriptiva la evolución reciente de los flujos migratorios hacia España y caracteriza el perfil sociodemográfico de la población inmigrante. La 3 presenta el marco conceptual del dividendo demográfico y cuantifica su papel en el crecimiento del PIB per cápita mediante una descomposición contable. La Sección 4 evalúa el impacto de la inmigración sobre el dividendo demográfico y el crecimiento, construyendo un contrafactual “sin inmigración” que aísla el canal estrictamente demográfico y el de empleo. La Sección 5 proyecta escenarios con y sin flujos migratorios usando las proyecciones demográficas oficiales y discute sus implicaciones sobre el ingreso por habitante. Por último, la 6 ofrece las conclusiones y las implicaciones de política económica.

2. Evolución de los flujos migratorios en España: de país emigrante a país receptor

Desde una perspectiva histórica, España ha pasado por varias etapas en cuanto a la evolución de los movimientos migratorios se refiere. Durante la década de los sesenta y parte de los setenta, se produjo una gran salida de españoles hacia otros países lo que supuso para España ser un país netamente emigrante. Sin embargo, a partir de los años noventa y en particular en los 2000, España pasó a ser el país europeo que más población extranjera recibió con una media anual de 600.000 nuevas llegadas, superando las 700.000 en 2007 (ver Figura 1). En solo siete años, la población inmigrante se multiplicó por cinco, un fenómeno sin precedentes entre los países de la OCDE en las últimas décadas. Este aumento de flujos migratorios, significativo y relativamente rápido, fue determinante para que la población total experimentara tasas de crecimiento cercanas al 2 %.

Figura 1: Flujos migratorios netos (1960-2024).Fuente: Population change, Eurostat.

Figura 1: Flujos migratorios netos (1960-2024).Fuente: Population change, Eurostat.
YearSaldo migratorio neto (personas)Variación anual de la población (personas)
1960-150000250000
1962-100000300000
1964-50000350000
1966100000500000
1968-50000300000
197050000450000
197235000400000
197435000450000
197635000450000
197835000450000
198035000450000
1982350035000
19843502500
19863525
19883525
1990-1525
19921525
19941525
19961525
19981525
20001525
20023585000
20046575000
20066585000
20084575000
20101525
2012-15-25
2014-25-25
2016-15-15
20183545
20202515
20227565
20246545

A partir del año 2008, debido a la crisis económica, los flujos migratorios netos, es decir la diferencia entre inmigración y emigración, empezaron a descender y llegaron a ser negativos entre los años 2012 y 2015. A partir de entonces, los flujos migratorios se han ido recuperando volviendo a registrar una mayor llegada de personas al país y reduciéndose las salidas, registrando un saldo neto medio de 650 mil personas en el período 2022-2024 como se puede ver en la Figura 21.

Figura 2: Detalle de salidas y entradas de España 2008-2024. Fuente: Estadística de migraciones, INE.

Figura 2: Detalle de salidas y entradas de España 2008-2024. Fuente: Estadística de migraciones, INE.
YearLlegadasSalidasSaldo neto
2008600000300000300000
20094000003500000
2010350000400000-50000
2011350000400000-50000
2012350000450000-150000
2013350000550000-250000
2014350000450000-150000
201535000035000050000
2016450000350000150000
2017550000350000150000
2018750000350000350000
2019750000350000450000
2020550000250000250000
20211,250,00075,575,57525,575,575
20221,25,575,57555,575,57575,575,575
20231,25,757,57565,757,57565,757,575
20241,375,757,57567,757,57562.5%

Respecto a las características sociodemográficas, este fenómeno de los últimos veinticinco años ha supuesto que la población residente en España que ha nacido en el extranjero llega a casi 9,5 millones de personas en enero de 2025 (51 % mujeres y 49 % hombres), lo que supone el 19,3 % de la población total. Atendiendo a su nacionalidad, en España hay 6,9 millones de personas con nacionalidad extranjera, un 14,1 % de la población total (véase Tabla 1)2. En cualquier caso estas cifras contrastan con la cifra de menos de 1,5 millones de población nacida en el extranjero que se registraban en el año 2000 (casi un millón con nacionalidad extranjera), en el que suponía un 3,6 % de la población total (2,3 %).

Este fenómeno ha tenido importantes implicaciones para la población en España.Véase Conde-Ruiz y González (2010, 2021, 2024) y González Martínez (2013) para un análisis del impacto de la inmigración en términos demográficos. La fuerte llegada de población extranjera supuso crecimientos de la población total con tasas alrededor del 2 % a principios de los años

1Véase Sastre et al. (2025) para un análisis sobre los factores que influyen sobre los flujos migratorios hacia España y otras economías avanzadas.
2Entre 2009 y 2024, se concedió la nacionalidad española por residencia a 2.113.537 personas, según información del Observatorio Permanente de la Inmigración, en su estadística de Concesiones de nacionalidad española por residencia. Los modos de adquisición de nacionalidad española pueden ser por residencia, opción u otros. En el primer caso se exige la residencia en España durante 10 años. Según la Estadística Adquisiciones de nacionalidad española de residentes del INE, esta es la opción mayoritaria con el 82 % de las registradas en el Registro Civil entre 2013 y 2024.

Tabla 1: Población en España por nacionalidad y lugar de nacimiento (Año 2025). Fuente: Estadística continua de población, INE. 1 de enero 2025

Lugar de nacimientoNacionalidad
Total (%)EspañolaExtranjera
Total49.128.297 (100%)42.216.3266.911.971
España39.664.087 (80,7%)39.164.944499.143
Extranjero9.464.210 (19,3%)3.051.3826.412.828

2000 frente a crecimientos menores al 0,5 % de la población nativa. Según datos del Padrón, la población con nacionalidad extranjera presentó su mayor incremento en 2001 pasando de 924 mil personas a 1,4 millones (un 50 % más), que en el caso de nacidos fuera de España fue de 1,5 millones a 2 millones (un 34 % más).

Además la población inmigrante se caracteriza por tener una edad media menor que la población en España por lo que el fenómeno de la década de los 2000 contribuyó al rejuvenecimiento de la población española. La media de edad de la población con nacionalidad extranjera era de 34 años en el período 2000-2008, frente a 41 años con nacionalidad española. Si bien, en 2024, la diferencia de edad entre la población nacida en el extranjero frente a la nacida en España es menor: 41,3 años vs 45,1 años.

Debido a que la población que ha llegado a España es más jóven, esto ha supuesto el cambio de la estrucutura de la población por edad como se puede ver en las pirámides poblacionales de la Figura 3 en las que se compara la población en 2002 frente a la de 2024. En ellas se observa que la población nacida en el extranjero tiene un mayor peso que la nativa entre los 20 y los 50 años, mientras que a partir de esa edad ocurre lo contrario.

Figura
(a) Año 2002
Age GroupHombres_INM (%)Hombres_ES (%)Mujeres_INM (%)Mujeres_ES (%)
---------------
90 y má10.010.00.00.0
85-898.08.00.00.0
80-846.06.00.00.0
75-794.04.00.00.0
70-742.02.00.00.0
65-690.00.00.00.0
60-642.02.00.00.0
55-594.04.00.00.0
50-546.06.00.00.0
45-498.08.00.00.0
40-4410.010.00.00.0
35-398.08.06.06.0
30-346.06.06.06.0
25-294.04.04.04.0
20-242.02.02.02.0
15-190.00.02.02.0
10-142.02.02.02.0
5-94.04.02.02.0
0-46.06.02.02.0
The chart displays a horizontal bar chart comparing the percentage distributions of male and female populations across two age groups for each gender category in the same age group (Hombres_INM and Mujeres_ES). The x-axis represents the percentage scale from -1 to +1, and the y-axis lists the age groups in descending order of male population percentage. The legend distinguishes between male (blue) and female (orange) populations for each age group.

Figura 3: Pirámide de población según país de nacimiento. Fuente: Elaboración propia a partir de Encuesta continua de población, INE.

Figura 3: Pirámide de población según país de nacimiento. Fuente: Elaboración propia a partir de Encuesta continua de población, INE.
(b) Año 2024
Age GroupHombres_INM (%)Mujeres_INM (%)Mujeres_ES (%)
------------
90 y más3.51.01.5
85-893.01.51.0
80-843.52.01.5
75-794.02.52.0
70-744.53.02.5
65-695.03.53.0
60-645.54.03.5
55-596.04.54.0
50-546.55.04.5
45-497.05.55.0
40-447.56.05.5
35-398.06.56.0
30-348.57.06.5
25-299.07.57.0
20-249.58.07.5
15-1910.08.58.0
10-1410.59.08.5
05-0911.09.59.0
0-411.510.09.5

Adicionalmente, la población inmigrante se caracteriza por tener hijos a edades más tempranas que las mujeres españolas. La diferencia de edad de la maternidad al primer hijo es de casi cuatro años (en 2002 era 26,1 vs 29,5 años; en 2024, 28,5 años vs 32,2 años). De hecho, una parte significativa de los nacimientos en España corresponden a madres nacidas en el extranjero. En 1996 apenas representaban el 3 % del total de nacimientos, mientras que desde 2009 suponen en media el 25 % de los nacimientos totales. No obstante, diversos estudios como el de Izquierdo (2006) señalan que, con el tiempo, las pautas de fecundidad de las mujeres inmigrantes tienden a converger con las de las nativas, reduciendo su descendencia. De hecho, el indicador coyuntural de fecundidad, es decir el número de hijos por mujer con nacionalidad extranjera es menor en 2023 a la que tenían en 2002 (1,28 hijos por mujer vs 1,86 niños por mujer)3.

En cuanto al origen de la población nacida en el extranjero que reside en España, el grupo más numeroso actualmente ha nacido en Sudamérica (7 %), seguido por ciudadanos de otros países de la Unión Europea (3,3 %) y de África (3,1 %).

En el ámbito laboral, la tasa de participación de los inmigrantes suele ser superior a la de los nativos aunque presentan también mayores niveles de desempleo. La Tabla 2 muestra tasas de empleo globalmente superiores (60,4 % frente a 50,1 % en 2024). Esto se explica principalmente porque el principal motivo de llegada a nuestro país es el laboral. De hecho, su tasa de actividad supera en alrededor de 15 puntos porcentuales a la de la población nativa. Por ejemplo, según Cuadrado et al. (2024) los trabajadores nacidos en el extranjero aportaron 2,3 pp al incremento total del empleo registrado en 2023, en comparación con 1,3 pp en Países Bajos y 1 pp en Alemania 4.

Tabla 2: Tasas laborales por lugar de nacimiento (España vs extranjero), años 2006 y 2024 . Fuente: Encuesta de Población Activa, INE.

Grupo / AñoActividad (%)Empleo (%)Paro (%)
2006
Nacidos en España56.3651.877.97
Nacidos en el extranjero76.2767.7011.24
2024
Nacidos en España55.7250.110.09
Nacidos en el extranjero71.3860.3715.42

En consecuencia, el impacto de la inmigración en las últimas décadas ha sido significativo tanto en el plano demográfico como en el laboral: ha supuesto el rejuvenecimiento de la población residente en España y ha contribuido a elevar las tasas de empleo y participación.

3Veáse INE (2025) para un mayor detalle sobre las diferencias por lugar de nacimiento.
4Véase Cuadrado y Regil (2025) para un análisis de la contribución de la población extranjera al crecimiento del PIB per cápita en el período 2022-2024.

3. Envejecimiento Demográfico y Dividendo Demográfico

El concepto de dividendo demográfico hace referencia a la fase de la transición demográfica5 en la que el peso relativo de la población en edad de trabajar aumenta respecto de la población dependiente, tanto infantil como anciana. Esta configuración etaria genera una ventana de oportunidad para el crecimiento económico, en la medida en que la proporción de trabajadores potenciales se expande en relación con los dependientes, facilitando mayores niveles de ahorro, inversión y productividad agregada asi como una mejor situacion fiscal.

El efecto del dividendo demográfico puede ilustrarse de manera sencilla a través de la siguiente descomposición contable del PIB per cápita:

\[\underbrace {\frac {Y}{N}} _ {\text {PIB per cápita}} = \underbrace {\frac {Y}{L}} _ {\text {Productividad por Ocupado}} \cdot \underbrace {\frac {L}{W}} _ {\text {Tasa de Empleo}} \cdot \underbrace {\frac {W}{N}} _ {\text {Dividendo Demográfico}} \tag {1}\]

donde Y representa el producto interior bruto, N la población total, L el número de ocupados y W la población en edad de trabajar (i.e población entre 15 y 64 años).

El crecimiento de la renta per cápita constituye uno de los indicadores más relevantes del bienestar económico de una sociedad, al reflejar de manera sintética la capacidad de una economía para generar mejoras sostenidas en el nivel de vida de su población. Tal como muestra Berman (2022), la evolución de este indicador no solo determina el progreso material, sino también las oportunidades de movilidad intergeneracional absoluta —esto es, la probabilidad de que los hijos disfruten de un nivel de renta superior al de sus padres. En su estudio, Berman (2022) documenta que en la mayoría de las economías avanzadas la movilidad absoluta ha caído de forma marcada desde mediados del siglo XX, pasando de niveles cercanos al 90 % a valores en torno al 50 %, y demuestra que este descenso se explica fundamentalmente por la desaceleración del crecimiento de la renta media, mientras que el aumento de la desigualdad o los cambios en la movilidad relativa tienen un papel mucho menor. En consecuencia, si no crece el PIB per cápita, no puede mantenerse una movilidad absoluta generalizada, ya que la falta de expansión de la renta media limita la mejora del bienestar de las nuevas generaciones. De ahí la importancia de analizar la trayectoria del crecimiento per cápita y, dentro de ella, el papel que desempeña el dividendo demográfico, cuya evolución condiciona directamente el potencial de crecimiento y, con ello, las posibilidades de progreso intergeneracional.

Esta identidad recogida en la ecuación (1) muestra que el ingreso por habitante depende de tres factores: (i) la productividad laboral (Y /L), (ii) la tasa de empleo la proporción de población en edad de trabajar sobre el total (W/N). Este último componente recoge el efecto puramente demográfico: cuando la población en edad laboral crece más rápido que la población total, el cociente W/N aumenta y se genera una “ventana de oportunidad” para el crecimiento económico.

5La transición demografica ha sido ampliamente estudiada por la literatura academica (entre otros ver Chesnais (1990), Fernández-Villaverde y Guner (2024), Keyfitz (1971), Myrskylä et al. (2009), Lee (2006) Y Guinnane (2011)).

Ahora bien, este dividendo no es permanente. A medida que avanza la transición demográfica, el descenso de la fecundidad y el aumento de la esperanza de vida conducen a una inversión del proceso: la población dependiente crece de nuevo, pero ahora por la vía del envejecimiento6.

En el caso de España, como veremos en la siguiente sección, la ventana de oportunidad asociada al primer dividendo se ha ido cerrando de manera acelerada. El país presenta desde hace décadas una de las tasas de fecundidad más bajas de Europa, junto con un aumento sostenido de la longevidad. Como consecuencia, la tasa de dependencia de los mayores de 65 años se proyecta en un crecimiento muy significativo para las próximas décadas (Eurostat, 2023; Instituto Nacional de Estadística (INE), 2024). Este proceso de envejecimiento plantea retos de primer orden en términos de sostenibilidad fiscal, mercado laboral y crecimiento potencial.

La literatura ha enfatizado que el aprovechamiento del dividendo demográfico depende en gran medida de factores institucionales y de políticas públicas. No basta con una estructura etaria favorable: es necesario contar con mercados laborales inclusivos, sistemas educativos eficaces y marcos institucionales que permitan transformar el potencial demográfico en crecimiento económico real (ver Bloom y Canning (2003), Bloom et al. (2003), Kelley y Schmidt (2005), Kotschy et al. (2020) y Lee y Mason (2010a)). En ausencia de estas condiciones, el dividendo puede desaprovecharse y el envejecimiento se convierte rápidamente en una restricción estructural.

En síntesis, veremos como España ha pasado de beneficiarse del dividendo demográfico a enfrentarse al desafío del envejecimiento acelerado. En este contexto, resulta fundamental evaluar hasta qué punto la inmigración puede actuar como un mecanismo que mitigue la creciente presión demográfica y contribuya a la sostenibilidad del crecimiento económico7.

3.1. Dividendo Demográfico y Crecimiento Económico en España

La evolucion del dividendo demografico resumido en la proporción de población en edad de trabajar sobre el total de la población (W/N) nos ayuda a enteder el impacto de la demografia en el crecimiento. La Figura 4 muestra que el dividendo demográfico alcanzó su máximo a finales de la década de 2000, tras un prolongado periodo de expansión iniciado en los años ochenta. Este incremento reflejaba la entrada de cohortes amplias en edad laboral y la contribución de los flujos migratorios, que elevaron de forma sostenida la proporción de población activa sobre el total. A partir de 2008, sin embargo, el indicador comenzó a descender de manera continuada, en línea con el envejecimiento de la población y la contracción del grupo en edad de trabajar. La barra naranja, que representa la tasa anual de crecimiento de W/N, confirma esta transición: tasas positivas hasta mediados de los noventa, seguidas de una desaceleración progresiva y, posteriormente, de valores negativos durante la última década, con una leve recuperación hacia el final del periodo.

6En este contexto, el denominado segundo dividendo demográfico se vincula a la acumulación de capital humano y financiero que las sociedades logran durante la primera fase, lo que permite sostener el crecimiento incluso en escenarios de mayor dependencia (ver Mason (2005) y Lee y Mason (2010b)).
7Además, el impacto de distintos flujos migratorios sobre la estructura demográfica española no solo afecta al dividendo demográfico, sino que también tiene implicaciones sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones, tal como se ha señalado en la literatura (véase, para el caso de España, González et al. (2009); Conde-Ruiz y González (2013)).

Figura 4: Evolución Dividendo Demográfico (1980-2024): nivel y tasa anual de crecimiento. Fuente: Encuesta Continua de Población, INE.

Figura 4: Evolución Dividendo Demográfico (1980-2024): nivel y tasa anual de crecimiento. Fuente: Encuesta Continua de Población, INE.
YearTasa crecimiento dividendo demográfico ( escala derecha)Dividendo demográfico
19800.670.002
19810.6750.0025
19820.6850.003
19830.6880.0035
19840.6870.004
19850.6850.0045
19860.6820.005
19870.680.0055
19880.680.006
19890.6830.0065
19900.6870.007
19910.690.0075
19920.6870.008
19930.6820.0085
19940.6780.009
19950.6720.0095
19960.6650.01
19970.660.01
19980.6520.01
19990.6480.01
20000.6450.01
20010.640.01
20020.6450.01
20030.6550.01
20040.660.01
20050.6650.01
20060.640.01
20070.650.01
20080.6450.01
2009-0.615-
2010--
2011--
2012--
2013--
2014--
2015--
2016--
2017--
2018--
2019--
2020--
2021--
2022--
2023--
2024--

La descomposición del crecimiento del PIB per cápita sitentizada en la ecuación (1) permite visualizar con claridad el papel cambiante de la demografía en la economía española.

La Tabla 3 permite distinguir dos etapas bien diferenciadas en la contribución de los factores demográficos al crecimiento del PIB per cápita en España. Durante el periodo 1980–1999, el crecimiento fue elevado (2,68 % anual en promedio) y el dividendo demográfico desempeñó un papel decisivo, aportando cerca de 0,44 p.p. anuales al aumento de la renta per cápita. Esta fase coincidió con la expansión de la población en edad de trabajar y con la entrada masiva de nuevas cohortes al mercado laboral, en un contexto en el que la productividad laboral (Y /L) crecía a un ritmo moderado. En contraste, entre 2000 y 2019 el crecimiento se desaceleró de forma sustancial (0,67 % anual) y el dividendo demográfico pasó a tener una contribución negativa (-0,19 p.p.), reflejando el inicio de un cambio de tendencia con mayor presión del envejecimiento poblacional y el estancamiento de la fuerza laboral. En este segundo periodo, la productividad volvió a mostrar un comportamiento débil, lo que sugiere que la pérdida del impulso demográfico no fue compensada por mejoras en la eficiencia productiva. Por último, los años más recientes (2020–2024) deben interpretarse con cautela, dado que se trata de un intervalo corto y marcado por perturbaciones excepcionales —la pandemia, la guerra en Ucrania y la posterior recuperación económica—, lo que dificulta discernir qué parte del crecimiento observado responde a factores estructurales y cuáles a dinámicas transitorias.

Tabla 3: Descomposición del Crecimiento anual promedio del PIB per cápita en España (1980–2024). Fuente: Encuesta Continua de Población, Encuesta de Población Activa y Contabilidad Nacional, INE.

PeriodoPIB por ocupado (Y/L)Tasa de empleo (L/W)Dividendo demográfico (W/N)PIB per cápita total (Y/N)
1980–19991.98 %0.24 %0.44 %2.68 %
2000–20190.19 %0.67 %-0.19 %0.67 %
2020–20241.04 %1.81 %0.07 %2.94 %

Mientras que la Tabla 3 resume la contribución media de cada componente al crecimiento del PIB per cápita por periodos amplios, la Figura 5 ofrece una visión dinámica de su evolución anual entre 1980 y 2024. El gráfico muestra la descomposición del crecimiento en términos de productividad por ocupado, tasa de empleo y dividendo demográfico, permitiendo apreciar la volatilidad cíclica y las fases de expansión y contracción de la economía española. Durante las décadas de 1980 y 1990, el crecimiento elevado del PIB per cápita se apoyó en la mejora del empleo y en el fuerte impulso del dividendo demográfico, que actuó como factor estabilizador incluso en los años de desaceleración. En cambio, a partir de los 2000, la aportación demográfica se tornó negativa y el crecimiento pasó a depender casi exclusivamente del empleo, con la productividad mostrando escasa capacidad de compensación. Las crisis de 2008 y 2020 destacan por la caída simultánea de todos los componentes, aunque en ambos casos se observa una recuperación posterior impulsada por el empleo. En conjunto, la figura confirma que las oscilaciones del PIB per cápita español responden principalmente al ciclo laboral y que la contribución del dividendo demográfico, relevante en las décadas previas, ha ido perdiendo peso hasta volverse prácticamente nula en los años recientes.

Figura 5: Descomposición del crecimiento anual del PIB real per cápita (1980-2024). Fuente: Encuesta Continua de Población, Encuesta de Población Activa y Contabilidad Nacional, INE.

Figura 5: Descomposición del crecimiento anual del PIB real per cápita (1980-2024). Fuente: Encuesta Continua de Población, Encuesta de Población Activa y Contabilidad Nacional, INE.
YearPIB real por ocupado (%)Ocupado por persona en edad de trabajar (%)Dividendo demográfico (%)PIB real per cápita (%)
19805.0-3.01.01.0
19811.0-3.51.0-2.5
19822.5-2.02.51.0
19832.5-2.03.01.5
19845.0-3.51.01.5
19852.5-2.03.01.5
19863.54.01.04.5
19872.04.51.06.5
19882.54.01.06.0
19892.04.01.05.5
19902.53.51.04.5
19913.03.01.04.0
19923.5-3.01.0-2.0
1993-3.0-5.03.5-2.5
1994-2.0-2.03.0-1.5
1995-1.0-2.03.0-2.0
1996-0.5-2.02.5-2.5
1997-0.5-2.03.5-2.0
1998-0.5-2.04.5-2.5
1999-1.0-2.05.0-3.0
2000-0.5-2.0-0.5-3.0
2001-0.5-2.0-0.5-3.0
2002-0.5-2.0-0.5-3.0
2003-0.5-2.0-0.5-3.0
2004-0.5-2.0-0.5-3.0
2005-1.5-2.0-4.0-3.5
2006-1.5-2.0-4.0-3.5
2007-1.5-2.0-4.0-3.5
2008-1.5-2.0-4.5-4.5
20093.5-7.5-7.5-4.5
2010-1.5-7.5-7.5-4.5
2011-1.5-7.5-7.5-4.5
2012-1.5-7.5-7.5-4.5
2013-1.5-7.5-7.5-4.5
2014-1.5-7.5-7.5-4.5
20152.54.5-1.54.5
20162.53.5-1.53.5
20172.53.0-1.53.0
2018-1.52.5-1.52.5
2019-1.5-7.5-7.5-7.5
2020-7.5-11.0-7.5-11.0
2021*3.06.0-7.56.0
2022*-1.53.0-7.53.0
2023*2.53.5-7.54.0
2024*2.53.0-7.53.0
The chart displays a series of four data series: PIB real per ocupado (%), Ocupado por persona en edad de trabajar (%), Dividendo demográfico (%), and PIB real per cápita (%). The values for each series are labeled on the bars, with the latter two series represented by different colors and labels.

En síntesis, la evolución del crecimiento económico español desde 1980 refleja un cambio estructural en el papel de la demografía. Durante las dos últimas décadas del siglo XX, el dividendo demográfico actuó como un potente impulsor del crecimiento, al ampliarse de forma sostenida la población en edad de trabajar y aumentar la participación laboral, lo que permitió mantener un dinamismo elevado incluso con una productividad moderada. Por el contrario, desde comienzos del siglo XXI la transición demográfica ha invertido su signo, convirtiéndose en un factor que resta crecimiento al reducirse el peso relativo de la población activa y aumentar la presión del envejecimiento.

En concreto, la Tabla 4 muestra que, durante el periodo 1980–1999, la evolución demográfica contribuyó positivamente al crecimiento del PIB per cápita, con un efecto acumulado del 9,28 %. Este aporte refleja una estructura poblacional favorable, asociada al aumento de la población en edad de trabajar. En cambio, entre 2000 y 2019 el componente demográfico pasó a restar crecimiento, con una contribución acumulada de -3,80 %, reflejo del rápido envejecimiento y de la reducción del peso relativo de la población laboral potencial. Por último, en el periodo más reciente (2020–2024), la demografía volvió a aportar ligeramente, aunque con una magnitud modesta 0,34 %), en un contexto marcado por la recuperación post-pandemia y por la entrada neta de inmigración.

Tabla 4: Crecimiento acumulado del PIB per cápita en España (1980–2024). Contribución de cada componente en el periodo, en %. Fuente: Encuesta Continua de Población, Encuesta de Población Activa y Contabilidad Nacional, INE.

PeriodoPIB per cápita (Y/N)Productividad (Y/L)Tasa de empleo (L/W)Demografía (W/N)
1980–199969.61%48.04%4.84%9.28%
2000–201914.18%3.85%14.29%-3.80%
2020–202415.60%5.30%9.41%0.34%

Finalmente, es importante poner de relieve que dado que la tasa de empleo tiene un límite natural —no puede crecer indefinidamente—, el margen para sostener el aumento de la renta per cápita y, por tanto, del bienestar, dependerá esencialmente de las ganancias de productividad. En este contexto, la pérdida del impulso demográfico refuerza la necesidad de políticas orientadas al aumento de la eficiencia productiva y la acumulación de capital humano como motores fundamentales del crecimiento futuro.

4. Inmigración y Dividendo Demográfico en España

En esta sección analizamos de forma simple cuál hubiera sido el dividendo demográfico en las tablas anteriores en ausencia de inmigración. Es decir, recalculamos cómo habrían sido la tasa de empleo y el dividendo demográfico sin la entrada de inmigrantes, suponiendo que las horas por ocupado la productividad laboral agregada hubieran permanecido constantes. De esto último no podemos saber cuál habría sido el contrafactual.

Sea m la población inmigrante ., nacidos en el extranjero) la población nativa. Denotamos por N la población total, por W la población en edad laboral y por L el número de ocupados. Siguiendo la descomposición del PIB per cápita descrita anteriormente en la ecuación (1), definimos los agregados por origen como para . El contrafactual “sin inmigración” en el año t elimina la contribución demográfica y de empleo de m:

\[N _ {t} ^ {(\mathrm{no-} m)} = N _ {t} - N _ {t} ^ {m}, \qquad W _ {t} ^ {(\mathrm{no-} m)} = W _ {t} - W _ {t} ^ {m}, \qquad L _ {t} ^ {(\mathrm{no-} m)} = L _ {t} - L _ {t} ^ {m}. \qquad (2)\]

A partir de (2), recomponemos las razones demográficas y laborales:

\[\left(\frac {W}{N}\right) _ {t} ^ {(\mathrm{no} - m)} = \frac {W _ {t} ^ {(\mathrm{no} - m)}}{N _ {t} ^ {(\mathrm{no} - m)}}, \quad \left(\frac {L}{W}\right) _ {t} ^ {(\mathrm{no} - m)} = \frac {L _ {t} ^ {(\mathrm{no} - m)}}{W _ {t} ^ {(\mathrm{no} - m)}}. \tag {3}\]

Con estas razones, el ingreso por habitante contrafactual se obtiene manteniendo (Y /L) constante en cada año y sustituyendo los términos por sus valores sin inmigración.

No observamos el nivel contrafactual de PIB en ausencia de inmigración; para modelarlo habría que imponer supuestos de equilibrio general (salarios, capital, composición sectorial) difíciles de identificar con datos agregados. Además, la inmigración puede afectar a la productividad laboral agregada (Y /L) por (i) externalidades de cuidado y servicios personales, (ii) complementariedades en equipos con tareas no sustitutivas y (iii) reasignación sectorial y efectos de escala; estos canales son plausibles pero no medibles con nuestro diseño contable. Por ello, mantenemos constante y atribuimos a la inmigración únicamente el componente mecánico que opera vía , de modo que los resultados deben interpretarse como una cota inferior del efecto total sobre . En la misma línea, evidencia reciente para España sugiere efectos positivos y heterogéneos de las olas migratorias sobre la productividad, especialmente en sectores intensivos en trabajo y en regiones con mayor capacidad de absorción (González Pardo, 2025).

Bajo nuestro supuesto de productividad constante, podemos analizar el impacto que ha tenido la inmigración sobre el dividendo demográfico, y a continuación, sobre la tasa de empleo. En concreto, a partir de la definición del dividendo demográfico como , su tasa de crecimiento puede aproximarse por la diferencia entre las tasas de crecimiento de la población en edad de trabajar y de la población total, . Esta expresión permite una descomposición intuitiva cuando se distingue entre población nacida en España y población nacida en el extranjero. Para fijar notación, denotamos por E a los nacidos en España y por M a los nacidos en el extranjero. En efecto, las tasas agregadas de crecimiento de pueden escribirse como medias ponderadas de las tasas de cada subgrupo, donde los pesos son sus proporciones en el periodo previo8. De este modo, la variación del dividendo demográfico puede descomponerse en dos contribuciones: una atribuible a los nacidos en

8La aproximación gD ≈ es exacta en logaritmos y válida para variaciones moderadas en tasas. La derivación algebraica detallada de esta descomposición se presenta en el Apéndice A.

España y otra a los nacidos en el extranjero. Formalmente,

\[g _ {D} \approx \underbrace {\left(\omega_ {E} g _ {W} ^ {E} - \phi_ {E} g _ {N} ^ {E}\right)} _ {\text { Contribución de nacidos en España }} + \underbrace {\left(\omega_ {M} g _ {W} ^ {M} - \phi_ {M} g _ {N} ^ {M}\right)} _ {\text { Contribución de nacidos en el extranjero }}, \tag {4}\]

La Tabla 5 compara la tasa media anual de cambio del componente demográfico en dos escenarios: con y sin inmigración. Dado nuestro marco de equilibrio parcial (con , estas tasas coinciden con la contribución anual del canal demográfico al crecimiento de la renta per cápita, como resume la Tabla 5.

Tabla 5: Tasa crecimiento media anual del dividendo demográfico : con y sin inmigración. Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA), INE.

Periodo $g_P^{\text{con}}(W/N)$ $g_P^{\text{sin}}(W/N)$ $\Delta g_P$
2000–2019-0.16%-0.39%0.23%
2020–20240.05%-0.005%0.06%

Notas: es la tasa media anual. Bajo el escenario de equilibrio parcial, esta tasa coincide con la contribución media anual del componente demográfico al crecimiento de la renta per cápita. ∆gP = g con − g sin mide la aportación adicional debida a la inmigración vía

Entre 2000 y 2019, el cociente se reduce un anual en el escenario con inmigración, frente anual sin inmigración. La diferencia, anuales, indica que la inmigración mitigó cerca del 60 % del deterioro demográfico en ese periodo . En términos acumulados, esto equivale aproximadamente a unos puntos porcentuales en a lo largo de dos décadas. Para 2020–2024, crece levemente en el escenario con inmigración (+0,05 % anual) y prácticamente se estanca o cae marginalmente sin inmigración (−0,005 % anual), arrojando una aportación adicional de anuales (en torno puntos porcentuales acumulados en el quinquenio).

La Figura 6 confirma visualmente que la inmigración amortigua las contracciones de en los años de ajuste contribuye positivamente en la fase reciente, en coherencia con los diferenciales de la Tabla 5. La Figura 7 desagrega la variación de en las contribuciones definidas en la Ec. (4): el efecto demográfico de M es positivo cuando el crecimiento ponderado de su población en edad de trabajar supera al de su población total; esto ocurre de forma marcada en varios episodios de la primera mitad de la muestra de nuevo, en la etapa reciente.

9Para la tasa de empleo, definida como , la descomposición es análoga a la del dividendo demográfico. En particular,
g ≈
donde es el número de ocupados y gL su tasa de crecimiento agregada; son las tasas de crecimiento de ocupados de cada subgrupo; son sus pesos en el empleo del periodo previo; son los pesos en la población en edad de trabajar ya definidos.

Figura 6: Dividendo demográfico con y sin inmigración (2001–2024). Nivel de W/N (línea) y tasa anual de crecimiento (barras) para el total de la población y para la población nativa (escenario sin inmigración). Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA), INE.

Figura 6: Dividendo demográfico con y sin inmigración (2001–2024). Nivel de W/N (línea) y tasa anual de crecimiento (barras) para el total de la población y para la población nativa (escenario sin inmigración). Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA), INE.
YearTasa crecimiento dividendo demográfico: población total (esc. Izq.)Tasa crecimiento dividendo demográfico: población española (esc. Izq.)Dividendo demográfico: población totalDividendo demográfico: población española
20010.0015-0.0020.670.66
20020.0035-0.00250.680.65
20030.0015-0.0030.680.65
20040.0035-0.0010.680.65
20050.0025-0.00150.680.65
2006-0.0015-0.0040.680.64
20070.0015-0.0040.680.64
2008-0.0025-0.0050.680.63
2009-0.0045-0.0070.670.63
2010-0.0055-0.0060.670.63
2011-0.0055-0.0070.670.63
2012-0.0055-0.0040.670.63
2013-0.0075-0.0070.660.62
2014-0.0065-0.0060.660.62
2015-0.0045-0.0040.660.62
2016-0.0045-0.0060.650.61
2017-0.0035-0.0040.650.61
2018-0.0035-0.0030.650.61
2019-0.0035-0.0030.650.61
20200.0015-0.0040.650.61
2021-0.00150.670.650.61
2022-0.0015-0.0-(-)0.650.61
20230.0-(-)--(-)0.650.61
20240.0-(-)-(-)0.650.61

Figura 7: Descomposición anual de la variación de W/N por origen (2001–2024). Contribuciones ponderadas de nacidos en España y nacidos en el extranjero al crecimiento de la población en edad de trabajar y de la población total, según la Ec. (4). Fuente: EPA, INE.

Figura 7: Descomposición anual de la variación de W/N por origen (2001–2024). Contribuciones ponderadas de nacidos en España y nacidos en el extranjero al crecimiento de la población en edad de trabajar y de la población total, según la Ec. (4). Fuente: EPA, INE.
YearTasa de crecimiento ponderada de la población nacida en España (%)Tasa de crecimiento ponderada de la población nacida en el extranjero (%)Tasa de crecimiento ponderada de la población en edad de trabajar nacida en España (%)Tasa de crecimiento ponderada de la población nacida en el extranjero (%)Tasa crecimiento dividendo demográfico (%)
2001-1.5-3.00.57.00.2
2002-1.8-6.01.019.00.3
2003-1.5-4.00.518.00.2
2004-1.5-4.00.518.00.3
2005-1.5-4.00.518.00.2
2006-1.5-4.00.513.00.1
2007-1.5-4.00.518.00.1
2008-1.5-4.00.513.00.1
2009-2.5-6.0-1.56.0-0.3
2010-1.5-0.5-1.5-3.0-0.4
2011-1.5-0.5-1.5-2.0-0.4
2012-1.5-1.5-1.5-3.0-0.4
2013-2.56.0-2.5-13.0-0.6
2014-2.53.0-1.5-8.0-0.6
2015-1.5-1.5-1.5-3.0-0.4
2016-1.5-1.5-1.52.0-0.4
2017-1.5-1.5-1.52.0-0.4
2018-1.5-3.0-3.07.0-0.3
2019-1.57.0-4.59.0-0.2
2020-1.56.0-4.59.0-0.2
2021-1.5-3.0-3.04.0-0.3
2022-1.58.0-6.59.0-0.2
2023-1.58.0-6.59.0-0.2
2024-1.58.0-6.59.0-0.2

La Tabla 6 compara la tasa media anual de la tasa de empleo con y sin inmigración. En 2000–2019, los crecimientos son prácticamente iguales y la diferencia es pequeña: 0,62 % con inmigración frente a 0,65 % sin inmigración . p. anuales). Es decir, en el largo periodo previo a 2019 la inmigración deja un efecto neto casi neutral sobre . En cambio, en 2020–2024 la tasa de empleo crece más en el escenario con inmigración que sin ella (1,50 %), con una diferencia de +0,22 p. p. anuales: en la fase reciente, la inmigración suma de forma apreciable al avance de (≈ +1,1 puntos porcentuales acumulados en cinco años).

Tabla 6: Tasa crecimiento media anual de la tasa de empleo : con sin inmigración. Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA), INE.

Periodo $g_P^{\text{con}}(L/W)$ $g_P^{\text{sin}}(L/W)$ $\Delta g_P$
2000–20190.62%0.65%-0.04%
2020–20241.72%1.50%0.22%

Notas: g s es la tasa media anual. Bajo el escenario de parcial–equilibrio, esta tasa coincide con la mide la aportación adicional debida a la inmigración vía .

Figura 8: Descomposición anual del crecimiento de la tasa de empleo por origen (2001–2024). Aportaciones de nacidos en España y nacidos en el extranjero a la variación anual de . Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA), INE.

Figura 8: Descomposición anual del crecimiento de la tasa de empleo por origen (2001–2024). Aportaciones de nacidos en España y nacidos en el extranjero a la variación anual de . Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA), INE.
YearTasa de crecimiento ponderada de W ( nacidos en el extranjero)Tasa de crecimiento ponderada de W ( nacidos en española)Tasa crecimiento ponderada L: personas nacidas en el extranjeroTasa ponderada crecimiento L: personas nacidas en EspañaTasa anual de crecimiento L/W
2001-10000350025002800
2002-1800500250015001200
2003-1000500450025003000
2004-1000500350025002000
2005-1000500600035004000
2006-1500500350025002500
2007-1500500350015001500
2008-2500-5001500-1500-2500
2009-7500-500-1500-6500-7500
2010-1500-500-1500-1500-1500
2011-1500-500-1500-1500-1500
2012-500-50-450-350-350
20131500-50-350-150-150
2014250-50-150150250
2015250-50250250350
2016-50-50250250350
2017-50-50250250350
2018-50-50250250350
2019-150-50150150150
2020-450-150-350-350-350
2021-50-150350250350
2022-150-150350250350
2023-150-15035025035
2024-150-15035025035
The chart displays a stacked bar chart (left) and a line graph (right). The bars represent 'Tasa ponderada crecimiento L' and 'Tasa crecimiento ponderada de W' respectively', while the line graph shows 'Tasa anual de crecimiento L/W'. The data is already in English. The values for each bar are estimated based on the total sum of the bars, and the percentages above each bar indicate the proportion of total value. The y-axis is labeled in scientific notation (e.g., “nacidos en el extranjero” or “personas nacidas en España”).

La Figura 8 muestra que la contribución de los inmigrantes al crecimiento de la tasa de empleo es procíclica: positiva y relativamente intensa en expansiones, más contractiva en recesiones (2008–2013 y 2020) y netamente favorable en la recuperación reciente. La Figura 9 aporta la razón demográfica detrás de esta sensibilidad: los ocupados nacidos en el extranjero están más concentrados en edades jóvenes-adultas que los nacidos en España (panel 9a), y aún más entre los inmigrantes recientes (panel 9b). En periodos largos, la inmigración expande a la vez el empleo la población en edad de trabajar W , dejando un efecto neto cas neutral sobre en la fase reciente, cuando el crecimiento del empleo inmigrante supera su aumento relativo en W , la contribución de la inmigración a se vuelve claramente positiva.

(a) Todos los ocupados nacidos en el extranjero.

(a) Todos los ocupados nacidos en el extranjero.
AgePoblación nacida en EspañaPoblación nacida en el extranjero
160.0030.003
180.0050.006
200.0080.010
220.0120.015
250.0160.020
270.0200.024
290.0230.027
310.0250.029
330.0260.029
350.0270.028
380.0280.027
400.0290.026
420.0290.025
440.0290.024
460.0290.023
480.0290.022
510.0280.021
530.0270.019
550.0250.016
570.0220.012
590.0180.008
610.0140.005
640.0100.003

(b) Ocupados nacidos en el extranjero con ≤ 6 años de residencia en España. Figura 9: Distribución de ocupados por edad: nacidos en España vs. nacidos en el extranjero. Fuente: EPA, INE.

(b) Ocupados nacidos en el extranjero con ≤ 6 años de residencia en España. Figura 9: Distribución de ocupados por edad: nacidos en España vs. nacidos en el extranjero. Fuente: EPA, INE.
AgePoblación nacida en EspañaPoblación nacida en el extranjero
160.0030.005
180.0050.010
200.0080.020
220.0120.030
250.0160.038
270.0190.039
290.0220.037
310.0250.035
330.0270.032
350.0290.028
380.0310.024
400.0330.021
420.0350.018
440.0360.015
460.0370.012
480.0370.010
510.0360.008
530.0340.006
550.0310.004
570.0270.003
590.0230.002
610.0180.001
640.0120.001

5. Inmigracion, Proyecciones Demográficas y Crecimiento

De cara a las próximas décadas, la elaboración de las proyecciones de población se basa en el planteamiento de una serie de escenarios para tres variables fundamentales como son la fecundidad, la mortalidad y la migración. Las hipótesis para los flujos migratorios de entrada y salida del país, que da lugar a los flujos migratorios netos, suponen uno de los ingredientes fundamentales en las proyecciones de población tratándose al mismo tiempo de la variable de mayor incertidumbre10.

Para España hay disponibles varios ejercicios de proyección de población, los más destacados son los elaborados por: i) el Instituto Nacional de Estadística (INE), publicado en 2024 para el período 2024-2074 (véase INE (2024)); la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF) publicado en 2025 para 2024-2070 (véase AIReF (2025)) y iii) la oficina estadísica de la Unión Europea (EUROSTAT) que se publicó en 2023 para 2022-2100.

10Véase González Martínez (2023) sobre la importancia de las proyecciones demográficas.

Las hipótesis que asumen las tres instituciones respecto a los flujos migratorios netos son:

  1. INE parte de un saldo migratorio similar en 2024 siendo decreciente a partir de entonces pero manteniendo un saldo neto positivo durante todo el período estabilizándose en casi las 300.000 personas. El saldo acumulado de personas que llegarían al país entre 2024 y 2070 es de 16,2 millones de personas, correspondiendo 6 millones a los diez primeros años. España alcanzaría 54,6 millones de habitantes en 2070 (alrededor de 6 millones más que hoy). La población nacida en el extranjero pasaría a superar el 38 % en 50 años. Bajo un supuesto de flujos migratorios nulos, el INE obtiene que la población en 2070 sería de 33,7 millones de personas, lo que supone una cifra inferior a la actual.
  2. AIRef prevé un flujo neto de inmigración de unas 399 mil personas en 2025 y descendería en los siguientes años hacia un promedio de entradas netas anuales alrededor de 288 mil personas entre 2023 y 2050. El saldo acumulado entre 2024 y 2070 sería de 13,2 millones.
  3. Eurostat supone flujos migratorios netos positivos, pero más moderados que INE y AIReF en el largo plazo. El acumulado de flujos migratorios en el período 2024-2070 es de 10 millones de personas. Hay que tener en cuenta que se trata de un ejercicio anterior a los dos anteriores.

Como se puede ver en la Figura 10, los flujos migratorios en los tres ejercicios descienden hasta el año 2035, siendo los del INE superiores a los otros dos, y a partir de esta fecha INE y AIReF terminan convergiendo a cifras similares de 300.000 personas al año. En el período concreto de 2024-2050: el INE obtiene una entrada neta total de 10,4 millones de inmigrantes, mientras que la AIReF obtendría 7,4 millones y Eurostat 6,3 millones de personas.

Las diferencias se encuentran en la forma de estimar estas cifras. En el caso del INE, la metodología de cálculo está basada en el método clásico de componentes y para los supuestos de migración exterior se proyecta realizando una transición entre lo observado los últimos años a través de la Estadística de Migraciones y los flujos de inmigración y emigración resulantes de una consulta realizada a demógrafos (INE, 2024). Las proyecciones de la AIReF se basan en un modelo de gravedad para el largo plazo aproximando la intensidad de los flujos migratorios por motivos económicos y demográficos, principalmente (AIReF, 2025).

Además del escenario central, se suelen realizar ejercicios de sensibilidad bajo otros supuestos en las variables principales. En el caso de los flujos migratorios, el INE ha realizado sus proyecciones de población suponiendo un escenario de saldo migratorio nulo. Bajo este supuesto, la población total en España llegaría a descender por debajo de los 34 millones de habitantes frente a superar los 54 millones en el escenario central.

El impacto de no tener llegada de población inmigrante se vería reflejado en la estructura de población, dado que supondría una reducción del 46 % de la población entre 16 y 66 años. Esto se ve reflejado en la tasa de dependencia (calculada como población mayor de 67 años respecto a la población 16-66 años) que sería mucho mayor respecto al escenario central como se puede ver en la Figura 11: 71,1 % vs 44,9 % en el año 2070.

Figura 10: Proyección de saldo migratorio neto 2024-2070. Fuente: Proyecciones de población de INE, AIReF y Eurostat.

Figura 10: Proyección de saldo migratorio neto 2024-2070. Fuente: Proyecciones de población de INE, AIReF y Eurostat.
YearINE (2024)AIGRF (2025)Eurostat (2023)
2024790000570000380000
2026750000450000320000
2028650000350000210000
2030550000300000215000
2032450000250000215000
2034350000240000215000
2036320000235000215000
2038315000235000215000
2040315000235000215000
2042315000235000215000
2044315000235000215000
2046315000235000215000
2048315000235000215000
2050315000235000215000
2052315000235000215000
2054315000235000215000
2056315000235000215000
2058315000235000215000
2060315000235000215000
2O62315K235K215K
2O64315K235K215K
2O66315K235K215K
2O68315K235K215K
2O7O315K235K215K

Figura 11: Tasa de dependencia escenario central frente a escenario con saldo migratorio nulo. Fuente: Proyecciones de población INE.

Figura 11: Tasa de dependencia escenario central frente a escenario con saldo migratorio nulo. Fuente: Proyecciones de población INE.
YearEscenario centralEscenario saldo migratorio nulo
202426.026.0
202627.028.0
202828.030.0
203029.032.0
203231.034.0
203433.036.0
203635.038.0
203837.040.0
204039.042.0
204241.044.0
204443.046.0
204645.048.0
204846.050.0
205047.052.0
205247.554.0
205447.556.0
205647.558.0
205847.560.0
206047.562.0
206247.564.0
206447.566.0
206647.568.0
206847.570.0
207047.571.0

En el ejercicio de proyección de Eurostat también se considera un escenario de flujos migratorios nulos y se calcula la tasa de dependencia para mayores de 65 años respecto al grupo 15-64 años. En este caso, España se situaría como el segundo país de la Unión Europea con mayor tasa de dependencia, tanto en 2050 como 2070. En la Figura 12 se puede ver, en comparación europea, el incremento de esta tasa entre los años 2023 y 2050 bajo el escenario base y el escenario migratorio nulo.

Figura 12: Tasa de dependencia (>65/15-64). Comparación de escenarios. Fuente: Proyección de población Eurostat

Figura 12: Tasa de dependencia (>65/15-64). Comparación de escenarios. Fuente: Proyección de población Eurostat
Country2050_Esc. Base20232050_Esc. migratorio nulo
Italia413773
España393171
Grecia583668
Portugal493767
Slovenia343462
Zona euro (20)333459
Unión Europea (27)513356
Austria463156
Alemania463555
Croatia493654
Malta342953
Chequía472753
Luxemburgo362252
Polonia492951
Finlandia463751
Bulgaria533451
Eslovaquia492751
Lithuania533150
Bélgica423150
Francia473550
Hungary453449
Estonia463449
Países Bajos423149
Itanda432349
Rumania493148
Letonia533347
Suecia383346
Dinamarca423345
Chipre382544

5.1. Crecimiento futuro e inmigración: una primera aproximación

En esta subsección ofrecemos una aproximación parsimoniosa al impacto potencial de la inmigración sobre el crecimiento futuro del ingreso por habitante utilizando únicamente la información demográfica de las proyecciones. El ejercicio es estrictamente prospectivo: mantenemos constante la población observada en el último año (incluido el stock inmigrante existente) y comparamos dos trayectorias para (i) con inmigración, que incorpora las entradas proyectadas por edad; y (ii) sin inmigración, que apaga solo las entradas futuras manteniendo todo lo observado hasta .

Como no observamos cuál habría sido el nivel de PIB sin inmigración ni podemos identificar con datos agregados los efectos de equilibrio general sobre la productividad, fijamos en la productividad laboral agregada la tasa de empleo . De este modo, la variación proyectada de proviene exclusivamente de la trayectoria del componente demográfico sendas captura, por tanto, la contribución mecánica del rejuvenecimiento (o del menor ritmo de envejecimiento) al crecimiento futuro del ingreso por habitante.

El objetivo es cuantificar cuánto aporta el dividendo demográfico—medido como el porcentaje de población en edad de trabajar sobre el total, la evolución futura de la renta per cápita, comparando la aportación de con y sin inmigración en tres periodos.

Tabla 7: Contribución media anual del canal demográfico al crecimiento de con y sin inmigración. Fuente: Proyecciones de población, INE.

Periodo $g_P^{\text{con}}(W/N)$ $g_P^{\text{sin}}(W/N)$ $\Delta g_P$
2024–2030-0.07%-0.30%0.23%
2031–2040-0.64%-0.87%0.23%
2041–2050-0.53%-1.02%0.49%

Notas: es la tasa media anual. Con fijados en esta tasa coincide con la contribución media anual del componente demográfico al crecimiento de la renta per cápita. mide la aportación adicional debida a las entradas futuras de inmigración vía .

Las proyecciones apuntan a un empeoramiento demográfico en todos los periodos (valores negativos), pero menos intenso cuando se permiten las entradas futuras de inmigrantes. La diferencia es de +0,23 p. p. anuales en 2024–2030 y 2031–2040, y se amplía a +0,49 p. p. en 2041–2050, lo que indica que la contribución del canal demográfico de la inmigración gana relevancia a medida que avanza el envejecimiento. En nuestro marco, esto se traduce en una menor caída (o mayor sostén) de en el escenario con inmigración respecto al contrafactual sin nuevas entradas.

La Figura 13 compara dos sendas de : con inmigración (entradas futuras activas) y sin nuevas entradas. En ambos casos el cociente desciende, pero la pendiente es de forma sistemática menos pronunciada con inmigración. Las barras muestran que las tasas negativas de variación son más suaves cuando se tienen en cuenta las entradas, de manera que la brecha entre ambas trayectorias se abre gradualmente a lo largo del horizonte: la inmigración amortigua el deterioro demográfico en todo el período.

La Figura 14 explica el porqué: el bloque nativo aporta un lastre negativo persistente (envejecimiento), mientras que la contribución asociada a la población migrante es positiva, sobre todo vía el crecimiento de su población en edad de trabajar . En términos de la Ec. (4), el término domina sobre , reflejando que las entradas previstas se concentran en edades laborales. A medida que avanza el horizonte, esta contribución positiva compensa una fracción creciente del arrastre nativo, en línea con los diferenciales de la tabla.

En suma, las entradas migratorias proyectadas no revierten el deterioro del , pero lo mitigan de forma creciente, generando una diferencia sustantiva a favor del escenario con inmigración. Dado que mantenemos fijos en , estas cifras deben interpretarse como una cota inferior del impacto total: capturan únicamente el canal de composición por edades.

Figura 13: Proyecciones del dividendo demográfico con y sin entradas migratorias (2025– 2050). Nivel de W/N (líneas, eje dcha.) y tasa anual de variación (barras, eje izda.). Fuente: Proyecciones demográficas, INE.

Figura 13: Proyecciones del dividendo demográfico con y sin entradas migratorias (2025– 2050). Nivel de W/N (líneas, eje dcha.) y tasa anual de variación (barras, eje izda.). Fuente: Proyecciones demográficas, INE.
YearTasa crecimiento dividendo demográfico sin inmigración (esc. Izq)Tasa crecimiento dividendo demográfico con inmigración (esc. Izq)Dividendo demográfico sin inmigraciónDividendo demográfico con inmigración
2025-0.0020.002-0.0020.65
2026-0.0030.001-0.0030.64
2027-0.0040.000-0.0040.63
2028-0.005-0.001-0.0050.62
2029-0.006-0.002-0.0060.61
2030-0.007-0.003-0.0070.60
2031-0.008-0.004-0.0080.59
2032-0.009-0.005-0.0090.58
2033-0.010-0.006-0.0100.57
2034-0.011-0.007-0.0110.56
2035-0.012-0.008-0.0120.55
2036-0.013-0.009-0.0130.54
2037-0.014-0.010-0.0140.53
2038-0.015-0.011-0.0150.52
2039-0.016-0.012-0.0160.51
2040-0.017-0.013-0.0170.50
2041-0.018-0.014-0.0180.49
2042-0.019-0.015-0.0190.48
2043-0.020-0.016-0.0200.47
2044-0.021-0.017-0.0210.46
2045-0.022-0.018-0.0220.45
2046-0.023-0.019-0.0230.44
2047-0.024-0.020-0.0240.43
2048-0.025-0.021-0.0250.42
2049-0.026-0.022-0.0260.41
2050-0.027-0.023-0.0270.40

Figura 14: Descomposición proyectada de la tasa de variación de W/N por origen (2026–2050). Contribuciones ponderadas de nacidos en España y nacidos en el extranjero según la Ec. (4). Fuente: Proyecciones demográficas, INE.

Figura 14: Descomposición proyectada de la tasa de variación de W/N por origen (2026–2050). Contribuciones ponderadas de nacidos en España y nacidos en el extranjero según la Ec. (4). Fuente: Proyecciones demográficas, INE.

6. Conclusiones

Este trabajo documenta que la demografía ha pasado de impulsar a lastrar el crecimiento del ingreso por habitante en España. La descomposición contable muestra que, mientras en 1980–1999 la estructura por edades actuó como motor del crecimiento, desde 2000 su contribución se volvió negativa. El ejercicio contrafactual “sin inmigración” indica que la llegada de inmigrantes ha amortiguado de forma significativa este deterioro al elevar la proporción de población en edad de trabajar y sostener la capacidad de generación de empleo. Mirando hacia adelante, las proyecciones demográficas oficiales apuntan a que la inmigración seguirá mitigando parcialmente el descenso del dividendo demográfico, aunque no lo revertirá por completo.

Estos resultados plantean varios retos. Primero, el desafío de integración y cualificación: transformar una mayor población activa potencial en empleo efectivo y capital humano requiere itinerarios de inserción, reconocimiento de competencias y reducción de brechas educativas. Segundo, el reto de productividad: en una sociedad que envejece, el crecimiento del ingreso por habitante dependerá cada vez más de ganancias de eficiencia, innovación y adopción tecnológica. Tercero, la sostenibilidad fiscal y del Estado del bienestar: el equilibrio entre contribuciones y prestaciones en un contexto de mayor dependencia demográfica requiere marcos estables y predecibles.

En síntesis, la inmigración ha sido y previsiblemente seguirá siendo un componente relevante del crecimiento por la vía demográfica, pero no es una solución suficiente por sí sola. Su contribución dependerá de la capacidad para convertir ese potencial en empleo y productividad, y de la coherencia entre políticas de integración, mercado de trabajo, educación y tecnología.

A. Derivación de la descomposición del dividendo demográfico

Definimos el dividendo demográfico como

\[D _ {t} = \frac {W _ {t}}{N _ {t}},\]

donde denota la población en edad de trabajar la población total. La tasa de crecimiento del dividendo entre viene dada por

\[g _ {D} = \frac {D _ {t} - D _ {t - 1}}{D _ {t - 1}}.\]

Las tasas de crecimiento de la población en edad de trabajar y de la población total se definen, respectivamente, como

\[g _ {W} = \frac {W _ {t} - W _ {t - 1}}{W _ {t - 1}}, \qquad g _ {N} = \frac {N _ {t} - N _ {t - 1}}{N _ {t - 1}},\]

de modo que se cumple

\[W _ {t} = (1 + g _ {W}) W _ {t - 1}, \qquad N _ {t} = (1 + g _ {N}) N _ {t - 1}.\]

Sustituyendo en la definición de obtenemos la relación exacta

\[D _ {t} = \frac {W _ {t}}{N _ {t}} = \frac {1 + g _ {W}}{1 + g _ {N}} D _ {t - 1},\]

y, por tanto,

\[g _ {D} = \frac {D _ {t} - D _ {t - 1}}{D _ {t - 1}} = \frac {1 + g _ {W}}{1 + g _ {N}} - 1.\]

Para tasas de crecimiento moderadas, puede emplearse la aproximación lineal habitual:

\[g _ {D} \approx g _ {W} - g _ {N},\]

que facilita la interpretación económica: el dividendo demográfico crece cuando la población en edad de trabajar crece más rápido que la población total.

Para descomponer estas tasas por lugar de nacimiento, distinguimos entre población nacida en España nacida en el extranjero (M ). Escribimos

\[W _ {t} = W _ {t} ^ {E} + W _ {t} ^ {M}, \qquad N _ {t} = N _ {t} ^ {E} + N _ {t} ^ {M},\]

y definimos las tasas de crecimiento de cada componente, por ejemplo:

\[g _ {W} ^ {E} = \frac {W _ {t} ^ {E} - W _ {t - 1} ^ {E}}{W _ {t - 1} ^ {E}}, \qquad g _ {W} ^ {M} = \frac {W _ {t} ^ {M} - W _ {t - 1} ^ {M}}{W _ {t - 1} ^ {M}},\]

con definiciones análogas para .

Las tasas de crecimiento agregadas pueden escribirse como medias ponderadas de las tasas de los subgrupos. Para la población en edad de trabajar:

\[g _ {W} = \frac {W _ {t} - W _ {t - 1}}{W _ {t - 1}} = \frac {(W _ {t} ^ {E} - W _ {t - 1} ^ {E}) + (W _ {t} ^ {M} - W _ {t - 1} ^ {M})}{W _ {t - 1}} = \omega_ {E} g _ {W} ^ {E} + \omega_ {M} g _ {W} ^ {M},\]

donde los pesos son las participaciones de cada grupo en el periodo anterior:

\[\omega_ {E} = \frac {W _ {t - 1} ^ {E}}{W _ {t - 1}}, \qquad \omega_ {M} = \frac {W _ {t - 1} ^ {M}}{W _ {t - 1}}.\]

De forma análoga, para la población total se cumple

\[g _ {N} = \phi_ {E} g _ {N} ^ {E} + \phi_ {M} g _ {N} ^ {M},\]

donde

\[\phi_ {E} = \frac {N _ {t - 1} ^ {E}}{N _ {t - 1}}, \qquad \phi_ {M} = \frac {N _ {t - 1} ^ {M}}{N _ {t - 1}}.\]

Sustituyendo estas expresiones en la aproximación obtenemos

\[g _ {D} \approx (\omega_ {E} g _ {W} ^ {E} + \omega_ {M} g _ {W} ^ {M}) - (\phi_ {E} g _ {N} ^ {E} + \phi_ {M} g _ {N} ^ {M}),\]

y agrupando términos por lugar de nacimiento se llega a la descomposición

\[g _ {D} \approx \underbrace {\left(\omega_ {E} g _ {W} ^ {E} - \phi_ {E} g _ {N} ^ {E}\right)} _ {\mathrm{ContribucióndenacidosenEspaña}} + \underbrace {\left(\omega_ {M} g _ {W} ^ {M} - \phi_ {M} g _ {N} ^ {M}\right)} _ {\mathrm{Contribucióndenacidosenelextranjero}}.\]

Esta expresión permite interpretar el crecimiento (o deterioro) del dividendo demográfico como la suma de la contribución de la población nacida en España y la de la población nacida en el extranjero, ponderadas por su importancia relativa en la población total y en la población en edad de trabajar.

Referencias

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References

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